miércoles, 31 de marzo de 2021

DEL DECRETO DE LOS PARTIDOS ESTATALES PARA REGULAR EL USO DE LOS BOZALES Y SU OBLIGATORIEDAD



El corrupto y dictatorial (des)gobierno de España acaba de cruzar una de
las líneas rojas que separan a un poder legislativo de un poder asesino. La
infame obligación de enfermar impuesta a los ciudadanos es una norma
ilegítima y contraria a los derechos humanos más elementales.

"Cuanto más corrupto es un estado, más leyes tiene"
(Tácito)

El nuevo decreto-ley aprobado recientemente para sustituir el anterior 21/2020 del 9 de junio elimina de su articulado el supuesto de la distancia mínima que hacía exigible el uso del bozal. Sin embargo, hay que tener siempre presente que sigue sin ser obligatorio su uso y que, por lo tanto, todas las personas que lo llevan como hasta ahora, contribuyen al perjuicio social de los demás al colaborar voluntariamente con la costumbre impuesta por los Partidos del Estado.

En concreto, el texto literal de la nueva ley aprobada dice lo siguiente en uno de sus puntos:

"Tampoco será exigible en el caso de ejercicio de deporte individual al aire libre, ni en los supuestos de fuerza mayor o situación de necesidad o cuando, por la propia naturaleza de las actividades, el uso de la mascarilla resulte incompatible, con arreglo a las indicaciones de las autoridades sanitarias."

Conforme a mi conocimiento jurídico y del Derecho, quiero señalar lo mas relevante ahí, que es lo que se refiere a "las autoridades sanitarias" en plural. Lo que significa esto jurídicamente, es que cualquier médico individual, en el propio ejercicio de la autoridad derivada de su conocimiento de la ciencia de la salud, puede indicar que no debe llevarse. Esto implica que cualquier persona, siguiendo el sabio consejo e indicaciones de ese médico o grupo de médicos, puede no llevar el bozal, debido a que impida su respiración saludable, a que suponga un riesgo por acumular bacterias, o a cualquier otra causa que le sea informada y que podría suponer un riesgo físico para él. Por este motivo que digo aquí y que señalo, es por lo que han visto todos, y lo seguirán viendo, a periodistas y "youtubers" que no llevan bozales en espacios cerrados que comparten con otros individuos, tales como los platós de televisión, a pesar de que luego desarrollan una escenificación teatral cuando salen a las calles, donde se los colocan cobardemente para colaborar con el Estado de Partidos.

Lo que causa que las personas vayan con un bozal por las calles es únicamente su cobardía y, generalmente, salvo circunstancias excepcionales de la salud, ninguna otra cosa que no sea eso.


A las cuestiones que suponen una flagrante prevaricación y abuso de autoridad por parte de los agentes de la policía no voy a dedicar mayores explicaciones, puesto que esta cuestión ya está siendo informada por muchos abogados, a pesar de que, la falta de medios y la censura de las televisiones y periódicos, impidan su mayor conocimiento popular. Debería de ser sabido por todos que un simple agente policial no está autorizado, ni tiene un derecho legítimo para exigir que se le presente ningún documento con información médica de una persona y tampoco para pretender que se cumpla su mandato si pretende obligar a alguien por la fuerza a que se coloque un bozal. Ninguna persona en España tiene la obligación legal de obedecer a una orden de esa clase, dirigida a forzarle a llevar un bozal en ningún lugar. Supone prevaricación la denuncia presentada por cualquier agente policial que aduzca una infracción por desobediencia, si previamente había sido informado por la persona requerida de las circunstancias legales que concurren. Más aun si le fue mostrada una declaración jurada responsable, por parte del intervenido, donde se diga que actúa asumiendo su total responsabilidad y según las indicaciones que ha escuchado o recibido de un médico en el cual confía para el cuidado de su salud.

Entendiendo lo anterior, deben saber ya, que absolutamente todas las personas que están viendo por las calles con sus bocas y sus narices tapadas, impidiendo además ser correctamente identificadas para cualquier asunto, lo hacen voluntariamente, para contribuir a un mayor mal público y demostrar así su apoyo y adhesión a las facciones del Estado. Su número supone, para quienes estamos en la verdadera oposición, la fuerza de la coacción del Estado en el desarrollo de unas medidas administrativas dirigidas a causar la muerte y el mayor mal público.

Atanasio Noriega



P.D. 22,20 h:

Como viene siendo habitual en este (des)gobierno de redomados chapuceros, la elaboración legal de la norma que nos obliga a asfixiarnos es tan dudosa que abre la puerta a poder reclamar toda multa basada en ella a partir de su posible inconstitucionalidad. De acuerdo con lo divulgado en el Canal de Telegram de Trota Poker -un saludo, guerrero- tenemos que:

- Todo ejercicio y limitación de un derecho fundamental debe estar regulado por una Ley Orgánica (artículo 81 de la Constitución).

- Estamos ante una Ley promulgada por el procedimiento de urgencia en virtud de un Real Decreto-ley. Por tanto, no hay Ley Orgánica y el artículo es contrario a la Constitución.

- La disposición derogatoria de la Ley 2/2021, de 29 de marzo, no deroga expresamente el Real Decreto-ley 21/2021, de 9 de junio, sino que establece una derogación genérica a todas aquellas normas con rango de ley o inferiores que se opongan.

En consecuencia, conforme establece el artículo 2.2 del Código Civil: “Las leyes sólo se derogan por otras posteriores. La derogación tendrá el alcance que expresamente se disponga y se extenderá siempre a todo aquello que en la ley nueva sea incompatible con la anterior.”


Es decir, dado que la nueva Ley no se opone expresamente a la posibilidad de no utilizar la mascarilla cuando se respete la distancia de 1,5 metros y, por tanto, no se deroga, y dado que la restricción o limitación de DDFF debe ser interpretada siempre de forma restrictiva, (...) la no obligatoriedad de la mascarilla a 1,5 metros del artículo 6.1.a) del Real Decreto-ley 21/2021, de 9 de junio, seguiría estando vigente.

De la falta de firmeza y trapacería de las que hace gala el gabinete Sánchez da fe que primero publican en el BOE la norma y luego plantean el negociarla: https://elpais.com/sociedad/2021-03-31/sanidad-y-las-comunidades-autonomas-crearan-una-mesa-tecnica-para-abordar-el-uso-de-las-mascarillas.html

Dada la complejidad jurídica del asunto, si algún abogado o persona conocedora de las leyes lee este blog, le agradecería una aclaración sobre si hay que considerar tanto la ley como el Real Decreto normas complementarias, y no son normas que se opongan.


5 comentarios:

  1. https://odysee.com/@unsaltoquantico:b/Ley-2-20-Metro-y-Medio-mascarilla-cancer-neurodegeneracion-inconstitucionalidad-urgente-difunda-verdadero-objetivo:5

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  2. El abogado José Ortega, con más de treinta años de experiencia como abogado en ejercicio, y un amplio historial en la defensa de derechos individuales, CONCLUYE:

    1. El nuevo precepto vulnera la seguridad jurídica y debido a su indeterminación precisa un apoyo interpretativo externo.

    2. En cuanto al precepto que nos interesa, no hay derogación por no haber contradicción recíproca entre la regulación antigua y la nueva.

    3. El apoyo interpretativo que necesita el precepto nuevo se encuentra en el precepto antiguo, que subsiste.

    4. La interpretación integrada y correcta del nuevo artículo 6, consiste en que las mascarillas serán obligatorias excepto que pueda salvarse la distancia de 1,5 metros respecto de otras personas.

    5. Es de aplicación aquí un principio general del derecho muy utilizado por la jurisprudencia unos veinte años atrás, como es el principio en favor del administrado. Viene a decir que cuando existan dudas sobre la correcta interpretación o aplicación de una norma, tendrá prevalencia la que favorezca al administrado o, en términos más actuales (y más aceptables) al ciudadano. Conforme a este principio, debería interpretarse la nueva normativa como validante de la no exigencia de mascarilla si se garantiza la distancia mínima de 1´5 metros.

    Cosa distinta sería que la nueva redacción, en lugar de limitarse a suprimir de su articulado la excepción de distanciamiento, se hubiera extendido a remachar de forma expresa la obligación de mascarillas a pesar del mismo. Tal posibilidad, presente en numerosas resoluciones de las CCAA que imponen el uso de mascarilla incluso aunque pueda salvarse la distancia, no se da.

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  3. Otro argumento de peso es la aplicación de la jerarquía normativa que consagra el artículo 9.3 de la Constitución: un Real Decreto está por encima de un Decreto Ley, por lo que la nueva norma no puede invalidar lo contenido en el Real Decreto de junio del año pasado. Mascarilla solo si no se guarda la distancia de 1´5 mts.

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  4. Esta bien la aclaración, pero ponte tú a explicarle esto a un policía
    El policía te dirá que te pongas el bozal, como te pongas tonto te multará y si te resistes ya sabes...al calabozo
    Luego si, reclama lo que quieras en la multa, pero tú a ponerte el bozal

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