viernes, 26 de febrero de 2021

EL COVIDIANISMO



El covidianismo es tendencia desde marzo de 2020, fecha en la que los medios oficiales anunciaban a bombo y platillo la llegada al mundo de un nuevo agente patógeno, todavía sin aislar ni secuenciar, que cautivó a medio planeta, sin haber comprobado previamente la veracidad se su existencia.

El covidianismo es tendencia, porque nuestros honrados políticos, nuestros amables policías, nuestros brillantes médicos, y nuestros eficaces periodistas, se han empleado a fondo, cada semana, cada día, cada hora y cada minuto, en recordarnos cual es la verdad oficial e institucional, única e incuestionable.

Como toda tendencia que se precie, el covidianismo cuenta con su propio argot, fruto de la inventiva y la imaginación sin limite de nuestros “héroes de bata blanca” y de los “comités de expertos” del gobierno, toda una gama de expresiones, vocablos, y frases extraordinarias, tales como: “nueva cepa”, “bajar la curva”, “asintomático”, “desescalada” que si bien carecen de significado real, cumplen al menos una función estética.

El mundo del espectáculo, también ha contribuido notablemente a que el covidianismo se haya consolidado como fenómeno de masas, recordemos a esos artistas comprometidos, que en un admirable alarde de responsabilidad y empatía, con gesto afectado y voz compungida, acuñaron aquellos maravillosos eslóganes de “quédate en casa”, “este virus lo paramos entre todos”, “el confinamiento nos hará mejores personas” etc.

Tampoco podemos olvidar, al sector de la moda, siempre atento a las nuevas tendencias, y aportando como corresponde, su imprescindible y modesto granito de arena, para contribuir a la causa covidiana, esos modelitos de mascarilla estampada a juego con el conjunto de falda pantalón, en el caso de las damas, o bozal con banderita de España, sobre fondo negro o verde, ideal para caballero, no son cosa menor.

Resumiendo, y perdonen que sea tan claro, pero, el covidianismo en definitiva es tendencia, porque vivimos en una sociedad de borregos, programados y adoctrinados, que se tragan toda la morralla televisiva que les inoculan, por más ridícula y esperpéntica que esta sea, renunciando a sus valores, a su propia salud mental, y a su estabilidad económica si fuera necesario.

Pero el covidianismo, amigos míos, dejará de ser tendencia un día, y sus responsables serán juzgados y condenados, le pese a quien le pese, por haber perpetrado la mayor estafa sanitaria de la historia, solo decirles, estimados covidianos, que cuando se cansen de hacer el ridículo, superen sus miedos infantiloides, y sean conscientes de que les han timado … el choque con la realidad va a ser de órdago ….

Hasta entonces sigan disfrutando de su fantasía favorita … y no olviden hacerse la PCR anal …. El significado simbólico de la misma, les define a la perfección.

Para todos los despiertos, negacionistas, conspiranoicos y seres pensantes en general, feliz semana, fuerza y honor, energía y Rock and roll!


Martín Sánchez

7 comentarios:

  1. Bravo Señor Martín Sánchez.

    Una y otra vez cuando hablo les explico a mis amigos lo absurdo y desproporcionado de las medidas me dan la razón. Pero al llegar al punto de ¿por qué lo hacen? surge la misma respuesta "no puede ser que todos los gobiernos del mundo nos estén engañando."

    Y tienen razón: para alguien que no crea en la Divina Providencia... tal posibilidad es casi imposible de creer.

    Pero para los que vemos la mano de Dios en todo lo que sucede la explicación es perfectamente lógica.

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  2. Hay una clara justicia divina en lo que está pasando. Dios nos está dando la oportunidad de elegir entre nuestro miedo y el Amor.
    Cuando se hayan vacunado pensando que eso les devolverá a su "normalidad", entonces comprenderán que les han engañado y quee ya es demasiado tarde para cambiar de opinión...
    Y entonces será el llanto y el rechinar de dientes.

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  3. Fenómeno, Martín, el párrafo sobre moda es buenísimo.

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  4. Gran maestro señor Martín, un maquina como siempre... otra cosa, ni dios ni leches, la lógica nos debería decir que o vida o muerte, cerebral y física, no hay más opciones, ser ignorantes es una opción, nadie nos obliga a leer e investigar pero ser gilipollas hace que venga cualquiera y te envenene el cuerpo y pidas doble ración, si te engañas una vez eres incauto, dos veces gilipollas, aquí en esta ecuación no tiene nada que ver los dioses de los cojones... hablemos claro ya que todo esto roza lo absurdo y ridículo, y ya está bien que seamos ridículos en "pleno siglo XXI".

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  5. Querido buscador: como dijo uno que no creo que fuese idiota: "Dios no juega a los dados."

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    1. La fe es ciega, no lo seamos nosotros... no tengo ni idea a que juega pero si aún se cree que todo es obra suya, menudo chapuza...

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  6. El COVID-19 es la nueva religión....no me extrañaría nada que la iglesia estuviese detrás de este circo!!

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