jueves, 28 de enero de 2021

LA REALIDAD QUE CAMBIA TODA LA NARRATIVA: PRIMERO SE CREÓ LA VACUNA, LUEGO LA PANDEMIA



Lo que nos están contando sobre la situación sanitaria del mundo pone a prueba la credibilidad del más ingenuo (por no usar otro epíteto más rotundo): primero se nos presenta un síndrome autoinmune como una enfermedad respiratoria, y ello sin respaldo alguno de autopsias; luego se nos habla de segunda y tercera ola (y las que vendrán) ya con los meros síntomas de la gripe estacional, una enfermedad que -nos dicen- ha desaparecido gracias a unas medidas contra el Covid que eliminan todas las enfermedades ... excepto el Covid; se nos imponen medidas represivas e ilegales contra derechos fundamentales sin posible conexión con el bicho (¿cómo diablos puede detenerle el toque de queda si durante el día la gente se hacina en los transportes públicos?); se prohíbe y criminaliza todo tratamiento no comercializable por las farmacéuticas, obviando la eficacia que haya podido demostrar, y, como diría Slavo Zizek, "and so on, and so on".


No es la menor de estas extrañas circunstancias la de que, al parecer, TODAS las grandes farmacéuticas hayan desarollado una vacuna al mismo tiempo y en perfecta sincronía, ... diríase que ha habido no solo una inaudita anticipación, sino un reparto del lucrativo pastel de su venta a los gobiernos. Claro, que lo increíble del caso se explica si tenemos presente lo que afirma, con sólidos argumentos, el siguiente artículo:


LA GRAN MENTIRA HISTÓRICA: PRIMERO SE CREÓ LA VACUNA Y LUEGO LA PANDEMIA, NO AL REVÉS
por Magdalena del Amo

Los periodistas duermen, de manera natural o anestesiados con somníferos, quizá para amainar el remordimiento por no cumplir con la consigna básica de su código deontológico de contar la verdad a los ciudadanos y no venderse jamás, ni traicionar a la verdad, aun cuando fuera por un trono. Gracias a ellos, los políticos más corruptos de la historia conocida campan a sus anchas, mintiendo, desgobernando, demoliendo la nación hasta sus cimientos, hundiendo a sus habitantes en un pozo sin fin.

Así, mientras los sátrapas de turno, instalados en su falsa realidad, luchan por sus poltronas y maquinan cómo diseñar el poder judicial para evitar inhabilitaciones y cárcel, al tiempo que destruyen vidas y haciendas con la falsa propaganda del universo covidiano, el mundo real hace aguas por todas partes. Desde lo económico a lo moral, no queda resquicio sin contaminar por esta lluvia ácida diseñada para rociar a una humanidad que ha perdido la capacidad de discernir y de pensar por sí misma. Estamos recolectando los frutos de años de manipulación sistemática, de eufemismos y de ingeniería verbal/social/emocional, dirigida a este fin concreto, con la ayuda de lo más granado de la psicología, la sociología, la neurología y demás expertos en técnicas de control de masas. Creo que nuestros antepasados, más humildes y sufrientes, con menos tecnología y menos títulos universitarios, tenían más sentido común, eran más difíciles de embaucar y conservaban su bonhomía, a la vez que un espíritu crítico heredado por generaciones. Ahora, nos creemos el súmmum porque con un simple clic accedemos a lo imposible e inimaginable. Nos hemos dejado seducir por la dinámica de la inmediatez y la prisa.

He aquí la gran trampa mortal, el anzuelo que nos aprisiona, primero nuestras mentes y emociones y, por añadidura, nuestros cuerpos que el sistema pretende manipular a su antojo, controlando nuestro espacio físico, confinándonos, separándonos del vecino y de los seres queridos, robándonos la identidad obligándonos a taparnos la cara con mascarillas, convirtiéndonos en zombis, víctimas de la androfobia, inoculándonos esa mal llamada vacuna de ARNm, que deberíamos acuñar como “peligroso medicamento transgénico de destrucción masiva”, con graves efectos secundarios, incluida la muerte, y cuya dispensación mundial fue organizada en las cloacas de los “amos del mundo”. Me refiero, claro está, a los grandes magnates cacareados por la prensa corrupta laicista como indispensables filántropos para el bien de la humanidad, así como a todas esas empresas, instituciones y organizaciones escritas con letras mayúsculas y nombres subyugantes que obvio pronunciar por no repetirme, y que tienen a su servicio a dóciles y malvadas marionetas.

Un poco antes de Navidad, publicamos La trampa de los allegados, y anunciábamos que la mafia gobernante necesitaba “material”, es decir, contagiados, enfermos graves y muertos, para justificar la tercera ola en enero y los meses siguientes, consecuencia de la vacunación masiva contra la gripe, opcional en teoría, pero obligatoria de facto, según información de familiares de ancianos y algunos sanitarios. Los muertos y contagiados son, a su vez, la excusa para “castigarnos” por haber sido malos y habernos besado y abrazado a discreción. ¡Como Dios manda! Ahora ya tenemos el atrezo completo, protagonistas y extras en un escenario en tiempo real para el show de sesión continua. Sigue la siembra a voleo, de amenazas y miedo, que se sustancian en una nosofobia psicótica y contagiosa.


No es mi intención repetir datos y argumentos de mis publicaciones desde febrero de 2020, porque ya he dado demasiada matraca, pero sí debo incidir en algunos puntos clave, como la falsedad de la pandemia y el gran atraco que está sufriendo la humanidad durmiente, atraco programado desde los think tanks de las élites globalistas. Debo recordar la falta de rigor científico de las medidas sanitarias, duramente criticadas por científicos nacionales e internacionales de diferentes disciplinas, como John Ioannidis, Klaus Püschel, Joel Kettner, Knut Wittkowsky, Michael Osterholm, Pietro Vernazza, John Oxford, Michael Levitt, Pablo Goldschmidt, David I. Katz, Hendrik Streeck, Scott Atlas, Sucharit Bhakdi, Sunetra Gupta, Karol Sikora, Johan Giesecke, Klaus Kohnlein, Chinda Brandolino, Bartomeu Payeras, José Luis Sevillano, María José Martínez Albarracín, Luis de Benito Ortega, y otros. Hay que insistir también en el error de Neil Ferguson, del Imperial College, sobre sus estimaciones de mortalidad, lo que condujo a un atroz confinamiento sin sentido que solo sirvió para hundir la economía, desestabilizar a la sociedad y deprimir el sistema inmunitario de las personas. No está de más recordar la gran estafa del Sars-cov-2, un virus quimera –de laboratorio— que ni mucho menos es responsable de la COVID-19; que esta no es una enfermedad respiratoria, sino sistémica, con la cual están relacionadas las vacunas de la gripe y los campos electromagnéticos, además de algún producto químico de la agricultura intensiva que nos cuelan los órganos de control de la industria agroquímica. Pero de esto está prohibido hablar. Hay que recordar asimismo la estafa de los asintomáticos, dado que estos son personas sanas. Reiterar también la inutilidad de las pruebas PCR para detectar virus, y decir que dar positivo no es sinónimo de estar infectado.


Podríamos continuar con las incongruencias, pero solo vamos a dar una pincelada sobre la vacuna, ya que aquí radica el quid de todo el montaje escénico global, es decir, de toda la plandemia para justificar un plan de exterminio, y esclavización de los supervivientes, vendido como panacea. Incluso para los que no tienen demasiados datos de lo que se cuece tras bambalinas, es fácil verlo. Que los gobiernos aprueben planes de eutanasia para eliminar a viejos e imperfectos al más puro estilo nazi, que existan leyes de eugenesia y aborto al por mayor y que se fomente la homosexualidad y el poliamor para controlar la población, no cuadra con presentar una vacuna para librarnos de la muerte. Que se esté vacunando en las residencias y centros de día a los supervivientes de las sedaciones masivas del mes de marzo es también incomprensible. Es decir, sedaron a tu abuela con morfina y ahora quieren salvar a tu abuelo con una vacuna de muy dudosos componentes. ¡A otro lado con ese cuento! De nuestros gobernantes y de sus “amos” no podemos fiarnos. Hoy menos que nunca.

La vacuna está causando muertes, mielitis transversa, esclerosis múltiple, infartos cerebrales y un sinfín de efectos graves. Desde la oficialidad esto no existe, pero si se descubre ya tienen preparada la explicación. Coincidencia. Ahora, los efectos secundarios se llaman coincidencias. Si alguien fallece después de la vacuna, no es por el fármaco, es coincidencia. Algunos expertos se han atrevido a hablar y han aparecido misteriosamente muertos en sus camas. Coincidencia también.


Una vez experimentada la vacuna con los viejos, sin que hayan caído todos redondos, como ha insinuado el señor Fernández Vara, Pfizer suspende el suministro de dosis para organizar su fabricación masiva e incrementar el reparto en febrero y marzo. Jugada perfecta para crear expectación y hacerla desear, como cuando el Gobierno secuestró la de la gripe en Madrid. Y, además, puede continuar un tiempo más el show de los confinamientos y las perimetraciones. Los satrapillas de las comunidades autónomas están encantados jugando a señores feudales ejerciendo la autoridad sobre sus lacayos. Están pidiendo restricciones e incluso la potestad de elaborar sus propias leyes. A este paso, resucitan las picotas medievales para colocar a los disidentes.

Un último apunte sobre el medicamento llamado vacuna, que no es tal. No es exacto que se haya elaborado en un tiempo récord, dado que primero se diseñó la vacuna, sobre la que llevan al menos una década trabajando, y luego se programó la pandemia. Sus componentes principales de transgénesis y partículas cuánticas llevan tiempo ensayándose con humanos en los llamados “laboratorios del terror”.

Bill Gates lo dijo claramente un poco antes de que la OMS declarase la pandemia. En el mes de marzo, cuando aún no se hablaba de esto, bajo el título Identificación digital ID-2020, el terrorífico plan del diabólico Bill Gates publiqué lo siguiente: “El magnate anunció que piensa poner a disposición de los gobiernos del mundo “cápsulas implantables, también llamadas microchips, para humanos, con certificados digitales”, con el fin de identificar a los afectados por la COVID-19. Estos microchips mostrarían –en este caso particular- quién se ha sometido al test del coronavirus y quién se ha vacunado contra él. Los certificados digitales de Gates no se refieren a nada de lo que conocemos, sino a una especie de “tatuajes de puntos cuánticos” que detectarán a los no vacunados. Hace tiempo que investigadores del MIT y de la Universidad Rice trabajan en ello, como un sistema óptimo de control. “El cuántica tatuajes DOT implica la aplicación de azúcar soluble basado en microaguja que contiene una vacuna y puntos cuánticos al cobre fluorescente incorporado en cápsulas biocompatibles en la escala de micras”. Esto será implementado a través de la compañía ID2020 cuyo propietario es, ¡bingo!, Bill Gates. Según el falso filántropo, tan acostumbrado a vender sus patrañas, “esto resolvería el problema de más de mil millones de personas que viven sin una identidad oficialmente reconocida”. ¡La misma explicación que da a la implantación de los transgénicos! ¡Siempre haciendo el bien! Hay que tener caradura y hay que estar muy convencido de que habla para el pobre rebaño humano.

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”Para el proyecto de identificación digital, la ID 2020 está unida a las empresas IDEO, Accenture, Gavi y la Fundación Rockefeller. Las hermanitas de la caridad no andan por aquí, precisamente. En cambio, ¡¡¡cómo no!!! sí está la ONU, que ha arropado el proyecto bajo el “cabetodo” denominado “Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas”.

No es difícil concluir que estamos en las peores manos, viviendo además etapas tormentosas, y hay que prepararse para ello. La gente buena es la esperanza. Tengo siempre presentes las palabras de Edmund Burke, “para que el mal prolifere, basta con que los buenos no hagan nada”. Hay que ser buenos y hay que hacer cosas. Es necesario fomentar la bondad per se. La información de calidad es de suma importancia en estos tiempos en los que no podemos fiarnos de nadie. Es hora de estar alerta, de colaborar, cada uno en su medida y en lo que pueda para crear una realidad distinta. No podemos caer en el desánimo de los cobardes. Somos la esperanza y somos muchos. Recordando la bellísima parábola del grano de mostaza, yo creo que podemos hacer de nosotros un gran árbol al que todos los pájaros acudan a anidar en sus ramas”.


Mis palabras de marzo las suscribo ahora al cien por cien, y mi esperanza y ganas de luchar son mayores que nunca.

(Fuente: https://www.alertadigital.com/)

13 comentarios:

  1. ¿Alguien se ha fijado en que hoy había muchos chemtrails?

    Me he quedado con un mosqueo...

    Una gran anécdota de hoy ha sido que una señora de unos setenta y tantos de edad me ha gritado eufórica: "¡Inteligente! ¡Qué inteligente eres!" mientras con mímica me indicaba que se refería a que no llevaba bozal. Ella, por supuesto, tampoco.

    Sé que debería importarme igual de poco que cuando me insultan, porque no debe uno andar pensando en que complace o decepciona a unos y a otros, pero me ha entrado una alegría breve difícil de olvidar.

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  2. Dejo este enlace para aclarar algunas cosas sobre los muertos reales o no, lo mismo que pongo el oficial y las cifras no concuerdan, hay que poner las que se acercan más a la realidad porque que hay muertos es un hecho, otra cosa sea de que se ha muerto... que es lo que no nos cuentan...
    https://contraelencierro.blogspot.com/2021/01/muertes-totales-en-2020-en-espana.html

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    1. Me he dado cuenta que los datos que facilita Sanidad están desfasados, a finales de marzo de 2020 añadieron una cantidad significativa a 2019, así que posiblemente añadirán más en febrero y marzo

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  3. PARA PONERLO EN PERSPECTIVA ya que a los media le gustan tanto los números... Hay 46 millones de habitantes en España y exagerando bastante los fallecimientos TOTALES DE LO QUE SEA en todo el año 2020 a 460000 nos da un 1% de mortandad DE LO QUE SEA.
    ¿Acaso han fallecido en el 2020 todos esos españoles de COVID-19 y si aún asi fuera es eso una Pandemia?

    De hecho la tasa de supuesta "mortandad por COVID-19" es muy inferior al 1%.

    De seguro que no os pondrán los datos así en la TV.

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    1. Exacto, en los centros de mayores fue una masacre, pero por dejadez, en las listas de espera para otras patologías igual, nadie nos dice los muertos por cáncer, ictus, y ataques al corazón, suicidios... y esto que te digo son datos reales, hasta que no haya autopsias y se nos diga de que y no con que se han muerto, seguiré opinando lo mismo, no me creo el virus tal y como esta relatado, punto.

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    2. Otro dato importante es que en España nacen mas de 300.000 niñxs al año

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    3. Si, ese calculo es una referencia teórica, se podría ajustar más porque la esperanza de vida no llega a los 84 años

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  4. Las cifras oficiales en este contexto tienen tanta fiabilidad como los test PCR anales.
    Es decir, muuuy alta según los "expertos".

    Y aún ni con esas se puede hablar de Pandemia.

    Pasará como en las votaciones en que los muertos ejercían su derecho milagrosamente.

    En 2021 no tendreis nada peros no faltaran los PCR anales para que esteis bien seguros de no ser contagiosos.

    Cortesía de los tarados astrales a través de sus marionetas humanas.

    Y la empanada el borrego-matrix se la come con suma satisfacción.

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    1. La empanada siempre se la han comido unos y otros, ¿porqué iba a ser diferente ahora? ¿Qué tiene de especial este siglo en comparación con los del pasado? En el pasado la gente se comió que una niña de 16 años se quedo preñada de una paloma, otros se creen que viven en las guerras de las galaxias, otros se creen que los gobiernos trabajan por su bien, otros se creen que viven de una democracia, otros como yo no creemos en nada pero no creer es creer, esta batalla, que nunca lo ha sido, es ni será, no podemos hacer nada con semejantes tarados, ellos son el poder y lo han ejercido siempre, no creerlo no quita para que ASÍ sea, otra cosa es aceptarlo, que como buenos tarados mentales que somos todos, cada uno tendrá una opinión dependiendo de sus estudios o del camello de turno, mi abuela un día se equivoco de pastillas y salía corriendo detrás de los dragones astrales, que tiempos aquellos de los 80, te acuerdas, ¿verdad? Animo compañero, vas bien. Por cierto, martes y trece tiene un humor de empanadas, será mejor que lo volvamos a ver para reírnos un poco, aunque a diferencia de muchos yo estos TEMAS me los tomo muy en serio, llevo mucho metido en esto como para seguir leyendo chorradas. Por gente como vosotros los otros se ríen y no quieren debatir en serio con los otros, buscamos la verdad en serio, no en Siria. Es un toque de humor fino, no se si lo pillas ;)

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  5. Lucas y sus preguntas filosóficas ...

    https://youtu.be/jwsUYvGoGlo

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  6. En cuanto a la mesa la pregunta realmente importante no es si es roja o azul si no...

    ¿Es esa mesa sintomática o asintomática?

    No nos desviemos que hay mucho troll.

    :-)

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    1. Es asintomática, en realidad no es una mesa es una imagen y cada uno la ve con sus gafas

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    2. Ufff! menos mal! ... porque de ser sintomática habría que meterle un PCR anal en el "cajón" y ponerla en aislamiento no vaya a contagiar a todo el planeta.

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