martes, 4 de agosto de 2020

NEO-FASCISMO SANITARIO



Estamos frente a una dictadura pseudo científica que nos impone un modo de vivir, enfermar y morir. Un sanitarismo carcelario. Una política persecutoria de virus que se transforma en una cacería de personas y trabajadores, como si fueran bioterroristas. Una epidemiología paranoica y manipuladora de números, destinada a aterrorizar y estigmatizar a distintos grupos sociales.

Bajo la excusa de un sistema de salud caduco y colapsado, se contagia y extiende su colapso a toda la vida de los ciudadanos. Cercenan libertades, cierran escuelas, arruinan comercios y destruyen la industria y cualquier actividad económica, social y cultural que aún quede en pie.

La vigilancia tecnológica a la que someten a la población llega niveles absurdos. Quieren controlar hasta los pensamientos y sentimientos de los ciudadanos con ese mamarracho del ciberpatrullaje del humor social. Este delirio de control llega a niveles abismales, como la idea de implantar chips a cada individuo para vigilarlo incluso cuando va hacer sus necesidades al baño. La obligatoriedad de instalar apps de vigilancia a todo viajero, y luego a los trabajadores como condición para circular, van por ese camino.

Este virus asustaviejas tiene mucha prensa amarilla por detrás, lo que nos lleva a pensar que existe un buen sponsor mundial que lo sustenta. La mirada científica queda opacada en su capacidad de observación frente a un objeto de estudio sensible de ser manipulado por la prensa y la política. La salud pública, en su afán de establecer la objetividad de sus investigaciones, pierde de vista que el objeto de estudio en el área salud, está compuesto por sujetos democráticos que esperan pacientemente ser tratados como tales. No somos meros números a ser administrados por cálculos matemáticos y logarítmicos. La medicina, se ha deshumanizado en su práctica, la salud pública y la epidemiología, mal usadas y manipuladas, le siguen los pasos.

Imaginemos por un instante qué pasaría si las demás enfermedades prevalentes de nuestro perfil epidemiológico tuvieran el mismo nivel de seguimiento mediático que el coronavirus. Me refiero a las enfermedades cardiovasculares, chagas, oncológicas, tuberculosis, dengue, accidentes de tránsito, femicidios, homicidios, adicciones, enfermedades mentales, autismo, desnutrición infantil, gripe, etc. Entraríamos, por supuesto, en un espiral vertiginoso de paranoia incompatible con la vida. Los servicios de atención médica se verían saturados y la cuarentena, utilizada como recurso sistemático, sería eterna.

La política sanitaria mediática se dedica a transformar lo normal en patológico y lo patológico en normal. Hay un manejo perverso de la información en salud. Esto no es medicina ni medicina basada en evidencias. Es medicina basada en conveniencias económicas y comerciales. Son los dueños de la "normalidad", los mismos dueños que patologizan todos los procesos normales de la vida desde el embarazo, nacimiento y hasta la muerte. Los mismos que normalizan las enfermedades crónicas para convertirlas en un objeto "normal" de comercialización a largo plazo.

Tenemos que acabar con esta práctica sanitaria vetusta y medieval, sacada del trastero de los recuerdos más arcaicos de la medicina. Dejemos de espiar y tratar a los vecinos como delincuentes por querer tomar sol, salir a correr, andar en bicicleta, dejemos de prohibir la integración de los niños en las escuelas y de los niños con trastornos del desarrollo a sus terapias ya que el retroceso se acrecienta día a día. Dejemos de estigmatizar a los adultos mayores, que son tratados como objeto de análisis y administración, que han perdido su autonomía como consecuencia del sobreactuado cuidado para con ellos.

Se han destruido de un plumazo todos los derechos constitucionales que tantos siglos y hasta sangre costaron conseguir. Han coartado hasta las libertades más esenciales del ser humano cómo la de relacionarse con el prójimo y con la naturaleza. Todo esto se pudo hacer gracias al miedo generado por un régimen autoritario que utiliza la prensa instrumentalizada para bombardear y tiranizar la mente de la población. Apelan al instinto más primitivo del ser humano, como es el temor a la enfermedad y la muerte, ante lo cual el individuo empequeñece y es capaz hasta de entregar las llaves de su propia dignidad y subsistencia.

Ramiro Salazar
(Fuente: https://www.perfil.com/)

P.D.: Añado un éxito pop de 1987 que amenaza con volver a la actualidad, dadas las circunstancias, y cuyo estribillo puede acabar sustituyendo al plomizo "Resistiré" del Dúo Dinámico:

11 comentarios:

  1. Vivimos en una mentira de proporciones colosales. Bill Gates, es indignante que la prensa califique de filántropo, cuando lleva años defendiendo la eugenesia, la eutanasia y el aborto como métodos de control de la población, arruinando a agricultores del Tercer Mundo con sus transgénicos, eliminando y enfermando gente con sus productos agroquímicos, Monsanto, dejando un reguero de muertos y tullidos a través de sus vacunas “solidarias” en los países en vías de desarrollo, y mil otros negocios contrarios al bienestar de la humanidad.
    Fundación Rockefeller, familia Rothschild, Soros, familia Li de China, familia Oppenheimer, familia negra Veneciana las familias ricas Patricios de Roma, Consejo Trilateral, El Club de los 300, El Club Bilderberg, Henry Kissinger, Cia, FMI, BC, Reserva Federal, Suiza el banco del mundo, etc. Estos son nuestros enemigos. La mente es como un paracaidas, sino se abre te la pegas.

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    1. Mirar, Buscador, Anónimo, Lola. Esta sociedad la han hipnotizado de tal manera, que es más efectiva que la misma Matrix. Si nos proponen, en cualquier programa de TV, de los denominados "rosas", que bailemos al son de la música del telediario, y que eso realza nuestra imagen, darlo por hecho. Y haber quien se atreve a decirlos lo contrario, que puede que lograran penalizarlo, por ser antisocial. La gran sociedad super avanzada, con toda su tecnología de última generación.
      Valor compañeros, valor.

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  2. Estamos en el Nuevo Orden Mundial, ni más ni menos.

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    1. Más bien en el primer acto.
      Está por ver que se salgan con la suya...

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  3. Hay ya convocatoria nacional para acudir el 23 de agosto todos a Madrid. Corred la voz. Todos a Madrid el 23 de agosto!!!!

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  4. Y a todo esto, médicos y sector enfermería, callados como putas, salvo alguna honrosa excepción.

    La mayoría de la gente tiene tantísimo miedo a morir, que está dejando de vivir y no se plantea si es vida vivir en esa pesadilla distópica, que nos quieren imponer como mundo y sociedad...

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  5. Lola la gran mayoría de la gente no puede concebir que haya una confabulación tan grande y que TODOS los medios informativos les mientan. Es muy difícil romperles ese cerco mental. Tú les hablas y te miran como si estuvieses loco.

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    1. "Es más fácil engañar a la gente, que convencerlos de que han sido engañados". Mark Twain.

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  6. https://www.youtube.com/watch?v=TwD37tywuhA

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    1. Es más de lo mismo, nos colocarán a otro que convenga a la élite. Este ya se forro, y que pase el siguiente.
      El rebaño seguirá azuzado por los mismos perros.

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  7. Más que neofascismo sanitario, ha sido un golpe de estado impuesto por agentes externos para imponer una dictadura totalitaria y apoderarse del país. La crisis sanitaria ha sido el atentado de bandera falsa. Acudan a los tribunales para que constaten que los jueces están comprados y nos han traicionado ellos, y todos los que conforman las Instituciones del país. El Rey, y su jefatura del ejército para nada sirven, nos ha dejado en la estacada. Igual que hizo el padre con los saharauis. Esto está consumado; ahora se verá hasta donde estamos dispuestos a llegar para recuperar lo que teníamos.

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