viernes, 10 de julio de 2020

CINCO OBRAS QUE HABRÍA QUE PROHIBIR INMEDIATAMENTE




Ya está bien de perpetuar la ofensa a minorías sensibles, ¡hombre! (o mujer, o género no binario, o fluído, o pastoso, o lo que sea).

Don Quijote de la Mancha

Cervantes aprovechó sus años en prisión (recordemos que era un estafador) para redactar esta oda a la gerontofobia y a la misoginia.

A través de su protagonista, el autor se burla de los enfermos mentales, aumentando así el estigma que todavía hoy pesa sobre ellos (en parte, por culpa de esta novela).

El rol femenino es encarnado por el personaje de Dulcinea del Toboso, que ni siquiera aparece en el libro. Si la conocemos, es solo porque el protagonista (varón, blanco y heterosexual) se pasa toda la obra cosificándola con continuas alusiones a su belleza física. Al parecer, Cervantes no encontró espacio, en setecientas páginas, para dar voz a la mujer.

Moby Dick

Tras leer este tocho, no queda claro si Herman Melvile odiaba más a los negros o a las ballenas (especie, no lo olvidemos, en peligro de extinción). Sea como sea, ambos quedan por debajo del blanco heteronormativo, narrador del relato y, por tanto, punto de vista.

El autor nos presenta los personajes desde una perspectiva racializada, llegando incluso a referirse a «el negro», a quien se describe como un salvaje irracional. Por supuesto, muere al final.

A lo largo de la obra existen, además, numerosas burlas que tienen como objeto a las personas con capacidades diferentes (el protagonista carece de una pierna, lo cual a Melvile le resultaba muy gracioso).

Cien años de soledad

En los años sesenta, Gabriel García Márquez alcanzó la gloria literaria con el más largo chiste de gitanos jamás escrito.

Si bien reírse de los pobres ya era un subgénero literario, el colombiano aportó una radical innovación al burlarse de varias generaciones de pobres al mismo tiempo. Este recurso llevó la aporofobia a tal grado de sofisticación que el jurado de la Academia Sueca no pudo por menos que darle un Nobel. ¡Jamás se habían reído de tantos pobres en un orden tan creativo!

No contento con esto, Márquez encuentra hueco para glorificar la violencia sexual hasta el punto de que no queda varón en la novela que no abuse de alguna prima.

Romeo y Julieta

William Shakespeare, máximo exponente del colonialismo machirulo y del insularismo testicular, se quitó la careta para contarnos esta historia de ultraje y cosificación de una menor de edad que, además, trivializa el suicidio.

La obra traza una alegoría del amor romántico, constructo cultural básico de la sociedad heteropatriarcal con el que, durante siglos, se ha justificado la dominación de la mujer.

Esta aberrante basura falocrática busca perpetuar el mito del príncipe azul, símbolo opresor por excelencia que concibe a la mujer como un mero apéndice del hombre. La cultura de la violación en cinco actos.

El Nuevo Testamento

Este aberrante libelo protagonizado por un prestidigitador con un trastorno de personalidad narcisista fue publicado con el único propósito de hacer escarnio del pueblo judío. Sus dislates, sin embargo, van mucho más allá.

No es un secreto que la representatividad en esta obra brilla por su ausencia. Para los autores, no existen gays, ni lesbianas, ni personas que no encajen con su realidad cisgénero. Es más, tras su lectura detenida, uno diría que el mundo está habitado exclusivamente por pescadores heterosexuales con barba.

A tal punto llega el descaro misógino de esta novela que el protagonista nace de una madre virgen (¡!) que ni habla ni vuelve a tener relevancia alguna hasta que, muerto su hijo, la encontramos llorando a sus pies. ¿Acaso la Virgen no trabajaba? ¿Acaso no quedaba con sus amigas? ¿Pretenden hacernos creer que esa mujer se pasó 33 malditos años sentada en su casa?

(Visto en https://mimesacojea.com/)

6 comentarios:

  1. Sobre Cristo quedaba mal decir que María había sido violada por un legionario romano.

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    1. La Biblia es todo símbolo.
      Quien la toma de forma literal se pone en la posición de esperar a un salvador externo y seguir esperando.
      No es un libro histórico más que para el profano que carece del conocimiento o no ha llegado aún a las claves para entender el mensaje eterno.
      Jesucristo está enterrado en todos y cada uno de los hombres hasta que nazca de dentro.

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  2. Me gusta!!! Pero que difícil aceptar que los días de lo políticamente incorrecto no volverán.

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  3. Neoliberalismo identitario = Fascismo del siglo XXI

    https://www.dw.com/image/16792630_101.jpg

    con su intolerancía, los neoliberales identitarios del IV Reich se parecen cada vez mas a sus abuelos del III Reich.Capitalismo sin guantes blancos versus capitalismo sin guantes blancos.

    "El concepto de la libertad degenera así en una mera defensa de la libertad de empresa, que significa “plenitud de libertad para aquellos cuyos ingresos, ocio y seguridad no necesitan ser mejorados, y una simple miseria de libertad para las personas, que en vano pueden intentar ‘hacer uso de sus derechos democráticos para obtener refugio del poder de los dueños de propiedades’, escribe Harvey, citando a Polanyi. «Pero si, como siempre es el caso, ‘no es posible una sociedad en la que el poder y la coerción estén ausentes, ni un mundo en el que la fuerza no tenga ninguna función’, entonces la única forma en que esta liberal visión utópica podría sostenerse es por la fuerza, la violencia y el autoritarismo. El utopismo liberal o neoliberal está condenado, en opinión de Polanyi, a derivar en el autoritarismo, e incluso en el fascismo absoluto. Las buenas libertades se pierden, las malas prosperan”.

    El neoliberalismo transforma la libertad de la mayoría en la libertad de unos pocos. Su resultado lógico es el neofascismo. El neofascismo suprime las libertades civiles en nombre de la seguridad nacional y califica a grupos enteros de la sociedad como traidores y enemigos del pueblo. Es el instrumento militarizado utilizado por las élites gobernantes para mantener el control, dividir y desgarrar a la sociedad y acelerar aún más el saqueo y la desigualdad social. La ideología dominante, ya nunca más creíble, está mutando en abuso y totalitarismo."

    http://www.elcaptor.com/economia/oscuro-camino-neoliberalismo-fascismo

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  4. Yo flipo, incluso aqui aparecen los postulados de la ingenieria social que nos estan metiendo con calzador, términos como"cisgénero, heterosexual, varón... " En fin, perdona, pero permite que no esté de acuerdo, eres un producto más de éste sistema que (intenta) nos agilipolla

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    1. Querido Ghalegho, la entrada incurre en la más afilada ironía al descalificar cinco obras maestras de la literatura universal a partir de esa manía, generada por el marxismo cultural, de juzgar el pasado entero de la humanidad a partir de categorías "progres" y esencialmente ridículas. Creéme que este blog en absoluto apoya el adanismo de los iconoclastas -o iconoplastas- que pretenden encarnar la máxima perfección moral de la humanidad sin acompañar su -pretendida- superioridad ética de la producción de ni una sola obra de arte digna de tal nombre. Este bloguero sigue disfrutando de la obra de un asesino como Caravaggio, un pedófilo como Polanski, un violador como Cellini, un misógino y antisemita como Quevedo o un nazi como Heidegger, que pese a su ideología o a su praxis, acorde esencialmente a su época, nos acompañan con creaciones artísticas con mayúsculas (no por sus condicionantes, sino a pesar de ellos).

      Relee tranquilamente la entrada, y comprobarás que la preside un ánimo mordaz que no busca censurar a los gigantes de la literatura que firman los monumentos escritos citados, sino justamente el puritanismo de la nueva inquisición "progre".

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