jueves, 9 de enero de 2020

"RICHARD JEWELL", UNA FALSA CRÍTICA AL SISTEMA



"Forrest Gump" ilustró la obviedad de que el perfecto norteamericano no es precisamente una luminaria, aunque al personaje que da título al film al menos le asiste una bondad espontánea y el don de ser elocuente cuando toca.

Cortado por idéntico patrón, el protagonista del último film de Clint Eastwood -un clásico en vida cuya filmografía reciente viene centrándose en fijar las coordenadas que definen al héroe-, nos presenta la tortuosa peripecia del guardia de seguridad que tras evitar una masacre durante los Juegos Olímpicos de Atlanta se vió objeto de una investigación de un FBI necesitado de un cabeza de turco con el que salvar su imagen de agencia eficiente.

Eastwood junto a Paul Walter Hauser, protagonista del film
Al igual que con otros filmes previos del director (Sniper, Sully, Tren a París, ...) es una historia real la que da pie a esta mirada a las trampas mediante las cuales el Sistema proyecta en la opinión pública la ilusión de funcionar bien, pese a lo cual funcionarios empecinados en seguir intuiciones irracionales pueden hacerselo pasar muy mal a los héroes para al final agachar la cerviz, aceptar lo evidente y dar un paso atrás. El Sistema funciona, parece querer decir el nonagenario "jinete pálido", y pese a los abusivos métodos de la investigación federal y al cinismo de la prensa sensacionalista la verdad prístina prevalece. Todo esto nos es contado con una sobredosis de almibar narrativo capaz de provocar un coma diabético al espectador desprevenido.

Particularmente simplista es la apelación a la autoridad moral del presidente que realiza la madre de Jewell, dando por supuesto que el sátiro del despacho oral oval -en aquel momento el rijoso Clinton- atenderá las justas súplicas de una mujer atribulada.

Todo es conformismo y sumisión en un film que se ve sin desagrado pero que destila complacencia hacia un poder político indigno de confianza.

Lástima que, al parecer, ya no quepa esperar de un talento tan incontestable como el de Eastwood otra obra maestra como lo han sido "Sin perdón", "Million Dollar Baby" o "Bird", verdaderas joyas del séptimo arte.

(posesodegerasa)

PD.: Puestos a salvar lo mejor de "Richard Jewell", hay que señalar algo que viene convirtiéndose en mera costumbre en ese "robaplanos" llamado Sam Rockwell, que encarna a un abogado sin fortuna al que el caso del justo linchado por la multitud le da la ocasión de dar la talla humana y profesional que las circunstancias requieren. Senciallmente, Rockwell es el mejor actor secundario del momento y una apuesta segura para otorgar dignidad y credibilidad a cualquier personaje en la cuerda floja. Aunque para los más avisados no estoy descubriendo nada nuevo, anoten su nombre; está llamado a ser leyenda.

1 comentario:

  1. Es que por buen director de cine que se sea sino se sabe quienes dictan los guiones, las películas no dejan de ser propaganda pro sistema.TODAS.
    Hollywood es una enorme máquina en descomposición de control mental bajo trauma.
    Una máquina infantilizadora de mentes llena de superheroes de carton-piedra tan buenos y tan malos que da verguenza verlos.

    El trauma que previamente crean los que viven de ello (los parásitos astrales del otro lado del velo) y luego lo exponen a los cuatro vientos a través de las películas, todas de ciencia-ficción de la mala unas mucho peores que otras pero cuanto más se despierta se ve que son todas falsas ya que si los que las actuan y dirigen no estan despiertos no pueden sino inducir a la falsedad.

    https://es.wikipedia.org/wiki/Atlanta#/media/Archivo:Seal_of_Atlanta.png

    No he visto la película del post pero este logo de Atlanta (Atlantis) me da más información que cualquier película, documental o testimonio sobre los verdaderos autores de lo narrado en la misma.

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