lunes, 9 de diciembre de 2019

HAN INVENTADO EL DISOLVENTE PARA LA DIGNIDAD: EL VIRUS DE LA AUTO-CULPABILIZACIÓN



“La anestesia: ingeniería social para gentes de poca fe y que ha aceptado LA CULPABILIDAD, y la pérdida de la identidad descubierta contra la impuesta”

Si en algo es especialista la masonería internacional anticristo que quiere acabar con la fe, el cristianismo y la confianza, es en dinamitar todas y cada una de las percepciones de estabilidad y seguridad que la sociedad había acumulado durante veinte siglos, cuando con el cristianismo se comenzó a respetar la vida de alguna forma.

1- Todas las guerras han sido provocadas por ellos para la reorganización de los territorios y la propiedad, apropiarse de las riquezas, desarrollar armas y matar gente.

2- Dicen querer combatir el CO2 (que ya sabemos que es una falacia), pero permiten que sus factorías fabriquen vehículos contaminantes, que las fábricas de envases fabriquen con plásticos de sus petróleos cuando podrían hacerlo con materiales biodegradables, exigiéndonos luego que reciclemos.

ES EL PROCESO DE LA CULPABILIZACIÓN.

3- LA CULPABILIZACIÓN DEBILITA. Es el arma psicológica emocional más fuerte que hay. La ha utilizado la Iglesia durante siglos para el control de los fieles. La ha utilizado el sionismo para anular toda defensa en el proceso mental de comprensión de la segunda guerra mundial que ellos mismos financiaron y aniquilaron a millones de personas, pero solo cuentan los menos de 300 mil judíos censados en Europa que murieron.

Si no reciclas eres CULPABLE. Culpable de no trabajar un extra para separar y seleccionar para estas élites que son los que fabrican los plásticos habiendo alternativas como las hay para los motores con energías fósiles, desde la pila de hidrógeno que no quieren sacar al mercado a motores de agua.

Cada movimiento de separar las basuras estás machacando que eres culpable porque has colaborado en comprar algo contaminante, y tu eres el contaminador. Esa culpa debilita hasta la aceptación absoluta de cualquier cosa que quieran imponerte al respecto y respecto a cualquier otra cosa, que serán desde impuestos que pagarás sin pensar hasta el cómo has de organizar tu vida porque te han convencido de que no eres capaz de organizarte por tí mismo cuando eres un contaminador.

SON ELLOS LOS CRIMINALES, tu solo eres una víctima. Si quieren que se recicle que cambien los envases y la energía fósil.

4- Organizan votaciones que alteran con algoritmos, con partidos a su vez controlados por ellos. Es la última esperanza de cambio a sueños de algo mejor de lo que nos permiten, y que solo son sueños. Pero en ese ejercicio de elección incrementan el miedo; miedo a que salga el adversario, algo que incrementa la culpa, y más culpa más sometimiento. La anulación perfecta de las voluntades. Desde el mismo momento en que votaste dejaste de ser opositor a nada, tu ya votaste, descargaste el cúmulo de tu voluntad y tu ira en una representación que no te representa. Luego solo sentirás que eres culpable de que tu partido elegido no sea lo que creías o esperabas.

5- Han logrado que no encuentres que no hay ninguna herramienta para cambiar nada de lo que crees que se debería cambiar. Y esperas, esperas, esperas, a que haya terceros que aparezcan por arte de magia para cambiar algo que no va a cambiar, ni van a aparecer esas personas, porque solo tu siendo parte de una mayoría podrías cambiar, pero ya se han encargado de que los representantes de cualquier opción estén bien atados. Eso crea IMPOTENCIA, DECEPCIÓN, y RESTA FUERZA y ENERGÍA, EL FIN DE LA ESPERANZA y en consecuencia el camino a la ANESTESIA.

6- LA ANESTESIA ES EL INDUCTOR DE LA OBEDIENCIA. Más anestesia, más obediencia. Falta de reacción ante la humillación, el despojo de tus derechos y los más importante el despojo de tu IDENTIDAD.

7- La IDENTIDAD que es el comienzo del SER, es el TODO. La regulan colonizando los medios y principalmente a través de LA IMÁGEN, la gente casi no lee pero la imagen tiene una potencia que releva cualquier concepción interna para la gente adolescente, niños, y jóvenes, los mayores es cuestión de tiempo que morirán en unas dédadas y su ingeniería social ya habrá triunfado con esos jóvenes que serán las generaciones mayores.

8- Atacarán la elección de la sexualidad hacia una sexualidad antifamilia, transhumana, a la propia apariencia física, todos marcados con tatuajes y piercings o con experiencias sexuales en su adolescencia y juventud que marcarán el camino de una sexualidad no descubierta sino impuesta por los medios y por nuevas amistades que a su vez han sido reprogramadas por las imágenes que dispara su artillería de la ingenería para la demolición de la IDENTIDAD. La identidad tiene que ver con el propio descubrimiento, con la elección libre y personal, y no con una deformación de estas que es la copia de las imágenes que vemos de las que después nos nos podemos deshacer si no contamos con ninguna leccion ni CONVICCION PROPIA. Es tan difícil diferenciar que es una convicción propia que la totalidad tira la toalla y entrega su voluntad a uno de los menús de comportamiento propuestos por las imágenes. ¿Has visto un ciego con piercing o tatuajes?, pues eso, todo entra por las imágenes, y si ves a alguno es porque se ha dejado convencer al oído por los que le rodean o la misma televisión parlante que debe de ser así también.

9- FOMENTAN LA DESCONFIANZA. Para que confíes en las imágenes que emiten han de hacer desconfiar de las relaciones sociales, de la amistad, de consejos y conversaciones que puedan hacerte despertar y mejorar. Y para ello han de fomentar el robo, la delincuencia, el terror, la inseguridad, que hagan dejarse llevar por las instrucciones para LA DESCONFIANZA. Somos capaces de una desconfianza por la propia experiencia y la prevención de los mayores, pero instalan una desconfianza anónima respecto a todos para DESHACER LOS VINCULOS.

La tontería se le está yendo de las manos a más de uno y de una

(Visto en https://eladiofernandez.wordpress.com/)

LA CRUZADA CONTRA EL GNOSTICISMO


La versión que la Iglesia de Roma ofrece de Jesucristo no es la única que históricamente ha existido. Este documental producido por Año Cero aborda la visión gnóstica del Cristo que cada uno de nosotros está llamado a ser y el por qué de la sanguinaria represión de esta inspiradora idea.

domingo, 8 de diciembre de 2019

LA VERDADERA MANIPULACIÓN CLIMÁTICA QUE GRETA Y SUS ADEPTOS NO VEN


Fotografía (real) publicada en la revista alemana "Spiegel" tomada a Greta
Thurnberg en un tren en dirección a Hamburgo

La imagen habla por sí sola: la abanderada del movimiento por la culpabilización colectiva tiene ante sí la prueba de la auténtica manipulación climática a través de los constantes "chemtrails" que desecan el cielo y falsean el clima, pero se le escapa su evidencia. Mira, pero no ve. Lo real no forma parte de su programa inducido: quienes tiran de sus hilos han cuidado bien de elegir una marioneta que se limite a repetir las consignas que la dictan y que, condicionada por un trastorno de la conducta, no se plantee nada más.

Greta la marioneta en manos de quien tira de sus hilos
Son los ciudadanos, al menos los que aún no se hayan convertido -éstos, voluntariamente- en Aspergen refractarios al pensamiento crítico, los que deberían plantearse qué clase de manipulación es la que están operando en nuestras mentes por medio de la nueva generación de estos pseudo-líderes de opinión capaces de proclamar sin sonrojarse una "emergencia climática causada por el colonialismo, el machismo y el capitalismo" (Greta dixit) mientras los patrocinan empresas bien contaminantes y bancos bien capita-listos.

El FMI, a la cabeza de los grandes fingidores del cambio climático, acaba de recomendar el imponer una tasa de 74 dólares por tonelada de CO2 emitida. El chantaje de Kyoto generalizado a una población lobotomizada que actúa como si el trastorno cognitivo de la pelele Greta se hubiera contagiado a las masas, incapaces de ver el golpe de estado económico que se avecina: bonos "verdes" al servicio de la deuda eterna que pone a los países en manos de la mafia bancaria. El ecofascismo al rescate del sistema, mientras las masas aborregadas se entregan al sentimentalismo de baratillo para no analizar nada, ni, consecuentemente, entender nada. Los esclavos clamando por verse empobrecidos (esquema-reacción-solución-recaudación) como penitencia por la enésima crisis de la que aceptan ser culpabilizados. La mentira y la ignorancia dueñas del escenario de la patética farsa. Nada nuevo bajo el cielo ... que las estelas químicas siguen emborronando.

Almas sensibles todas de un mundo narcisista y desnortado: apiadaos
 de la pobrecita Greta y su "terrible" infancia

(posesodegerasa)

La verdadera infancia robada es la que no tiene voz para reclamar

UN ARGUMENTO DECISIVO SOBRE POR QUÉ NO IDENTIFICARTE CON LO QUE VES EN LA PANTALLA



Nicanor Parra, quien falleció el año pasado, fue uno de los grandes poetas de Chile, país generoso con la poesía. Parra buscó ir a contracorriente del canon establecido y fue una voz crítica y siempre fresca y llena de humor, dando a luz lo que llamó "antipoesía".

En una entrevista que recoge el sitio La Tercera, encontramos una serie de perlas de sabiduría de este poeta que son especialmente útiles para entender la situación actual. El poeta cuenta una conversación que tuvo con otro poeta contracultural, asociado con la generación beat:

Tiempo atrás Allen Ginsberg me dijo cuál era la lección básica del budismo. El budismo que trata de resolver también un problema central, como suprimir el dolor. Lo que me dijo Ginsberg es que la primera lección es que no hay que identificarse con lo que ocurre en la pantalla de la conciencia; si uno se identifica con sus propios pensamientos, con los pensamientos que surgen, con las imágenes que aparecen en la pantalla de la conciencia, está perdido.

Este consejo es especialmente relevante porque se aplica con un doble sentido en el mundo en el que vivimos. Fundamentalmente se refiere a no identificarnos con nuestros pensamientos, a no encasillarnos en nuestras identidades y no obsesionarnos con el flujo discursivo. A fin de cuentas, los pensamientos son sólo eventos cognitivos que no tienen existencia inherente: nosotros no somos nuestros pensamientos, de la misma manera que el espacio no es las nubes. Esto es altamente liberador, pues podemos entonces jugar con diferentes identidades, con diferentes formas de ser, y podemos además desapegarnos de nuestro concepto de yo.

Por otro lado, la frase nos hace pensar en el mundo actual, en el que en todos lados nos relacionamos con y a través de pantallas. En este sentido, es importante recordar no identificarnos con las pantallas y los contenidos que observamos en ellas. Las pantallas están siendo programadas para que nos identifiquemos con sus productos, sean éstos modelos o artistas o incluso formas de existir dependiendo de bienes materiales que nos prometen la felicidad. Al extender nuestros deseos a los fantasmas de las pantallas, quedamos cautivos y dejamos de ver el mundo desde nuestros propios ojos

Asimismo, la narrativa que vemos constantemente reflejada en las pantallas es una de polarización y dualidad, una en la que se nos presenta la felicidad como la búsqueda de todo lo que nos produce placer y la evasión de todo lo desagradable. Parra tiene comentarios relevantes en este sentido:

A mí me parecía que había que alternar la alegría con la tristeza. Desde muy temprano comprendí que uno está hecho de opuestos, o que vivimos en el valle de los opuestos, para decir las cosas en términos taoístas. Y que no podemos, simplemente, poner atención a un solo aspecto, a una sola de las componendas, sino que también hay que trabajar con el otro lado de la luna. (…) Yo no quiero ser simplemente un payaso, es decir, hacer reír nomás. Me interesa también hacer pensar a la gente, hacerla sentir.


Entender que la vida está basada en opuestos -que son estrictamente complementos- y que no por ello debemos rechazar lo negativo es fundamental para liberarse de los procesos de identificación, pues el deseo de identificarnos solamente con ciertas cosas y rechazar todo lo demás es una fuente profunda de conflicto.

(Visto en https://pijamasurf.com/)

AGUSTÍN LAJE PONE EN SU SITIO A UNA FEMINISTA ACELERADA


sábado, 7 de diciembre de 2019

FASCISMO NEOLIBERAL: EL CASO CATALÁN (2ª PARTE)



En 2011 cuando estalló el 15 M, las plazas de Madrid y Barcelona se llenaron a rebosar de indignados contra el sistema.

Ni una bandera española, ninguna bandera catalanista, y nuevas formaciones política en ciernes con capacidad de pasar por encima de la corrupta política pro-business neoliberal española y catalana.

A partir de entonces, el independentismo catalán empezó a encontrar respaldo en los foros neoliberales, sobre todo anglosajones (el Wall Street Journal de Rupert Murdoch, el Washington Post, propiedad de Jeffry Bezos de Amazon o el Financial Times), mientras la UE sometía sin piedad las aspiraciones de la nación griega, puestas en Syriza. Había que sustituir a los indignados contra el sistema neoliberal por nacionalistas separatistas indignados contra España.

Las clases pudientes catalanas vieron la posibilidad de enriquecerse a escala global separando a la región autónoma del resto de España y contando con el apoyo internacional que se les ofrecía ante la amenaza de una escalada de la izquierda. Contaban con reintegrarse rápidamente en los organismos, mecanismos y foros internacionales del capitalismo neoliberal globalizado.

El mecanismo para el Catalexit era del más puro diseño neoliberal. Se aprovechaba una primera fase “autonómica” en la que la díscola minoría separatista en el gobierno (gracias a una ley electoral que les beneficia donde el voto rural cuenta el doble que el voto urbano), aprovechaba todos los mecanismos y recursos descentralizados (gobierno y parlamento autonómico, legislación autonómica, educación, sanidad, televisión, prensa y radio autonómicas, activos y empresas públicas cedidas, impuestos cedidos, policía, etc.) para preparar meticulosamente la secesión..

Los dirigentes nacionalistas convirtieron las elecciones autonómicas del 27 de septiembre de 2015 en supuestamente “plebiscitarias”, coaligando todas las fuerzas soberanistas en una candidatura única denominada “Junts pel si” pero que al final, a pesar una campaña manipulada y mentirosa digna de Goebbels, solo consiguió el 48% de los votos, consecuencia de la inesperada participación masiva de la población. Sin embargo, los separatistas, como en repetidas ocasiones y gracias a una ley electoral hecha a su medida, ganaron más escaños y formaron gobierno.


El timing a pié cambiado

A partir de entonces toda la maquinaria autonómica se reajustó para preparar la secesión. La machacona campaña de 2015 se amplificó durante los dos años siguientes. La TV3 (TV pública catalana), se convirtió en una especie de selfie permanente de la realidad virtual del proceso independentista.


Pero tanta patraña y manipulación de la realidad generó unas expectativas en las bases que obligó a los dirigentes a ponerle fechas concretas al “proceso” de independencia, una estrategia rígida e inflexible (“ni un paso atrás”, exigían las bases cada vez más enardecidas, “ni una pantalla repetida”, como si se tratara de una película con final conocido) mientras que las condiciones para el prometido apoyo internacional se esfumaban con Podemos en caída libre ante al trato inmisericorde que recibía la Grecia de Syriza, la amenaza del Brexit (seguramente inducido en parte por el referéndum escocés) y un Rajoy que se postulaba como el mejor adalid europeo de las drásticas reformas neoliberales.

El timing independentista catalán dejó de corresponderse con el timing neoliberal. Todas las promesas de los foros y medios neoliberales se esfumaron. El momento elegido para la independencia no podía ser peor. El independentismo catalán se había precipitado por la senda fascista de forma inconsciente. Y el fascismo no admite traidores.

Consecuencias económicas del catalexit

Dada la alta especialización de Cataluña en la venta de productos al resto de España, se estima que en el escenario medio el catalexit significaría una caída del 44% del comercio bilateral. Así, el PIB catalán caería un 14% y el desempleo aumentaría un 16%.

Caso de que la secesión triunfara (sin violencia), la expulsión inmediata de la UE implicaría ponerse a la cola de la readmisión con la amenaza segura del veto español. En esta larga transición se produciría la salida de la Unión Monetaria Europea y del Mecanismo Único de Supervisión financiera. Para Cataluña, el euro se convertiría en una moneda extranjera cuya utilización, caso de adoptarlo como moneda, podría encarecer sus exportaciones y mermar peligrosamente su competitividad.

Fuera de la Unión Monetaria quedaría desvinculada del BCE con lo que las entidades financieras con domicilio en territorio catalán perderían el acceso a sus baratas líneas de financiación. También se esfumarían las subvenciones europeas al quedar excluida de los fondos estructurales (El Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER), El Fondo Social Europeo (FSE), El Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (FEADER) y el Fondo Europeo de Marítimo y de Pesca (FEMP).

La inseguridad llevaría a la prima de riesgo a niveles inasumibles, al dejar de contar con la red de protección del Estado español y la hacienda de la nueva república se hundiría irremisiblemente. Fuera de Europa y de España las exportaciones a estas zonas quedan sometidas a aranceles, ya que dejaría de beneficiarse de las ventajas de pertenecer a una zona económica con libre circulación de mercancías. El pago de esos sobrecostes haría mucho menos competitivas las exportaciones catalanas.

El "proceso" separatista, de llegar a materializarse, reduciría los derechos, el bienestar y el futuro de la mayoría de los catalanes a cenizas. El impacto económico, incluso excluyendo las terribles consecuencias de una más que posible deriva violenta propia de los procesos secesionistas (no parece que los españoles vayan a dejarlos marchar de rositas), sería enorme y devastador.

De ahí la deriva fascista, la tergiversación, mentira y manipulación sistemática de la información (amplificada por la labor de los medios de comunicación públicos en sus manos: TV3, Radio, prensa, etc.) a que se ven obligados los dirigentes separatistas para esconder la realidad de las consecuencias sobre la mayoría de la población.

El fracaso del golpe a derivado en una confrontación permanente con la denuncia y escarnio contra los no separatistas o los disidentes. La ocupación totalitaria de los espacios públicos (la calle es y será siempre nuestra), la aparición de las bandas de CDRs con la consigna fascista “apreteu” (aprieten), los aderezos amarillos, lazos, anoraks, bufandas, etc., de los fachas del “procés”. El fracaso conlleva la fanatización del fascismo con la aparición de “escamots motards” al estilo de los fascistas de la derecha boliviana, o de demostraciones de “camisas pardas”

Para el capital monopolista neoliberal, el conflicto catalán permanente está resultando beneficiosa en todos los sentidos. La amenaza separatista en España está favoreciendo la recuperación de la corrupta y asocial clase política neoliberal (PP – PSOE) en detrimento de la izquierda que, incapaz de entender el carácter neoliberal fascista del nuevo separatismo del siglo XXI, está suministrando fuerza de choque al “procés” (CUP) o defendiéndolo con más o menos matices (Podemos y sus variantes regionales), con lo que está liquidando buena parte de su base electoral. Algo parecido a lo ocurrido con los comunistas y socialdemócratas alemanes ante la escalada hitleriana.

Una reacción paralela a la del fascismo separatista catalán de los años treinta ha sido la aparición en la escena política española de Vox, un partido de ultraderecha (hasta ahora insignificante) que abogando explícitamente por terminar con el régimen autonómico ha conseguido superar los 3,6 millones de votantes, por encima del 15 %, lo que le ha disparado hasta los 52 escaños en el Congreso.


En definitiva, el fascismo disimulativo catalanista se está convirtiendo en un verdadero laboratorio del fascismo neoliberal para machacar a los pueblos que intenten rebelarse contra el sistema capitalista de la segunda globalización.

LA FARSA DE LA CUMBRE DEL CLIMA (Y SU OBJETIVO REAL)



Los que dirigen la modificación climática y la geoingeniería contra la naturaleza y la humanidad vienen a darnos la brasa con que somos los ciudadanos de a pie los culpables de sus manejos, aplicando un programa de acción que un usuario de "Forocoches" clava en su comentario:

1- Aparece un problema, o lo creamos si no existe
2- Culpabilizamos al ciudadano de a pie, aunque la culpa la tengan los gobiernos y las corporaciones
3- El ciudadano es bombardeado con propaganda y se siente concienciado (o sea, culpable).
4- Le vendemos la solución que le haga sentirse liberado de culpa, y con ella nos llenamos los bolsillos.
5- Cuando esa solución provoque nuevos problemas volvemos al punto 1.

El supuesto cambio climático, el supuesto patriarcado, estar gordo ... todo cabe en su esquema problema-reacción-solución-recaudación ...

viernes, 6 de diciembre de 2019

EL VIRUS DEL FEMINISMO ENGENDRA MONSTRUOS



En un mundo imaginario, una epidemia que convierte a los hombres en bestias ha aniquilado a la humanidad. Sólo queda un ser humano sin infectar: Robert Neville, que aprovecha el día para aprovisionarse (el sol resulta letal para las bestias), mientras que por las noches permanece oculto. 

Este es el argumento de la novela Soy leyenda (I Am Legend), de Richard Matheson (Nueva Jersey, 1926 - California, 2013), publicada por primera vez en 1954. Y que es en realidad una puesta al día del mito vampírico, añadiendo una interesante simbología: la desesperada lucha del individuo contra la masa.


Matheson enfrenta la racionalidad, encarnada en el personaje del solitario Neville, al gregarismo de la masa. Y plantea una cuestión inquietante: ¿qué es lo “normal” y qué lo “anormal” en una sociedad que se ha vuelto del revés? Porque, en el mundo que emerge después de la pandemia, Neville se ha vuelto la excepción, “lo anormal”, mientras que los seres a los que la enfermedad ha infectado se han constituido en la nueva mayoría, es decir, representan “lo normal”.

Sirva la simbología de esta novela (en realidad, cuento largo) para denunciar las enormes dificultades que la persona ha de enfrentar para no sucumbir ante la masa. Buen ejemplo de este problema es la celebración del Día internacional de la mujer, que tiene lugar el 8 de marzo de cada año. Un acontecimiento que comenzó el 19 de marzo de 1911 en Alemania, Suiza, Austria y Dinamarca. Y que más tarde, en 1977, la Asamblea General de las Naciones Unidas, ese paraíso burocrático donde participan los regímenes totalitarios en igualdad con los democráticos, extendió a numerosos países. 


Desde luego, no hay nada que objetar a la celebración del Día internacional de la mujer. Concienciar sobre lo injusta que es la discriminación es un propósito loable. Aunque también debería serlo poner de relieve los grandes avances que las sociedades desarrolladas han logrado en esta materia.

Sin embargo, cuando la prevista celebración se convierte en una admonición denigrante que deforma la realidad y exige dosis letales de discriminación positiva, ya no debería parecernos tan loable … salvo que estemos infectados por el extraño virus del cuento de Matheson.


Construyendo una ficción

En realidad, la huelga feminista del 8M fue en gran medida un artefacto mediático, un grotesco agitprop destinado a proyectar una imagen de la sociedad tan terrible como falsa.

No fue un suceso espontáneo. Hubo grupos de presión, un guion, unas consignas y unos tiempos pautados. Días antes desde los medios de información se realizó un bombardeo preventivo (lo que en argot militar se llama “ablandar al enemigo”). Políticos, periodistas y otros personajes recitaron consignas, datos y presuntas evidencias del grave problema que nos asuela.

Después, se añadieron a la agitación unas redes sociales tomadas por grupos organizados e “influencers” que generaron una tormenta de agravios y reproches de la que solo era posible escapar desconectándose de Internet.

Finalmente, se movilizó en la calle unas decenas de miles de personas para componer encuadres e imágenes efectistas que, difundidas sin descanso, generaron la ilusión de que el consenso era total: nuestra sociedad estaba enferma de machismo.

De pronto, hombres y mujeres eran adversarios que debían mirarse con recelo, ya fuera en la cama, en la calle o en el trabajo. Los hombres ya no actuaban de una manera u otra según el carácter de cada sujeto, sino porque eran hombres. Y las mujeres debían espabilar y actuar como una sola, porque eran mujeres.

Ningún defecto o virtud, éxito o fracaso, afinidad o desavenencia, conciliación o conflicto era achacable a las particularidades de las personas y a la complejidad de sus relaciones. Amor, sexo, trabajo, dinero, reconocimiento … todo estaba sujeto a imposiciones y abusos donde ser hombre o mujer era la clave.

Empujados por la fuerza irresistible de los grupos de presión y de la corrección política, las televisiones, los diarios y las redes sociales clamaron como una sola voz, exigiendo darle la vuelta a una sistema “estructuralmente opresivo”. Y los ideólogos propusieron la cura: tomar al salto todos los espacios, públicos y privados, para imponer la paridad.

La composición de los consejos de las empresas debían repartirse de forma equitativa entre hombres y mujeres; los partidos políticos que no tenían suficientes féminas en sus ejecutivas, debían emprender acciones urgentes para subsanar la “anomalía”; los gobiernos, lo mismo; la brecha salarial –¡ay, ese ser mitológico que pese a décadas de planificación es más difícil de matar que a un vampiro!– exigía una solución radical y todo lo expeditiva que fuera preciso; la violencia de género debía combatirse con más leyes, con más medidas y, sobre todo, con más dinero público: para abrir boca, 1.000 millones de euros adicionales procedentes del pacto de Estado contra la violencia de género.


Todas estas demandas se integraron en una corriente de opinión que, según decían, era abrumadoramente mayoritaria y no dejaba resquicio para la reflexión; si acaso para algún gesto de perplejidad por encima del que el rebaño, azuzado por los pastores, pasaba indiferente, balando sus consignas.

La imposición de la “proporcionalidad de grupo”

La división de la sociedad en grupos predefinidos hunde sus raíces en el pensamiento hegeliano, y se ha asociado indirectamente a Antonio Gramsci (1891-1937) y también a la Escuela de Frankfurt. La idea es proyectar la imagen de una sociedad dividida entre “grupos opresores” y “grupos víctimas” o “grupos fuertes” y “grupos débiles”.

Una vez se instaura la creencia de que, en efecto, existen “grupos opresores” cuyo poder se sustenta en una discriminación estructural, lo siguiente es imponer la equidad o justicia social; esto es, adjudicar a la Administración la legitimidad moral para combatir con todos los medios la subrepresentación de los grupos débiles.

Así, si las mujeres suponen el 52% del censo, los miembros de los consejos de las empresas, de los partidos políticos, de las instituciones o de cualquier gremio han de ser mujeres en un 52%.

Este principio de equidad se sustancia en la “proporcionalidad de grupo”, que lleva tiempo ganando terreno y va camino de generalizarse en las sociedades occidentales.

Como ejemplo de esta larga deriva, ya en 1998, en el US Park Service de los Estados Unidos se alarmaron porque el 85% de los visitantes a los parques nacionales eran de raza blanca, aunque los blancos constituían solo el 74% de la población total. El Servicio de Parques anunció que trabajaría para resolver el “problema”.

Lamentablemente, igual que sucede con la escurridiza brecha salarial, a fecha de hoy el US Park Service no ha logrado la paridad; sigue habiendo proporcionalmente bastantes más visitantes blancos que negros.

Pero que se consiga o no la paridad es lo de menos. En realidad, es un pretexto para ampliar la jurisdicción de la Administración, su capacidad de drenar recursos y repartirlos discrecionalmente.

La quiebra de la democracia liberal

Antes, en las democracias liberales, el ciudadano entendido como individuo debía ser la unidad de medida fundamental. Éste, de forma voluntaria, se constituiría en grupos, conformaría las mayorías y dotaría a la sociedad de un marco constitucional compartido.

Sin embargo, aunque todavía sigamos ejerciendo nuestro derecho al voto, ya no sucede así. No formamos grupos de forma voluntaria, sino que estamos siendo adscritos forzosamente a colectivos según características propias que no podemos elegir, como el sexo, la raza, el origen.

Las leyes ya no salvaguardan al individuo sino a los grupos predeterminados. Pero no a todos los grupos sino solo a los grupos supuestamente débiles. Esto implica la quiebra de la igualdad ante la ley, uno de los principios nucleares de la democracia liberal.

Con todo, lo más grave de artificios como el 8M, cuyos fines no son tanto abogar por la no discriminación como imponer determinadas políticas que benefician a unos pocos, es que no liberan a las personas de supuestas opresiones, muy al contrario, las condenan a la opresión de por vida al enclavarlas en grupos predeterminados.

La discriminación es algo indeseable, pero combatirla con iniciativas que nos atan a características que no podemos elegir, como el sexo, no nos hará más libres, mucho menos más felices, sino más dependientes de una Administración dominada por ciertos grupos de interés.

Quizá, de seguir así, algún siglo venidero tengamos todos los mismos ingresos (si acaso, bastante miserables) y tal vez estemos representados de forma escrupulosamente proporcional, pero es de temer que, como suele suceder, al final serán solo unos pocos los que mejoren sus expectativas.

De lo que no hay duda es que ni hombres ni mujeres seremos más libres, sino más bien al revés. Un día, igual que Robert Neville, amaneceremos en una sociedad que se ha dado la vuelta por completo. Y descubriremos que una persona, por sí misma, sea hombre o mujer, ya no vale nada. La libertad será leyenda.

Javier Benegas
(Visto en https://disidentia.com/)

CUALQUIER SISTEMA QUE MONTÉIS SIN NOSOTROS SERÁ DERRIBADO


El añorado Constantino Romero pone voz a uno de los poemas más demoledores (en más de un sentido) del gran Leonard Cohen. Un recordatorio de que el futuro no puede prescindir de nadie.

jueves, 5 de diciembre de 2019

NORMALIZANDO LA CORRUPCIÓN DE MENORES


Hemos asistido en nuestra patria a un acontecimiento, si no absolutamente nuevo puesto que algún comentario favorable al tema que nos ahora nos ocupa ya ha aparecido de manera relativamente oculta y ciertamente minoritaria en los medios. Nos estamos refiriendo a un acontecimiento que parece ser el que dé comienzo al mecanismo que inicia toda esa ingeniería social dirigida por las élites oscuras, que son movilizadas por gobernantes, legisladores y llevada a cabo en primera línea de combate por los medios de comunicación al servicio de todos ellos. Todo esto, tal y como antes se hizo con otros aspectos tales como el aborto y la eutanasia, busca crear en la opinión pública una actitud positiva que termine implantando en las mentes y almas de la población una transgresión de los aspectos más básicos de la moralidad y de ese modo invertir completamente la moralidad que nos define como seres humanos, una negación de todo aquello que por naturaleza y designio divino resultan inasumibles para toda sociedad a la que le quede un mínimo de cordura moral. En este caso se trata de que la sociedad y los individuos que la componen se salten el último tótem moral que junto al incesto sobrevive en esta decadente civilización que padecemos.

Me estoy refiriendo a la publicación en la editorial Innisfree del libro titulado: “Encuentros sexuales con menores”, libro escrito por Datre Vito (seguramente un pseudónimo). Se trata de una obra que busca que la población general normalice el abyecto comportamiento de un adulto que realiza con un menor acciones de tipo sexual.

Para que el lector de esta entrada pueda obtener una idea clara de la gravedad de lo que esta supuesta novela, que no pasa de ser un alegato en pro de la normalización moral en la población y posteriormente su plasmación en la legislación de la pederastia, paso a reproducir las primeras líneas de este texto:

“Nunca olvidaré a la primera menor que me follé. Se llamaba Morena y tenía 17 años, yo 40 recién cumplidos. Algunos incautos me llamarán de pedófilo, los más ignorantes me tildarán de pederasta, pero no me importa lo más mínimo porque follar con chicas de 16 y 17 años nunca ha sido ilegal en España. De hecho, hasta 2015 la edad de consentimiento sexual estaba establecida en 13 años. Si, una niña de 13 años podía follarse libre y voluntariamente al amigo de su padre o de su abuelo sin que eso fuese delito. Es curioso que en pleno siglo XXI, cuando los niños de 13 años saben más de sexo de lo que sabían nuestros padres a los 18 o nuestros abuelos a los 25 se les prohíba follar con quién ellos libremente decidan por cuestiones de calendario”.

No reproduciré nada más del libro al que estamos refiriéndonos puesto que se trata de narraciones verdaderamente pornográficas con descripciones sobre relaciones sexuales con menores.

Ahora bien, no quisiera continuar sin referirme a como la parte reproducida literalmente el autor comienza cayendo en ese dicho tan conocido que dice: excusa no pedida acusación manifiesta, puesto que cuando ninguna persona le ha acusado de pedofilia o pederastia comienza escusándose.

En segundo lugar, trata de dar una justificación legal o meramente instrumental de cuál es el grado de conocimiento sexual de los menores como si el conocimiento fuese sinónimo de juicio o capacidad de elección, pero lo fundamental es que en la edad de la adolescencia y pre-adolescencia es cuando el sujeto forma su personalidad y se puede ver afectada muy seriamente por toda una serie de actividades, incluidas por supuesto las sexuales. Hay que tener en cuenta que además de los problemas en esas edades en la edad adulta esos menores pueden desarrollar importante sintomatología psicopatológica a causa de la disonancia cognitiva que a buen seguro se producirá al chocar de manera inevitable los principios morales naturales respecto a la actividad sexual de menores con el recuerdo de los comportamientos llevados a cabo con adultos cuando aún eran menores de edad.

Y conste que voluntariamente he pasado por alto la cuestión moral, y no por carecer de gran importancia sino por centrar el tema en la tergiversación de la realidad y la manipulación de la sociedad y sus componentes.

El escritor y la editorial de la obra tratan de ocultar sus últimas intenciones señalando que se enfrentan tanto a podemitas como a feministas debido a que tanto unos como otros se oponen a la pornografía, pero esa no es para nada la finalidad, ya que esa lucha a favor de la pornografía, revestida de lucha por la libertad, no pasa de ser un eslabón más en esa ingeniería social que busca desmontar la arquitectura moral básica que hace del ser humano un ente material dotado de espíritu y reflejo de un orden divino.

En el caso que nos ocupa se trata de aniquilar una columna moral básica sin la cual nos acercaríamos a ser un mero ente animal vaciado de cualquier norma objetiva, ya que si los pilares básicos como la vida y la inocencia infantil pueden ser sacrificados nada puede frenar a una voluntad humana moldeada por la voluntad y los intereses de la élite globalista dirigida por los sionistas y la masonería.

Y que nadie se lleve a engaño, lo que en esta obra se defiende es la corrupción y el abuso de los menores, corrupción en tanto que se permite personas adultas utilicen a menores que no tienen formada su voluntad, su sistema de valores y que son fácilmente manipulables, y por eso mismo es abuso.

(Visto en https://tierrasinnubes.blogspot.com/)

EFICACIA FRENTE A POSTUREO


Adivine el lector con quien se hará la foto el presidente del gobierno en la Cumbre del Clima.

DESPIERTA, TODO ES MENTIRA


El sistema bajo el que vivimos es corrupto y está podrido hasta el núcleo. Busca desesperadamente autoperpetuarse y es manejado por psicópatas y criminales que siempre se salen con la suya. El mundo continua en su forma disfuncional simplemente porque lo permitimos. Así que deja de permitirlo. Comprende que la forma de traer el verdadero cambio al mundo es a través de la no-conformidad hacia el sistema.

miércoles, 4 de diciembre de 2019

EL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL PREVARICÓ AL RATIFICAR LA LiVG




Que una ley antijurídica que conculcó el principio de no discriminación consagrado por la Constitución fuese reconocida como constitucional era un contrasentido que hasta un niño podría detectar. Por ello -y por un sano afán por torpedear las maniobras de un Pedro Sánchez aliado con la hez política del país- no nos extraña que al final Alfonso Guerra, uno de los padres de la Constitución, haya acabado por reconocer que hubo intensas presiones políticas para ratificarla.

Saber que los jueces del Constitucional cometieron prevaricación descalifica a esta enfermiza, inhumana y diabólica norma que liquidó la igualdad ante la Ley, la presunción de inocencia y el derecho a una defensa adecuada por parte del varón.


Este blog ya denunció en su día que los datos sobre maltrato a los que se quería responder con la LiVG habían sido exagerados. Hoy sospechamos que la sospechosa unanimidad del parlamento al aprobar el engendro legal del nefasto Zapatero forma parte de una imposición obligada por quienes torcieron la voluntad de los electores un aciago 11-M y pusieron en el gobierno de España a unos lacayos que solo tardaron meses en romper la convivencia por la vía de la prevaricación.

Si las declaraciones de Alfonso Guerra no tienen consecuencias inmediatas ello certificará que este bovino y resignado país traga con todo.

Es el turno de los juristas.

(posesodegerasa)

FASCISMO NEOLIBERAL: EL CASO CATALÁN (1ª PARTE)



Si bien en algunos aspectos el fascismo actual se parece al fenómeno de la década de 1930, existen serias diferencias entre los dos.

El fascismo del siglo XX formó parte de la reacción nacionalista frente a la crisis de la 1ª Globalización (el capitalismo internacionalista que precede a la 1ª Guerra Mundial). Contó con una amplia base popular dado que aunó a todos los sectores que quedaban marginados y resentidos frente a las ventajas y privilegios del capitalismo globalizado. En ningún caso este fascismo apoyó la globalización si no que se configuró como una alternativa a ella.

En cambio, el fascismo del siglo XXI no cuestiona en ningún momento la globalización, sino que la defiende a ultranza achacando las causas de la crisis del sistema a los “otros” (indígenas, negros, inmigrantes, árabes, judíos, viejos, comunistas, no-nacionalistas, etc.) y en ningún caso propone o articula una alternativa a al actual funcionamiento del sistema capitalista.

El fenómeno fascista frente a la 1ª globalización fue un fenómeno esencialmente nacionalista, y a pesar de la afinidad entre los distintos estados fascistas no existió nada parecido a una internacional promotora del fascismo (La primera conferencia mundial de la internacional fascista se celebró en Montreux el 16 de diciembre de 1934, la segunda y última en 1935, resultando ambas un fracaso). Por el contrario, en el fascismo del siglo XXI existe una verdadera internacional constituida por los principales grupos monopolistas transnacionales y sus ONGs neoliberales (Open Society Foundation y sus innumerables filiales, USAID, NED, etc.), y agencias de inteligencia (CIA, la NSA, la israelí Unit 8200, el m16 inglés, etc.), a través de las cuales los grandes grupos transnacionales promueven el fascismo neoliberal dondequiera que los intereses del sistema se encuentren amenazados. Un elemento clave para la promoción y la introducción del fascismo neoliberal es el espionaje globalizado que realizan los grandes gigantes monopolistas de internet (Google, Microsoft, Facebook, Amazon, Aple, etc., junto a las agencias de inteligencia).

Son básicamente fascismos políticos, no fascismos económicos. Los actuales estados fascistas no pretenden combatir la crisis inducida por la 2ª Globalización mediante un activismo fiscal para generar mayor demanda, producción y empleo. El nacionalismo económico ha desaparecido de sus programas. Por supuesto no tratan de doblegar a las multinacionales y hacerlas pagar impuestos. El fascismo neoliberal y los actuales estados fascistas no se oponen a la globalización, sino que forman parte intrínseca de la misma. Son fascismos neoliberales “a la Pinochet” al servicio de los monopolios transnacionales que entran en acción cuando aquellos perciben que en algún momento y/o lugar el juego democrático puede perjudicar sus intereses.

Los fascismos del siglo XX fueron movimientos mayoritarios en los que participó la mayoría de la población. En cambio, los fascistas del siglo XXI suelen ser minoritarios, pero con poder suficiente como para controlar y dominar al resto de la población. En realidad, es el fascismo el que les asegura el poder para doblegar a la mayoría por eso mantienen un estado de confrontación/guerra permanente con el objetivo de confundir a la población dando primacía a lo nacional-racial-identitario frente a lo social.

Las bases de los fascismos del siglo XX, sobre todo en sus momentos iniciales, fueron las clases bajas, obreros, lumpenproletariado, parados, clases medias bajas. Mussolini había sido miembro del Partido Socialista Italiano y el partido de Hitler se denominaba Partido Nacional Socialista. En cambio, en los fascismos neoliberales las bases, desde buen principio, pertenecen a las clases más adineradas que viven en los barrios ricos de las ciudades.

El fascismo neoliberal está a menudo en sintonía directa con las grandes corporaciones multinacionales y sus agencias de inteligencia norteamericanas, británicas o israelitas. Los golpes de estado suelen ser decretados, dirigidos, financiados y coordinados por dichas agencias y ONGs neoliberales (USAID, Fundaciones de Soros, etc.), que además ofrecen sus bancos de datos (Google, Facebook, Amazon, Microsoft, etc.) para denigrar o chantajear a sus oponentes, políticos, activistas dirigentes, periodistas, etc. Combinan estos ataques con con cyber-ataques y campañas denigratorias por las redes que refuerzan las campañas en los medios tradicionales de comunicacón.

Desarrollan todo un arsenal de códigos, simbologías, eslóganes, lemas, informaciones deformadas, contenidos informativos sesgados, creación de identidades excluyentes, intolerancia, racismo, posicionamientos extremos frente al diferente y prejuicios difundidos por los medios de comunicación y reforzados a través de las redes sociales.

El fascismo neoliberal no pretende un partido único como fue siempre el caso en el fascismo del siglo XX. Participa en las elecciones a menudo divididos en varios partidos que compiten entre sí a ver quién es el más fascista. Tampoco pretenden un Estado de partido único, sino que mantienen un juego pseudodemocrático. Son fascismos "disimulativos".

El odio y rechazo social hacia el diferente, y su señalamiento estigmatizador (grupos de watsaap) con una degradación moral y estética de los “otros”.

Manipulación y distorsión de la historia en favor de sus tesis y proclamas, la idealización de la cultura propia, el supremacismo de su identidad diferenciada y la mitologización de sus orígenes Apropiación y autoatribución del concepto de pueblo para hablar continuamente en nombre de este.

Ocupación totalitaria de los espacios públicos con símbolos, banderas, consignas y lemas. Uso de signos identificativos en la vestimenta, en las cuentas de watsapp, o Facebook, banderas consignas y símbolos en los balcones, en las farolas, en las calles, en las vallas, en los puentes de las carreteras, etc., para excluir y atemorizar al diferente, exclusión no solo simbólica, sino que conlleva un apartheid en la práctica, en la vida cotidiana, una censura ideológica y etnicista que suprime la libertad de expresión de los disidentes.

La búsqueda de la confrontación o tensión violenta permanente frente a un enemigo real o imaginario. Se trata de “procesos” y “marchas” que no admiten un paso atrás. La intoxicación informativa utilizando trucos como las cuentas robots para controlar y manipular los centros de atención en las redes.

El ocultamiento y el silencio social del disidente que se ve obligado a cambiar de acera, a no significarse frente a la dictadura violenta del pensamiento único que practica el señalamiento de los diferentes o disidentes, el bulling digital, los escraches, boicots, insultos, desprecios, pintadas en los comercios, automóviles o puertas de las casas.

Organizaciones perfectamente estructuradas y centralizadas dirigen y encuadran las actuaciones, manifestaciones, ocupaciones, etc.

El fascismo del siglo XX era un fascismo autoproclamado y orgulloso. El fascista del siglo XXI niega vigorosamente la evidencia del carácter fascista de sus posicionamientos y acciones atribuyéndolo sistemáticamente a sus opositores. Son fascismos disimulativos.

Es fascismo del siglo XXI es un fascismo de teatro. Sus demostraciones, manifestaciones, confrontaciones con la policía, etc., son organizadas para crear una imagen “democrática” a favor en la escena internacional. A diferencia del fascismo del siglo XX, el fascismo neoliberal manifiesta una notable preocupación para conseguir la aceptación de la comunidad internacional. Organizan verdaderas demostraciones teatrales enfocadas a crear buena impresión “democrática” en el extranjero, presentándose como la mayoría oprimida por los que realmente sufren su opresión. Utilizan descaradamente el victimismo, exagerando con la propaganda y el control de las redes sociales la supuesta violencia de sus opositores. El recurso a los infiltrados, en esto en perfecta sintonía con el fascismo del siglo XX, aparece en todas sus manifestaciones.

Como en el caso de los fascistas del siglo XX los fascismos neoliberales crean organizaciones, escuadrones y comités de energúmenos como fuerzas de choque. Estas fuerzas de choque actúan dirigidas y coordinadas vía internet.

El supremacismo neoliberal catalán, un fascismo disimulado

Jacinto Toryho (director de la revista anarquista Solidaridad Obrera de 1937 a 1939 ): “La insurrección de Cataluña en 1934 tuvo una nota original: comenzó con una huelga general impuesta por el Gobierno contra la voluntad de los obreros que se negaron a hacer el juego a los innovadores. Pues tratábase de una innovación singularísima, ya que por primera vez en la Historia la huelga general la organizaba y dirigía el Poder público. Los ‘escamots’ de Dencás y Badía, armados hasta los dientes, los días 5 y 6 impusieron el cierre de fábricas, oficinas, bancos, tiendas, talleres. Mas no habían contado con la ‘huéspeda’: los trabajadores se negaban a complacerlos. En algunas fábricas cedían momentáneamente ante las armas exhibidas por los representantes de la coacción oficial, mas apenas éstos se alejaban, volvían al trabajo con más ahínco. Los medios de de transporte fueron paralizados merced a la elocuencia de las ametralladoras de que hacían alarde los hombres de Badía. /…/ En el feudo de Dencás /…/ se halló un montón de cenizas de papeles y documentos incinerados antes de escapar [tras el fracaso del golpe de estado secesionista], pero encontróse sin haber sido pasto de las llamas la lista firmada por Miguel Badía con los nombres de las personas que deberían ser fusiladas al día siguiente del triunfo allí donde se las encontrara y sin formación de causa. La mayoría de esos nombres eran militantes de la FAI y de la CNT. /…/

Acerca del ‘generalísimo’ de la insurrección separatista [Dencás] y de la Esquerra que la impulsó, escribió, en 1935, Joaquín Maurín [ex-secretario general de la CNT que se pasó a la facción antiestalisnista del marxismo], líder del Bloque Obrero y Campesino: /…/ “Dencás, jefe de la fracción de ‘Estat Catalá’, turbio en sus propósitos, no podía ocultar sus intenciones deliberadamente fascistas. Todo su trabajo de organización y toda su actividad política tendían hacia un objetivo final: un fascismo catalán. Su declaración de guerra a los anarcosindicalistas, sus ‘escamots’ de camisas verdes regimentadas, todo eso tenía un denominador común: el nacional socialismo catalán”».”

Un ejemplar del separatismo fascista promovido por el capital globalizado es el del separatismo catalán del siglo XXI. Aunque no se trata de un estado “independiente” fascista, el hecho de constituir una comunidad autónoma dotada de un estatuto con importantes competencias que incluyen un gobierno y un parlamento autonómico, una policía autonómica, recaudación fiscal propia, educación, sanidad, un tribunal de justicia, control de medios de comunicación públicos como varios canales de televisión, más de una docena de cadenas de radio, una docena de periódicos, además de multitud de revistas, una red de representaciones diplomáticas en el extranjero, etc., puede considerarse perfectamente como un caso de estado fascista neoliberal.

El flirteo con el fascismo del nacionalismo catalán viene de antiguo. El 22 de octubre de 1933, miles de jóvenes uniformados con camisas verdes desfilaron en Barcelona desde la Gran Vía hasta el Estadio Olímpico de Montjuïc. Se trataba de una demostración de los escuadrones de las Juventudes de Esquerra Republicana – Estat Catalá (JEREC). El New York Times se hizo eco de la noticia al día siguiente refiriéndose al naciente fascismo catalán. Aquella misma semana paramilitares del partido nacionalista independentista Estat Catalá, asaltaron NAGSA, la imprenta donde se editaba el satírico “El Bé Negre” en represalia por unas caricaturas burlescas sobre dichos paramilitares.

Pero el fascismo catalán encontró su reflejo inmediato en el fascismo en la península que pronto recibiría el apoyo de los nazis y los fascistas italianos, razón por la cual el nacionalismo catalán abandonaría su deriva fascista inicial.


(Visto en http://crisiscapitalista.blogspot.com/)