miércoles, 4 de diciembre de 2019

EL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL PREVARICÓ AL RATIFICAR LA LiVG




Que una ley antijurídica que conculcó el principio de no discriminación consagrado por la Constitución fuese reconocida como constitucional era un contrasentido que hasta un niño podría detectar. Por ello -y por un sano afán por torpedear las maniobras de un Pedro Sánchez aliado con la hez política del país- no nos extraña que al final Alfonso Guerra, uno de los padres de la Constitución, haya acabado por reconocer que hubo intensas presiones políticas para ratificarla.

Saber que los jueces del Constitucional cometieron prevaricación descalifica a esta enfermiza, inhumana y diabólica norma que liquidó la igualdad ante la Ley, la presunción de inocencia y el derecho a una defensa adecuada por parte del varón.


Este blog ya denunció en su día que los datos sobre maltrato a los que se quería responder con la LiVG habían sido exagerados. Hoy sospechamos que la sospechosa unanimidad del parlamento al aprobar el engendro legal del nefasto Zapatero forma parte de una imposición obligada por quienes torcieron la voluntad de los electores un aciago 11-M y pusieron en el gobierno de España a unos lacayos que solo tardaron meses en romper la convivencia por la vía de la prevaricación.

Si las declaraciones de Alfonso Guerra no tienen consecuencias inmediatas ello certificará que este bovino y resignado país traga con todo.

Es el turno de los juristas.

(posesodegerasa)

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