jueves, 10 de octubre de 2019

EL ASESINATO DE JOHN LENNON POR LA C.I.A. (1ª parte)



En el año 2001, veinte años después de haberlos solicitado, el escritor y periodista Jon Wiener se hacía con algunos documentos que confirmaban el intenso seguimiento que se había hecho de John Lennon por parte de los servicios de inteligencia de los EE.UU.. Entre otras "perlas", en ellos se acreditaba cómo el propio Nixon había influido en la petición de expulsión del país de John, con el objetivo de «neutralizar» (término textual) a una figura de la música que consideraban una amenaza. 

Uno de los documentos confidenciales que apuntan a que
la muerte de Lennon fue un asesinato político
Encontramos en el dossier documentos tan inquietantes como el mensaje del director del FBI, J. Edgar Hoover, sugiriendo que el "caso Lennon" debía ser «manejado de una forma rápida y por agentes con experiencia». Un análisis detallado de las circunstancias del asesinato del ex-Beatle revelan que ese dictamen acabó por significar una condena expeditiva de quien se había vuelto un quebradero de cabeza para la política militarista y expansionista de los "halcones" de Washington.

John Lennon vivía en Nueva York como cualquier vecino de la gran manzana, sin protección (y eso que la necesitaba con tanta persecución) y sin grandes facilidades como residente del famoso Dakota Building, condominio ubicado en la calle 72 oeste de Manhattan al lado del Central Park. Salía del lugar usualmente a pie para dar largas caminatas por el parque, utilizaba una limusina para ir a los lugares de grabación o entrevistas; o simplemente subía a un taxi.

Entrada al vestíbulo del edificio Dakota
El edificio mantenía regularmente un sistema de seguridad muy bien diseñado con 2 niveles. El “doorman” quién es el guardia que se encuentra a la izquierda de la entrada principal en la acera y el encargado del mesón que está en el Lobby ya dentro del edificio a la derecha –sitio donde agonizó Lennon luego de los disparos- Ambas personas están de servicio 24 horas al día los 7 días de la semana.

A estos personajes debemos sumarle el conserje que es una persona de mantenimiento del edificio y que le ayuda al “doorman” a bajar equipajes y llevarlos al elevador de servicio mientras no está reparando algo en las instalaciones. Esta posición aunque no es de seguridad implica una segunda persona en el Lobby. Es más, fue el conserje quien avisó a la policía de lo sucedido ya que esa noche se encontraba en servicio y justo al lado del encargado cuando Lennon se desplomó en dicho lugar.

El día del crimen, la limusina que traía a John y Yoko de los estudios de grabación estacionó frente al arco de entrada del Dakota a las 10:50 PM, El “doorman” José Perdomo estaba en la entrada, a la izquierda del arco como era su posición usual.

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Yoko baja primero y entra en la arcada principal. No repara en Chapman, que estaba ubicado justo a la derecha del arco de entrada, Lennon lo mira y sigue avanzando. Un metro y medio más allá Chapman llama a Lennon y -según el relato policial- dispara 5 veces, 2 impactos dan en el hombro izquierdo de Lennon y 2 en el lado izquierdo de su espalda, un disparo es desviado. Al menos tres agujeros de bala quedan en los cristales de la puerta del Lobby (aquí ya empiezan a sobrar balas, ¿habría una «bala mágica», al igual que en el asesinato de Kennedy?). Chapman tira el arma..

Yoko escucha los disparos dentro del Lobby así que no tiene rango visual para ver que sucede. Lennon avanza hasta el Lobby, sube los seis peldaños y se desploma junto a Yoko.

Secuencia "oficial" del crimen: 1.- Lennon baja de la limusina; 2.- supuesta posición de
Chapman; 3.- Supuesta posición de Lennon al ser atacado; 4.- Supuesta distancia en-
tre Yoko y John en el momento de los disparos; 5.- Yoko en el lobby; 6.- Lugar donde
llega John agonizante.

Según sigue contando la versión oficial, Perdomo se acerca a Chapman y le pregunta: «¿Sabes lo que has hecho?». Chapman responde: «Acabo de disparar a John Lennon». Perdomo le obliga a tirar el arma y le da una patada. El conserje llama a la policía mientras John se desangra en el lobby. Los policías llegan y al ver que John está agonizando lo introducen en el coche patrulla y lo envían al hospital Roosevelt, sin esperar a que lleguen los servicios de emergencia.

Certificado de defunción de John Lennon

Según el certificado de defunción emitido allí, cuando John llega ya está muerto. Son las 23:15 horas.


Según se aprecia en el documento anterior, se habla de multiples heridas de bala en el lado superior izquierdo del cuerpo de John (hombro) y en la espalda. Si Chapman estaba ubicado a la derecha de la entrada y Lennon se giró al llamarle este, ¿cómo es posible que tenga entradas de bala por la espalda y en lado izquierdo? Eso podría suceder únicamente si los disparos fueron efectuados desde la izquierda de John, es decir, desde la posición del portero o más hacia el interior del edificio.

Se pone entonces de manifiesto una importante contradicción: si según el peritaje, John fue herido por la espalda, y las heridas del pecho son de salida, es absolutamente imposible que estuviera girado hacia Chapman. Este, en su declaración, jamás se contradijo en un solo punto. Jamás dijo que él hubiera llamado a John y que éste se volviera. Pero el informe oficial de la policía así lo afirma. Y lo afirmó porque era necesario para justificar que Lennon estuviera más cerca de Chapman de lo que en realidad estaba.

Entrada al elevador de servicio frente al lobby
(visto desde la posición de Chapman)
Por lo tanto John nunca se detuvo ni se giró al escuchar su nombre, simplemente avanzó al Lobby dando la espalda a Perdomo y a Chapman. Sabemos por el reporte oficial que había balas incrustadas en la puerta de cristal del lobby. Desde ese lugar, para Chapman era imposible dispararle a John por la espalda y que las balas fueran a incrustarse en ese punto, pero sí que era fácil para un tirador ubicado al otro lado del arco: la posición de Perdomo o alguien ubicado más adentro. Es más, los disparos se incrustaron tan perfectamente en la puerta del lobby, que reafirman la tesis de que Perdomo simplemente puso un arma en el punto adecuado para hacer ver a la policía que Chapman la había utilizado, y un tercero entraría en acción disparando desde la puerta del ascensor de servicio, justo en frente de la entrada del lobby. Esta puerta estaba abierta en el momento de los crímenes cuando llegó la policía, como podemos apreciar en el testimonio del patrullero que llegó primero al lugar, Peter Cullen.

El agente Peter Cullen indicó que al llegar al lugar su primera intención fue arrestar al operador del elevador de servicio (cuyo nombre nunca se puso a disposición del tribunal) que estaba cerca del suceso, sin embargo es Perdomo quién le indica que Chapman es el agresor y de esa forma el oficial cambia su decisión.

Aquí la inconsistencia es mayor. Según veteranos de la policía de Nueva York, el instinto de un oficial es definitivo a la hora de esclarecer un delito. Lo que presume el Oficial Cullen cuando llega al Dakota es, basado en su experiencia, la situación más lógica. Incluso jamás sospechó de Chapman aduciendo que se veía como un «banquero», pero sí sospechó del operador del elevador de servicio, ya que su posición era la correcta en relación a la trayectoria de los disparos y a las heridas en Lennon. La persistencia de Perdomo como ‘supuesto’ testigo ocular más la actitud complaciente de Chapman le hicieron cambiar su primera impresión.

Chapman siempre insistió en que él se encontraba a 6 metros de Lennon, no a un metro y medio como decía el informe oficial. Si es así, la posición de John en la entrada del Dakota es muy cercana a la del elevador de servicio, siendo sólida esta teoría sobre otra persona en la escena del crimen.

Uno de los escritores e investigadores del caso tuvo un fácil acceso al reporte de la NYPD respecto de los hechos ocurridos esa noche. La sorpresa fue mayúscula cuando se encontró con a lo menos un escueto informe, que sólo detallaba lo siguiente:

Vista de la subida al lobby (campo visual de
Perdomo)
… John Lennon was the victim.

Mark David Chapman was the perpetrator.

Chapman was carrying $2,201.76 when he was arrested.

The crime location was 1 West 72 St. (the Dakota) at the archway entrance.

The weapon used was a ".38 caliber snub nose."

The crime occurred on December 8, 1980 at 10:50 PM.

The arresting officer was Stephen Spiro assisted by patrolman Peter Cullen, both of the 20th Precinct …

La sospecha salta inmediatamente. ¿Cómo es posible que un asesinato de tanta trascendencia mediática tuviera un reporte tan escueto y poco informativo? Por lo menos en un informe de crimen se incluyen testigos, declaraciones y un análisis detallado de la situación general, sin embargo, en el informe realizado por la policía de Nueva York sólo se deja ver una descripción de ciertos hechos escasamente relevantes. A excepción de uno. El arma homicida.

El arma descrita por el oficial Spiro es un revolver calibre 38 de cañón corto «snub nose» sin número de serie reportado ¿Cómo es eso? Es imposible pensar en una investigación balística sin el número de serie del arma homicida ya que es importantísimo conocer ese dato para verificar la legalidad y procedencia del artefacto. Además, es el único dato que permite asociar a su vez las balas utilizadas y el arma que las disparó.


El 10 de noviembre de ese año en Honolulu, la única arma registrada a nombre de Chapman -número de serie 577570- fue reportada en la policía local como lanzada al mar junto con las balas. El mismo Chapman afirmó que luego de ir a ver a John en una primera instancia a Nueva York y no encontrarlo lanzó el arma al mar. Más allá de este sabroso dato queda la duda si realmente el arma que describen los oficiales de policía es la misma que compró Chapman en Honolulu, es más, sin número de serie registrado en la escena del crimen es imposible determinarlo. Lo que sí es claro es que el arma que compró Chapman era una Calibre 38 pero no «snub nose» sino de cañón normal y eso sí que es poco consistente con la encontrada en el sitio del crimen. El número de serie, misteriosamente ‘olvidado’ en el reporte aclararía significativamente esta confusión.

Reconstrucción lógica del crimen: cambia 3.- posición de Lennon al ser atacado, a 6 me-
tros, como declaró Chapman, y no a metro y medio; 3A.- puerta del elevador de servicio
cuyo operador, al encontrarse en el evidente punto de origen de los disparos, iba a ser
detenido por el agente Cullen hasta que la auto-inculpación de Chapman y el testimonio
de Perdomo le hacen dudar y arrestar finalmente a Chapman (pese a ello, los disparos
entran por la espalda de John y salen por el pecho, incrustándose las balas en el lobby,
una trayectoria imposible desde la posición de Chapman); 5.- ubicación real de Yoko en
el momento de los disparos, dentro del lobby 

La policía sólo usó el testimonio de un testigo a la hora de «demostrar» que Chapman había efectuado los disparos. Un testimonio que fue clave en el juicio. El del Sean Strub, empresario judío y firme defensor del activismo gay, con importantísimos contactos en el mundo económico y político del momento. Candidato al congreso en 1990. En el año 1999 fue acusado de vender los datos de los suscriptores de sus revistas Gay generando gran polémica en el uso de información reservada, ya que muchos de ellos eran empresarios y gente importante de Nueva York a la que no le convenía verse relacionada con esa publicación. Strub se embolsó una gran cantidad de dinero por esas bases de datos tanto en su venta como en su recuperación.

Strub fue entrevistado a la salida del hospital Roosevelt aquella misma noche. Resumiendo sus declaraciones, dijo que él no se encontraba allí en el momento de los disparos, sino que llegó cuando la policía ya estaba presente. Estamos hablando de que el principal testigo de la acusación fue el séptimo en llegar a la escena del crimen.

Después de eso, Strub asegura que Perdomo había hablado con él, contándole cómo Chapman había estado deambulando todo el día por los alrededores y que incluso lo habían estado viendo «desde hacía una semana». ¿Por qué el portero se iba a poner a contarle esos detalles a un curioso en un momento así? ¿Por qué la policía sólo toma declaración de un ‘testigo’ y no hace un trabajo de recopilación de datos basados en más ‘curiosos’ allí presentes? Sospechoso es también cómo la policía, después, relata los hechos de la misma forma en que lo había hecho Strub, transformándose en la versión oficial

Pero es que además, Strub se atrevió a afirmar que, según le había contado Perdomo, John, él y Chapman habían tenido … ¡una discusión antes! Algo que contrasta absolutamente con la versión del propio Chapman y que la policía evitó incluir en el informe final.

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Obviamente, Strub sirvió para confirmar la imagen de Chapman como «culpable indiscutible», al hablar de él como «un merodeador» (uno de tantos que había continuamente cerca del Dakota) y contar que incluso se le había visto días antes por la zona. Pero Strub no estuvo allí en el momento del asesinato, no vio a Chapman disparar. Y, sin embargo, su declaración tuvo más peso que la del agente Cullen, entre otros.

No resulta casual que exista una foto, mostrada hasta la extenuación, del momento en que John le firma el álbum a Chapman horas antes del asesinato. Debía quedar constancia gráfica, a parte del testimonio de Strub, de que el supuesto asesino ya estaba por ahí tiempo antes.

Lennon firma a Chapman un ejemplar de su album "Double Fantasy"
horas antes de ser asesinado en el mismo escenario del autógrafo

(Fuente: http://origenhumano.blogspot.com/)

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