viernes, 12 de julio de 2019

BIENVENIDO A LA DEMOCRACIA GENITAL


Amar a otros en lugar de amarse a uno mismo es ... ¡FASCISTA!!!

En una sección de El País llamada “bienestar” anuncian el nacimiento de un nuevo sexo (o así), el de los autosexuales:

14 mujeres se casaron consigo mismas en Bilbao en junio de 2018. No parece
que ninguna haya incurrido en infidelidad desde entonces: son las que en tiem-
pos de mayor religiosidad se casaban con Cristo, ... porque no había Cristo
que se casara con ellas. Y sí, queda inaugurado el festival del humor grueso.

En un lugar donde el norte se situara donde señala la brújula y el sur, en el sentido opuesto, esto hubiera aparecido (si es que a algún insensato le hubiera dado por proponerlo al jefe de sección) en sucesos. Pero aquí, hoy, en España, el hecho de que se publique en un periódico nacional se considera una muestra del progreso de nuestra sociedad.

El interés mediático y político no ya por el sexo, sino por sus formas más extravagantes, la obsesión por el uso que hacemos de nuestro sexo, o el empeño en conseguir que los niños estén más pendientes de su sexo que de jugar, no responde en absoluto a ningún “progreso”, ni a que con ello se estén defendiendo supuestos derechos civiles.

El becario de EL PAÍS compartiendo parafilias aficiones
Y no responde a que los redactores de los medios “progresistas” y los partidos mayoritarios, tanto de izquierdas como de derechas, estén obsesionados con el sexo.

Se trata de una actividad política. Pura y dura política. Y su finalidad es muy simple: que el Estado logre hacerse el dueño de tu cama. En el momento en que eso suceda, su poder sobre ti ya no conocerá límites.

“[El sexo] es tan importante que desborda la influencia política, y al mismo tiempo necesita de ella, de su injerencia, para evitar la reproducción de prejuicios, conductas y perpetuación de roles instaurados y recibidos como únicos.”

El sexo como herramienta política en manos del poder, con la cobertura del respeto a “la diversidad”:

“En el pensamiento criminal de creer que hay una ideología de género por explicarle a los niños (también niñas trans, y niños trans) que lo que ven por la calle no es lo normal —porque también hay chicas que se enamoran de chicas y chicos de chicos, aunque no los vea de la mano ni besándose por las calles de sus pueblos y sus ciudades (no, Chueca no es España)— está el trasfondo no sólo de la negación sino del exotismo: que la diversidad lo siga siendo a condición de que se pueda señalar, ya sea para sugerir su cura o para aislarla como desperfecto biológico, manteniéndose fuera del alcance de los niños. Cuando lo que hay que mantener lejos de ellos es una ideología de odio muy concreta.” (Fuera del alcance de los niños)

Si la autosexualidad es la atracción por uno mismo ... ¿Cómo
hay que llamar a la atracción sexual por los coches?
A base de oficializar comportamientos privados a cuál más minoritario, o más raro, o más retorcido (y permíteme decirlo: a cuál más idiota), se intenta normalizar lo anormal (¡oh, dioses del igualitarismo, ha escrito “anormal”!).

“[La autosexualidad es] la capacidad de tener una relación romántica y sexual con nuestra persona.

Igual que los heterosexuales se sienten atraídos por personas de otro sexo y los homosexuales por personas del mismo sexo, los autosexuales se sienten atraídos por sí mismos.”

Identificado y “beatificado” el comportamiento anormal, se convoca a los sacerdotes del culto al sexo estatalizado para que vistan a la mona de la seda políticamente correcta: la diversidad. Señoras, señores, que pasen los sexólogos:

“Es fácil confundir el narcisismo con esta orientación, pero tiene algunas diferencias fundamentales, sobre todo porque el trastorno de la personalidad narcisista necesita público. (y montar una ceremonia para celebrar la auto-boda es íntimo y discretísimo, añado)

Ama a tus semejantes. ¿quien más semejante que tú mism@?
A raíz de sentirse enamorada de una misma, el momento de la masturbación es el momento de encuentro íntimo con una misma bajo este sentimiento de amor.” (Ni hetero ni homosexual: soy autosexual y estoy enamorada de mí misma)

No te engañes, no son solo charlatanes, los sexólogos son los encargados de meterse bajo las sábanas con el patrocinio del Estado, que previamente les ha otorgado acreditación pública.

Son sexólogos charlatanes que viven de adjetivar con términos buenistas unas pautas de conducta que requerirían tratamiento y no exaltación mediática. No se puede servir mejor al Estado genitalizado que se va conformando en las sociedades occidentales.

Democracia con adjetivo

Democracia popular, alardeaban los regímenes comunistas.

Democracia bolivariana, presumen los tiranos venezolanos.

Democracia islámica, disimulan los ayatolás.

Elisabeth Warren, tras los pasos de Hillary Clinton
Democracia igualitaria, proclama el poder en Occidente.

Democracia feminista, pregonan los políticos varones de partidos españoles de izquierda.

Y por esta vía, se ordena a los ciudadanos lo que deben pensar y lo que deben votar:

“Algo que debió ocurrir hace tiempo y que sin duda ocurrirá. EE UU ha tenido 45 presidentes varones. Ya toca una presidenta en la Casa Blanca.”(Ya toca una presidenta en la Casa Blanca)

Hay que votar en función del “género”, no de la ejecutoria pasada, ni de los programa, ni de las ideas que cada candidato defiende, ni de sus valores, ni de su trayectoria política y personal. No importan otras consideraciones, tan solo lo que cada cual lleva entre las piernas.

La democracia genital.

Cada vez más, en las sociedades democráticas se da la paradoja: cuanto más presumen de democracia e igualdad, más se aplaude el autoritarismo. Y así, vivimos sumergidos en el culto al autoritarismo de género, que es la forma más aplaudida de autoritarismo:

Así tratan los escoceses a los hombres que no llevan falda
“Los varones deben reclamar a la empresa que quieren pasar más tiempo con sus hijos.” (“El presentismo del hombre ha empeorado la brecha salarial con la mujer”)

Deben, tienen que, ya toca …

Es como la ola de calor, hay que estar preparados para hacerle frente cuando llegue y hay que combatirla a fondo cuando ha llegado. Solo así podremos hacer España mejor a pesar de los 40 grados y de los adjetivadores de democracia en el poder.

¡Si Dios quiere!

Miguel Vidal Santos
(Visto en https://ramrock.wordpress.com/)

2 comentarios:

  1. Algún día, en el futuro, fliparán con la de estupideces, degeneración y decadencia, que nos está tocando vivir en España y el resto de sociedades occidentales.

    Que se respete la opción sexual de cada cual, no quiere decir que las minorías se tengan que imponer a la mayoría y encima pregonarlo a los cuatro vientos.

    Y, mientras las sociedades occidentales están en decadencia, se nos están colando gentes con formas de pensar y costumbres totalmente opuestas, además de la fuerza que les dan sus convicciones religiosas, por retrógradas o aberrantes que puedan parecer.

    Todo forma parte del mismo programa de ingeniería social, ideado por los innombrables, para hacerse con el control total del mundo.

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  2. Sigo confiando en la raza Ibérica.

    La naturaleza es muy sabia...!!!

    Un poquito de paciencia, disciplina y firmeza.

    Cada vez no son más.

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