viernes, 7 de junio de 2019

LOS ESPÍAS ACUSAN A HUAWEI DE ESPIAR


¿Es Trump un paladín de la privacidad y los derechos del consumidor, o pre-
tende más bien el monopolio del espionaje al por mayor? Esa es la cuestión.

Estados Unidos está implementando una serie de medidas en contra de la compañía de tecnología china Huawei, supuestamente porque espía a ese y otros países del mundo. Sin embargo, la historia demuestra que no son las empresas chinas las que realizan espionaje masivo y que por el contrario, son las empresas estadounidenses las que lo hacen.

Por ejemplo, no hace mucho se conoció públicamente que la compañía de tecnología estadounidense Facebook, fue investigada en Estados Unidos por haber filtrado la información de más de 50 millones de cuentas a la empresa inglesa Cambridge Analytica, la cual trabajó para la campaña política del actual presidente Donald Trump. De ese modo, se cree que Facebook compartió sin autorización la información privada de sus propios usuarios para venderla a la empresa británica, la cual, a su vez, la utilizó para desarrollar un software destinado a predecir las decisiones de los votantes e influir en ellas.

Para empeorar la situación y de acuerdo con información de la AFP que fue confirmada por diferentes medios, hay indicios de que la firma británica además de haber realizado actividades en EE.UU. y en el Reino Unido, habría operado en numerosos países como Kenia, Italia, Sudáfrica, Indonesia y Colombia. Una muestra más de la gravedad de este asunto.

Adicionalmente, WikiLeaks reveló que la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés) en conjunto con las agencias británicas GCHQ y Mi5; realizan un espionaje masivo y sistemático en muchos países del mundo utilizando exploits, virus, troyanos y programas maliciosos. Según Julian Assange, la CIA utiliza para sus propósitos artefactos de las marcas Apple, Samsung, LG y Sony. También distintos programas informáticos para automóviles y sistemas operativos como iOS, Android, Windows, MacOS X y Solaris.

Junto al anterior caso, también se conoció públicamente que las grandes compañías de tecnología de origen estadounidense como Google, Twitter, Microsoft, Apple y la ya mencionada Facebook; pasan de forma sistemática la información privada de sus usuarios a la Agencia de Seguridad Nacional de los Estados Unidos (NSA, por sus siglas en inglés). Esto generó un gran rechazo a nivel internacional pues lo hacen sin el consentimiento de las personas y a manera de espionaje. Algo que atenta contra las libertades individuales y que también se presta para realizar competencia desleal además de poner en riesgo la seguridad de otros países.

Y es que las libertades individuales están siendo vulneradas pues estas interceptaciones son ilegales teniendo en cuenta que no existe un proceso judicial en contra de la mayoría de las personas espiadas y por lo tanto, son acciones arbitrarias que constituyen en su conjunto un delito contra la humanidad. El derecho a la vida privada es universal y no debe ser violado por ningún país, empresa u organización. Mucho menos si se trata de entidades estatales que se supone deben respetar el debido proceso y garantizar la pivacidad de las personas.

En cuanto a la competencia desleal, es claro que este tipo de espionaje puede prestarse para que las compañías de Estados Unidos aventajen a su competencia a lo largo y ancho del mundo. Tal ventajismo puede darse a nivel tecnológico, industrial y/o comercial. Por ejemplo, al realizarse una licitación pública en el que concurse una empresa estadounidense, en un eventual proceso de negociación comercial tipo TLC y/o en el registro de marcas y patentes.

Pero es la seguridad de las naciones lo que más preocupación ha generado. Es claro que EE.UU. tiene la capacidad de espiar a todos los países del mundo y de hecho lo hace como lo ha reconocido públicamente en varias ocasiones. Algo que evidentemente, genera desconfianza y una enorme indignación internacional y que además pone en peligro al planeta si la información recopilada no es custodiada de forma adecuada o si cae en las manos equivocadas.

El espionaje estadounidense es tan o más grave que el escándalo de la FIFA, el de Panamá Papers y el de Odebrecht juntos. Es un caso impresentable que comprueba la doble moral que impera en los Estados Unidos y el juego sucio de ese país en el contexto internacional. Es urgente que los diferentes Estados del mundo le pongan freno a los constantes abusos que cometen las agencias de seguridad y las compañías de tecnología estadounidenses ya que están cometiendo un grave delito contra la humanidad al espiar a ciudadanos, empresas y gobiernos.

Por lo anterior, resulta inverosímil que Estados Unidos acuse de espionaje a Huawei cuando son las compañías estadounidenses las que descaradamente espían al mundo entero. Lo peor es que el actual gobierno de EE.UU. no se limita a sancionar a la empresa china dentro de su propio territorio, sino que pretende que otros países -a los que llama "aliados", pero trata como súbditos- también lo hagan, en clara violación de su soberanía.

No obstante, la mayoría de países del mundo se resisten ya que consideran arbitrarias e inconvenientes las acciones estadounidenses porque la tecnología china está muy avanzada y se puede adquirir a un menor costo y porque de sancionar a Huawei, China podría tomar represalias comerciales en su contra. Algo que no le conviene a ningún país ya que China será la próxima primera potencia económica mundial.

Juan Carlos Martínez Castro
(Visto en Digital Jumper)

No hay comentarios:

Publicar un comentario