martes, 28 de mayo de 2019

LA DICTADURA DE GÉNERO, NEGACIÓN ABSOLUTA DE LA REALIDAD HUMANA (2ª PARTE)



Dictadura de lo políticamente correcto - nuevo nombre para la censura - la teoría de género sostiene la hipótesis que hombres y mujeres no sienten atracción natural por el sexo opuesto, que la heterosexualidad es una perversión, que el sexo siempre fue género, y que la femineidad es producto de unas reglas impuestas.

En suma, la heterosexualidad como la expresión sexual del capitalismo de libre mercado y de una sociedad basada en la propiedad, siendo la homosexualidad la expresión sexual ciudadana, necesariamente verdadera en una sociedad socialista que combate a una ´cultura de la violación sexual´ en contra de la mujer como tal.

Así dicho, el ser humano nace sexualmente neutro siendo luego socializado en hombre o mujer como una imposición cultural útil para mantener la hegemonía estructural de dominio masculino que denomina ´sociedad patriarcal´, a su vez consecuencia de extrapolar el sentido mismo de la naturaleza, derivada del hecho de concebir que cosas y cuestiones no dependen de lo que son sino de lo que uno desearía que fuesen.

La heterosexualidad es una condición genética, biológica y evolutiva. Para hacerse uno, el cuerpo del hombre y la mujer se complementan de manera perfecta, habiendo tres aspectos entrelazados que forman la identidad sexual del individuo: el sexo biológico, el sexo psicológico y el sexo sociológico. Una profunda unidad de dimensiones corporales, psíquicas y espirituales con interdependencia entre lo biológico y lo cultural.

El sexo biológico viene determinado por apenas dos cromosomas - XX en la mujer, XY en el varón - presentes en el par 23. Base biológica que interviene en el organismo con diferencias fenotípicas entre masculino y femenino.

La psico-sexualidad de las vivencias como varón o como mujer que habitualmente coinciden con el sexo orgánico establecido en patrones cerebrales y neuronales.

El sexo civil o sociológico que da la percepción del sexo por el entorno, fruto de la connotación cultural que contribuye a orientar las exigencias intuitivas hacia la realización heterosexual, asegurando la reproducción.

Es una premisa que de acuerdo al orden natural, la familia conformada por un hombre y una mujer es el núcleo básico de la sociedad. La familia da apoyo emocional y económico, transmite lo que realmente importa, aunque en eso nada tengan que ver los cromosomas.

La familia es la institución arquetípica tradicional de la sociedad civil sobre la que se cimenta la nación. En el seno familiar un aspecto muy importante para la mujer es el encargarse de la orientación moral de los hijos. De ahí que el feminismo radical promueva al hogar como siendo el sitio más peligroso. Con el lema feminista´antes puta que ama de casa´ se motiva a las mujeres a perseguir beneficios materiales y no tener hijos.

Para la teoría de género el núcleo familiar debe ser destruido. La desintegración de la familia se ha convertido en un proceso ideológico objetivo. Es que las nuevas generaciones - los adultos del mañana - dependen de la familia para ser fuertes, seguros y estables.

En suma, para la teoría de género no habría identidad sexual en lo que el hombre y la mujer sienten y experimentan de forma distinta, ni en lo establecido como típicamente femenino y típicamente masculino. Una misma naturaleza humana que se manifiesta de modo distinto. No existiría un hombre natural o una mujer natural, tampoco la conjunción de características o de una conducta exclusiva de un solo sexo, ni siquiera en la vida psíquica.

No obstante, la unidad entre varón y mujer no anula las diferencias entre ellos. Conducta determinada a la propia función sexual bajo el hecho de que sólo la mujer puede ser madre.

Obviamente, la cultura viene después de la biología pero no la sustituye. El sexo biológico no puede ser asignado ni impuesto al nacer.

Así en tanto, la ideología de género es un sistema de pensamiento cerrado y relativismo moral que teoriza que las diferencias entre el hombre y la mujer - a pesar de las obvias características sexuales secundarias notorias a simple vista - no corresponden a una naturaleza fija, sino que son construcciones meramente culturales, hechas según los roles y estereotipos que cada sociedad asigna a los sexos.

La sexualidad configurada por un sistema falocéntrico opresor que obliga a considerar a los genitales como órganos sexuales.

Sin embargo, no hay duda alguna que la humanidad de la mujer siempre ha estado en mayor estatus que la humanidad del hombre. Para ser importante en una sociedad la mujer sólo tiene que existir, mientras el hombre tiene que hacer para que su vida tenga algún significado para alguien más que a sí mismo.

Es decir, la sociedad reduce a los hombres de seres humanos a haceres humanos. Para que el hombre pueda portar el título de ser humano se mide que tan útil es para la sociedad, o en este caso, para las mujeres. Y una de las cosas más útiles e innatas que un hombre puede hacer a los ojos de la sociedad es poner a niños y mujeres antes que él mismo.

La mujer occidental es la materialización de los privilegios, su existencia es la prolongación de su propia zona de confort. No hay colectivo en este mundo con más privilegios que la mujer occidental, prototipo de la feminista de clase media-alta que puede sermonear a cualquiera con la petulancia más impune sin temer ninguna consecuencia mientras disfruta de todos los privilegios inherentes a su clase y persona. Feminismo que en realidad es machismo de signo contrario.

La teoría de género como política de Estado para imponer sociedad contra-sexual, es una guerra cultural del racionalismo ateo contra la aptitud masculina que controla jerarquías y relaciones de poder. Una lucha ideológica cuya meta de igualdad es derrocar a una entidad heterosexual imaginaria conformada por misóginos.

Difundida desde todos ámbitos de poder, la ideología de género ha tenido como plataforma de lanzamiento en 1995 la IV Conferencia Mundial de Naciones Unidas sobre la Mujer, que tuvo lugar en Pekín, China.

La directiva de la conferencia emitió la siguiente definición: ´El género se refiere a las relaciones entre mujeres y hombres basadas en roles definidos socialmente que se asignan a uno u otro sexo´.

Sus conclusiones son devastadoras para la sociedad civil. El hombre y la mujer aparecen como siendo especies de linajes muy distintos, con problemas que sólo conciernen al estado y sus instituciones, presentada la mujer como el sexo débil cuya vulnerabilidad necesita de tutela ante el entorno hostil que la rodea, donde el hombre es descrito como permanente perpetrador de la violencia.

El sistema de Naciones Unidas a través del Fondo de Población y su red de Organizaciones No Gubernamentales y Fundaciones, ha determinado que la ideología de género sea el gran anticonceptivo mundial, levantando un muro entre los hombres y las mujeres.

Ya no se trata de controlar la demografía mundial dentro de los parámetros tradicionales, sino que ahora consiste en cambiar lo que llaman roles de género haciendo que las mujeres rechacen el matrimonio y la maternidad.

La teoría de género es una forma de ingeniería social, entendida como la manipulación inteligente de la natural tendencia de la gente a confiar convenciéndole bajo engaño que haga lo que no desea. Propaganda para alterar la mente humana adulta y destruir a la infancia.

El vector de ataque medular de la teoría de género es el lenguaje y su resignificación para transformar la realidad, ya que no es posible un cambio cultural y social definitivo sin procesar el uso del lenguaje.

El habla define las expresiones culturales de una sociedad. Es el lugar común donde se entiende todo aquello que da significado y sentido a cada una de estas expresiones que imponen valores y marcos otorgando legitimidad social a lo correcto. Con el lenguaje se construye o se deconstruye una sociedad.

Es precisamente la ideología de género la que va más allá da la realidad en este tipo de deconstrucción, al plantear el desarme del ser humano desde la misma naturaleza biológica y así volver a definir uno nuevo que dé cabida a las conductas y los comportamientos de una sexualidad mutante sin límites.

Para que tal sexualidad pueda ser esparcida, promovida y aceptada por gran parte de la sociedad, fue necesario replantear palabras y conceptos redefiniendo significados que legitimen su propuesta antropológica mediante la creación de una pócima mágica discursiva o neolengua, que trae a la existencia un ser humano asexuado en el que cabe cualquier identidad o expresión sexual basada en este pensamiento hegemónico.

Género es la palabra mágica que en esencia borra toda dimensión reproductiva en el hombre y la mujer que los liga a una orientación sexual definida. Dado que el sexo se construye socialmente, no se nace hombre o mujer, se llega a serlo. En este nuevo ecosistema humano los genitales no determinan la sexualidad.

El sentido del término género evoluciona diferenciándose de la palabra sexo para expresar la realidad de que la situación y los roles de la mujer y del hombre son construcciones sociales sujetas a cambio, donde no hay un hombre natural o una mujer natural, siendo dos especies maleables distintas que no tienen una conjunción de características o una conducta exclusiva de un sólo sexo, ni siquiera en la vida psíquica.

Así, la inexistencia de una esencia femenina y esencia masculina les permite rechazar la supuesta superioridad de uno u otro sexo, y cuestionar en lo posible si existe una forma natural de sexualidad humana.

Desde entonces, la ideología de género está presente en todas las Agencias de las Naciones Unidas para el Fondo para la Población, UNICEF, UNESCO y Organización Mundial de la Salud (OMS), que han elaborado detallados documentos con categorías propias de esta ideología. Desde la organización de Naciones Unidas pasó a la Unión Europea, donde se difunde extensamente con presupuestos millonarios.

Este es el momento cultural que atraviesan la mayoría de países. El concepto de feminismo de género está enclavado en el discurso social, político y legal. Ha sido integrado a la planificación conceptual, al lenguaje, los documentos y programas del sistema de las Naciones Unidas. Ni siquiera hay intentos actuales de Estados miembros de borrar el término género en la Plataforma de Acción y reemplazarlo por sexo.

El término sexo hace referencia a la naturaleza e implica dos posibilidades, varón y mujer, que son las únicas derivadas de la dicotomía sexual biológica.

El término género que procede de la lingüística y la taxonomía permite tres variaciones: masculino, femenino y neutro.

Entonces género se refiere a las relaciones entre mujeres y hombres basadas en roles definidos socialmente, que se asignan a uno u otro sexo.

El enemigo objetivo para la ideología de género es la diferencia hombre-mujer, al afirmar que no existen sexos; sólo roles, orientaciones sexuales dinámicas, que se pueden cambiar en el transcurso de la vida las veces que uno quiera.

En definitiva, no existe una naturaleza humana que haga a unos seres humanos varones y a otros seres mujeres, todo con el objetivo discursivo de construir y exacerbar el conflicto.

Según teoriza, cada niño se asigna a una u otra categoría en base a la forma y tamaño de sus órganos genitales. Una vez hecha esta asignación se convierte en lo que la cultura piensa que cada uno es, femenino o masculino.

El hombre y la mujer no son una manifestación natural de un plano genético, siendo en cambio el género producto de la cultura y del pensamiento humano, una construcción social que crea la verdadera naturaleza de todo individuo.

Siguiendo el imperativo neomarxista de que la legalidad no es una cuestión de justicia sino de poder, la dictadura de género se está haciendo con el poder punitivo del Estado para los fines más abyectos, como eliminar la presunción de inocencia hasta degradar el Derecho al linchamiento popular y la caza de brujas.

La ideología de género es la mayor amenaza a la libertad individual. Un totalitarismo que se presenta bajo las etiquetas de la diversidad, la equidad, la tolerancia y la inclusión, por el cual la libertad de expresión está siendo atacada con suterfugios como el concepto de ´crimen de odio´. Un delito de opinión punible según el código penal de la mayoría de países, que es toda manifestación verbal, gestual o escrita en contra de la teoría de género.

Partiendo de tal presupuesto, la ideología de género emprende un proceso deconstrucción que consiste en mostrar cómo se ha fabricado un concepto a partir de procesos históricos y acumulaciones metafóricas, e intentan mostrar que lo claro y evidente, de que existen hombres y mujeres, dista verdad de serlo, con definiciones sexualmente polimorfas basadas en la homofobia.

(Visto en http://noficcin.blogspot.com/)

2 comentarios:

  1. Sinceramente, los dos primeros párrafos sirven como resumen de algo que no tiene realmente el menor sentido. Sin duda esta estupidez como otras que ha habido a través de la historia, caerá irremediablemente por su propio peso.
    Creo que es de tal tamaño el despropósito de lo aqui publicado (no deja de ser el invento de unos chiflados y degenerados), que convendría comenzar a verlo como lo que es: una imbecilidad sin pies ni cabeza, a la que el tiempo pondrá con toda seguridad en su sitio.
    Lo dicho, solo los dos primeros párrafos y queda perfectamente claro que esta ridiculez no tiene recorrido real. Por otro lado, solo ver quiénes caen en su red, quienes no ven la animalidad (con perdón de los animales) en ello, es motivo suficiente para estar tranquilos.
    No hay Nada ni Nadie que tenga la entidad suficiente para sustentar esto en el tiempo. Como decía, como otras cosas del pasado que hoy vemos con incluso ternura por la ingenuidad de lo que fue, esto será visto en un futuro no muy lejano.

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  2. Si, según los apóstoles del "género", la heterosexualidad es una "imposición cultural", ¿Cómo explicarían que haya personas que se sienten homosexuales, a pesar de la "imposición"?.

    Coincido con el comentario anterior en que toda esta ideología, en realidad el enésimo programa de ingeniería social, es una idiotez de gran calibre.
    El problema es que su fin es intentar aniquilar todo aquéllo que nos hace humanos, afectando sobre todo a las generaciones que nos siguen.
    Esperemos que más pronto que tarde este disparate acabe en el basurero de la historia...

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