martes, 16 de abril de 2019

EL FINAL DE LA BELLEZA



Las imágenes que emitían los noticiarios en la tarde de ayer no podían resultar más desoladoras. Notre Dame, la catedral de París, símbolo tanto de la cultura cristiana europea como del romanticismo literario, ardía desde su crucero. La aguja y la cubierta acabaron derrumbándose entre llamas, arrasando vidrieras, esculturas, muros y arbotantes, y reduciendo a cenizas uno de los espacios más bellos creados por la mano del hombre.

La versión oficial de lo sucedido afirma que el fuego se originó debido a una soldadura en los andamios con los que se procedía a trabajos de mantenimiento y restauración del tejado del templo. Pudiera ser, pero los que andamos siempre con la mosca detrás de la oreja no hemos dejado de sospechar de la fecha y de lo simbólico del caso. En un momento en que se están produciendo en Francia una ola de profanaciones de iglesias católicas es devastado el santuario supremo, el monumento más visitado del mundo, justo cuando comienza la Semana Santa.

La fecha del suceso añade misterio al asunto: ayer, 15 de abril, se conmemoraban otros sucesos trágicos como los 154 años del asesinato de Abraham Lincoln (1865), los 107 años del hundimiento del Titanic (1912), los 30 años de la tragedia en Hillsborough (1989) y el sexto aniversario del atentado en la maratón de Boston (2013). Todo un rosario de crímenes, falsas banderas y tragedias provocadas por la mano negra que alimenta a los bárbaros demonios que gobiernan este mundo.


Es difícil no ver una intención oculta en el modo en que distintos medios presentaban la trágica noticia. Como botón de muestra, el vídeo bajo estas líneas: un musulmán pasea tranquilamente por las torres mientras la bóveda arde. Sobreimpresa sobre la noticia, una referencia al yihadismo. Esto se llama "siembra psicológica", y busca apuntalar en nuestro inconsciente la asociación entre lo sucedido y el islamismo, con el fin de preparar el terreno para el enfrentamiento entre europeos y musulmanes que los globalistas han programado.



Y la "coincidencia" suprema que nos lleva a descartar un accidente y confirmar la intencionalidad de este atentado contra la Europa cristiana es el hecho de que, al mismo tiempo que Notre Dame ardía se producía un incendio en el tercer templo más sagrado del Islam: la mezquita de Al Aqsa, en Jerusalén, donde el salón de rezos Marwani se consumía por las llamas causadas, nos dicen, por unos niños. La brigada del Waqf islámico controló la situación rápidamente, pero los daños estructurales aún no han sido evaluados.


Quienes han buscado la sincronicidad de estos dos sucesos han cuidado de que los dos bandos entre los que buscan provocar hostilidad miren cada uno a su drama ignorando el del otro, enquistándose en su tragedia y cerrándose a empatizar. Y si el experimento les sale bien, habrá nuevos dramas, nuevas heridas y nuevos símbolos arrasados junto con vidas inocentes: hemos asistido a un doble ritual de fuego, pero nos amenazan con un ritual de sangre.

Notre Dame había resistido revueltas y guerras, la Revolución y la Comuna, la ocupación nazi y la orden del Fúhrer de volarla antes de abandonar París. A la luz de sus vidrieras muchos hemos compartido el amor, la alegría de vivir y el orgullo de una herencia cultural que el odio amenaza con destruir. Porque el fin de la belleza no es solo el de templos de piedra, sino el del templo admirable y frágil que es la convivencia en paz.

La de ayer fue una de las jornadas más tristes que recuerdo. Vaya mi homenaje al santuario herido en la canción que le dedicó la más parisina de las voces, Edith Piaf:



(posesodegerasa)

PD. día 17: El siempre perspicaz youtuber "YoM-5" aporta un dato más que significativo respecto a lo intencional del incendio: el horario de apertura de Notre Dame es de nueve de la mañana a siete menos cuarto. El fuego se inicia a las siete menos diez, es decir, justo cinco minutos después del cierre al público, cuando se cuenta con que ya no quedaba nadie dentro de la catedral (al menos testigos incómodos, porque algún "rezagado" malintencionado podía haber, sea o no el del vídeo que acompaña estas líneas). No le habría sido difícil a uno de los últimos "visitantes" dejar un aparato temporizado y desaparecer. Mientras, los medios nos siguen hablando de "error fortuito" sin poner rostro ni voz a los operarios de mantenimiento ni a la empresa que trabajaba en los andamios. Todo muy sospechoso.

5 comentarios:

  1. Como siempre un análisis genial de la situación, desde el primer momento se sabía que era otro montaje no es nada lógico ni razonable y viendo las coincidencias con las fechas, se les ve el plumero. gracias por la información que nos aportas

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  2. No estoy muy enterado pero el hallazgo de un vehiculo cargado me suena más a "dejá vu".

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  3. Yo también pensé que, como de costumbre, estábamos ante una nueva falsa bandera.
    Que el incendio se produjera el primer día de la Semana Santa no es casual y ahora sólo falta que, con el paso de los días, digan que ha sido un atentado contra la cristiandad, perpetrado por fanáticos de Alá.

    Tampoco me pareció casual que al mismo tiempo "informaran" del enésimo vídeo con el típico barbudo tarado, metralleta en mano, amenazando, "mira tú, qué "casualidad"), las procesiones de Semana Santa en nuestro país...

    Paso a paso, la escoria que gobierna el mundo sigue su bastarda agenda, buscando el enfrentamiento entre cristianos y musulmanes...









    "Casualmente" se ha

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  4. Para mí lo mejor de todo esto y por darle un poco de humor al tema es el moro paseándose tan tranquilo por los balcones de la catedral de notredame mientras los bomberos apagan el fuego. Esto ya es pitorrearse del personal en sus narices

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