martes, 31 de diciembre de 2019

HOMBRES FUERTES, HOMBRES DÉBILES Y EDUCACIÓN



Asistimos en estos tiempos, con una creciente sensación de hartazgo, a un paulatino abandono de los valores que históricamente, han hecho progresar al mundo. Habitamos un lugar en el que cualquier recurso es escaso, entendiendo esto como que no hay de todo para todos en todo momento. Conseguir aquello que necesitamos o deseamos implica necesariamente un proceso de proactivo de interacciones, del que podremos salir exitosos si competimos mejor que aquellos que quieren el mismo recurso o colaboramos más eficientemente si fuera posible, con otros para obtener recursos conjuntamente.

Sin embargo, preferimos dejar de lado la proactividad necesaria para la mejora continua del planeta en favor de una dejadez bisoña y pueril. Los adultos que deben salir a ganarse el pan van poco a poco siendo reemplazados por pedigüeños preadolescentes que ya pasan de los cuarenta y que necesitan que alguien les dé de comer y les diga qué pensar.

Una situación de este calibre no se alcanza por una única razón. Son muchos los hechos históricos y los personajes con cierto peso que ponen su granito de arena para que las cosas funcionen tan mal como lo hacen últimamente. La Historia es cíclica, la estabilidad fluctúa, los tiempos buenos suceden a los malos y viceversa, al contrario que la ciencia que sigue un camino ascendente. Ahora mismo parece claro pensar que nos hallamos en los años bajos del ciclo, donde esa misma ciencia tiende a ralentizarse mientras muchos hombres débiles y emotivos ponen palos en sus ruedas.

Si atendemos a lo que nos dice la Historia no existe escapatoria. De esta caterva de hombres débiles e inermes, en algún momento, surgirán seres humanos notables que, guiados por su inteligencia, pero sobre todo por la necesidad, construirán mejores tiempos y el ciclo comenzará de nuevo a ascender. Todas las generaciones cuentan con líderes que de alguna manera dejan su impronta, para mal o para bien.

Pese a todo, cada época tiene sus particularidades y el último periodo ascendente ha traído consigo ciertas mejoras que nos pueden inducir a pensar que, aunque sea complicado romper una rutina que parece ser consustancial a la propia humanidad, sí pueden ayudar a suavizar los picos y los valles. Desde la Revolución Industrial, donde comenzaron a ponerse realmente en práctica muchas de las teorías que desde la Ilustración o el Renacimiento iban pergeñándose, hasta nuestros días, hemos invertido los números de la pobreza. Crecen la esperanza de vida y la salud de la población mundial. Son el comercio y la creatividad los promotores de una riqueza que, junto con la mejora exponencial de la tecnología, consigue mantener al 90% de la gente por encima del umbral de la pobreza. Siempre cabe la mejora, sin duda, pero desde luego que cualquier tiempo pasado no fue mejor.


El niñato medio actual desconoce tanto la Historia como el impacto del saber en la sociedad. No sabe distinguir una opinión de un hecho. No tiene el más mínimo espíritu crítico. Carece de la formación necesaria para poder observar la realidad y aplicarle un análisis mínimamente objetivo, siquiera alejado de su propia subjetividad y emotividad. Siente, grita y llora, pero no piensa ni razona, jamás argumenta y no es capaz de presentar razones que no sean las de sus propios sentimientos.

El caso es que nadie nace sabiendo. Las aptitudes innatas de cada uno se pueden trabajar durante los primeros años de nuestras vidas y aun durante toda la duración de la misma, puliendo aquello que nos sobra y aprendiendo muchas cosas de las que carecemos. Dudar de cualquier afirmación, rebatirla o apoyarla, es un ejercicio que requiere de práctica y unas mínimas bases de conocimiento. Ser capaz de seguir un razonamiento puramente abstracto o matemático es un imposible si se carece de las mínimas herramientas de conocimiento que permiten dar los saltos deductivos o inductivos que van de un enunciado al siguiente.

Tradicionalmente es en la escuela donde se trabajaban estos conocimientos. También dentro de las familias, desde luego. La familia de cada uno, si me permiten, la dejaremos en el ámbito privado, pero sobre la educación en las escuelas, que es un aspecto transversal y mollar de la vida en sociedad, caben algunas reflexiones que no quiero dejar pasar por alto.

La educación en las escuelas, conforme la entendemos, es un concepto relativamente novedoso. Los prusianos la hicieron obligatoria a principios del siglo XVIII y cobró vital importancia un siglo después tras la batalla de Jena, donde salieron derrotados en las Guerras Napoleónicas. Su función no era otra que la de crear ciudadanos útiles para el Estado – prusiano en este caso – según sus creadores declaraban. No se trataba de producir librepensadores o eruditos si no de que los ciudadanos fueran útiles en la guerra o en el servicio a la nación.

Contra lo que puedan creer algunos, muchos de sus principios originarios no han desaparecido y así en la escuela prusiana ya se educaba a la vez a grupos numerosos de individuos en lugares cerrados o aulas. Se les evaluaba con pruebas estandarizadas y nunca individualizadas, dependiendo de las edades, en las que se obtenía una calificación y en base a ella un premio o un castigo. Se seguía un horario como hoy en día y había de estar quieto en el pupitre “aprendiendo”, bajo una cierta disciplina que había que obedecer. Seguro que a muchos de los lectores esto les trae muchos recuerdos, porque, aunque podamos discutir sobre el significado de la palabra disciplina, el resto no ha variado prácticamente nada en más de tres siglos. Ingeniería – social – alemana.

No nos paramos a pensar si el sistema es adecuado para producir hombres fuertes, líderes, que sean capaces de traer buenos tiempos. Hace ya mucho que nos quedamos en el eso se ha hecho así toda la vida, sin llegar a percatarnos de que el sistema educativo se pensó para crear ovejas fáciles de pastorear y prestas a defender a su pastor. Los contenidos son dictaros por burócratas bajo un sistema que premia a los que sigan la raya sin protestar demasiado o castigo para el que replica.


Las costuras parecen saltar, no obstante. La proliferación de la telebasura y el crecimiento de internet, hace tiempo que demuestran que obtener buenas calificaciones en el sistema educativo estatalizado no es garantía de éxito profesional. Ya lo comentaba Sabina en “El blues de lo que pasa en mi escalera” y la férrea disciplina que era necesaria hace unos lustros, hoy desaparece necesariamente ante los ojos de los que ven que el sistema no cumple sus promesas y un título no es garantía de nada. ¿Para qué esforzarse entonces?

Por desgracia el poso queda. Muchos de los jóvenes de hoy son –somos– herederos de esa creencia en la magnificencia omnipotente del Estado, pues desde la más tierna infancia nos glosaban sus bondades. Todos visitamos al alcalde que nos explicaba el importante trabajo que se hace en el ayuntamiento. Hace más de 300 años que el sistema se retroalimenta y como desde pequeños estamos inmersos en él, es tremendamente difícil darse cuenta. ¿Cómo el burócrata alimentado por el Estado va a desarrollar contenidos que duden de las bondades del propio Estado? ¿Cómo va a permitir contenidos que critiquen la propia creación de esos contenidos? Así se entiende que muchos se pregunten qué hace el Estado por ellos en lugar de preguntarse sobre qué pueden hacer por ellos mismos.

Como ya he mencionado, no es la única razón, pero si una de tantas y, en mi opinión una de las que más pronto puede revertir la situación. El adoctrinamiento en las escuelas parece funcionar a todas luces de forma espeluznantemente maravillosa, por lo que arrebatar al Estado la educación escolar y devolverla a la sociedad civil parece un sólido punto de partida para componer una comunidad de hombres fuertes y libres.

No se trata de que el burócrata esté en Madrid o en Cantabria. Eso se lleva probando siglos. Y aquí estamos. Se trata de eliminar al burócrata.

José Luis Montesinos
(Visto en https://disidentia.com/)

PALABRAS DE UN PREMIO NOBEL



Peter Handke ha sido el Nobel de literatura más polémico desde la concesión del mismo al cantautor Bob Dylan, y la razón fundamental es que en su día puso en tela de juicio la narrativa mediante la cual la OTAN justificó una imposición de fronteras en los Balcanes a partir de la previa exacerbación de los nacionalismos disgregadores, exactamente lo que estimula la Élite en nuestro país.

"Avive el seso e despierte" porque el final de ese desquiciado camino es algo que nadie en su sano juicio puede desear.

Antes de acabar el año, comparto la mirada nostálgica y risueña del escritor austriaco sobre esa infancia que es el paraíso perdido que frecuentemente anhelamos:



Cuando el niño era niño andaba con los brazos colgando,
quería que el arroyo fuera un río,
que el río fuera un torrente y que este charco fuera el mar.
Cuando el niño era niño no sabía que era niño,
para él todo estaba animado
y todas las almas eran una.


Cuando el niño era niño no tenía opinión sobre nada,
no tenía ninguna costumbre,
se sentaba en cuclillas,
tenía un remolino en el cabello,
y no ponía caras cuando lo fotografiaban.


Cuando el niño era niño era el tiempo de preguntas como:
¿Por qué yo soy yo y por qué no tú?
¿Por qué estoy aquí y por qué no allí?
¿Cuando empezó el tiempo y dónde termina el espacio?
¿Acaso la vida bajo el sol no es sólo un sueño?
Lo que veo y oigo y huelo,
¿no es sólo la apariencia de un mundo ante el mundo?
¿Existe de verdad el mal y gente que realmente son malos?
¿Cómo puede ser que yo, el que soy,
no fuera antes de devenir,
y que un día yo, el que yo soy,
no sea más ese que soy?


Cuando el niño era niño le costaba tragar las espinacas,
los chícharos, el arroz con leche y la coliflor al vapor,
y ahora come todo, no sólo por necesidad.
Cuando el niño era niño alguna vez despertó en una cama extraña,
y ahora lo hace seguido.
Muchas personas le parecían bellas,
y ahora, sólo en ocasiones, con suerte.
Imaginaba claramente el paraíso,
y ahora, como mucho, lo adivina.
No podía pensar en la nada,
y hoy se estremece ante ella.
Cuando el niño era niño jugaba entusiasmado,
y ahora se concentra como antes
sólo si se trata de su trabajo.


Cuando el niño era niño las manzanas y el pan
le bastaban de alimento, y todavía es así.
Cuando el niño era niño las moras le caían en la mano,
como sólo caen las moras, y asi es todavía;
las nueces frescas le ponían áspera la lengua,
y así es todavía;
encima de cada montaña tenía el anhelo de una montaña más alta,
y en cada ciudad el anhelo de una ciudad aun más grande …
y siempre es así todavía.
En la copa del árbol tiraba de las cerezas
con igual deleite lo hace hoy todavía;
se asustaba de los extraños como todavía se asusta;
esperaba las primeras nieves y todavía las espera.
Cuando el niño era niño
lanzó un palo como una lanza contra el árbol,
y hoy vibra así todavía.


(Peter Handke)


EL ALUMINIO DE LOS CHEMTRAILS PODRÍA DISPARAR EL NÚMERO DE ENFERMEDADES NEURODEGENERATIVAS



Internet está lleno de historias de “estelas químicas” y geoingeniería para combatir el “calentamiento global”; y, hasta hace poco, no les dí importancia. Una de las principales razones de mi escepticismo era que rara vez vi lo que estaban describiendo en el cielo.

Pero en los últimos años he notado un gran número de estos trazos y tengo que admitir que no son como las estelas de los que crecí viendo en el cielo. Son extensos, bastante amplios, adoptando un patrón definido, y evolucionan poco a poco en nubes artificiales. Me preocupa que ahora haya tantas, docenas cada día cubriendo el cielo.

Mi mayor preocupación es que no se investigue el que se estén rociando toneladas de compuestos de aluminio de tamaño nanométrico. Se ha demostrado en la literatura científica y médica que las partículas nanométricas son extraordianariamente reactivas e inducen inflamación intensa en un número de tejidos.

Particularmente agresivo es el efecto de estas nanopartículas en el cerebro y la médula espinal. Una lista creciente de enfermedades neurodegenerativas, incluyendo la demencia de Alzheimer, enfermedad de Parkinson, y enfermedad de Lou Gehrig (ALS) están fuertemente relacionadas con la exposición al aluminio del medio ambiente.

Las nanopartículas de aluminio no sólo producen efectos inflamatorios en la piel, también penetran fácilmente en el cerebro por una serie de vías, incluyendo la sangre y los nervios olfativos. Los estudios han demostrado que estas partículas pasan a lo largo de los tractos neuronales olfativos, que conectan directamente a la zona del cerebro que no sólo es el más afectado por la enfermedad del Alzheimer, sino también los primeros afectados en el curso de la enfermedad. También se registran elevados niveles de aluminio en el cerebro en los casos de Alzheimer.

La vía intranasal de exposición hace que la pulverización de cantidades masivas de nanoaluminio en los cielos sea especialmente peligroso, ya que es inhalado por personas de todas las edades, incluyendo bebés y niños pequeños durante muchas horas.

Sabemos que las personas mayores son las más sensibles a esta suspensión de aluminio en el aire. Debido a las nanodimensiones de las partículas de aluminio que se utilizan, los sistemas de filtrado de casa no retiran el aluminio, prolongando así la exposición, incluso en interiores.

Además de la inhalación de nanoaluminio, tales pulverizaciones saturará el suelo, el agua, y la vegetación con altos niveles de aluminio. Normalmente, el aluminio es pobremente absorbido en el tracto gastrointestinal, pero el nanoaluminio es absorbido en cantidades mucho mayores.

Este aluminio absorbido se ha demostrado que es distribuido a un número de órganos y tejidos, incluyendo el cerebro y la médula espinal. La inhalación de este nanoaluminio suspendido en el medio ambiente también producirá una tremenda reacción inflamatoria en los pulmones, lo que supondrá un peligro considerable para los niños y adultos con asma y enfermedades pulmonares.

Mi oración es que los pilotos que están rociando esta peligrosa sustancia entiendan completamente que están destruyendo las vidas y también la salud de sus familias. Esto también es cierto en el caso de nuestros responsables políticos. Una vez que el suelo, las plantas y las fuentes de agua están muy contaminados, no habrá manera de revertir el daño que se ha hecho.

Deben adoptarse medidas para evitar un inminente desastre de salud de enormes proporciones si este proyecto no se detiene inmediatamente.


De lo contrario, veremos un aumento explosivo de enfermedades neurodegenerativas en los adultos y ancianos a un ritmo sin precedentes, así como trastornos del desarrollo neurológico en los niños. Ya estamos viendo un aumento dramático de estos trastornos neurológicos y se está produciendo en personas jóvenes más que nunca antes.

Russell L. Blaylock
(Fuente: chemtrailsplanet; visto en https://buscandolaverdad.es/)

lunes, 30 de diciembre de 2019

ASÍ SE GESTÓ EL SISTEMA DE ESCLAVITUD “LEGAL” (4ª Parte)



En torno a 1.535, bajo el Rey Enrique VIII, fueron promulgadas las primeras "leyes de pobres", coincidiendo con el primer mandato oficial de registro de nacimientos, muertes y matrimonios por parte de toda parroquia de la Iglesia de Inglaterra (los pobres eran considerados por defecto propiedad de la iglesia).

Las leyes de pobres fueron el primer paso hacia la esclavización encubierta de toda la población de Inglaterra, creando el modelo que todo Occidente adoptaría después, como veremos enseguida:

Isabel I de Inglaterra. Reinó de 1558 a 1603.
Con la Reina Elizabeth I de Inglaterra empezaron a aplicarse un conjunto de medidas que tuvieron por efecto el acelerar la enajenación de la tierra, con lo que las masas de campesinos se convirtieron en mendigos sin tierra.

El Acta de Barracas de 1.588 dispuso que los campesinos necesitaban permiso de la parroquia para erigir viviendas, pues la tierra era del amo: la edificación de casas dejó de ser un derecho personal para convertirse en un derecho otorgado, una concesión (recordemos que los esclavos carecen de derechos, y solo pueden ser objeto de privilegios, licencias y exenciones, por lo que sus derechos ya nunca son considerados inalienables, sino meras concesiones de quien el Estado ha convertido en propietario).

Las leyes concernientes a la administración y cuidado del “pobre” fueron reformuladas a través de la Ley del Pobre (1.601), que introducía un conjunto básico de “derechos” otorgados al pobre, así como la introducción de dos “Supervisores del pobre” (Guardián) en cada Parroquia, elegidos en Semana Santa y financiados a través del primer gravamen (impuesto) a través de tasas locales (llamadas ahora “impuestos municipales”) sobre la propiedad.

Carlos II de Inglaterra, quien reinó de 1660 a 1685.
Bajo el reinado de Carlos II el control de los trabajadores pobres por la Iglesia de Inglaterra fue consolidado bajo el Acta de Liquidaciones (1.662) y el Acta De Auxilio al Pobre (1.662), incluyendo por primera vez la emisión de “Certificados de Liquidación” equivalente a un “certificado de nacimiento, pasaporte y seguro social” enlistados en el documento.

El lugar de nacimiento de un niño era su lugar de liquidación, a menos que su madre tuviera un certificado de liquidación de alguna otra parroquia estableciendo que el niño por nacer estaba incluído en el certificado.

Sin embargo, desde la edad de 7 años en adelante el niño podría haber sido aprendíz y haber ganado una liquidación por sí mismo a través de la llamada escritura de contrato de aprendizaje o de “esclavitud voluntaria”. También, el niño podría haber obtenido una liquidación por sí mismo a través de servicio alrededor de la edad de 16 años.

En aplicación de estas “reformas” a nadie le estaba permitido mudarse de ciudad en ciudad sin el apropiado “Cerficado de Liquidación”, lo que cancelaba otro "derecho natural", el de la libre circulación, que no se podía ejercer ya sin un permiso expreso.

Si una persona entraba a una parroquia en la que él o ella no tuviera liquidación oficial se ponía en marcha una inspección por parte de los jueces (o supervisores de la parroquia).

A partir de esta inspección bajo juramento, los jueces determinarían si esa persona tenía los medios para sustentarse a sí mismo. Los resultados de la inspección eran documentados en un Documento de Inspección.

Como un resultado de la inspección al intruso se le permitiría quedarse o sería desahuciado por medio de lo que fue conocido como una Orden de Remoción, el origen de el equivalente moderno de un “Aviso de Desalojo y Expulsión”.

Como queda dicho, de acuerdo a las diversas actas de liquidación desde el siglo XVII en adelante hasta la introducción de los Certificados de Nacimiento, la emisión de un Certificado de Liquidación era considerado un privilegio, no un derecho.

Si un campesino deseaba mudarse, la parroquia de donde vivía emitía un Certificado de Liquidación como seguro de indemnidad para la nueva parroquia.

Un certificado de liquidación sólo era válido si estaba perforado con los sellos de los supervisores de ambas parroquias y el de los jueces locales, y no era transferible. Este es el mismo modelo de los pasaportes modernos usados hoy en día para ciudadanos enlistados como “P” (Peones o Pobres o Indigentes).

Debido al incremento en el número de “pobres”, en 1.723 se aprobó una nueva ley llamada el Acta de Prueba en Asilo para Pobres (1.723) en la que aquellos que deseaban reclamar beneficios y auxilio como pobre ahora tenían que entrar a un “asilo para pobres”, siendo esencialmente una cárcel para hombres, mujeres y niñosen el que ejecutaban algún trabajo establecido.

Para asegurarse que todos los pobres eran considerados y podían ser identificados, nuevas leyes también fueron introducidas para obligar a los Pobres a llevar una letra “P” sobre su hombro derecho como una marca de su estatus.

Este es el origen tanto de la “P” todavía ubicada como una marca sobre pasaportes modernos y otros documentos “oficiales”, como de la “P” vestida por prisioneros del siglo XX.

A principios de 1.773 con el Acta de Cercado de 1.773, seguida de el Acta de Consolidación de Cercado de 1.801, el Parlamento Inglés “privatizó” masivas cantidades de tierra común para el beneficio de unos pocos, causando que enormes números de campesinos con tierras llegaran a ser “pobres sin tierra” y, por lo tanto, estuvieran en necesidad de asistencia de la parroquia. Las Actas de Cercado son la base del Título de Tierra como es conocido hoy en día.

Debido a el robo “legal” deliberado de tierra bajo leyes de Cercado parlamentario de finales del siglo XVIII y principios del siglo XIX, el número de pobres se incrementó dramáticamente.

Esto llevó a que fueran introducidas las más horribles y crueles leyes para entregar a una elite de unos pocos el trabajo esclavo necesario para la revolución industrial, particularmente el Acta de Enmienda de la Ley del Pobre (1.834), que establecía que el pobre no podía recibir ningún beneficio a menos que fuera constantemente “empleado” en un asilo-prisión para pobres.

Por consiguiente, a pesar de los tratados internacionales contra la esclavitud, nacía una esclavitud aún peor, una “esclavitud por remuneración” o “esclavitud legal” a través de la cual hombres, mujeres y niños vivieron terribles condiciones y estuvieron trabajando “hasta la muerte”.

A partir de 1.834, vemos apuntalarse el sistema de control de la población en lo referente al registro de nacimientos, muertes y matrimonios, la emisión de documentos y la administración de los “pobres” con una serie de reformas y novedades jurídicas aún más estrictas:

1) En 1834 el Parlamento Británico aprobó el Acta de Enmienda de la Ley del Pobre, la que reorganizó las parroquias de la Iglesia de Inglaterra en uniones que serían las responsables por los pobres en su área y administradas por una Junta de Guardianes de la Ley del Pobre, también conocida como la Junta de Guardianes.

2) En 1.835 fue introducida el Acta de Corporaciones Municipales (1.835), la que efectivamente estandarizó el modelo corporativo para poblados y municipios, incluyendo hacer responsable a la municipalidad con los funcionarios elegidos de la recolección de datos y el servicio de administración.

3) En 1.836 fue introducida el Acta de Registro de Nacimientos y Muertes, la que por primera vez creaba la Oficina General de Registro y la exigencia de registros uniformes de nacimientos, muertes y matrimonios a través del Imperio, por parte de Concejos Municipales y Uniones de Parroquias. De este modo, el 1° de Julio de 1.837, el Certificado de Nacimiento tomó el relevo del Certificado de Liquidación para todos los “pobres” despojados de su tierra por derecho de nacimiento, por ser considerados esclavos legales “de forma voluntaria” con beneficios proveídos por la parroquia/región y financiados por la Sociedad de Lloyds (grupo de servicios financieros proveedor de servicios bancarios y financieros en el Reino Unido y ultramar), tal como ocurre hoy en día.

"Un certificado es un documento que establece una declara-
ción de propiedad" (Diccionario Barron de términos legales)
A partir de 1.871 se fomentaron cambios históricos en la administración de “estadísticas vitales” tales como certificados de nacimiento y certificados de muerte, con la introducción de distritos de salud o “distritos sanitarios”.

El Acta de Gobierno Local de 1.871, el Acta de Salud Pública de 1.872 y el Acta de Salud Pública de 1.875, crearon un sistema de “distritos” -llamados “Distritos Sanitarios”- gobernados por una Autoridad Sanitaria responsable por varias materias de salud pública, incluyendo salud mental, conocida legalmente como “sanidad”. Dos tipos de Distritos Sanitarios fueron creados, siendo éstos Urbano y Rural.

Mientras los distritos sanitarios fueron “abolidos” en 1.894 con el Acta de Gobierno Local de 1.894, la administración de los “pobres” es aún mantenida en parte bajo el concepto de juntas de Guardianes de distrito de salud, incluyendo magistrados y otros “Jueces de Paz”.

Desde 1.990, bajo las Naciones Unidas (ONU) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) por la Convención sobre los Derechos del Niño, el sistema de emisión de certificados de nacimiento como una prueba de un hombre o mujer siendo un miembro permanente de la clase marginal se ha convertido en un sistema internacional.

Una falla fundamental que permanece dentro del Sistema de Certificado de Liquidación (Nacimiento) para el Culto Romano y sus agentes, es que permanece el hecho que un Certificado de Liquidación es prueba que un hombre o mujer deben haber nacido sobre la tierra para que le certificado tenga efecto, a pesar de las subsiguientes presunciones enrevesadas de lo que un certificado en realidad representa.

Si un hombre o mujer no nació sobre la tierra en alguna parte, no se podría emitir un certificado. Por lo tanto, cualquier rechazo o devolución de un Certificado de Nacimiento sirve como evidencia perfeccionada de que un hombre o mujer nació sobre la tierra y patrocina cualquier Declaración Jurada de Verdad, concerniente a sus derechos inmutables a partir de Lo Creador Divino.

Esta “falla” es anulada a través del tratamiento de los hombres y mujeres como tierra ellos mismos, a través de corrupción deliberada de la definición de tierra que incluye a todo lo que ha sido nacido naturalmente o auto-mejorado sobre la tierra.

En otras palabras, la razón  por la que el sistema en definitiva niega a cada ciudadano su participación en la riqueza común, es debido a que ellos son considerados “propiedades muebles” y meras criaturas, menos que esclavos.

Los Certificados de Nacimiento no son “extremadamente valiosos” para el tenedor, en cuyo nombre es emitido el certificado, son considerados títulos valiosos que son comercializados entre entidades privadas internacionales y la élite, mientras que el titular a cuyo nombre está emitido el certificado no tiene acceso a tal valor.

En cambio, por la tenencia del Certificado de nacimiento, el hombre o la mujer esencialmente consienten en ser tratados como un pobre, peón o indigente, y la única obligación de la élite es proveer meras sobras de modo que el hombre o mujer no mueran de hambre o gran enfermedad.

Mientras los Certificados de Liquidación y los posteriores Certificados de Nacimiento son única e intencionadamente diseñados para despojar a los hombres y las mujeres de su legítima herencia a través de esclavitud voluntaria y admisión de ser “pobres”, el sistema de Certificados de Nacimiento es totalmente ilegítimo, un sistema global de fraude y crímen organizado que debe ser denunciado.

(Fuente: http://elindagador.cl/)

SEIS PREGUNTAS SOBRE EL H.A.A.R.P.


Es hora de cuestionar la veracidad de las "informaciones" con que nos machacan los "mass media":

domingo, 29 de diciembre de 2019

LAS LEYES QUE NOS ESCLAVIZAN AL IMPERIO ROMANO Y A LA CORONA BRITÁNICA (1ª parte)



El traslado de la Nobleza Negra Veneciana a Londres marcó el momento en que la Corona británica asumió la gestión administrativa del poder reservado al Papado a través de la Ley Divina y diversas bulas papales a lo largo de la historia, como Unam Sanctam, Romanus Pontifex, Aeterni Regis y las disposiciones del Concilio de Trento. Ese poder fue complementado con el Cestui Que Vie Act y la Ley del Mar o Almirantazgo que hoy en día definen el sistema vigente para la organización de la propiedad, el derecho, el dinero y por tanto la política; y para el cual los seres humanos somos meras corporaciones o vehículos del poder papal y de la Corona.

Vaticano y la Corona Británica posseen tu cuerpo físico a través de la banca internacional



Ley Divina, Unam Sanctam, Romanus Pontifex, Aeterni Regis, Concilio de Trento y Cestui Que Vie

El sistema actual que se basa en el concepto de propiedad y en la filosofía de Aristóteles fue creado por los antiguos romanos. Aquel sistema sostiene que todos los seres humanos somos bestias susceptibles de ser gobernadas y esclavizadas.

Una bula pontificia es un documento escrito en latín sobre asuntos políticos y religiosos que para evitar falsificaciones lleva un sello de plomo con una serie de validaciones internas y externas que consiguen el nombre del papá que la promulga y el año de su publicación.

La leyenda negra asevera que las bulas papales originales habían sido escritas sobre piel de niños sacrificados o de personas de mente brillante opuestas a la iglesia católica y que se archivaron en las bóvedas del Vaticano. Sin embargo, las que hoy pueden verse allí son copias escritas en piel animal. Las copias originales de estas bulas no están visibles al público general, y esto se debe a que hasta el siglo XVIII el Vaticano no escribió sus bulas en papel, pue se considera un medio carente de vida y que por lo tanto no tiene valor. En ese momento, hace solo un par de siglos, un documento para ser válido tenía que ser escrito en un material vivo. Por lo tanto se firmó con sangre y fue escrito en un pergamino de piel humana. La firma reciente del tratado de Lisboa por la Reina Elizabeth se llevó a cabo en un pergamino de piel de niño puesto que la reina como beneficiaria de una ley divina no puede firmar un documento muerto. Esto no es todo. La notificación de la historia de que las bulas papales fueron escritas en pergamino de piel de niño explicaría por qué sería tan embarazoso para el Vaticano mostrar el original.

En la segunda mitad de la Edad Media, el imperio romano que gobernó bajo el derecho romano estaba de nuevo en pleno poder debido a la alianza entre los linajes papales provenientes del aquel imperio romano y la incipiente burguesía veneciana. Fue por entonces cuando sentaron las bases para su nuevo y actual imperio.


Para hacerlo sencillo y comprensible, este sistema inicia cuando el papado decide registrar a su nombre cualquier propiedad sobre la Tierra, aunque esta esté poblada por seres humanos.

El sistema vigente hoy en día para la organización de la propiedad, el derecho, el dinero, y por tanto la política, nació el 18 de noviembre de 1302, que es la fecha en que se publicó la bula papal escrita por el papa Bonifacio XVIII que se denominó como la Unam Sanctam Ecclesiam.



"Unam Sanctam" y la metáfora del Almirantazgo y el Derecho Marítimo

En esta bula el papa afirma la absoluta supremacía del poder espiritual sobre el poder terrenal y determina que es de absoluta necesidad para la salvación el estar sometido al pontífice romano.


Unam Sanctam creó el concepto de fideicomiso por primera vez en la historia. Un fideicomiso es un contrato o convenio en virtud del cual una persona llamada fideicomitente o también fiduciante transmite bienes, cantidades de dinero o derechos presentes o futuros de su propiedad a otra persona. Esto determina el régimen de administración fiduciaria de la primera bula que hoy sigue vigente.

Bonifacio XVIII afirmó que Dios le había confiado todos los títulos y propiedades de la Tierra al Vaticano. El Vaticano por lo tanto designa al albacea administrador y depositario beneficiario de este sistema en el que vivimos hoy.

En la práctica y traducido en otras palabras, la bula papal de 1302 usa la metáfora del almirantazgo y el derecho marítimo. Es decir, de la Biblia, que indica que la Unam Sanctam Ecclesiam y luego la primera iglesia santa es el Arca de Noé, porque mientras todo el mundo estaba cubierto por el agua lo único que se elevó por encima era el arca, así que todos los seres humanos a partir de ese día certificados por la Biblia como la ley del código náutico se pierden en el mar y el papa por lo tanto reclama todo el poder, toda la propiedad tanto espiritual como temporal, hasta que el interesado reclame, es decir, hasta que nosotros, cada uno de nosotros, volvamos a reclamar nuestro derecho.

Romanus Pontifex

Una segunda bula, denominada Romanus Pontifex, emitida por el papa Nicolás V en 1455, se convirtió en la base para la apropiación de las tierras en el “nuevo mundo” en América con el argumento de que sus actividades servían para difundir el cristianismo.

Dicha bula tuvo el efecto de transmitir a perpetuidad el derecho de uso de la tierra como de bienes inmuebles del expreso fideicomiso Unam Sanctam al control del pontífice y de sus sucesores. Así que —en pocas palabras— Dios le dio al mundo el mundo al Papa y el Papa da trozos de este mundo a los reyes.

Por lo tanto, toda la Tierra se reivindica como tierras de la corona. Esta primera corona representa el primer fideicomiso creado cuando un niño nace, cuando todos nosotros nacemos, privándonos de todos nuestros derechos naturales y derechos sobre la Tierra en el nacimiento.

Aeternis Regis

Una tercera bula denominada Aeterni Regis, o del rey eterno, fue publicada en 1481 por el papa Sixto XIV. Esta confirmaba las bulas Romanus Pontifex (Nicolás V, 1455) e Inter Caetera (Calixto III, 1456).

La bula Aeterni Regis fue la base legal para que Cristóbal Colón actuará como agente virreinal de la corona española en América porque fue el papado (la nobleza veneciana) quien concedió permiso a la corona española para el re-descubrimiento -descubrimiento público, porque ya se sabía de la existencia de estas tierras- de América.

Esta bula papal creó lo que se conoce como la Corona de Aragón (más tarde la Corona de España) que a su vez perdió en 1604 cuando el papa Pablo V se le concedió al rey y se la concedió al rey Jaime I de Inglaterra debido a la ruptura ocurrida entre los Giovanni de Paolo Serpi y los Vecchio, aliados con los linajes papales.

La bula Aeterni Regis determina que al nacer un bebé, su partida de nacimiento cuenta como un bono de valor al banco central privado de la nación, quitándole la propiedad de su carne y condenándolo a la servidumbre perpetua como persona romana o esclavo.

De hecho, en esta bula de Sixto IV, se da cuenta de la visión ilustrada de Bonifacio XVIII para que los seres humanos se perdieran en el mar de modo que nada les pertenecen. Y estamos en quiebra porque nunca hemos vuelto a reclamar nuestros derechos o bienes. De modo que el estado debe tener cuidado de nosotros y velar por nuestro propio bien.

Concilio de Trento

Un cuarto acontecimiento tuvo lugar en el Concilio de Trento, en 1537, convocado por una bula del Papa Pablo III. Este concilio representa el tercer acto testamentario y final de un fideicomiso creado para la reivindicación de todas las almas perdidas.

Este tercer acto testamentario fue creado para cuando un niño es bautizado, siendo el poder sobre el título del alma del bautizado una concesión del certificado de bautismo por parte de la iglesia.

Así, sin título jurídico sobre la propia alma, un hombre o una mujer puede tener legalmente negado el derecho a presentarse como una persona, y el poder legitimado por el Papa puede tratarle como a una cosa.

Las leyes pontificas además son obligatorias incluso sin haber sido aceptadas o confirmadas por los gobernantes seculares, y por lo tanto cualquier ley nacional puede ser abolida en cualquier momento por el sumo pontífice. El papa, el vicario de Cristo, reclama así la propiedad última de todo cuanto hay en el planeta Tierra.

En 1540, Venecia ayudó a la creación de la primera ley para usar esta bula papal como la base de la autoridad eclesiástica de Enrique VIII. Esta corona fue concedida en secreto a Inglaterra para la recogida y la cosecha de las almas perdidas.

Desde entonces, los colegios de abogados han sido responsables en la administración de la cosecha de las almas de los perdidos y condenados incluyendo el registro y la recogida de los certificados de bautismo que representan las almas cooptadas por el Vaticano y almacenadas en su bóveda.

(Visto en https://www.mentealternativa.com/)

sábado, 28 de diciembre de 2019

¿A QUÉ DERROTA LLEGAS, MUCHACHO?



Comparto hoy una reflexión del añorado Martín Descalzo acerca de como numerosas vidas acaban siendo una renuncia al idealismo de la juventud y a esperanzas y sueños a las que el mundo, implacable en su inercia depredatoria, no da cabida.

“Me ha angustiado tu carta de hoy, muchacho. ¡Te muestras tan seguro de ti mismo, te sientes tan gozoso de «haber madurado»! Te juro que he temblado al percibir esa punta de desprecio con la que hablas de tus años juveniles, de tus sueños, de aquellos ideales que –dices- «eran, sí, hermosos, pero irrealizables». Ahora, me explicas, te has adaptado a la realidad y, con ello, has triunfado. Tienes un nombre, una buena casa, un cierto capital, una familia … Exhibes todo eso como si fueran joyas en el escote de una dama. Sólo, en medio de tanto orgullo, se te escapa un diminuto relámpago de nostalgia al reconocer que: «aquellos absurdos sueños eran, cuando menos, hermosos.»

Tu carta ha evocado en mí un viejo texto del doctor Schweitzer que desde hace veinte años me persigue.  Me gustaría que te lo aprendieras de memoria, porque puede ser tu última tabla de salvación:

Lo que comúnmente nos hemos acostumbrado a ver como madurez en el hombre es, en realidad, una resignada sensatez. Uno se va adaptando al modelo impuesto por los demás al ir renunciando poco a poco a las ideas y convicciones que le fueron más caras en la juventud. Uno creía en la victoria de la verdad, pero ya no cree. Uno creía en el ser humano, pero ya no cree en él. Uno creía en el bien y ahora no cree. Uno luchaba por la justicia y ha cesado de luchar por ella. Uno confiaba en el poder de la bondad y del espíritu pacífico, pero ya no confía. Era capaz de entusiasmos, ya no lo es. Para poder navegar mejor entre los peligros y las tormentas de la vida se ha visto obligado a aligerar su embarcación. Y ha arrojado por la borda una cantidad de bienes que no le parecían indispensables. Pero que eran justamente sus provisiones y sus reservas de agua. Ahora navega, sin duda, con mayor agilidad y menos peso, pero se muere de hambre y de sed.

Leí estas palabras cuando yo era poco más que un muchacho. Y no me han abandonado nunca. Porque he visto en ellas el retrato exactísimo de cientos de vidas. ¿Es cierto, entonces, que crecer es tan terrible? ¿Vivir es simplemente ir abandonando? ¿Eso que llamamos «madurez» es casi siempre puro envejecimiento, simple resignación, ingreso en los cuarteles de la mediocridad? Me gustaría, amigo, que antes de exhibir tanto orgullo te atrevieras a repasar esa lista de seis batallas y te preguntaras a ti mismo a qué derrota llegas, seguro de que de ahí deducirás lo que te queda de humano:

La primera batalla se da en el campo del amor a la verdad. Suele ser la primera que se pierde. Uno ha asegurado en sus años de estudiante que vivirá con la verdad por delante. Pero pronto descubre uno que, en esta tierra, es más útil y rentable la mentira que la verdad; que, con ésta, «no se va a ninguna parte» y que, aunque diga el refrán que la mentira tiene las piernas muy cortas, los mentirosos saben avanzar muy bien en coche. Abres los ojos y ves cómo a tu lado progresan los babosos, los lamedores. Y un día tú también, muchacho, sonríes, tiras de la levita, abres puertas, sirves de alfombra, tiras por la borda la incómoda verdad. Ese día, muchacho, sufres la primera derrota, das el primer paso que te aleja de tu propia alma.

La segunda batalla tiene lugar en los terrenos de la confianza. Uno entra en la vida creyendo que los hombres son buenos. ¿Quién podría engañarnos? Si de nadie somos enemigos, ¿cómo lo sería alguien nuestro? Y ahí está ya esperándonos el primer batacazo. Es una zancadilla estúpida o, incluso, una traición que nos desencuaderna el alma precisamente porque no logramos entenderla. Y nuestra alma, herida, bascula de punta a punta. El hombre es malo, pensamos. Rodeamos de hilo espinado nuestro castillo interior, ponemos puente levadizo para llegar a nuestra alma, a nuestro corazón ya no se podrá entrar si no es con pasaporte. El alma forrada de cuchillos es la segunda derrota.


La tercera es más grave porque ocurre en el mundo de los ideales. Uno ya no está seguro de las personas, pero cree aún en las grandes causas de su juventud: en el trabajo, en la fe, en la familia, en tales o cuales ideales políticos. Se enrola bajo esas banderas. Aunque los hombres fallen, éstas no fallarán. Pero pronto se ve que no triunfan las banderas mejores, que la demagogia es más «útil» que la verdad y que, con no poca frecuencia, bajo una gran bandera hay un cretino más grande. Se descubre que el mundo no mide la calidad de las banderas, sino su éxito. ¿Y quién no prefiere una mala causa triunfante a una buena derrotada? Ese día otro trozo del alma se desgaja y se pudre.

La cuarta batalla es la más romántica. Creemos en la justicia y la santa indignación se nos sube a los labios. Gritamos. Gritar es fácil, llena nuestra boca, da la impresión de que estamos luchando. Luego descubrimos que el mundo nunca cambia con gritos y que, si alguien quiere estar con los despellejados, ha de perder su piel. Y un día descubrimos que no se puede conseguir la justicia completa y empezamos a pactar con pequeñas injusticias, con grandes componendas. Ese día caemos derrotados en la cuarta pelea.

Todavía creemos en la paz. Pensamos que el malo es recuperable, que el amor y las razones serán suficientes. Pero pronto se nos eriza el alma, comenzamos a desconfiar de la blandura, decidimos que puede dialogarse con éstos sí, pero no con aquéllos. No pasará mucho tiempo sin que decidamos «imponer» nuestra paz violenta, nuestras santísimas coacciones. Es la quinta derrota.

¿Queda aún algo de nuestra juventud? Quedan aún algunas ráfagas de entusiasmo, leves esperanzas que rebrotan leyendo un libro o viendo una película. Pero un día las llamamos «ilusiones», un día nos explicamos a nosotros mismos que «no hay nada que hacer», que «el mundo es así?», que «el hombre es triste».

Perdida esta sexta batalla del entusiasmo, al hombre ya sólo le quedan dos caminos: engañarse a sí mismo creyendo que ha triunfado, taponando con placer y dinero los huecos del alma en los que habitó la esperanza, o conservar algo de corazón y descubrir que nuestro barco marcha a la deriva y que estamos hambrientos y vacíos, sin peso de ilusiones, sin alma. Me gustaría que, al menos, te quedara esta angustia, amigo que hoy me escribes. Y que tuvieras aún el valor suficiente para preguntarte a qué derrota has llegado, muchacho.”


José Luis Martín Descalzo
(Visto en https://www.buenastareas.com/)

PRIVACIDAD: CERO



El diario The New York Times ha revelado una investigación sobre la enorme industria del rastreo telefónico, que a falta de leyes que lo regulen se ha convertido en un “vasto y lucrativo comercio”.

El diario The New York Times reveló la existencia de un archivo con registros de más de 50.000 millones de señales de teléfonos inteligentes que permitieron saber la ubicación de más de 12 millones de personas en EE.UU. mientras se desplazaban por algunas de las ciudades más importantes del territorio estadounidense.

Aunque ya se ha advertido en el pasado sobre este fenómeno, no se había conocido hasta ahora un “conjunto de datos tan grande” y, aun así, representa solo una “pequeña porción” de lo que la industria del rastreo recolecta y vende todos los días


El hallazgo hace parte de una extensa investigación del medio, que profundiza en ese tema. Los datos expuestos corresponden al 2016 y 2017 y fueron proporcionados por fuentes que pidieron permanecer en el anonimato.

Además —y al contrario de lo que se pensaría—, no provienen de grandes entidades de telecomunicaciones, tecnología o vigilancia gubernamental; son de una compañía que se especializa en recolectar de manera silenciosa y precisa los movimientos de un celular mediante ‘software’ incrustado en aplicaciones móviles.

El mayor inconveniente es que no es la única empresa. Existen muchas en todo el mundo y de la mayoría nunca se ha oído hablar. Su trabajo muchas veces no es regulado por el Gobierno y solo se rige por sus políticas internas y el código moral de sus empleados.

“Cada minuto de cada día, en todas partes del planeta, decenas de compañías, en gran parte no reguladas, y poco escrutadas, registran los movimientos de decenas de millones de personas”

“Un diario de cada uno de sus movimientos”

El rotativo estadounidense afirma que con base en lo encontrado es posible ver los lugares a los que va una persona a cada momento del día, con quién se reúne o pasa la noche, qué hospitales visita, en dónde reza, si frecuenta clínicas psiquiátricas, moteles, etc.

Al respecto, las empresas involucradas justifican sus negocios argumentando que las personas aceptan ser rastreadas y la información es anónima y segura. No obstante, los investigadores demostraron que, pese a que se trata de “miles de millones de puntos de datos” sin información identificable, es un “juego de niños” conectar nombres reales con sitios en los mapas. Es prácticamente “un diario de cada uno de sus movimientos”, asevera The New York Times.

Para desarmar los reclamos de las compañías los investigadores se dedicaron a identificar personas en “puestos de poder”. Con ayuda de información pública (direcciones de casa, trabajo, etc.) lograron seguir a decenas de importantes cargos: oficiales militares con permisos de seguridad, agentes de la ley, abogados de alto poder y funcionarios de alto rango en el Departamento de Defensa.

¿Cómo se obtienen los datos desde el teléfono? 

Los datos de ubicación se transmiten desde el ‘smartphone’ a través de los kits de desarrollo de software (SDK), ampliamente utilizados por desarrolladores de aplicaciones para Android y iOS, y que le facilita incluir funciones de seguimiento de ubicación, un componente útil en servicios como las meteorológicas.

Debido a que los SDK son útiles y fáciles de usar, están integrados en miles de aplicaciones. Facebook, Google y Amazon, por ejemplo, cuentan con kits que se asocian a plataformas publicitarias de grandes empresas o ayudan a proporcionar análisis de tráfico web.

Sin embargo, una función de rastreo podría instalarse en una aplicación y recopilar datos sin proporcionar un servicio real.

Las empresas de ubicación pueden pagarle a las aplicaciones para que las incluyan y así recopilar valiosos datos que pueden monetizarse. “Hoy en día, es perfectamente legal recopilar y vender toda esta información. En EE.UU., como en la mayoría del mundo, ninguna ley federal limita lo que se ha convertido en un vasto y lucrativo comercio de rastreo humano”, añade el periódico.


No todos los desarrolladores son conscientes de las repercusiones, y las aplicaciones afectadas son muy diversas. “Cualquier cosa: desde aplicaciones meteorológicas hasta aplicaciones locales de noticias y programas de cupones. Si pudieras ver el tesoro completo, es posible que nunca volvieras a usar tu teléfono de la misma manera “, concluye el informe.

(Fuente: RT; visto en https://buscandolaverdad.es/)

viernes, 27 de diciembre de 2019

UNA DECONSTRUCCIÓN FEMINISTA DEL SUJETO CONOCIDO COMO PAPÁ NOEL



ES HORA DE CANCELAR A PAPÁ NOEL: ASÍ PERPETÚA ESTE 'SEÑORO' LA CULTURA DE LA VIOLACIÓN

El hecho de que cada solsticio de invierno un 'machirulo' corpulento penetre por la chimenea y atente contra la seguridad del hogar es un asunto problemático y una forma más en la que la cultura de la violación queda perpetuada. La amenaza de intromisión de este 'boomer' blanco y heterosexual se cierne sobre personas identificadas como mujeres, pudiendo revivir toda clase de traumas y revictimizándolas, y además ofrece una pervertida enseñanza a la infancia: les dice que deben fiarse de cualquier hombre de avanzada edad que aparezca de pronto en su casa, más todavía si les ofrece regalos. Desde esta perspectiva es fácil entender por qué caen más tarde en la trampa de los pedófilos. Es hora de cancelar a Papá Noel.

Muchas personas están investigando los efectos perniciosos de los cuentos infantiles. Se ha demostrado que Caperucita es una apología de la violación y que el beso de la Cenicienta perpetúa los roles de género y alienta los contactos sexuales no solicitados, minando el consentimiento. Se ha deconstruido con éxito la masculinidad hegemónica de historias más contemporáneas como Star Wars y se ha abolido el machismo de Cazafantasmas sustituyendo a los señoros por mujeres empoderadas. En una época de cambios positivos en las narrativas, me extraña que no se haya propuesto antes la cancelación de ese peligroso mito que nos recuerda cada diciembre que no estamos a salvo de los merodeadores ni siquiera en nuestra vivienda.

Mientras se gestionan espacios seguros en las universidades para que los estudiantes puedan huir de puntos de vista ofensivos, peligrosos e hirientes; mientras proliferan los puntos lila en los festivales de música para que las personas ofendidas por las letras de las canciones que han pagado por escuchar puedan emitir sus quejas, el propio hogar se ve sin embargo violado por esta presencia con total impunidad. No hay escapatoria posible: la tradición capitalista y heteropatriarcal permite que se cuele en casa un magnate barbudo, que nos tienta con productos no siempre solicitados que suponen un grave impacto para el medio ambiente.

El mito de Papá Noel posee además todos los rasgos de lo colonial e imperialista. Es evidente que es rico y posee propiedades inmobiliarias en zonas sensibles al impacto humano y azotadas por el calentamiento global. Además, la forma en la que conquista simbólicamente el hogar ofreciendo a cambio productos manufacturados supone una explotación simbólica de los cuerpos y las culturas, y puede leerse con facilidad en clave de metrópolis-territorio-ocupado. Pese a que su origen es europeo, los Estados Unidos hicieron una apropiación cultural, y hoy sus colores corporativos son sospechosamente hoy parecidos a los de Coca-Cola.

Prostitución navideña

Incluso más allá del mito, la pervivencia de Papá Noel en la cultura supone una asfixiante presión para las personas con bajos ingresos o en situaciones de exclusión social. La tradición las obliga a trabajar horas extra en una suerte de prostitución destinada a satisfacer sexualmente la imagen metafórica de este hombre poderoso. Papá Noel penetra con impunidad y sin consentimiento, de forma heteronormativa, en hogares necesitados: todo lo que se trabaja para pagar este tributo debe ser considerado desde ahora como una explotación.

El perverso explotador de renos tiene enfrente a los animalis-
tas que los defienden, pero ... ¿quien defiende a los elfos?
Para colmo, Papá Noel también cosifica: nos introduce en una dialéctica de la persona-producto-mercancía en la que el valor y el precio se confunden, y la condición humana queda sometida al consumo capitalista. Ni que decir tiene que la paridad de género no ha sido una preocupación para este empresario explotador de elfos, que no contrata a mujeres o, si las emplea, es siempre para desempeñar labores de cuidados y hornear galletas. Además explota a los animales, utilizando a un grupo de renos para tirar de los pesados carros repletos de mercancías, algunos de los cuales muestran heridas visibles en los hocicos encarnados.

Es por todo esto, por todas estas evidentes microagresiones, que el imaginario de Papá Noel debe ser cancelado de inmediato. No podremos sentirnos seguros mientras un corpulento violador barbado pueda presentarse en casa. Las historias no son inocentes. Perpetúan situaciones de desigualdad y explotación. En este solsticio de invierno, si ese señoro entra en mi casa le enchufaré en la cara mi spray de pimienta y tuitearé su intentona de allanamiento para convocar a toda clase de personas comprometidas contra cualquier tipo de abuso.

Juan Soto Ivars
(Visto en https://blogs.elconfidencial.com/)