jueves, 24 de mayo de 2018

INSACULACIÓN, UN PROCEDIMIENTO DEMOCRÁTICO OLVIDADO


El ágora de Atenas

Si se han presentado alguna vez a las oposiciones de Enseñanza recordarán que el tema sobre el que habrán tenido que disertar salió al azar en una bola numerada sacada de un saquito. Pues bien, sepan que eso es un buen ejemplo de una antigua costumbre conocida como insaculación, término que deriva del latín in sacculum (en la bolsa) y hace referencia al sistema que se utilizaba en el mundo clásico para nombrar magistrados de forma imparcial. De hecho, todavía se utiliza hoy en determinados ámbitos y situaciones, aunque no con métodos tan artesanales claro.

El orador Demóstenes
La idea de que el poder corrompe a quien lo ejerce no es una exclusiva actual. En la Antigua Grecia no sólo eran ya plenamente conscientes de ello sino que desarrollaron métodos para ponerle coto y evitar abusos. Por supuesto, eso no impidió que surgieran casos igualmente y algunos muy sonados, como aquel de Demóstenes cuando, tras fingir unas anginas para no hablar de Mileto a instancias de sus embajadores, le preguntó a un actor cuánto había cobrado por hablar y luego añadió que él cobró más por callar. No obstante, los griegos intentaban evitar estas situaciones en sus órganos de gobierno en la medida de lo posible y la insaculación fue una herramienta para ello.

Básicamente, era un sorteo para elegir a los miembros de las magistraturas, en libertad e igualdad (isonomía), siguiendo el concepto aristotélico de democracia frente al de oligarquía. La diferencia, decía el filósofo, estaba en la manera en que se elegía a los órganos de gobierno: el sorteo frente a la elección directa. O, como Tucídides recoge en el Discurso fúnebre de Pericles (en su obra Historia de la guerra del Peloponeso): “[la democracia] Es administrada por la mayoría en vez de unos pocos”. Bien es cierto que algunos prefieren hablar de demarquía o estococracia, en vez de democracia, cuando no hay partidos políticos y el gobierno se escoge por sorteo.

Para ello, los atenienses empleaban una curiosa máquina denominada kleroterion, un bloque de piedra perforado por docenas de ranuras ordenadas en filas. Cada ciudadano tenía un pinakio, una especie de chapa de bronce con su nombre que introducía por una de esas ranuras al azar y luego un archon (oficial de justicia) añadía una serie de bolas blancas y negras en la parte superior. Éstas descendían por un tubo y, tras mezclarse, se iban extrayendo por la parte inferior de cada fila, de forma que una bola blanca indicaba que los ciudadanos cuyos pinakios estaban en dicha fila pasaban a integrar la Boulé (Consejo) o el tribunal popular de heliastas (de un nivel inferior al anterior), mientras que las filas con bola negra quedaban exentas.

Los ciudadanos debían ser mayores de treinta años, elegibles (o sea, tener plenos derechos) y desempeñar el cargo para el que habían sido elegidos durante un año solamente, sin derecho a repetir (aunque sí podían acceder a una magistratura diferente). Además quedaban sometidos a la dokimasia, una especie de inspección previa que hacían los jueces del Areópago (magistrados de nivel superior elegidos por los arcontes de entre los que lo habían sido antes) y que, en teoría determinaba si estaban capacitados para ejercer esa función, aunque en la práctica nunca se desechó a nadie porque lo que realmente hacía era investigar su ascendencia y su vida personal (incluyendo la religiosa), así como cuantificar sus bienes para que al final del mandato no tuviera más, sinónimo de corrupción.

Discurso fúnebre de Pericles, según la recreación de Philipp Foltz

(Artículo completo en https://www.labrujulaverde.com/)

2 comentarios:

  1. Hombre yo creo quw eso de emter en el saco lso nombres de los presuntos ,,,esta muy bien par aun pueblo pero para un estado moderno seria muy complicado
    Yo me conformaria con cosas mas sencillita spor ejemplo, ya puestos a recuperar recuperemos el mandato imperativo de las cortes medievales y quitemonos esta lacra del mandato repreentativo gracias al cual los politicos una vez electos pueden hacer lo que els de la gana con nuestras vidas

    Sinir mas lejos el Ayto de MAdrid estamaquinando contra los ciudadanos cortar una de las vias de aceso a MAdrid esde las ciudades dormitorio de Alcorcon y MOStoles Dicen lso cabronazos ( segun sus porpios estudios) que aumentaran los atascos "solo" un 350% y dado qu eso es lo que llos mismo sdicen podemos multiplicar la cifra por 5 y quedarnso cortos ¿Proposito d ela medida? Joderles la vida al mayor numero de personas posible, en especial also pobres que son los que tien que ir a Madrid a trabajar desde las ciudades dormitorio

    Asi que so lo del mandato imperativo no vendria nada mal

    otra cosa seri aque s epuedeir apedir responsabilidades economicas y penales a los que hacen las leyes Que se hagan responsables de sus actos y de las consecuencias de sus actos

    y ya puestos que s epudieran RECRRIR ante tribunales adhoc (tribunales de JSUTICIA pero de JSUTICIA conmayusculas) las leyes INJUSTAS que voten los politicos ....

    En fin yome conformaria con cosas mas basicas pero igualmente..imposibles (imposibles, de que los politicos accedan a ellas)

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  2. Een mi opinión estaríamos mejor representados si los representantes fuesen por sorteo entre los electores disponibles.

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