viernes, 2 de marzo de 2018

OTRA ABERRACIÓN MÁS CREADA POR LA POLÍTICA DE GÉNERO




La disparatada pretensión de que quien se "sienta" -como si la identidad fuera una mera cuestión emocional- de un sexo distinto al que la madre naturaleza le ha asignado pueda exigir un absoluto reconocimiento administrativo y social a su delirio no ha dejado de crear situaciones perversas y contraproducentes. De las producidas durante el último año destaca por su truculencia la generada por un violador al que las leyes británicas de género sirvieron en bandeja el dejar la prisión masculina en que estaba recluído para pasar a una prisión femenina por el sencillo trámite de declarar que ahora se "siente" mujer. Tan mujer que en su nuevo confinamiento ha emprendido continuos "acercamientos obscenos" a sus compañeras de reclusión.

El pasado septiembre saltaba a las páginas de "The Sun" el caso de Jessica Winfield, de 50 años, quien antes se llamaba Martin Ponting, trasladada (o trasladado, la ironía la crea la situación, no el "blogger") de una cárcel masculina, en la que cumplía cadena perpetua por una doble violación, a una penitenciaria femenina.

Este polémico trasladado se permitió gracias a que Winfield estaba recibiendo un tratamiento para el cambio de género.

Pero hubo dos problemas. Primero que a pesar de que iba de fémina, las reclusas le temían.

Y segundo, e íntimamente relacionado con el anterior, que aunque Martin/Jessica se hormonaba, no se había operado: hasta donde sabemos todavía tiene pene.

A los jefes de la prisión femenina no les hizo mucho gracia pero aceptaron a la nueva reclusa como les obligaba la ley. Sus temores no eran infundados y ha ocurrido lo que se veía venir: tuvieron que aislar a la reclusa por acercamientos indebidos a otras presas.

Una fuente de esta prisión comentaba al tabloide inglés que “los temores del jefe de prisión se han hecho realidad. Las presas están furiosas por haber sido expuestas a convivir con un violador convicto”.

Ponting, condenado (o condenada) a prisión de por vida en 1995 después de una doble violación anunció que se sometería a terapia de cambio de sexo, terapia no completada aún y en la que no hay forma legal de meterle prisa ... por las pequeñas lagunas de la legislación de género.

La ideología de género generó a los superiores de la penitenciaria todo un lío: decidir si asignar a la cosa híbrida antes conocida como Martin al bloque A de la prisión femenina -el de las asesinas, donde tal vez supusieran que sus compañeras sabrían defenderse mejor-, devolverla a la prisión masculina o mantenerla en compañía de otras presas, mujeres cuya tranquilidad no pueden garantizar y que no gozan de la solidaridad, perdón, sororidad, del feminismo de histeria y subvención.

Todo gracias a la ideología de género.

(Fuente: https://www.actuall.com/)

3 comentarios:

  1. Al bloque A pero ya!!

    ResponderEliminar
  2. El problema es que la locura se amplifica conforme se hace porpaganda sobre ella

    Un dato conocido es el efecto Werther si se publican noticias sobre un suicidio la tasa de suicidios aumenta

    Es menos conocido que cuando se publican noticias de suicidios aumentan estraordinariamente los accidentes de trafico y los accidentes de aviacion

    Una correlacion extraña pero comprobada (*)

    La ideologia de genero y sus asimilados son un crimen contra la Humanidad Estan enloqueciendo a la sociedad, es un experimento donde las ratas son las personas El experimento consiste en saber a que porcentaje dela pobalcion se le puede hacer odiar y rechazar su propia naturaleza ( el Animalismo va mas alla , ahi tratan de ver que porcentaje de retrasados pueden hacer que odien a su propia especie)

    Vale

    (*) PD esa correlacion estadistica nos da l amedida de lo criminales que son politicos y activistas que chupan de la "violencia de genro" cuanto mas se publiquen noticisas de este tipo de asesinato mas asesinatos se produciran pero ellos siguen machacando con esa propaganda todo con tal de seguir chupando de lso PGE. Son criminales

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Claro que son criminales,no les importa nada eso de la violencia de género,lo único que les importa es si mismos y "hacer el curro" que le manda el capitalismo para adaptar a la gente al sistema productivo del mismo, todo lo demás son pamplinas,así de simple.

      No importa la libertad de las personas ni su naturaleza humana, solo interesa el dinero y los avances tecnológicos, bueno y que se mantengan los mismos en el poder.

      Eliminar