sábado, 20 de enero de 2018

LA GENIAL DEFINICIÓN DE JOSEPH CAMPBELL DE LO QUE ES UN DEMONIO



El gran mitólogo e historiador de las religiones Joseph Campbell es conocido por su penetrante entendimiento de los arquetipos que atraviesan las diferentes culturas y nuestro mismo inconsciente colectivo, particularmente por su estudio sobre el arquetipo del héroe. Campbell está especialmente calificado para comprender el significado recurrente de los diablos o demonios, que aunque irreductibles a un único entendimiento, tienen características o motivaciones similares en su aparición en la religión y en la psique humana.

En el texto "An Open Life: Joseph Cambell in Conversation with Micheal Toms" se encuentra está excelente cita:

Mi definición de un diablo es un dios que no ha sido reconocido. Esto es, un poder en ti mismo que no has logrado expresar y que has retraído. Y entonces, como toda energía reprimida, se va apilando y se convierte en completamente peligrosa para la posición que quieres mantener.

Aquí hay dos puntos importantes. Por una parte la lectura psicológica de los diablos o demonios, que son entendidos como aspectos de la mente que al no ser atendidos se mueven hacia la sombra, como una especie de toxina que se va acumulando hasta que no puede ser ya enterrada e irrumpe en nuestra vida, como si fuera un demonio, una enfermedad o una contrariedad que tiene su propia existencia. Por otro lado, se entiende aquí que estos demonios, en realidad, son nuestros amigos. Por dos razones; por un lado, porque vistas desde una perspectiva no-dual o que no condena moralmente su manifestación, estas energías demoníacas son también fuerzas divinas, aspectos de un mandala o una totalidad psíquica que no han sido reconocidos, pero que al ser parte de dicha totalidad no son menos divinos.

Un ejemplo de esto existe en el budismo tántrico donde el enojo, por ejemplo, cuando es reconocido y aceptado como pura energía, se convierte en una forma de sabiduría (específicamente, en "sabiduría similar al espejo"). Algo similar podría hacerse con los siete pecados capitales y diablos representativos, los cuales serían regresados a su naturaleza angelical original al entenderse aspectos de Dios. La otra razón por la cual los demonios son nuestros amigos es que nos producen malestares y desavenencias que nos sirven como síntomas para notar que tenemos una condición que debemos resolver, que hay algo que debemos enfrentar si queremos crecer. En este sentido son nuestros aliados aunque lo son son al aparecer como nuestros enemigos, de alguna manera, en una especie de teatralidad sagrada.

En el budismo tibetano este entendimiento de los demonios ha sido desarrollado de manera sumamente sofisticada, particularmente con la práctica de chöd, donde se busca enfrentar y hasta alimentar a entidades demoníacas (que son como cuerpos emocionales: miedo, ambición, enojo encarnados, etc.) para reconocer que no son otra cosa que la naturaleza misma de nuestra mente. El maestro tibetano Thinley Norbu Rinpoche escribió: "Mientras no creamos en nuestra propia naturaleza búdica, las proyecciones de la mente ordinaria de demonios y dioses seguirán ocurriendo, y creeremos que tienen una realidad objetiva y separada". En otras palabras, es sólo porque creemos que existe el mundo material objetivo e independiente de nuestra mente que podemos experimentar apariciones de demonios y demás. Es esta noción de ser un ego en contraposición a un universo de objetos la que permite que puedan existir demonios y elementos agresivos. Thinley Norbu, en White Sail, agrega:

Siempre existe el mal causado por la energía dualista del ego. Al olvidar que todas las proyecciones, reacciones y contraproyecciones tienen su raíz en el ego, el mal parece proceder de afuera de nosotros, de múltiples formas y sonidos. En realidad, el mal sólo aparenta tener una independencia externa, esto es debido a que uno olvida lo que el propio ego demoníaco ha creado al construir malos hábitos por muchas vidas, no reconociendo las propias proyecciones.

El santo yogui del Tíbet, Milarepa, dijo:

Las fuerzas malignas de demonios masculinos o femeninos
que causan miríadas de problemas y obstrucciones
parecen reales antes de que uno ha llegado a la iluminación
pero cuando una ha descubierto su verdadera naturaleza
se convierten en protectores,
y a través de su ayuda y asistencia
uno alcanza numerosos logros.


De la misma manera que en la magia salomónica occidental se utilizan los ángeles y espíritus, estos demonios en el budismo tántrico son utilizados como protectores y guardianes del dharma. Pero para que esto suceda se tiene que llegar a la realización profunda de la naturaleza de la mente, de que no existe separación entre la conciencia y los fenómenos externos y demás. Es importante mencionar que hay una tendencia a interpretar estas ideas de los demonios o entidades como coemergentes a la mente creyendo que todo es una mera proyección de nuestra mente y que realmente no existen, mientras que nosotros sí existimos. Pero lo que se dice en el budismo es que estos demonios son tan reales (relativamente) e irreales (absolutamente) como nosotros mismos, como el yo fijo con el que nos identificamos. Esto es lo radical, no perderle el miedo a los demonios, sino perderle el miedo a todo porque no hay nada exista realmente por su propia cuenta, lo único que subsiste es algo inefable y misterioso, que a falta de otro término llamamos la budeidad o el estado natural, intemporal, libre de contenido u objeto de la conciencia.

(Visto en http://pijamasurf.com/)

2 comentarios:

  1. Hay un movimiento en Psicologia ( desde Freud) para culpabiizar de todo al individuo. Es un movimiento heredado por Freud del judaismo, para el que casi todo o es pecado u obra del demonio

    Sin embargo esa victimizacion ( "si te aparece el demonio es tu puta culpa" y "todo esta en tu mente" o "no haberles votado" ...) aparte de jodernos la vida, nos hace creer que las entidades oscuras no tienen vida propia

    Algo muy conveniente para "las entidades oscuras"

    Cuando no quieres que se investigue una cosa ..achaca sus efectos a la mente.

    Psicologismo siglo veinte, que lleva desde la interpretacion meramente psicologica de la alquimia ( Jung) hasta el funcionamiento de la psiquiatria en la antigua URSS ( si eres disidente, es que estas loco)

    Ese reduccionismo psicologico niega la realidad en cualqueir ambito que se aplique

    El Budismo, es su origen, niega la relidad, la rechaza, envolviendote en un mundo interior e inventado que "te protege" de una realidad que se te antoja insoportable

    Es producto de una huida al interior, creado por personas que no aceptaban/soportaban la realidad que les rodeaba y se evadian.

    Luego al pasar a ser "religion" se inventaron un metodo psicologico de despersonalizacion para reducir las mentes, a ese estado de rechazo que tenian sus fundadores (lo de que todo ese reduce a "Dolor" etc) una vez que aceptas eso, que lo "interiorizas" estas perdido solo te queda: huir del mundo, evadirte
    En su Misticos y magso del Tibet" Alexandra David Neel contaba una historia Habai llegado al consclusion (muy judia, muy occidental) que los demonios que atacaban a los meditantes eran meras visiones producto de la mente Asi s el o dijo a un gurú este uy serio le dijo ( cito de memoria pero el sentido es este) " Si vd s esient aameditar lejos de la orilla de un rio No vera peces Pero si hasta el lugar dond evd está abren un canal puede qu enetonces vea peces frente a vd. Meditar es abrir canales en el universo y lo que lelelleguen por esos canales tienen su propia existencia Vd ha abirto el canal pero no ha creado al pez. El universo es terrible, no debemos abrir canales sin saber lo que hacemos, porque por ellos pueden llegar seres mosntruosos...."

    Negar su existencia, no les hace desaparecer

    Vale



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    1. "el mejor truco de demonio es hacernos creer que no existe"

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