domingo, 17 de diciembre de 2017

EL ASESINATO DE JOHN F. KENNEDY 54 AÑOS DESPUÉS (5ª PARTE)



EL FACTOR ISRAELÍ

Los Estados Unidos de América están dirigidos por agentes de banqueros internacionales Illuminati que son todos sionistas. La sola mención de una posible participación israelí en el asesinato de JFK acarrea inmediatamente la acusación de ser antisemita, aunque el uso excesivo y poco sincero de dicha acusación ha perdido su atractivo en todo el mundo, volviéndolo contraproducente. Pero uno debe ver lo que sucedía entre el gobierno israelí y el JFK antes de su asesinato y lo que sucedió con la política de Estados Unidos una vez que se quitó de en medio al presidente. El congresista Paul Findley escribió en marzo de 1992 en el Informe de Washington sobre Asuntos del Medio Oriente: "Es interesante pero no sorprendente que en todas las palabras escritas y pronunciadas sobre el asesinato de Kennedy, la agencia de inteligencia israelí Mossad nunca haya sido mencionada".

Ahora todos los que estudian estos asuntos saben que Israel es un feudo de Rothschild. Incluso Lord Balfour dirigió la carta conocida como la Declaración de Balfour a un Rothschild. Dicha familia y sus hermanos Illuminati de banca internacional tuvieron un papel muy directo en la creación y el control de Israel y en la realización de la revolución comunista en Rusia, la llamada Revolución Bolchevique. Aquellos que tomaron Palestina por la fuerza, a través de un genocidio despiadado, recibieron armas de los estados comunistas de Europa del Este. Como Douglass Reed escribió: "La conspiración crió el comunismo y el sionismo y estos tomaron el futuro de Occidente en una maniobra tipo pinza". Una de las razones por las que los banqueros internacionales Illuminati libraron las dos guerras mundiales fue para crear Israel.

John Fitzgerald Kennedy tenía un problema simple con Israel: su administración había descubierto que Israel estaba construyendo una instalación nuclear secreta en Dimona y quería asegurarse de que se utilizara para fines pacíficos. Quería inspecciones exhaustivas de la base nuclear. En realidad, los israelíes estaban desarrollando armas nucleares y querían asegurarse de que JFK no les detuviera. Nada menos que el historiador militar israelí Martin van Creveld ha declarado:

"Poseemos varios cientos de ojivas nucleares y cohetes y podemos lanzarlos contra objetivos en todas las direcciones, incluso contra Roma. La mayoría de las capitales europeas son objetivos de nuestra fuerza aérea. Tenemos la capacidad de hundir el mundo con nosotros. Y puedo asegurarles que eso sucederá antes de que Israel zozobre".

Pasaron varias décadas desde el asesinato de JFK hasta que a principios de los 90 parte de la correspondencia entre el gobierno israelí y el JFK sobre el tema de Dimona se hizo pública. ¿Por qué se considero tan secreta esta correspondencia? Había una sola razón: si se hubiera sabido en aquel momento que JFK estaba tratando de impedir que Israel se convirtiera en una potencia nuclear, en la mente del público el Mossad habría sido inmediatamente agregado a la lista de sospechosos, algo que debía evitarse a toda costa. No es de extrañar que el primer y único libro que señalaba a Israel como el "eslabón perdido" en el asesinato de Kennedy apareciera un par de años después de la apertura de la correspondencia JFK-Ben Gurion sobre el tema de Dimona. Fue el libro de Michael Collin Piper "Juicio Final: el eslabón perdido en la conspiración del asesinato de Kennedy", que investigó el papel del Mossad en dicha conspiración. Con el tiempo, Piper pagó con su vida por este libro y por haber profundizado demasiado en las prácticas de los Illuminati: lo encontraron muerto en una habitación de hotel en mayo de 2015.

La correspondencia revelada entre Kennedy y el gobierno israelí muestra claramente que el presidente había amenazado claramente a Ben Gurion con retener la ayuda a Israel si el país hebreo no renunciaba a su programa nuclear. JFK quería detener la proliferación nuclear a toda costa. Las armas nucleares eran su pesadilla y estaba decidido a impedir que Israel se convirtiera en un potencia nuclear. Avner Cohen y William Burr declararon en un importante artículo publicado el 21 de abril de 2016:

"Según documentos desclasificados publicados por el Archivo de Seguridad Nacional (...), el presidente John F. Kennedy temía que el programa nuclear de Israel disparase el grave riesgo de proliferación, e insistió en que Israel permitiera inspecciones periódicas para mitigar el peligro. Kennedy presionó al gobierno de Ben Gurion para evitar un programa nuclear militar, particularmente después de que las visitas guiadas a las instalaciones de Dimona para científicos del gobierno de los E.E.U.U. en 1961 y 1962 levantaran sospechas dentro de la inteligencia estadounidense de que Israel podría estar ocultando sus objetivos nucleares subyacentes. Los documentos muestran que los objetivos a largo plazo de Kennedy eran ampliar e institucionalizar las inspecciones de Dimona por parte de la Agencia Internacional de Energía Atómica".

David Ben Gurion
Ben Gurion mintió persistentemente sobre las intenciones nucleares de Israel. Tanto es así que JFK le dijo en privado a Charles Bartlett: "Los hijos de puta me mienten constantemente acerca de su capacidad nuclear". Los israelíes sabían que mientras JFK estuviera allí no podrían tener su arma nuclear. Entonces, sorpresivamente, el 16 de junio de 1963 Ben Gurion renunció. Su ha sido atribuida a haber aprobado el asesinato de JFK. La renuncia lo absolvería de la responsabilidad de la acción del Mossad porque al ejecutarse ya no estaría en el poder.

El fiscal de distrito Jim Garrison se había centrado en Clay Shaw como posible sospechoso. En 1963 Shaw había servido en la Junta de una compañía con sede en Roma llamada Permindex. Resultó que Permindex era una compañía de fachada del Mossad. Además, el Banque de Credit Internationale (BCI) con sede en Ginebra fue uno de los propietarios de Permindex. Se sabe que este banco había lavado dinero para el líder de la mafia judía Meyer Lansky, cuyo nombre también apareció en relación con el asesinato de JFK. BCI había sido establecido por Tibor Rosenbaum, conocido por su participación en la financiación del Mossad y la adquisición de armas para la agencia. Según un biógrafo israelí de Lansky, el líder de la mafia, el 90 % de las compras de armas de Israel del recién creado estado de Israel se llevaron a cabo a través de BCI. De hecho, ha sido mencionado como ex Director de Finanzas y Suministros para el Mossad.

El mayor accionista de Permindex era la empresa CMC (Centro Mondiale Commerciale) de Roma, que era propiedad de un judío rumano llamado George Mandel (había cambiado su nombre por el de Giorgio Mantello), conocido por tener profundos vínculos con el Mossad. Piper cita al investigador canadiense Michael Phillips, quien describió a Mandel como un "Masón de grado 33 conectado a los más altos círculos diplomáticos".

Así que tenemos enlaces del Mossad alrededor de Permindex y dos nombres que se cree están relacionados con el asesinato de JFK. Pero una sorpresa aún mayor fue revelada por el investigador canadiense Maurice Phillipps. El CEO de Permindex era un hombre llamado Louis Bloomfeld. Escribiendo en AFP, Michael Collins Piper declaró en 2013:

"Documentos desenterrados por el autor canadiense Maurice Phillipps demuestran sin lugar a dudas que el asociado de Shaw en la junta de Permindex (su principal oficial ejecutivo y principal accionista) Louis Bloomfled de Montreal, fue abogado durante mucho tiempo de la dinastía Rothschild, particularmente para el barón Edmond de Rothschild de Londres, hecho que se remonta a la Segunda Guerra Mundial ".

Basándose en la investigación de Phillips, Piper agrega que:

"Los documentos indican que Bloomfeld estaba tan cerca de Rothschild que era accionista de Tri Continental Pipeline Ltd. (descrita por Phillipps como una 'importante compañía Rothschild') a la que Israel otorgó el uso exclusivo durante un periodo de 49 años de una tubería de 16 pulgadas entre el Mar Rojo y Haifa".

Piper también ha señalado que Bloomfeld y el magnate del licor de Montreal Sam Bronfman, durante mucho tiempo el jefe del Congreso Judío Mundial, "se encontraban entre una camarilla de reyes del dinero que, en la década de 1950, financiaron el programa secreto de armas nucleares de Israel". El sospechoso Clay Shaw, a través de Bloomfeld, CEO de Permindex, nos lleva al corazón de la élite sionista: los Rothschild y los Bronfmans.

Lo que es cierto acerca de Clay Shaw es igualmente cierto para los actores de la mafia involucrados en el asesinato. Jim Garrison también había acusado al mafioso judío Meyer Lansky de ser cómplice en el asesinato de JFK. Piper escribe:

Meyer Lansky ante el Muro de las Lamentaciones
"Robert Lacey señala en su biografía de Lansky que los agentes israelíes fueron presentados a Lansky en el verano de 1948, el año en que Israel se convirtió en estado. Lansky permitió que el recaudador clandestino de fondos para la Hagganah judía, Joseph Baum, tuviera un beneficio de 10,000 $ en el Colonial Inn (la casa de apuestas de Lansky). Él mismo hizo una donación. Lansky les dijo: 'Estoy a su servicio' ".

Lansky también proporcionó otros servicios a Israel. Por ejemplo, los envíos de armas para los palestinos fueron arrojados por la borda por sus hombres, y también a veces desviados a Israel. Los viejos lazos de Lansky con los agentes israelíes están más allá de toda duda. Y Lansky se estableció en Israel una vez que ocurrió el asesinato de JFK y fue señalado como sospechoso. Jack Rubinstein (Jack Ruby) que mató a Oswald el 24 de noviembre de 1963, dos días después del asesinato de JFK, era un hombre de Lansky. ¿Es todo esto una coincidencia?

Piper también mencionó que Menahem Begin, quien eventualmente se convirtió en primer ministro de Israel, "escuchó por casualidad una conversación con el secuaz de Lansky en California, Mickey Cohen, en que se sugerían intenciones hostiles de Israel contra el presidente estadounidense". Begin, como es sabido, era un comandante de la organización terrorista sionista Irgun. Piper también señala que Yitzhak Shamir "dirigió el escuadrón de asesinato del Mossad en el momento del asesinato de JFK. Un ex oficial de inteligencia francés denunció que el mismo Shamir arregló la contratación de los asesinos de JFK a través de un aliado cercano en la inteligencia francesa ". El alto oficial de la CIA E. Howard Hunt le dijo a su hijo en su lecho de muerte que había un asesino francés entre los asesinos de JFK .

Voladura del Hotel "Rey David", sede de la inteligen-
cia británica en Israel, por parte del Irgún el 22 de ju-
lio de 1946. Los 350 kg. de gelignita aceleraron la
descolonización del territorio y el establecimiento
del estado de Israel.
Yitzhak Shamir había sido un terrorista y estuvo involucrado en el asesinato de Lord Moyne, quien no estaba de acuerdo con los sionistas en Palestina. Formó parte del comando Irgun-Stern que asesinó al mediador estadounidense Count Folke Bernadotte. También participó en el bombardeo de 1946 del Hotel "Rey David" en el que 91 personas murieron. Fue arrestado e internado, pero escapó más tarde. Frank Sturgis, quien confesó a la agente de la CIA Marita Lorenz que él estuvo involucrado en el plan de asesinato de JFK, también era un agente del Mossad, como señaló Piper. Piper declaró además:

"Tres figuras principales de la 'Mafia' -Sam Giancana y Johnny Rosselli, de Chicago, y Sante Trafficante Jr., de Tampa- fueron figuras clave en los complots CIA-Mafia contra Fidel Castro y jugaron un papel aún por determinar en el asesinato de JFK. Aunque el grupo de gánsteres italoestadounidenses fueron los cabecillas de la mafia, la evidencia muestra que también fueron, como Carlos Marcello, subordinados de Meyer Lansky. Una increíble nueva evidencia demuestra que Giancana (y Rosselli) colaboraron activamente con el Mossad, esencialmente como ejecutores para el poco conocido socio criminal de Meyer Lansky en Chicago Hyman Larner, conectado con el Mossad y 'verdadero jefe' de la mafia en Wind City."

Andrew Cockburn y Leslie Cockburn, ambos judíos, han escrito un libro, "Dangerous Liaisons" ("Amistades peligrosas"), que trata sobre el Mossad y la CIA. En respuesta a una pregunta sobre el fundamento de su investigación, Andrew Cockburn declaró durante una entrevista en televisión:

"Lo que explicamos es que desde los primeros días del estado israelí y los primeros días de la CIA se estableció un vínculo secreto, mediante el cual básicamente la inteligencia israelí hizo trabajos para la CIA y el resto de la inteligencia estadounidense. No puedes entender lo que ha estado sucediendo con las operaciones encubiertas estadounidenses y las operaciones encubiertas israelíes a menos que entiendas esto".

Tanto la CIA como el estado de Israel fueron creados por los banqueros internacionales Illuminati-satánicos-sionistas, y trabajan, sobre todo para sus intereses. Ese es el vínculo más profundo entre ellos y nos ayuda a entender mejor el asesinato de JFK.

Uno de los hombres clave en el plan de asesinato de JFK, que aparentemente trabajaba para la CIA, era el misterioso jefe de la división de contrainteligencia, James Jesus Angleton. En una entrevista concedida al Proyecto Camelot, John Lear, el piloto altamente condecorado, un iniciado e hijo del inventor del jet Lear, uno de los hombres más informados sobre asuntos clandestinos, hizo la siguiente declaración sobre el papel del Mossad en el asesinato de Kennedy:

James Angleton, artífice de la alianza CIA-Mossad
"... cuando Israel se convirtió en estado, James Angleton era el jefe de la CIA en Roma. Fue desplazado a Tel Aviv junto con algunos muchachos del MI 6 para formar el Mossad. Y de alguna manera, por alguna razón, James Angleton se alió con el Mossad de esta manera (John Lear cruza su dedo índice con el dedo medio colocándolo encima del dedo medio). Por siempre él era el topo. Si recuerdas, él era el director principal de inteligencia extranjera de la CIA. Porque él era el tipo que siempre buscaba al topo. Él era el topo ruso. Era tan amigo del Mossad que le decía al Mossad lo que le pasaría a Rusia.

Entonces, cuando David Ben Gurion, en el verano de 1963, dijo: Sabes que tendremos que matar a Kennedy, tenemos que hacerlo. Estoy cansado de que él nos amenace con Dimona. No es asunto de su maldita incumbencia. No quiero escuchar nada más de Kennedy. Mátalo. Le dio esa orden al Mossad y luego renunció para que no se lo pudiera considerar responsable. El Mossad luego acudió a Angleton. El asesinato de Kennedy no fue un trabajo de la CIA, sino que fue facilitado por la CIA solo porque Angleton estaba allí con sus amigos del Mossad. Y fue él quien diseñó todo lo que sucedió en Dealey Plaza, la huida y todo. Hubo tiradores corsos allí, contratados por el Mossad. Hicieron todo y todos dicen: Oh, la mafia mató a Kennedy, o tal vez Johnson lo hizo, o quizá Castro. No fue así. Fue Israel. Y la razón por la que lo hicieron porque David Ben Gurion no quería más inspecciones de Dimona. Y eso es todo. "

M. Vanunu, héroe para unos, traidor para otros
Mordecai Vanunu, quien reveló por primera vez la existencia del programa israelí de armas nucleares en Dimona, también reveló que Ben Gurion ordenó el asesinato de JFK porque el presidente se opuso a la adquisición de armas nucleares por parte de Israel y que había un vínculo entre el asesinato de JFK y la guerra árabe-israelí de 1967.

¿Qué le sucedió a la relación E.E.U.U.-Israel una vez que Kennedy fue eliminado? Esto se ha descrito en un artículo publicado en www.john-f-kennedy.net el 22 de noviembre de 2014, en que se dice:

"Si todavía no estás convencido ¿qué tal algunos números? En el presupuesto del último año fiscal de Kennedy (1964), la ayuda a Israel fue de 40 millones $. ¡En el primer presupuesto de Lyndon B. Johnson de 1965, se elevó a 71 millones $ y en 1966 fue de 130 millones! Además, durante la administración de Kennedy, casi ninguna de nuestra ayuda a Israel fue asignada a presupuesto militar: se dividió en partes iguales entre préstamos de desarrollo y asistencia alimentaria bajo el Programa PL 480. Sin embargo, en 1965, bajo la administración Johnson, el 20 % de nuestra ayuda a Israel fue militar, mientras que en 1966 el 71% se utilizó para la industria de la guerra.

¿Puedes ver lo que está pasando aquí? En los dos años posteriores al asesinato de JFK, Israel pasó de ser un miembro débil y marginado de una volátil comunidad del Medio Oriente al que no se le permitía desarrollar armas nucleares a uno que estaba en camino de convertirse en una fuerza militar indiscutible en el escenario mundial. Kennedy se opuso firmemente a permitir que Israel desarrollara un programa nuclear, mientras que Lyndon B. Johnson optó por facilitarselo. O como escribió Seymour Hersh en "Opción Sansón": "En 1968, el presidente no tenía intención de hacer nada para detener la bomba".

El artículo señala que en 1963 JFK vendió solo 5 misiles Hawk a Israel, pero tan pronto como fue asesinado la situación cambió drásticamente. En 1965-66, la administración Johnson entregó al país hebreo 48 aviones de ataque Skyhawk y 250 tanques, además de armas y artillería, alterando drásticamente el equilibrio de poder a favor de Israel. Esto es lo que condujo a la Guerra de los Seis Días (1967).

Mujahid Kamran
(Fuente: Veterans Today, traducción: Astillas de realidad)

5 comentarios:

  1. Gracias por la traducción. Interesantísimo (S) artículo.(s)
    Los pasaré a pdf para guardarlos

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  2. Me huno al comentario de Paolo, gracias por el trabajo sobre este tema que me apasiona desde que surgió, nací en esa fecha y soy "investigador" desde muy joven, repito, gracias por estar por aquí...

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    1. Gracias por estar tú también aquí presente ...

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  3. Hola.

    Interesante

    Solo una cosa que a quien escribe el articulo obviamente ni le importa ni le interesa

    En la voladura del Hotel David por el Irgun fue asesinado al consul español

    No creo que lo encuentren por ningun lado Los españoles son asi ignoran a sus compatriotas caidos en acto de servicio

    Se menciona en la novela de Dominique la Pierre !Oh Jerusalem!

    De todas formas Israel queria la bomba porque sabia que tarde o temprano tendrá que usarla y la consiguieron

    recordar aqui al fascista judio Jabotinsky que escandalizo al congreso sionista de Viena diciendo en publico, al mismisimo Hertz;

    " yo no sé si soy socialista... pero si que soy sionista, porque si no tenemos un pais propio, somos tan malos, que nuestros vecinos acabaran asesinandonos a todos"

    No tenia pelos en la lengua

    Y ya despues, en Israel, increpaba a los otros judios diciendo algo asi

    " los arabes no son tan gilipollas como para creerse que tenemos objetivos limitados"

    Este conocido fascista decia las cosas bien claras

    Este prenda, tambien creó la legion judia

    No es que aporte mucho la informacion, pero es un hilo para los que quieran seguir investigando +

    Espero que a alguien le sea útil

    Vale y Saludos

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