domingo, 31 de diciembre de 2017

DE NACIONALISMOS, PATRIOTISMO E INCONGRUENCIAS DELATORAS EN EL TEMA CATALÁN


La imagen del escarnio: subidón y bajón en apenas 20´. Y parece que al elec-
torado le va la montaña rusa emocional: siguen respaldando al de "procla-
ma la independencia y corre". Otra vez estamos en el punto de partida y el
votante constitucionalista empieza a sentirse Sísifo.

"La construcción nacionalista exigía que para ser un buen inglés, había que ser anticatólico y antiespañol. El factor "anti" es una de las diferencias principales que existen entre el patriotismo y el nacionalismo. El primero puede existir por sí mismo y el segundo necesita de un enemigo, y si no lo tiene, lo fabrica. El primero es amor generoso y sin posesión, mientras que el segundo le dice al objeto de su amor: "eres mía o de nadie: de ahora en adelante, yo decidiré cómo tienes que ser y lo que te conviene". El nacionalismo es siempre enemigo de la diversidad y confunde intencionadamente diferencias de opinión con la traición. Hay un último rasgo: el nacionalismo suele servir de trampolín a un grupo que, por medio de él, consigue riqueza y engrandecimiento social, mientras que el patriotismo no reporta beneficios, sino más bien disgustos y esfuerzos. El uno es victimista por naturaleza y fabrica enemigos; el otro se muestra en sus sacrificios". 
(María Elvira Roca Barea, Imperiofobia y leyenda negra, Siruela, 2016, pp. 225-226).

Hay dos colores que parecen inspirar a los irresponsables. Y,
por favor, no se me ofendan solo los un lado, que he hablado
de colores y no de banderas.
Este fino análisis de los mecanismos de la hispanofobia, tanto de los ingleses como de los protestantes, me lleva a pensar que el pueblo catalán es patriota, y está dispuesto a sacrificarse, mientras los líderes políticos son nacionalistas, es decir, que manipulan al pueblo para su propio poder y beneficio.

Observaciones desde el mirador

1.Elecciones, votaciones y democracia

No fueron elecciones, sino votaciones, porque nadie había elegido a nadie. Todos los diputados están puestos a dedo por sus jefes de partido que, a su vez, lo son por el dedo de sus más allegados. Ningún independentista que clama por la libertad y la democracia parece molesto por ello. Nadie en Cataluña, salvo el MCRC y demás seguidores de García Trevijano, plantea que la democracia se construye sobre un sistema electoral representativo y una constitución con separación de poderes, conceptos que parecen extraterrestres para los independentistas. Además, el derecho a decidir no existe en al ámbito político sino sólo en el privado.


2. Estatalistas y supremacistas

Los independentistas confunden Estado y Nación. Son capaces de decir que "la nación española les oprime" cuando, precisamente, sólo puede oprimir el Estado. Y no son capaces de comprender que son parte del hecho histórico colectivo y ajeno a la voluntad que es la nación española.

Son estatalistas porque, aunque gritan en contra del Estado español, quieren un Estado catalán, un Estado que les oprimirá igualmente, porque es lo propio del Estado. Los partidos estatales independentistas están financiados por el Estado español, y todos cobran de los impuestos de los demás españoles a los que desprecian. Ningún independentista parece molesto por el hecho que su independentismo se financie con el dinero del Estado español, donde hay dinero catalán, seguro, pero también hay dinero español. Además de estatalistas, los independentistas son supremacistas e imperialistas pues sueñan con anexionar a los paisos catalans, que nunca fueron catalans,dicho sea de paso. Muchos más motivos históricos tiene Aragón de querer anexionar a Cataluña, Valencia, Baleares y el Rosellón, y no lo hace, porque los aragoneses nunca fueron supremacistas.


3. Legalizando la sedición

Los partidos independentistas, cuyos jefes han sido encarcelados por sedición y rebelión, siguen teniendo el mismo programa político, esto es, de sedición y de rebelión. Esto es incomprensible. Si un partido político tuviera un programa abiertamente homófobo o antisemita, se ilegalizaría inmediatamente. ¿Cómo puede ser que la justicia vea motivos para encarcelar a unas personas por unos decisiones políticas pero no impida que esas mismas personas vuelvan a ser elegidas para volver a cometer los mismos delitos? El sinsentido nos desvela que, en realidad, todo esto se ha hecho con la complicidad del gobierno de Rajoy, y que la aplicación del 155 viene de los fiscales a los que han eliminado sin contemplaciones, el fiscal general del Estado, Maza, y el fiscal superior de Cataluña, Romero de Tejada, que en paz descansen. Las muertes de ambos fiscales apuntan a los métodos del Mossad.

Hay parecidos que resultan de lo más elocuente
4. Antes pobre que español

Si los resultados son correctos y no ha habido manipulaciones, la mayoría de los catalanes ha expresado que no temen que la fuga de empresas sea un problema para su futuro económico. O incluso, se podría leer que prefieren ser pobres pero independientes.

5. Incongruencias de los independentistas que les delatan como españoles de pura cepa

Entre los independentistas no existe el rechazo a la Lotería Nacional, por ejemplo. Nadie cierra sus cuentas en la Caixa a pesar de tener en plantilla a la infante Cristina con una remuneración anual de 238.000 euros, además de haber trasladado su sede bancaria fuera de Cataluña. Los equipos de fútbol catalanistas como el Barça se comportan como verdaderos españolísimos, participando en la Liga española y en la ¡Copa del Rey! mientras abuchean al monarca al llegar éste al estadio. (Si yo fuera el rey, suspendía la final ipso facto, pero Letizio VI es bobón, quería decir, borbón). Si realmente no tienes nada que ver con España, ¿qué haces participando en sus eventos deportivos como parte de ese país? En estos comportamientos viscerales, irracionales (el dinero, el juego, el fútbol) se expresa cómo, espontáneamente, los catalanes son parte del pueblo español, muy a pesar suyo. Porque la nación no es un hecho de la voluntad, simplemente, nos sucede. De hecho ¿donde está el famoso Pueblo español? ¡En Barcelona!

Tal y como explica Pierre Hillard en el análisis que sigue, la programación mental del independentismo es parte de una agenda sionista globalista que busca destruir las naciones históricas para desplazar a los gobiernos centrales y que reine el poder privado de las multinacionales.



Conclusiones

30 años de adoctrinamiento han servido para crear, muy eficazmente, un mito romántico de país libre. El votante independentista no conoce su historia (Compromiso de Caspe) sino sólo lo que le han contado, que no cuestiona y que da por bueno. No sabe la diferencia entre elección, votación, sistema democrático, derechos políticos, derechos civiles, y derechos privados, legalidad e ilegalidad, referéndum, autodeterminación, Estado y nación ... Pero no les culpo, el gobierno de Madrid lo ha permitido, cuando no favorecido.

No hay mayor legitimación de una acción que su consentimiento.

Así que Cataluña será independiente, con el apoyo y consentimiento de Rajoy, que no es más que una marioneta al servicio de sus amos globalistas.

Pilar Baselga
(Visto en http://nomoriridiota.blogspot.com.es/)

3 comentarios:

  1. No hay ninguna cualidad de las que, con razón o sin ella, se atribuyen a los españoles que no la posean los independentistas.

    ResponderEliminar
  2. "Además, el derecho a decidir no existe en el ámbito político sino sólo en el privado".
    Bravo. En el clavo

    ResponderEliminar
  3. Si la nación es la socieadd civil, que lo es, entonces ser nacionalista es apoyar a la sociedad civil, o sea al pueblo.
    Entonces ¿qué tiene de malo ser nacionalista?
    El problema es darle un significado a "nacionalista" que no es correcto. Un significado que está totalmente extendid, pero NO es correcto. Los que son mencionados nacionalistas, en realidad lo que quieren es un estado: embajadas, hacienda, etc... privilegios de estado. A esa gente no le importa el pueblo, no le importa la sociedad civil, por tanto no le importa la nación. En realidad son estatalistas. Y no me hace ninguna gracia ver como, los que nos dedicamos a desenmascarar las mentiras oficiales, nos dedicamos a seguir alimentando esta mentira.
    Un nacionalista ama a su nación, a su pueblo. Un estatalista ama a un estado.

    ResponderEliminar