sábado, 9 de diciembre de 2017

CREER EN TÍ



"De lo que te cuenten no te creas ni la mitad". Cuántas veces habremos oído esa frase en millones de sitios. Y seguimos creyendo.

Seguimos creyendo en los quiero y no puedo. En que de ilusiones no se vive. En que hay sueños grandes para personas pequeñas. Seguimos creyendo en la teoría del todo para más tarde. En la dificultad de lograr las metas.

Y es que vivimos en una sociedad educada en la decepción, en la autodestrucción del ego. Bajo el yugo de aquellos que no quieren que creamos en la religión de nuestras grandes posibilidades. Aquellos que le han puesto al mundo una careta endemoniada para que al encontrarnos frente a frente con él huyamos despavoridos.

Vivimos en el mundo que han inventado unos pocos para muchos. Donde pasamos sin pena ni gloria dejándonos hacer. Dejándonos la piel cada día en un trabajo que nos atormenta para lograr tener un modo de vida que nos hace infelices y una familia al uso que tal vez ni siquiera deseamos.

Y así, unos cuantos se llenan la barriga y los bolsillos en este mundo de las falsas apariencias. Y utilizan títeres que invaden los medios de comunicación para entretenernos con sus fábulas de poca monta y su circo mediático de tres al cuarto. Para que miremos a otro lado mientras manejan nuestras vidas, escondidos detrás de un escaparate de luces y adornos navideños.

Y nosotros, que creímos haber nacido libres, dejamos que llenen de serrín nuestras bonitas cabezas adornadas con diademas de Zara y gorras de Adidas. Dejamos que nos mientan y manipulen, ignorando a todo aquél que se rebela contra la tiranía del poderoso.

Escondidos tras un muro de excusas tontas y una venda de color rosa que hemos atado fuertemente alrededor de nuestra cabeza, tapándonos los ojos. Nos hemos convertido en soldados de una guerra anti-personas sin darnos cuenta. Soldados que luchan contra sí mismos en esta guerra a favor del odio y de la injusticia. Esta guerra silenciosa, tremenda, salvaje, inmensa. Una guerra que lo destruye todo a su paso, el amor, la solidaridad, la comprensión, la empatía. Es la guerra del individualismo. La tercera guerra mundial donde todos somos juez y parte de una misma cosa.

Por eso yo llamo a la cordura en tiempos bélicos. Llamo al cese inmediato de creer en todo lo que nos cuentan. Y llamo a la revolución del libre pensamiento. Porque yo creo en mí y en mis posibilidades. Y creo también en la curación de este mundo enfermo de insensibilidad.

Y me niego a creer a en quien nunca ha creído en mí. En ninguno de nosotros. Porque siento que pronto todos los feligreses de esta iglesia del conformismo y la sumisión absoluta se unirán a una causa más justa y verdadera.

Se unirán para combatir el miedo que ha calado en nuestros corazones. Y alzarán sus voces a una para gritar tanto que se escuchará en todas las partes del mundo. Y ese grito será un grito por la excarcelación de las mentes, será un grito de libertad.

Y tras todo lo dicho solo puedo pedir a quien me lea que jamás crea en nada solo porque todos lo crean.

Sara Pinel

4 comentarios:

  1. Grande Sara, ojala llegue el momento en que nos unamos todos y acabemos con esta farsa. Entre tanto yo estoy dispuesto a derramar hasta la ultima gota de mi sangre por aquello en lo que creo, aunque supiera de antemano que no iba a servir de nada asi lo haria. Estamos aqui para algo mucho mas grande que ser unos esclavos que miran la vida pasar como meros espectadores. Estamos aqui para TRASCENDER y como dice la misma palabra es nuestro DEBER tener trascencencia y dejar nuestra huella en la historia, por mucho miedo que nos de aceptarlo somos asi de importantes..., o de insignificantes si decidimos no hacer nada y dejarnos llevar con el resto del rebaño. Nosotros decicidimos nuestro destino, que el miedo no decida por ti. Fuerza a la resistencia!!

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    1. No coincida con los deseos del enemigo, la sangre no es para derramar, las cosas se consiguen mejor con que contra.

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  2. Diferenciemos ideas de creencias. Intento creer solo lo que no entiendo, no me queda otra.

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  3. creer en uno mismo está bien Es lo unico que se tienen

    Pero creer que podemos tener acceso a toda la informacion sobre cualquier cosa para formarnos una idea seria, verdad y cabal eso es una creencia sin base alguna porque nos es imposible

    Lo unico que podemos es elegir "nuestra" moral y actuar conforme a la misma en la medida de la informacion a la que tengamos acceso Lo que quiere decir que mas allá de nuestro circulo más cercano poco podemos hacer

    Creer en uno mismo esta bien, creer que uno puede tener toda la informacion de todo, eso ya es una enormidad

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