domingo, 10 de septiembre de 2017

CASO "JUANA RIVAS": EL DISPARATE NACIONAL


Falta una imagen que por imperativo legal no se puede divulgar, pero corres-
ponde a los verdaderos damnificados de todo este "vodevil": los hijos, util-
zados como arma arrojadiza de un modo absolutamente innoble

No conozco a fondo las circunstancias del caso en que han estado involucrados este personaje y el que era su marido italiano, de nombre Francesco Arcuri, y que ha generado gran profusión de opiniones encontradas y ácidos debates. Según se ha reflejado en los medios, la señora Juana Rivas sacó a sus hijos de Italia y se los trajo a España sin contar con el padre (acusado de lesiones en su momento) y a partir de ahí se ha ido montando el correspondiente escenario o circo nacional de juicios paralelos y armas arrojadizas.

El disparate y sinsentido al que me refiero consiste básicamente en que desde las instituciones se ha impulsado el desacato judicial y se ha ido incentivando durante todos estos estos años el derecho a la no presunción de inocencia del hombre en el espinoso y demágogico tema del maltrato. No importa que haya damnificados de por medio (incluidos hijos). La apisonadora de género está por encima de leyes y una cada vez más decadente justicia dependiente del poder político. Admitir esto supone que ya estás demonizado como facha, retrógrado, misógino, izquierdomachista o…, a secas, machista. Les quitas todo este repertorio y el argumento se ha evaporado o, como alguien dijo acertadamente, se queda en modo binario.

Juana ha estado en tantas casas a la vez que ni descuartizán-
dola previamente, oiga.
La ínclita Susana Díaz (presidenta autonómica andaluza) y sus correligionarias ideológicas de género, como si de cruzadas pseudofeministas antisistema se tratase, más la progresía tardoizquierdista de turno, han llevado el populismo (el de verdad) del caso Juana Rivas, a un nivel de mendacidad que aterra. Pero es que incluso el mismo partido del neoconservadurismo facha-católico, el PP, nada menos que con el presidente de este país a la cabeza, ha ido en ayuda de la mediática Rivas. Políticos (todos)…además de ineptos y corruptos, populistas.

De partida, y tal y como está el patio de “género” en este país, a la señora Juana Rivas había que creerla, sí o sí, al igual que a su corte de faraonas feministas porque lo dice el consenso sobre la violencia de género, incluso pasándose por el arco del triunfo la ley, esa que raramente está al servicio del pueblo y auxilia siempre a los poderosos. ¿Es imposible que la Rivas haya mentido o sea una tunanta que ha interpuesto denuncias, ad-hoc, por maltrato porque le avala el ser mujer y tiene a su favor una legislación favorable sobre VIOGEN? ¿Y de su ex marido, el italiano Arcuri, no cabe la más leve posibilidad de que haya sido objeto de un chantaje o que, según dicen, fue víctima del comportamiento poco edificante de la señora Rivas (no para justificar maltrato)?

No es mala traducción del principio "Summa lex,
summa injuria". Aunque suena mejor en latín.
Porque todo parece indicar que el detonante del maltrato hacia la Rivas fue una discusión en la que la ínclita Juana llegó a altas horas de la madrugada a su domicilio conyugal (no muy equilibrada etílicamente) y comenzó a destrozarlo todo, por lo que su actitud derivó en enfrentamiento con su pareja. A pesar de estos condicionantes todo se sesga, de forma inmisericorde, hacia el lado favorable de un personaje, el de Juana Rivas, sobre el que no caben objeciones ya que se da por antemano que ella es víctima y el otro el verdugo. El comodín de la violencia de género vale para todo. Hasta para burlar la ley. Eso sí, pronto ha ido la señora Rivas a hacer bolos por los platós televisivos a montar lloriqueos ante vivales acusadas de plagio (apuntadas a última hora a la propaganda de género) a las que sólo les importa el “share” y sus sueldos millonarios, erigiéndose encima en jueces y parte.

Seguramente nadie ha jugado limpio en todo este asunto, pero la señora Rivas sustrayendo a sus hijos menores como si fueran objetos de contrabando, sin agotar otras vías menos drásticas, ha sido la que más sucio ha jugado. ¿Desesperación? Oiga, mercadear con los hijos es un asunto muy serio. Resuelva sus problemas por la vía legal para solventar su conflicto matrimonial y no utilice torticera y hábilmente (porque sabe que tiene un complejo mediático-institucional y una legislación a favor) esa argucia con la que le están justificando sus palmeros. Yo tengo unas deudas con Hacienda y cómo no puedo hacer frente a ellas…desesperadamente me evado a otro país para estar a salvo. ¿Y si el ex de la “heroína” Rivas, a la inversa, se hubiera ido con los hijos, qué tratamiento habría tenido este caso entre la clase política y los medios?

Conozco mujeres (o personas, para ser más exactos y no establecer así una espuria disociación artificial hombres-mujeres) que piensan que esto de la “violencia de género” se les ha ido de las manos y opinan, como he leído a una usuaria, que en este país existen muchas Juanas que no tienen reparos en usar la LIVG para joderles la vida a su ex y a su hijos. Y no como excepción, sino como norma. Que la mayor parte de las denuncias falsas sean desestimadas indica el grado de corrupción de las instituciones y de la sociedad. Mientras tanto, las verdaderas mujeres maltratadas son olvidadas por los medios y por el propio feminismo oficial, ya que no les resulta rentable hacerse la foto con ellas

Lo cierto es que con la discriminatoria y asimétrica LVIOGEN (o ley contra la violencia de género) ni se han solventado los problemas ni se espera que lo hagan porque no se puede legislar contra la injusticia creando otra injusticia. Lo único que se ha conseguido es promover un enorme aparato de propaganda institucional adoctrinador con influyentes consorcios feministas acantonados en organizaciones, Ministerios o Consejerías … que tan bien les ha venido para hacer acopio de votos cautivos.

Los y las simples se empecinan en etiquetar a todo el que critica la LIVG de
"machista". Sin embargo, estamos ante una ley que no ha sido eficaz a la hora
de reducir los índices de maltrato contra la mujer. Su único logro ha sido la
"socialización del dolor". Y cuando un tratamiento no erradica el mal que
pretende combatir, la única opción inteligente es cambiar de tratamiento.

El feminismo de cuota y despacho parasitario ha estado recibiendo todos estos años mamandurrias, cuchipandas y organizando francachelas de todo tipo mientras los problemas han ido creciendo, el maltrato continúa, el goteo de mujeres asesinadas prosigue, cómo no, exacerbado y amarilleado por los medios hegemónicos progre-derechistas y los diversos boletines parroquiales de la progresía sindical de caviar y langosta. La religión de género ya está aquí y tiene víctimas colaterales propiciatorias. ¿Un conflicto conyugal como el de Juana Rivas puede ser elevado a la categoría de “asunto de Estado”? Y de esos países donde se legisla contra la mujer –monarquías feudales del Golfo- que son fieles aliados de nuestra OTAN … ¿qué?

El feminismo nacional no para de mirarse el ombligo. Sin embargo, presenta
una insolidaridad clamorosa respecto a las mujeres sometidas en el tercer
mundo, en los países árabes y en diversas naciones en vías de desarrollo

El show mediático-institucional montado en torno a Juana Rivas no sorprende puesto que hay un suculento negocio de fondo que sostener y no puede haber vuelta atrás. Miles de millones de euros dilapidados en organismos inútiles a costa de las mujeres maltratadas. ¿Qué puede subyacer detrás de todo esto? Pues que las fuerzas del capital están ejecutando la consigna más cristalina que pueda existir: divide (por sexos) y …vencerás.

(Visto en https://berlinconfidencial.com/)

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