jueves, 24 de noviembre de 2016

RITA BARBERÁ, ENÉSIMA PIEZA DE LA TRAMA "GÜRTEL" QUE DESAPARECE DEL TABLERO



La hasta ayer vergüenza del PP, que la expulsó del partido, hoy elevada a la
condición de mártir de la causa. Tiene bemoles la cosa.

Se que esta entrada va a parecer a los que se la cogen con papel de fumar (esos que aceptan que las fuerzas de seguridad revienten ojos, pero consideran inaceptable analizar en términos de karma un guantazo al "capo") un hacer leña del árbol caído. Pero la desaparición de ese prodigio de sensibilidad que fue la mujer capaz de hacer burla desde un balcón a los familiares de las víctimas del metro de Valencia (43 muertos y 47 heridos, plebe, al parecer, a los ojos de los del "que se jodan") no devuelve la condición de buena persona a quien bien pronto dejó de ejercer como tal. Como dice Juan Carlos Escudier, "la muerte no blanquea el pasado, sino solo los sepulcros". Descanse en una paz que el más allá aporta por defecto, pero que el más acá es inmerecida para aquellos cuya desaparición permite un respiro en el obsceno empeño por negar la trama de saqueo, corrupción y latrocinio que enfanga el PPartido a quien una muchedumbre de ciegos voluntarios vota por costumbre, dejadez o cinismo.

El índice de mortalidad asociado a la trama Gürtel empieza a rebasar lo
razonable, para entrar en el ámbito de lo sospechoso.

La muerte por infarto de miocardio de Rita Barberá es la última de la que empieza a ser ya una lista extrañamente larga de muertes que afectan a relacionados con la trama Gürtel y la financiación del Partido Popular. La exalcaldesa de Valencia ha muerto menos de 48 horas después de tener que comparecer ante el Tribunal Supremo para declarar sobre su posible pérdida de aforamiento e imputación en el caso Taula.

Pero antes que ella, otras personas relacionadas con el caso han perdido la vida o sufrido accidentes. No siempre en situaciones claras.Este mismo año, en marzo, moría Leopoldo Gómez, un imputado poco mediático, pero un hombre que conocía al dedillo todo lo que había sucedido en torno a uno de los brazos más productivos de la trama: la ramificación de Pozuelo de Alarcón.

Leopoldo Gómez había sido arquitecto municipal de este municipio, el más rico de España, y era conocido como el cobrador de Jesús Sepúlveda, exmarido de Ana Mato, y durante los años de los maletines, alcalde de Pozuelo.Gómez estaba imputado por delitos de prevaricación y cohecho y se había ganado ese ‘sobrenombre’ después de que se supiera, en declaraciones del exGal José Amedo a OKDiario, que se encargaba de cobrar deudas de constructores.

Más extraña aún resultó la muerte de Isidro Cuberos, que apareció en un barranco entre Mijas y Benalmádena, y donde habría caído con su moto. Imputado por el caso Jerez, Cuberos aparecía como una pieza clave para entender cómo había operado la trama Gürtel en Andalucía.

Cuberos tenía mucha influencia en el PP gracias a haber sido durante años el exjefe de comunicación, aunque en realidad era mucho más que eso, de Javier Arenas y también después del PP durante tres años mientras Arenas fue secretario general del partido.

Igualmente sorpresiva fue la muerte de un hombre clave en los movimientos del dinero producido por la trama. Francisco Yáñez, amigo personal de Luis Bárcenas y de los tesoreros anteriores a él, Álvaro Lapuerta y Ángel Sanchís, con los que había trabajado durante años, murió pocos días después de ser imputado y cuatro días antes de tener que ir a declarar ante el juez Pablo Ruz. Yáñez, durante años, había trabajado como contable para el PP.

Padre del apoderado de las cuentas en Suiza de Bárcenas, Yáñez estaba acusado por el entonces juez de la Audiencia Nacional de haber colaborado “en la ocultación del patrimonio opaco para la Hacienda Pública y de procedencia indiciariamente ilícita de Luis Bárcenas Gutiérrez y Rosalía Iglesias Villar con la finalidad de desvincularlo tanto de su origen como de sus verdaderos propietarios”.

En enero de 2015 se produjo otra muerte relacionada con la Gürtel en circunstancias inusuales.

Confirmado: poder testificar contra el PP dis-
minuye drásticamente la esperanza de vida
En un hotel de Bilbao apareció el cadáver de María del Mar Rodríguez Alonso a causa de lo que, se dictaminó por la policía, había sido un suicidio. Esta mujer era la esposa del senador del PP Tomás Burgos Beteta, y el juez Pablo Ruz la había imputado por la utilización que la trama Gürtel habría hecho de su empresa MR&Asociados como tapadera de Francisco Correa, entre otros casos, en la organización de un Congreso de Parques y Jardines Públicos en la localidad madrileña de Pozuelo de Alarcón.

La investigación concluyó que María del Mar Rodríguez Alonso se había suicidado, deprimida por el rechazo de los juzgados a sus repetidas peticiones de ser desimputada, y por la muerte del familiar de una amiga, a cuyo funeral había acudido a Bilbao.

Por último, también murió durante la investigación por la Gürtel el constructor José Martínez Núñez, dueño de Tecnología de la Construcción (Teconsa), a quien la burbuja y el escándalo de la propia trama, le costaron un imperio que llegó a facturar por encima de 6000 millones de euros y contar con 650 trabajadores. Un ‘dictador’ para quienes trabajaron con él, por sus métodos y formas, tanto en el trato personal como profesional, Martínez Núñez y su empresa había sido señalado ya como relacionado con Correa por el primer juez que llevó el caso, Baltasar Garzón.

Alvaro Lapuerta, sobre quien ha caído varias veces todo el
peso de la ley ... de la gravedad.
Por último, aunque con un desenlace menos fatal, el propio extesorero popular Álvaro Lapuerta, sufrió dos caídas en extrañas circunstancias, que le dejaron muy afectado físicamente. La segunda de ellas, de hecho, casi le costó la vida, ya que pasó un tiempo en coma. Las secuelas de las caídas fueron argüidas por su defensa para retrasar o evitar comparecencias ante los diferentes jueces que instruyeron la causa.

En un comunicado que hicieron público los propios hijos calificaron como "de extrañas" las dos caídas, una en marzo de 2013, al poco de estallar en toda su plenitud el escándalo Bárcenas, y la segunda y más grave, en abril de ese año, ambas a la entrada de su domicilio. Para añadir más ingredientes al asunto, hay que recordar que apenas medio año antes, Lapuerta había acudido a la policía para denunciar que había recibido llamadas amenazantes en las que se le decía que él ya era un hombre mayor, pero se le pedía “piensa en tus hijos y en tus nietos, ten cuidado con lo que haces”.

(Fuente: http://www.elplural.com/)

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada