domingo, 30 de octubre de 2016

PROYECTO "CENTINELA": LA POLICÍA DEL PENSAMIENTO YA ESTÁ AQUÍ




Hay llamadas a que los ciudadanos ejerzan de policías de sí mismos que dan risa (como el aviso en los cines antes de cada proyección en que se pide a los espectadores que permanezcan atentos a si alguien está grabando la película y lo señalen ante el personal de la sala) y otras que maldita la gracia que tienen.

Al estilo de los chivatos de la Stasi de Alemania del Este, la policía sionista del pensamiento -unos autodenominados Hijos de la Luz (¿Luz-Lucifer?)- pretende convertir en colaboradores a los usuarios de la Red que se presten a ejercer la delación -anónima- de páginas web, portales y blogs que critiquen al judaísmo, a Israel y su política o a cualquier manifestación de lo que ellos consideran "judeofobia", incluído el informar sobre el conflicto palestino-israelí al margen de sus directrices.

¿Quiénes diseñaron el actual estado de Irael?
Ahí va una "pequeña" pista.
Estamos ante un intento de censura de la Red por parte de quienes pretenden consagrar una visión unilateral de la historia pasada o presente que excluye el debate, la disidencia o la libre investigación, una "caza de brujas" promovida desde la sombra por quienes se hacen pasar por víctimas pero en realidad ejercen la más absoluta represión de las opiniones ajenas desde posiciones de poder como es la maquinaria propagandística de Hollywood, los medios financiados por la familia Rothschild, Google (creada por los judíos ashkenazíes Larry Page y Sergey Brin), Facebook (red social financiada por la CIA), YouTube (cuya CEO es la ashkenazi Susan Wojcicki), etc., etc.

Pero no es solo cuestión del abyecto cinismo que supone recurrir a ligas Anti-difamación o usar de escudo al pueblo judío cuando los sionistas se ven criticados, es que, sencillamente, algunos de los mayores psicópatas de la actualidad se amparan en la identidad judía como coartada para sus atropellos, haciendo objeto del odio que suscitan a una amplia comunidad étnica y cultural que les sirve de camuflaje. Sencillamente, estos manipuladores son pocos (aunque extremadamente poderosos), no son un pueblo y, de hecho, ni siquiera están vinculados al pueblo hebreo de la Biblia, puesto que son jázaros de origen europeo convertidos al judaísmo en los siglos VII y VIII, algo que se guardan bien de reconocer (puesto que les delata como falsos judíos) y que merece ser analizado en una futura entrada del blog.


Es evidente que una iniciativa tan repugnante como la del Proyecto "Centinela" viola derechos morales, probablemente reconocidos jurídicamente a través de leyes como la de protección de datos, así que los que ponemos nuestro tiempo y energías en informar de lo que no interesa a los poderosos y de abrir debates que se escamotean a la sociedad civil solo podemos aspirar a que se nos etiquete dentro del nivel más alto posible del "antisemitismo" que el Sanedrín formado por tres comisarios políticos maneja. Para que estos personajillos dignos de una pesadilla de Orwell no soslayen la defensa de la libertad de expresión de la que siempre ha hecho gala este blog, y dejar clara la denuncia del expansionismo del "apartheid" israelí, les dejo un recordatorio de cómo el gobierno de esa nación ha venido desposeyendo de su territorio a la población autóctona de Palestina.

¿Qué nivel de "antisemitismo" me he ganado?


(posesodegerasa)

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada