jueves, 14 de julio de 2016

LA MANO QUE APRIETA EL GATILLO


Baile de siglas: primero era "Black lives matter". Ahora es Poder Negro quien
reivindica el tiroteo de Dallas y anuncia más ataques contra la policía.

Cuando se difundió la información respecto al tiroteo de Dallas, los medios señalaron a la organización "Black lives matter" (las vidas negras importan) como responsable de la emboscada "militar" que acabó con la vida de cinco policías. Sin embargo, con el sucederse de los días, cambió la versión oficial de los hechos, desvinculando los informativos a dicha asociación con lo sucedido -ahora solo era la inspiración de las protestas pacíficas- y atribuyéndose lo sucedido al clásico "loco solitario" que, abatido por los agentes, ya no puede contradecir estos datos. ¿Cuáles son las razones de ambos giros informativos? Del segundo ya hablamos en el blog, y obedece a ocultar lo que tienen los incidentes de Dallas de "falsa bandera" que empuje un poco más la situación hacia la RAHOWA , la Guerra Santa Racial que los supremacistas blancos vienen anunciando -e intentando provocar- al menos desde los tiempos de Charles Manson. Es el primero el que merece un detenido análisis.

Y los que faltaban: en plan "Apocalipsis zombie", los Pante-
ras negras vuelven a escena y prometen un julio movidito
Tenemos que "Black lives matter" es uno más de los tentáculos de la compleja red de organizaciones sufragadas por George Soros. Desvincularla de lo sucedido es la forma de evitar que se tire de un hilo que conduce a pesos pesados del partido demócrata como Tom Steyer y Paul Egerman, a la financiación del multimillonario intrigante que ya conocemos y a los contactos entre la asociación y nada menos que la propia asistenta del presidente Obama, Valerie Jarrett, un hilo, pues, que llevaría a la gente a hacerse preguntas incómodas para la Casa Blanca.

Era una necesidad imperiosa camuflar los vínculos entre los grupos armados radicales contrarios al supremacismo blanco y el poder establecido para poder seguir azuzando el conflicto racial, y la jugada para ello ha sido menos imaginativa de lo previsible, pero igualmente eficaz: "resucitar" al movimiento de los Panteras Negras. Ayer mismo, el Nuevo Partido Panteras Negras (NBPP, por sus siglas en inglés) se presentaba en sociedad anunciando que acudirán armados a manifestarse en Cleveland (Ohio) durante la celebración de la Convención Nacional Republicana entre el 18 y el 21 de julio. En dicha convención deberá proclamarse el candidato del partido a la Casa Blanca, presumiblemente Donald Trump, con lo que tenemos un polvorín a punto de explotar en sentido literal, al reunirse republicanos blancos armados con miembros del Poder Negro igualmente pertrechados.

Los sensatos piden justicia. Pero lo que se está fraguando, con el beneplácito
de los de siempre, es la venganza. 

¿Es este maquiavélico plan lo que tiene de subidón "bacalaero" a los representantes de Washington? Veánse las imágenes de un George Bush -que parece haber vuelto a la bebida- durante el funeral en honor de los cinco policías abatidos a tiros en Dallas, y su poco respetuosa ocurrencia de bailar al son de un himno religioso. Desde el "homenaje" a Miguel Angel Blanco que organizó el Partido Popular no veíamos un despropósito de tal calibre en un memorial por víctimas de la violencia sectaria:


(posesodegerasa)

1 comentario:

  1. Si yo fuera Jeorge Bush, hijo, también bebería.
    Bebería muchísimo, para olvidarme de quien soy, para olvidarme de que pertenezco a una familia de canallas, de pederastas, de genocidas mundiales, de saqueadores de países, de asesinos, de ladrones, de extorsionadores, de creadores de guerras y desgarros continuos en el mundo.
    Sí; Yo también bebería hasta caer en coma etílico, para no acordarme de quién soy y de dónde vengo.
    Por lo menos, su borrachera habla en favor de él y viene a expresar que su vida es una GRAN MIERDA, y que necesita olvidarse de ello.

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