jueves, 24 de marzo de 2016

UNA MIRADA RETROSPECTIVA AL CASO "GERMANWINGS"



Se cumple un año del pretendido accidente que sobrecogió a Europa, causando la muerte de 144 pasajeros y enturbiando la confianza de los ciudadanos en el transporte aéreo. Se trata, además, del que para muchos fue la carta de presentación de este blog, en la medida en que una de las entradas que dediqué en su día a refutar la sorprendentemente rápida versión oficial -el enloquecimiento súbito y homicida del copiloto- fue visitada por más de cinco millones de internautas, provocando reacciones de todo tipo. Vuelvo a este misterio a raíz de la publicación en el excelente blog "Informe insólito" de un artículo que presenta una más que plausible descodificación de los hechos acorde con lo que publiqué en su día, y que parte de considerar que el derribo intencionado del avión fué el modo de enviar un mensaje codificado.

Hoy vamos a viajar de nuevo, una vez más, rumbo al año 2015. Viajamos en este vuelo insólito rumbo al trágico suceso que vivimos en Europa ese 24 de Marzo de aquel año. Sacudió las más profundas entrañas del corazón de cualquier persona. Nos quedamos impactados al vivir en tiempo real, prácticamente, el que nos decían que era un accidente aéreo en el continente más seguro del mundo si nos referimos a la estadística de la seguridad aérea. El vuelo 4U9525, operado por la aerolínea Germawings (filial lowcost de Lufthansa) con un Airbus 320-211 del que tanto hemos hablado ya y con 144 pasajeros y 6 tripulantes a bordo, se estrellaba contra el Macizo Estrop de los Alpes franceses, en la región de Provenza, muy cerca de la localidad de Barcelonette. El vuelo despegó del aeropuerto del Prat de Barcelona con destino Düsseldorf pero su destino real era acabar de forma súbita y trágica en medio de la alta montaña.


Germanwings, que si lo traducimos del inglés obtenemos el nombre en castellano de “Alas Germanas o Alas Alemanas”, impactó contra aquel macizo después de un descenso continuo de 8 minutos de duración. El momento exacto en el que el avión comenzó su descenso y su ligero cambió de rumbo, fue tras dejar atrás la vertical de Marsella. Las malas lenguas señalan que el vuelo 4U9525 llevaba intencionadamente (o fue elegido a propósito) ese código de vuelo que empieza por el número y letra 4U (en inglés y castellano leeríamos “Four You / Para Ti”), ambos clave para entender la hipótesis que vamos a plantear hoy en este artículo. Así comenzaba un auténtico episodio que se asemejaría más a las películas de sobremesa de Antena 3 que a la pura realidad, aunque tristemente todo esto sí terminó siendo parte de la vida real. Todo aderezado, para ya encontrarnos con el colmo de los colmos, con un fiscal que entra en escena sin que nadie se lo espere. Fiscal que cobró protagonismo en este “accidente aéreo” al autonombrarse bajo una nueva ley, aprobada tan solo varios días antes, responsable máximo de la investigación del caso, haciendo también labores de médico, de juez, de psiquiatra, de experto en investigaciones de accidentes aéreos y de lo que hiciese falta para eliminar cualquier prueba que condujese este caso a una hipótesis, más que probable, de accidente aéreo provocado por alguien voluntariamente y desde fuera. Había que borrar pruebas y despistar a la opinión pública. En pocas horas emitió el resultado de la investigación y sus conclusiones, sin tener los datos de la caja negra de datos (aún no recuperada en aquellos momentos) y exponiéndole al mundo entero lo que él decía que había escuchado en la grabación de la sí recuperada caja negra de audio en cabina.

Teniendo una mano culpable por fin, que habría ocasionado por voluntad propia el accidente, un suicidio del copiloto Andreas Lubitz según el fiscal, se libraban de responsabilidad alguna Airbus, fabricante del avión y Lufthansa, empresa matriz y dueña de Germanwings. La actuación del fiscal responsable de todo este caso, desvelando datos de las investigaciones en las primeras horas, publicando las supuestas voces de cabina, dando el informe final antes del tiempo establecido por OACI (Organización Internacional de Aviación Civil) vulnera toda norma establecida por este organismo y quebranta la ley de una manera gravísima. Ya ni hablamos de lo que significa no tener ética profesional (totalmente marginada por el fiscal en este suceso) ni tener el suficiente tacto para que las familias no sumen un sufrimiento innecesario al dolor que ya de por sí vivían en aquellos momentos, escuchando versiones del improbable suicidio del copiloto o enterándose de la supuesta lucha a muerte del Comandante por intentar entrar en aquella cabina de vuelo en la que su copiloto se había “hipotéticamente” atrincherado. Todas las visiones y puntos de vista que se han dado en este caso de forma oficial son totalmente mentira. Ya hemos desvelado en mis anteriores artículos la improbabilidad de que Lubitz se suicidase, un piloto amante de su trabajo que iba a casarse y que acababa de adquirir dos coches para su nueva familia.

El código de vuelo 4U “For You / Para Ti” es un mensaje en forma de advertencia de siniestros personajes que campan a sus anchas por este planeta y que trabajan de esta forma para que sus siniestros planes se lleven a cabo de manera exitosa. Y aquí vamos a mostrar las curiosas coincidencias que surgen en este caso y que demuestran que no ha sido una casualidad que se haya elegido un vuelo de esta aerolínea, Germanwings, que precisamente usa de forma habitual 4U como código IATA, para dichos fines. Los defensores de la tesis que hoy comparto con vosotros también dicen que no es una coincidencia que se haya elegido una compañía aérea que lleva en su nombre “Wings / Alas”, pues Germanwings es (o era mejor dicho, porque ahora tras el accidente ha sido rebautizada como Eurowings) la única compañía aérea que posee unas alas en su nombre, en su cola y en su logotipo.


¿Por qué no cuadran la versión oficial y las posteriores versiones que la prensa nos iba ofreciendo? Pues bien, aquí entra en juego la localidad de Barcelonette. Muy poco después de que saltase a la prensa la noticia del accidente como última hora, se nos dijo que el avión se había estrellado en Barcelonette. Pocas horas después, este nombre también desaparece de la prensa y la prensa solo mantiene que el accidente se ha producido en los Alpes franceses. El centro neurálgico de los servicios de rescate se instala en la localidad de Seyne Les Alpes, en una zona muy llana, la mejor situada para lanzar los medios de rescate hacia el lugar del impacto del avión. Es cuando desaparece el nombre de Barcelonette en la prensa. En la antigüedad, esta localidad se conocía como “Barcelona de Provença”, localidad fundada en el año 1231 por un templario llamado Ramón Berenguer IV, que era Conde de Barcelona y primer gobernante de la entonces nueva Corona de Aragón. Toda la zona que comprende el lugar en el que el Airbus 320 de Germanwings se estrella, era parte de la nobleza del Casal de Barcelona hace muchos siglos, lo que se llamaba la “nación catalana”. Y resulta curioso que Barcelona, como ciudad, ya estaba siendo protagonista de numerosos telediarios y portadas de periódicos desde una semana antes de la “tragedia” del Germanwings. Alguien o algo estaba ya enfocando el interés en este nombre.

El 18 de Marzo de 2015 es noticia que los pasajeros de dos transatlánticos, el “MSC Splendida” y el “Costa Fantasiosa”, son atacados por terroristas en un Museo de Túnez. Fallecen dos barceloneses. El 19 de Marzo de 2015 se produce un aterrizaje de emergencia de un avión de Ryanair en el Aeropuerto de Barcelona, que tenía como destino Valencia. El 26 de Marzo de 2015 un avión de Vueling despega de Barcelona y se vuelve de emergencia a la pista del aeropuerto catalán, sin que nadie resultase herido. Por lo tanto y como dato, es curioso que las primeras noticias de los medios de comunicación dijesen textualmente que “un avión ha despegado de Barcelona a las 09:52 de esta mañana y se ha estrellado en Barcelonette 70 minutos después”. De Barcelona a Barcelonette, ¿Casualidad? ¿Juego de palabras? ¿O un significado oculto? La prensa enseguida borró aquellos primeros titulares pero alguien de manera voluntaria enfoca el nombre de Barcelona a nivel mundial.


Bajo los dominios de los que antes hablamos del Conde de Barcelona, también se situaba la localidad de Saint Maximin La Sainte Baume, muy cerca de lo que hoy en día es Marsella. Esta localidad está muy relacionada con la historia de Maria Magdadalena, ya que muy cerca de este pueblecito, existe una cueva en forma de gruta, conocida como la gruta de Sainte Baume y a los pies de un pico de 1029 metros de altitud (3000 pies), donde la leyenda cuenta que María Magdalena vivió escondida haciendo penitencia durante largos años, antes de ser enterrada finalmente en una cripta de la Basílica que se encuentra en esta localidad. Aquí, en este punto, comenzó a muchos metros de altura el descenso hacia la muerte del Germanwings. Esto pasa totalmente inadvertido para los que no conocen lo que esta leyenda cuenta sobre el lugar en el que reposan los restos de María Magdalena supuestamente. Muchas tesis sostienen que Jesús expulsó 7 demonios de su cuerpo ya que estaba poseída, de ahí que naciese el culto religioso a esta especie de “Diosa Madre”, que también relacionan con la diosa de origen sumerio y anunnaki “Ishtar-Inanna”. La realidad, por las pruebas que posiblemente la historia nos ha dejado, es que estos restos no sean los de María Magdalena pero el lugar sí es cierto que posee una especie de potentísima atracción o magia. Se decía que esta forma de energía jamás dejaría que nuestro planeta pudiese cobijar un linaje de seres humanos libres.

Relicario con el supuesto cráneo de María Magdale-
na, en  la Basílica Saint Maximin La Sainte Baume
Toda esta historia está relacionada con el relicario que existe con el cráneo de María Magdalena en la cripta de la Basílica de Saint Maximin La Sainte Baume. La leyenda dice lo siguiente: “Quien debe de “desconectar” esa magia es una persona que ha de hacerlo en un momento concreto, supuestamente antes de que haya un cambio a nivel planetario, momento en el que se cerrará el ciclo de esta civilización actual y dará paso a una nueva civilización con el planeta limpio de todo mal”. ¿No estremece, acaso, saber que el caso Germanwings comenzó justo en este lugar a varios miles de pies?

En la Biblia existe un número que llama la atención. 144.000. Se dice que éste será el número exacto que se salvará tras la gran tribulación. Los pasajeros del Germanwings, sin contar con los 2 pilotos y 4 TCP’s, eran exactamente 144 personas. Y dice el Apocalipsis 14:1: “Después miré, y he aquí que el Cordero estaba de pie sobre el Monte de Sion, y con Él ciento cuarenta y cuatro mil, que tenían el nombre de Él y el de su Padre en la frente…” Así la Biblia describe el número exacto de personas que se lograrán salvar de esa tribulación y tendrán un billete, digamos, para la nueva época, para el nuevo planeta y civilización que surgirá tras esa decisión de Dios. Allí no habrá desigualdades, ni abusos, ni maldad, ni sufrimiento. Pero lo cierto es que diversos personajes siniestros de nuestra sociedad tratan de terminar con esa gente que supuestamente entraría dentro de esa gran tribulación. Los pasajeros del Germanwings representarían de “forma simbólica” el número de seres humanos que entrarían dentro de esa gran tribulación, representarían a esos 144.000 elegidos por Dios, según la tradición católica. Los llamados “seres de luz”.

Esta gente tan indeseable habría conseguido, con el supuesto sabotaje del Germanwings, el cuarto derribo seguido de una aeronave comercial de pasajeros en un breve espacio de tiempo. Anteriormente, habrían actuado sobre el famoso vuelo MH370 (un Boeing 777) de Malaysian Airlines por ejemplo. Pero no solo sobre ese enigmático vuelo sino también sobre el derribado MH17 de Malaysian Airlines (otro Boeing 777) sobre Ucrania y sobre el avión español de Swiftair accidentando en Mali, vuelo AH5017, que operaba con MD-83 la compañía española para Air Algerie. Los tres vuelos tenían una “H” en su identificador, tanto el MH370, como el AH5017 y el MH17. ¿Pero esto por qué os preguntaréis? Muy fácil y deducible para quien sepa un poco de historia de mitología nórdica. La letra “H” es la famosa Runa Hagall; es una de las dos formas con que se conoce al temido número 666 dentro de la mitología nórdica. La explicación más lógica que diversos expertos han podido concretar. Desde luego, sería más que una señal evidente que en los 3 aviones, pudiéramos encontrar el número de la bestia escrito en los códigos de cada uno de los vuelos que acabo de citar. Todos sucedidos en el año 2014.

La letra "H" es la runa Hagall, referen-
cia nórdica al temido número 666
El simbolismo oculto en estos casos es claro y evidente. Es más que un mensaje. En todos estos “accidentes” aéreos no se pudo establecer del todo las causas de cada tragedia. En el caso del avión español de Swiftair (vuelo AH5017), existen muchísimas pruebas de que nos han mentido y las familias, a día de hoy, siguen reclamando la verdad. Ya ni que decir tiene el hecho de que la caja negra de audio no funcionase en el momento del accidente (hecho totalmente desvinculado del accidente y su causa). No se entiende que un piloto, como era el caso de su Comandante, haya dejado que se estrelle su avión por no haber conectado el botón del antihielo de los motores (este hombre había sido incluso jefe de flota de este modelo de avión). En el caso del MH17, el derribo “por alguien” es claro y evidente viendo los restos ametrallados del fuselaje y en el caso del Malaysian MH370, por más que se busca, el avión no se encuentra, después de saber que alguien a bordo hizo desaparecer el avión voluntariamente desconectado diversos sistemas de posición. Las explicaciones oficiales no valen de nada y hasta las versiones más conspiranoicas no tienen, ni siquiera, peso suficiente para ser demostradas por falta de pruebas. El hecho de que el número 666 esté presente dentro de las pruebas que os ofrecemos, significa que es un paso o aviso previo a próximas acciones que estarían ya listas para acometerse en un futuro inmediato.


El caso del vuelo MH17 es más especial si cabe. El derribo de este avión, después de la desaparición del MH370, pretendía dejar muy claro un mensaje relacionado con el Nº17. Ocurrió la tragedia un día 17 de Julio de 2014, es decir, un día 7 del mes 7 del calendario (Julio) y un año en el que sus cifras suman 7: 2+0+1+4 = 7. El vuelo de Malaysian se estrelló a las 17:00 de aquella tarde, después de 17 años del primer vuelo del avión, un 17 de Julio de 1997. En la historia negra de la aviación existen, además, diversos accidentes aéreos ocurridos en día 17. Un 17 de Noviembre de 2013 se estrelló un Boeing 737 en la ciudad rusa de Kazán. Un 17 de Noviembre de 1951 hubo un accidente aéreo cerca de la ciudad de Novosibirsk, también en Rusia. Un 17 de Noviembre de 1955, un Douglas C-54 se estrelló en Washington. Un 17 de Noviembre de 1956 se estrelló un Douglas DC-3 en Colombia. Un 17 de Noviembre de 1973 se estrelló un Douglas DC-3 en Vietnam. Un 17 de Noviembre de 1975 se estrelló un Antonov AN-24 en la ciudad de Gali, en Abjasia (Georgia). Como veis, son infinitos los ejemplos. De nuevo, resulta curioso y bastante preocupante…pero, ¿cómo termina la explicación de esta casualidad del número 17? Pues nada más y nada menos con que el funeral por las víctimas del vuelo de Germanwings, también se celebró un día 17 de Abril en la ciudad de Colonia, en Alemania. Todos los “accidentes” que os he citado están totalmente conectados. El accidente del Swiftair y el del Germanwings sucedieron ambos un día 24. ¿Casualidad? Juzgad vosotros mismos …

La conocida disociación de colores rojo-azul es el origen del
famoso "Ojo de Horus", un poderoso amuleto egipcio
Pero esto no es todo acerca del destino tan trágico que comparten estos vuelos. Precisamente los tres aviones, sin contar con el Germanwings, compartían otro secreto. Hablamos de la disociación Rojo-Azul. Es decir, estas empresas usaban en sus logos de compañía los colores rojo y azul, una combinación que, según los médicos, provoca una disociación entre ambos hemisferios en el cerebro de las personas. Esto es una característica precisamente del cerebro humano, la cual puede hacer que las personas experimenten cosas que realmente no han sucedido. Cuanto menos inquietante, ¿verdad? Pues esta disociación de colores es el verdadero origen del símbolo del famoso “Ojo de Horus”, uno de los amuletos más poderosos del Antiguo Egipto. Podéis consultar mejor en este enlace la historia de la que os hablo y su origen: Origen del Ojo de Horus. Curiosamente, este fenómeno que produce esta disociación de colores es en el que se basa la tecnología de las gafas 3D, dicen también que el efecto de las sirenas de los coches de la policía de ciertos países y fenómeno que, además, permite observar un número 666 en la imagen de la Divina Misericordia, que precisamente ha vuelto a poner de moda nuestro Papa Francisco.



Pero volviendo al tema con el que comenzamos, las causas, tanto del “accidente” del Germanwings como las del Swiftair, son idénticas. El piloto no hizo nada para detener la caída del avión, según la versión oficial. ¿Suicidio? Poco probable. Hablamos también en otro artículo de la posibilidad de hackeo desde el exterior del vuelo de Germanwings 4U9525. Algo, desde luego más que posible, y además de demostrado, también admitido como posibilidad por la propia Airbus.


Todas estas señales darían a conocer a los verdaderos culpables de estas catástrofes, recordemos que, provocados totalmente por alguien. A su vez, los destinatarios de estos mensajes se darían por enterados con estas acciones realizadas para llamar su atención. Auténticos y terribles mensajes enviados a través de personas inocentes que han pagado con su vida esta forma de comunicarse de un remitente secreto con alguien. Aquí tenéis las pruebas de que las cosas no suceden por que sí. Sea quien sea, intenta imponer un reino de oscuridad, misterio y terror y no debemos de dejar que esta parte de la sociedad de nuestro planeta nos imponga el destino que jamás hemos merecido.

Iván Castro Palacios
(Visto en: http://informeinsolito.com/)

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