martes, 15 de marzo de 2016

LA ILUSIÓN DEL MEDIOCRE



Una vez más GAZETTA DEL APOCALIPSIS pone el dedo en la llaga de una sociedad pueril en la que una enorme masa de supuestos adultos proyecta su energía en las vivencias, éxitos y carisma -programado- de alguien ajeno; para mas INRI virtuoso de un juego tan poco racional y evolutivo como es el de dar patadas a un balón. 

Si el intuitivo Jim Morrison afirmaba que el hecho fundamental de nuestro tiempo es la división de la humanidad en actores y espectadores, la carta secretamente autodespreciativa de alguien que ha elegido dessustanciarse en favor de un moderno gladiador del circo infantil con que el Sistema pretende tenernos distraídos y alienados es todo un acta de acusación a la mezquindad, el culto al éxito y el aborregamiento gregario al que se nos invita permanentemente. 

La redención dominical en el altar del estadio es la única épica que se permite ya el rebaño lobotomizado que ha renunciado a una plenitud existencial en su propia existencia, y que convierten al fútbol en la nueva religión de masas. ¿Deporte rey? Ningún ser despierto es monárquico.

Y no solo de adoración deportiva habla habla la entrada.



Definitivamente, estamos todos locos.

Las señales de la locura colectiva en la que estamos inmersos las podemos ver por todas partes, a nuestra alrededor.

No se trata de señales puntuales de enajenación que se manifiestan de repente, como una anomalía enmedio de la cordura generalizada: lo cierto es que la demencia forma parte integral de nuestra existencia cotidiana.

Es nuestro modus vivendi.

En realidad no hay ninguna diferencia entre las ficciones que pueblan la mente de “un loco” y que configuran su “demencial” concepción de la realidad y las ficciones que hay en la mente de “un cuerdo” y que configuran su “sensata” visión de las cosas.

La sensatez y la demencia se diferencian por una mera definición; porque en realidad, ambos, tanto los cuerdos como los locos, vivimos en una ficción que solo existe dentro de nuestras cabezas.

Hace unos días pudimos ver un ejemplo de ello; una pequeña noticia del mundo del deporte que es un auténtico compendio de la locura colectiva en la que estamos ahogándonos todos como individuos.

¿Y quienes son, en rigurosa lógica, los putos esclavos?
Se trata de una carta que un joven aficionado argentino ha enviado a un periódico y en la que expresa cuál es su “gran sueño”: conocer a la estrella del fútbol mundial, Lionel Messi.

Primero vamos a leer la carta, publicada en el diario argentino Clarín y después vamos a tratar de analizar, no solo lo que dice superficialmente, sino cuál es su significado secundario y las implicaciones que tiene.

Esto es lo que dice el aficionado …


“Ojalá que Messi lea mi carta”

Tengo el sueño de conocer personalmente a Lionel Messi y nadie me ayuda a cumplirlo. Algo es seguro: nadie es capaz de ponerse en mi lugar. ¿Qué saben de las veces que me encerré en mi habitación y lloré al enterarme que alguna vez se puso en duda la continuidad de Lio en la Selección, por ejemplo? ¿O cuando lo culparon por no coronarse en el Mundial ni en la Copa América? ¿O acaso la guerra la gana un sólo soldado? En este momento, no me importa tener lo que un joven de mi edad generalmente anhela. Un auto, dinero para salir el sábado con amigos, el amor de una chica. La verdad es que a mí me alcanza con esperar los fines de semana para verlo jugar a Lio: eso me hace la persona más feliz de este planeta. Por eso sufrí como propia aquella lesión que lo alejó un tiempo de las canchas y me alegró tanto su quinto Balón de Oro. Y este presente por el que atraviesa. He escuchado que a los sueños se los debe perseguir, pero a veces dudo. De tanto pensar en que pueda conocerlo, no logro aportar un granito de arena para llevar a cabo esa ilusión tan grande de estar cara a cara con él. Por todo eso, por lo que él me inspira es que me decidí a escribir estas palabras. Podría hablar de muchas cosas más, pero hay algo que me preocupa como ser humano y son las personas. A veces me siento rodeado de gente conformista. Parece ser que las personas se olvidaron de soñar, les alcanza con llegar a fin de mes y tener su montoncito de dinero para comprar sus “cositas” … ¿Por qué será que tenemos esa mala costumbre de ponernos límites y conformarnos con poco? ¿Qué sería de este mundo si las personas se atrevieran a soñar en gigante? Imagínese si los demás tuvieran el poder de superación que tuvo Lio de niño, que su falta de crecimiento no le impidió convertirse en el mejor … Muchas veces nos ponemos excusas, pero él no las tuvo ni las buscó jamás. ¡Simplemente, decidió ser quien es!

Llevo en mi piel lo que me hace ser la persona más feliz y soñadora del mundo. Es un tatuaje con la imagen del más grande futbolista de la historia. Para que me lo graben en mi piel insumí cinco horas corridas, el dolor fue lo de menos: me ponía contento el hecho de que llevaría marcado en mi cuerpo a quien quiero tanto en mi vida.

También quiero decirles que estoy embarcado en un proyecto solidario dedicado a Lio, ya que fue la persona que me inspiró a realizarlo. Mi proyecto lleva como nombre “Arte solidaria” y tiene como objetivo no sólo el hecho de llevar un dibujo a las personas, sino también compartir momentos, escuchar sus historias y, por sobre todo, motivarlas a que luchen por sus sueños. Nada de esto hubiera sido posible si no fuera por Lio, ya que él fue quien me motivó a llevar a cabo la idea de procurar cambiar el mundo con pequeñas y a la vez grandes acciones.

Necesito que alguien me diga cuál es el precio para que este sueño se vuelva realidad. Estoy dispuesto a lo que sea, a ir donde sea, todo por cumplir esto que tanto anhelo en mi vida. Quiero formar parte de aquellas personas que tuvieron la oportunidad y privilegio de tenerlo cara a cara y agradecerle todo lo que hizo por mí, sin ni siquiera saberlo.


Desde ya, muchísimas gracias a Clarín y a todos por tomarse el tiempo de leer mis palabras. Ojalá le lleguen a Lío. ¡Lo agradezco de todo corazón!

Bruno Paisio

Y este es el comentario que añade el periodista Osvaldo Pepe ante la misiva recibida …

Sueño de potrero siglo XXI ​

El encantamiento adolescente de Bruno nos traslada en el tiempo y nos instala en otra dimensión. A su modo quiere cumplir con “El sueño del pibe”, pero del otro lado del mostrador. Aquel sueño mostraba, en tono de aspiración tanguera, el país de los años 40. Las ilusiones futboleras se acunaban con una “pelota de trapo”, esa hija de la pobreza hecha con medias viejas. Y que se pateaba como se podía en los potreros de las barriadas humildes, con pibes que aspiraban a crack. Setenta años después, Bruno no quiere ser un astro mundial, sólo conocer al más grande de todos.

La verdad es que podríamos estar horas destripando esta carta, párrafo por párrafo.

Habla de gran cantidad de cosas que están mal, no en la mente de este chico en concreto, sino en la sociedad en general.

Lo primero que nos llama poderosamente la atención en este asunto, es lo que este joven argentino concibe como “sueño de su vida” …


NUEVOS Y VIEJOS SUEÑOS

Hasta ahora, cuando alguien tenía “un sueño vital”, fantaseaba con hacer “grandes cosas”: ser astronauta y viajar a la luna, ser explorador y dar la vuelta al mundo, ser un gran científico, un gran escritor, una estrella del futbol, un actor o un cantante famoso, o ser rico y acumular un gran poder.

Sí, es cierto: todos esos “sueños vitales” que hemos mencionado son sueños inculcados por el propio Sistema; metas esencialmente vacías, creadas por la sociedad y a las que mucha gente se ha entregado ciegamente, sin pararse a mirar lo que realmente llevan en su interior y sin llegar a comprender lo que tiene auténtico valor en la vida.

Pero la gran diferencia entre esos viejos sueños inculcados por la sociedad y el “nuevo” sueño que nos presenta este joven argentino de la actualidad, es que en los viejos sueños, el protagonista activo era siempre el propio soñador; en todos ellos, implícitamente, hay un desempeño, un esfuerzo o un talento que el soñador debe desarrollar para alcanzar el éxito que tanto cree anhelar.

En esos viejos sueños, el soñador no solo es el protagonista, sino que además es el que atesora las capacidades que le convierten en alguien “superior” a los que le rodean, lo que le permite “triunfar” según los cánones inculcados por el Sistema.

Sin embargo, en este caso, el joven no sueña con ser él un gran jugador de futbol, utilizando a Messi como referente o como meta a superar.

Este joven no anhela “SER” nada por sí mismo, sino que tan solo anhela acercarse a alguien que ya “ES”, para tratar de darle sentido a su propia existencia.

Y esta vuelta de tuerca nos dice muchas cosas del mundo actual y sobretodo del mundo futuro.

La primera cosa que nos dice es que el joven se concibe a sí mismo, a nivel individual, como un ser insignificante que “debe adquirir valor” acercándose a aquél a quien él ve brillar con luz propia. 

Prácticamente podríamos decir que se ve a sí mismo como una polilla que sueña con acercarse revoloteando a la luz cegadora de una farola.

¿Cuánta gente en nuestra sociedad hace lo mismo?

¿Cuánta gente es capaz de hacer horas y horas de cola, solo por estar cerca de algún personaje célebre y conseguir, en el mejor de los casos, el “trofeo” de un autógrafo o de una foto con él, como si fuera un gran logro?



Lo que este tipo de actitudes nos muestran es la sublimación de la miseria individual y de la asunción de la propia insignificancia; algo parecido a creerse inferior a nivel existencial respecto a otros individuos.


Es por culpa de mecanismos psíquicos demenciales como éste, que los seres humanos hemos aceptado durante siglos la existencia de reyes, nobles y “estirpes superiores”, y los hemos tratado como si estuvieran por encima del resto de los mortales por el simple hecho de que han llegado al mundo saliendo de una determinada vagina.

En el caso concreto del adolescente argentino que sueña con conocer a Messi, lo que tenemos es que el viejo sueño vital de “llegar a ser tal cosa”, se ha convertido en el sueño de “acercarse a tal persona”.

Lo que antes era una meta construida alrededor del propio ego, ahora pasa a ser una meta construida alrededor de un elemento externo, que en este caso concreto incluso puede posicionarse en el espacio y en el tiempo y determinarse con unas coordenadas concretas (el lugar y la hora de reunión con Lionel Messi) y en la que el propio ego es insignificante y prácticamente despreciable.

Es como si la polilla que aletea cerca de la farola, un buen día decidiera que el valor de su existencia ya no depende de las heroicas acrobacias aéreas que ejerce como insecto volador y a las que tanta importancia había otorgado hasta ese momento, sino que a partir de un determinado momento, su valor como polilla dependerá de si está más o menos cerca de la bombilla.

Puede parecer una tontería, pero lo que esto nos muestra es la culminación de un largo proceso ejercido por el Sistema y centrado en la destrucción, dentro de la propia mente, del concepto de individualidad y de su incalculable valor intrínseco.

Hasta ahora, cuando el Sistema nos inculcaba sueños vitales ficticios (ser rico, ser famoso, etc…), lo que en realidad hacía era desviar el foco de atención fuera de nosotros mismos y de nuestro valor intrínseco e incalculable como individuos, creando la ficción en nuestra mente, de que el valor que tenemos como individuos está en función de los logros obtenidos a nivel social.

Ahora, lo que nos muestra este nuevo mecanismo evolucionado, es que empieza a haber cada vez más individuos que han dado un paso más allá y que ya no se ven a sí mismos como posibles generadores de valor individual a través de sus propios logros sociales, sino como elementos inertes cuyo valor está íntegramente en función de la posición que ocupen respecto a puntos de referencia externos, con independencia de lo que ellos generen a lo largo de su vida.

Sólo así se explica que alguien pueda concebir la idea de que su “sueño vital” sea coincidir con una persona determinada en una habitación.

A uno le puede “hacer mucha ilusión” conocer a tal o cual persona, pero concebirlo como “el sueño de mi vida”, tiene implicaciones nuevas y bastante profundas.

Al principio, el Sistema manipulaba con programación social nuestro propio ego para alejarnos de nosotros mismos.

Ahora, ya ha dado un paso más y ya trabaja directamente en la demolición de nuestro ego, como paso previo a que dejemos de ser individuos diferenciados y pasemos a ser componentes integrales de una futura mente de colmena, en la que, como componentes suyos, tendremos más o menos valor en función de si estamos más o menos próximos a determinados puntos de referencia en un momento determinado, sean personas, lugares o eventos concretos determinados por el propio Sistema.

Otro aspecto que nos ha llamado la atención de esta carta, es la naturalidad con la que el periodista, Osvaldo Pepe, acepta y asume de forma inadvertida todo lo que hemos expresado hasta ahora, situándolo en el contexto de la sociedad argentina.

“… El adolescente (…) quiere cumplir con “El sueño del pibe”, pero del otro lado del mostrador. Aquel sueño mostraba, (…) pibes que aspiraban a crack.

Setenta años después, Bruno no quiere ser un astro mundial, sólo conocer al más grande de todos”

Resulta impresionante y altamente inquietante ver como el periodista asume, de forma inconsciente y con plena naturalidad, que en 70 años, los jóvenes argentinos hayan pasado de soñar con convertirse ellos mismos en estrellas del futbol, a solo aspirar a conocer a su ídolo fubolístico.

Viendo que se produce un proceso de este tipo en una sociedad, quizás deberíamos preguntarnos: ¿qué triste futuro le espera a una nación en la que los jóvenes ya no sueñan con SER, sino que se conforman con ESTAR CERCA DE…?


¿Cómo puede ser que un periodista, que se supone que tiene una cierta capacidad de análisis de la realidad, no se percate del sentido profundo que tienen sus propios razonamientos y los pase completamente por alto, obviando además las consecuencias que implican a nivel social?

Lo cierto es que no es un problema específico de este periodista en particular, sino de toda la sociedad, cegada por la superficialidad más absoluta e incapaz de decodificar el auténtico sentido de sus propios razonamientos y su significado profundo.

Y que quede claro que no estamos hablando específicamente de la sociedad argentina.



Tan solo utilizamos el ejemplo de la carta del joven admirador enviada a Clarín, para poner sobre la mesa un problema que, poco a poco, empieza a manifestarse en todo el mundo a nivel psíquico y que forma parte de un largo proceso colectivo a nivel inconsciente.


LA LOCURA COLECTIVA

Al principio del artículo hablábamos de la locura colectiva y de los mecanismos demenciales que forman parte de nuestra vida cotidiana.

Para profundizar en ello, nos gustaría analizar por un momento los mecanismos mentales que han llevado a este joven adolescente a crear en su mente toda esa ficción vacía de contenido, que le lleva a convertir en sueño vital el simple hecho de conocer personalmente a un tipo que chuta un balón.

Esta persona, como a todos nosotros nos sucede bajo la programación mental del Sistema, ni tan solo es consciente de los procesos que su psique ha seguido para generar todo ese entramado ficticio.

Lo primero que le ha sucedido a este joven y que podríamos calificar como PRIMER nivel de ficción, es que ha dejado de observar la realidad tangible de los hechos y ha empezado a creer en una realidad paralela que solo existe dentro de su mente; la realidad tangible es que Lionel Messi es un tipo que juega maravillosamente bien al futbol, es decir, chutando un balón con los pies sobre el césped ... y nada más que eso.

Sin embargo, la sociedad ha inducido al adolescente a re-programar su psique para que interprete ese divertido juego consistente en golpear un balón con los pies, como una actividad épica que merece ser admirada y aplaudida casi como una heroicidad; es decir, ha construido una realidad aumentada que solo existe dentro de su cabeza, que le lleva a distorsionar la valoración que debería tener sobre el propio juego del fútbol; y no le pasa solo a él, evidentemente: es algo que nos sucede a los millones de aficionados al fútbol o al deporte en todo el mundo.

Una vez creada esa épica ficticia alrededor de unos tipos que golpean balones con los pies y que se alimenta de otros mecanismos de programación basados en la identificación de grupo con un equipo (sea un club de fútbol o una nación), dentro de la mente se genera un SEGUNDO nivel de ficción sustentado en dicha base.

En este Segundo nivel de ficción mental, el joven adolescente ha creado una aureola mítica alrededor de una figura concreta, en este caso Lionel Messi, basada en la supuesta épica especial de sus acciones.

Inadvertidamente, el adolescente le ha otorgado una especie de poder abstracto a Messi que le convierte en algo parecido a una entidad superior que merece ser adorada por encima del resto de seres humanos, siguiendo un proceso parecido al de la mitificación de un gran líder o de un ser semidivino.

Y una vez fabricado en su mente ese segundo nivel de ficción, genera aún un TERCER nivel de ficción, mediante el cual genera la fantasía inconsciente de que coincidir físicamente con Lionel Messi en un lugar concreto del espacio y el tiempo, intercambiar palabras con él o incluso tocarlo, representará un acontecimiento cuasi mágico.

De hecho, sin darse cuenta, el joven ejerce de parásito que trata de absorber parte de esa aureola mágica que él mismo ha creado alrededor de la figura de Messi en su propia mente.

Sin saberlo, el adolescente actúa como si acercándose a la figura que tanto idolatra, pudiera absorber parte de esa aureola ficticia para llenarse con ella como si fuera un jarrón vacío. ( ya hablamos de estos mecanismos en el artículo UN MUNDO DEMENCIAL)

Por último y ya como CUARTO nivel, el joven sublima esa coincidencia con el ídolo y genera una última ficción, esta vez basada en la nula percepción de su valor como individuo, mediante la cual, convierte el hecho de conocer a Lionel Messi en un sueño vital que dará sentido a su existencia.

Este conjunto de mecanismos ficticios que el joven argentino ha generado en su cabeza y que programan sus anhelos y sus sueños como individuo, son solo un ejemplo más del nivel de locura al que todos estamos sometidos.

El joven ha creado un mundo paralelo dentro de su psique que orienta todos sus deseos y anhelos en una determinada dirección y que por tanto, domina su propia existencia.

Sumergido en esa realidad ficticia paralela, el adolescente olvida cuál es la auténtica realidad tangible sobre Messi: y es que Messi es un joven que simplemente sabe golpear el balón con los pies con una gran habilidad … y nada más.

Toda esa adoración cuasi religiosa hacia Messi se sustenta en la nada; es pura ficción sin base alguna.

Si no hubiera programado su mente con todas esas capas de mecanismos ilusorios de los que ni tan solo es consciente, para este chico la posibilidad de coincidir con Messi en una habitación tendría el mismo significado y valor que reunirse con el barrendero de la esquina o con el “gato que se rinde” y cuyas fotos han inundado las redes últimamente.

De hecho, no hay ni un solo aspecto lógico y razonable que justifique el anhelo de estar cerca de un personaje famoso, sea el que sea.

La única forma de “justificar” esa ansia de estar cerca de alguien célebre, es creando un nuevo nivel de ficción en nuestra mente (que en este caso sería el QUINTO nivel) y autoprogramarnos para creer que esa “ficción de justificación”, tiene una base real.

Por ejemplo, si yo ahora les dijera que cada vez que Messi lanza un caño, se salva un gatito de ser atropellado, cada vez que hace un regate, crece un árbol en el Amazonas y cada vez que mete un gol, se cura un enfermo, y que por todo ello debe ser venerado por ser un ser superior, todos ustedes me tildarían de loco.

Me dirían: “has generado una fantasía absurda en tu mente: ninguna de esas tonterías en las que crees sucede en realidad”

Incluso algunos me pedirían pruebas, burlándose de mi y considerándome un lunático.

Sin embargo, millones de personas en todo el mundo creen que orar ante la escultura de un hombre torturado y crucificado en una Iglesia, rezar ante el muro de un antiguo edificio en Jerusalén o dar vueltas alrededor de una piedra negra en La Meca, tiene un significado mágico ineludible que marca el sentido de toda una existencia.


Y hasta ahora, nadie les ha pedido pruebas … de hecho, se ha demostrado históricamente que hacerlo puede poner en peligro la integridad física del solicitante.

Así pues, ¿quiénes son los locos y quiénes son los cuerdos?

¿De verdad hay alguien que pueda demostrar que los mecanismos mentales de unos son ciertos y los de los otros ficticios?

Lo cierto es que lo único que diferenciaría realmente la presunta adoración sagrada a Messi y la adoración religiosa que encontramos en cualquiera de las religiones actuales, son las circunstancias sociales que acompañan a cada una de dichas creencias, traducidas en número de seguidores, localización, relación con el poder establecido y número de generaciones cuya mente ha sido infectada con dichos mecanismos psicológicos.

Si alguien consiguiera convencer (programar) al suficiente número de personas para que creyeran que Messi salva vidas con sus acciones futbolísticas y consiguiéramos extender el mito durante varias generaciones, habríamos sentado las bases para establecer una nueva religión.

Pero si abandonamos la idea humorística de la religión basada en Messi y volvemos a los argumentos que exponíamos antes, veremos que en realidad la adoración vacía hacia un famoso y la adoración religiosa hacia un ser divino imaginario, solo se diferencian por la existencia de un nivel más de programación, que de forma manipuladora es calificado como “tener fe en…” y que nos es inculcado por la fuerza a través de las diferentes doctrinas religiosas.

Todo son ficciones que solo existen dentro de nuestras cabezas y que programan nuestras existencias y nuestros sueños; ideas y fabulaciones mentales que se han apoderado de nosotros y que hablan a través de nuestras bocas, utilizan nuestras manos para que las plasmemos en papel, usan la fuerza de nuestros brazos para que les construyamos símbolos visuales en forma de templos, palacios, banderas o uniformes y hacen uso de nuestros puños para golpear a los que no han sido debidamente infectados con ellas.

¿De verdad somos esos seres racionales y superiores que creemos ser?

Por favor, que venga alguien y nos confirme que definitivamente no estamos todos locos…

Y sobretodo, que lo demuestre …

(Visto en GAZETTA DEL APOCALIPSIS)

9 comentarios:

  1. ¡BRAVO! Por fin un valiente alza la voz entre tanta idiotez. Lo comparto. A ver si así conseguimos cambiar alguna cosa, por pequeña que sea, o abrir alguna mente.

    http://lookingforaheero.blogspot.com.es/

    ResponderEliminar
  2. ¿Cuanta gente?
    Casi toda la que sale en la imágen, poca. ¿Serviría como muestra en estadística?
    Cuando soy borrego evito los borregos que ladran.

    ResponderEliminar
  3. Dirijo esta nota al anónimo que planteaba una reflexión acerca del uso del término "mediocre" por parte de la élite. Por un error que no puedo dejar de lamentar, he eliminado su comentario al pulsar la pestaña ELIMINAR en vez de la de PUBLICAR. Se que esta justificación puede sonar a falsa, pero es la pura verdad. Nunca he censurado ningún comentario, ni siquiera los ofensivos o directamente insultantes hacia mi persona, por lo que no iba a empezar justo ahora con su nota, que he leído y que era absolutamente correcta. Solo puedo presentarle mis disculpas y confiar en que pueda volver a enviar su reflexión, que, si me llega, publicaré como hago con cada comentario que recibo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Buenas noches +

      Gracias por su comentario. No se preocupe creo lo del error En otras ocasiones me ha publicado Vd comentarios en los que no estamos en absoluto de acuerdo.

      No guardo mis comentarios así que no me saldrá igual pero, dada su amabilidad, lo intento:

      Lo que venia a decir es que el insulto de “mediocre” se emplea contra la gente normal por aquellos que se creen mas que los demás No falla, si son divinos de la muerte y la gente no les reconoce su superioridad, la emprenden contra esos mediocres y no abandonan los insultos hasta que ….les adoren

      Ocurre con los políticos y ocurre con los artistillas Cuando a un “artista” no s e l e reconoce como “El Genio que es” eso solo puede ser porque sus contemporáneos son mediocres Estado del que no pueden salir hasta que le reconozcan su “arte” ( sea lo que fuere eso de: “su arte”)

      Con los políticos pasa lo mismo Si no eres partidarios de sus magnificas ideas Si eres un hereje, es porque eres mediocre . No hay otra explicación

      Los populismos saben que cualquiera que se oponga a ellos son mediocres ¿O acaso no son mediocres los venezolanos que no adoran a Maduro? Y mire Vd que les dan oportunidades para adorarlo

      Aqui en España tenemos a Podemos Pero con Podemos ocurre lo mismo lo unico que nos indultara del calificativo de mediocres es adorar al Nuevo Amado Lider. Fuera de él, solo está la mediocridad y los mediocres que la pueblan

      Lo de Podemos tiene tela porque cuando uno se entera que siguen las teorias del Ernesto Laclau y su novieta belga la Chantal Mouffe Dos prendas que destrulleron la ideologia y hasta el concepto de izquierda y la redujeron a “Técnicas para tomar el Poder” Pues entonces ..nos sacamos el carnet de mediocres y nos instalamos en la mediocridad sin posibilidad de ser redimidos por el Amor del Amado Lider...

      La técnica ( que no ideología) del señor Laclau fue la que forjo el Kishnerismo en Argentina Es decir se vuelve a aquello tan antiguo del “quítate tu pa ponerme yo” Conquistemos el poder y quedémonos con el Pais ( Aunque otro que parece discipulillo del Laclau es Pedro Sánchez ufff !que degeneración!)

      En fin el desprecio por los mediocres es muy de la Casta.

      Se olvidan que, cuando se investigó sobre la camisa del Hombre Feliz, resultó que el Hombre Feliz..no tenía camisa

      Saludos

      Eliminar
    2. Agradezco su cortesía. Aclaro tan solo que no he mantenido el título de la entrada original de LA GAZETTA DEL APOCALIPSIS que era SUEÑOS DE BORREGO para no resultar ofensivo, pensando que el que he utilizado era menos peyorativo.

      Un saludo.

      Eliminar
    3. Aprecio su cambio de sinonimo

      En todo caso en España andamos sobrados de una cosa: De Élites

      Nos explicaban ( No sé si lo explican aun, supongo que no, que ya a nadie le interesa la historia) nos explicaban como despues de lo de cuba teniamos un ejercito que casi era una piramide invertida

      Sobraban mandos, a todos los niveles

      Eso engendró una dinamica que generó otras guerras ( en Africa) y luego hizo su contribucion a la Civil

      Pues ahora pasa otro tanto aunque nadie se pare a pensar en ello

      Aqui digamos, antes de la republica habia una clase dirigente (1)

      Esa clase dirigente fue sustituida en gran medida por la de la republica (2)

      A su vez esta fue sustituida por la franquista (3)

      y esta por la de la democracia (4)

      Quitando un porcentaje de "los que siempre flotan" y sumando hijos nietos y parientes de todas y cada una de esas clases resulta que aqui tenemos a varias clases dirigentes al completo intentando chupar del mismo bocadillo

      Varias clases a los que puede Vd sumar los de Podemos (5) que con pensamiento de Laclau al frente tambien vienen a apoderarse del bocadillo

      Esas cuatro clases dirigentes crearon lo de las autonomias para poder mandar todos ellos y chupar del bote per saecula saeculorum

      Pero esa enorme plaga de cabestros tiene que chupar del resto, de los mediocres que no queremos entender que ellos tienen que vivir bien, mejor que el resto y que se lo tenemos que pagar nosotros

      y colorin colorado ese es el drama que aqui padecemos los mediocres

      El drama generado por tantisima gente tan inteligentisima que quiere mandarnos tanto

      Hay overbooking...

      Eliminar
  4. Vaya rollo te has soltaooo Bacalaooo... Además no pones a Ronaldo en ninguna foto y sobre todo se escribe separado, sin acritud, pensaba que esta página estaba por encima de la demagogia fácil y barata de meterse con el fútbol o el papel cuché. Para mi gusto un mensaje muy sectario y antideportivo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. El artículo no solo habla de fútbol, sino que utiliza éste -en su vertiente espectáculo de masas- para poner en evidencia un mal muy común hoy en día: la renuncia resignada y vergonzante a la propia plenitud. No se que tiene de deportiva esa claudicación.

      Eliminar
    2. Un apunte

      Ahora mismico de la politica -en su vertiente espectáculo de masas- es lo que tenemos Incluso el ultimo de los discursos del Amado lider estaba anivel de corazon corazón

      Dentro de poco estaremos todos de los nervios por si Rajoy se lia con una de Podemos o, lo que seria peor, con una independestista

      Podrian hacer un reality magnifico: "Coitos Parlamentarios" Borgen se iba a quedar pequeño

      Eliminar