lunes, 11 de enero de 2016

MUERE DAVID BOWIE


Gif de Helen Green que resume las muchas
transformaciones de un creador asociado
al término "camaleónico".

A los 69 años de edad se nos ha ido uno de los músicos más influyentes de la era del rock, David Bowie, excesivo, sobrado de talento y dotado de una presencia extraordinariamente magnética, a la que contribuían poderosamente sus ojos aparentemente heterócromos, aunque en realidad uno de ellos tenía la pupila perpetuamente dilatada debido a un puñetazo recibido en una riña adolescente. Fué sucesivamente el mayor Tom del seminal éxito "Space Oddity", "el hombre que vendió el mundo", "Aladino el cuerdo", "el gran Duque blanco", y varias otras encarnaciones entre las que destaca el mesías alienígena caído a la tierra y convertido en pop star en el fundamental "The rise and fall of Ziggy Stardust and the spiders from Mars" (1972), uno de esos álbumes que marcan un antes y un después y que, producido por Toni Visconti, supuso la consagración del "glam rock" como moda perdurable.



Bowie había nacido como David Robert Jones en Brixton (Londres, 1947), y desarrollado una infancia inquieta e inventiva. Quiso triunfar sobre el escenario, y lo hizo primero como mimo y actor bajo la tutela de Lindsay Kemp para luego comenzar una incierta carrera musical que en 1969 deslumbraría al mundo con la eclosión de "Space Oddity", un himno a la ciencia ficción que nació de la profunda impresión que le causó la visión del film "2001, Odisea del Espacio" de Kubrick. Sonó lo indecible, y llegó a ser utilizada por la BBC en su cobertura del alunizaje del Apolo 11.



Empezar desde tan alto colocó un listón que Bowie no lograría alcanzar en los tres años siguientes. El desánimo y la frustración le llevaron al borde de la depresión, pero nunca dejó de intentarlo. Hasta que una afortunada conjunción de circunstancias hizo que el tercer album que sacó después del LP "Space Oddity" -y la calidad de los dos discos intermedios, pese a la escasa resonancia que tuvieron en su momento, era sencillamente apabullante- le catapultó a la condición de ídolo de masas.



La alquimia que construyó en ese disco no consisistió solo un crear un personaje andrógino, romántico y fascinante, al modo en que los Beatles habían creado la Banda de los Corazones Solitarios del Sargento Peppers cinco años antes. Bowie no solo creó a su Frankenstein espacial, sino que lo encarnó hasta acercarse peligrosamente al "Suicidio de Rock´n´roll" con que titulaba la última canción del disco. Era imposible determinar donde acababa la persona y empezaba el personaje.

Prometió no resultar jamás aburrido. Lo cumplió con creces

El documental que acompaña estas líneas resume la peculiar esquizofrenia a la que Ziggy condujo a un Bowie alucinado que, como su creación, vivía entregado a toda clase de excesos ("La prueba de que viví intensamente los 70 -diría Bowie dos décadas después- es que no recuerdo nada de aquel periodo"). Para los que les cueste seguirlo en inglés bastará con activar los subtítulos castellanos pinchando en el rectángulo blanco que aparecerá abajo a la derecha del marco:



Preocupado por su salud mental, y agotado del esfuerzo por convertirse en una criatura de fantasía en cada aparición pública, Bowie renunció a su personaje en 1973, disolvió su banda y dió continuidad a su carrera haciendo gala de un transformismo musical sin parangón: soul, música disco, drum & bass, jungle, electrónica, bandas sonoras ... Produjo discos de Lou Reed e Iggy Pop, y colaboró con algunos de los más grandes talentos de la música rock, desde Brian Eno -con quien grabó su celebrada "trilogía de Berlin": "Low", "Heroes" y "Lodger"- hasta Robert Fripp, hizo duetos con Mick Jagger o Queen, inició una carrera cinematográfica en la que brilló especialmente su interpretación en "Feliz Navidad, Mr. Lawrence" (aunque fue mucho más popular su papel en "Dentro del laberinto") y continuó sacando albumes inobjetables, como "Scary Monsters", "Hours" o "Heaten". Justo estos dias acaba de aparecer su último disco, "Blackstar", una grabación áspera y brillante que la crítica ha alabado unánimemente. Lástima que su legado se interrumpa aquí.



En 2004 un infarto le hizo tomar conciencia de que la parca empezaba a rondarle. Hoy hemos sabido que su último año y medio de vida ha sido una lucha contra el cáncer que ha acabado por hacer caer al gigante, una lucha que ocultó con discreción. Se va el último dandy, un creador proteico y vanguardista, que supo reinventarse una y otra vez a lo largo de cinco décadas -fue respetado por todos los que vinieron después, sin que el punk, la new wave o el grunge le soslayaran-, y cuya producción teatral, musical y cinematográfica es imposible de resumir en las reseñas que hoy se prodigan en su memoria en todos los medios.

Gracias por todos los seres que has sido, David R. Jones. Ninguno fue mediocre.







(posesodegerasa)

1 comentario:

  1. In memoriam

    http://www.mondosonoro.com/blog-musica/las-mil-y-una-muertes-de-david-bowie/

    Descanse en Paz

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