viernes, 23 de octubre de 2015

EL CANIBALISMO EN LA ACTUALIDAD



Desde tiempos ancestrales el canibalismo ha sido una práctica llevada a cabo por tribus y clanes, bien por necesidades provocada por la escasez de alimentos o bien como prácticas en sacrificios o rituales religiosos.

En la sociedad moderna han existido también sobrecogedores sucesos caníbales, como fue el caso del caníbal de Rotemburgo, Armin Meiwes, quien fue condenado en 2006 en Berlín por el asesinato de un hombre con el que se citó para devorarlo, lo mató, lo cocinó y se lo comió. Y todo con el consentimiento de la víctima, todo apuntaba a un tipo de canibalismo pasional, un canibalismo de perversión sexual y en definitiva un problema mental.

Otro caso fue el de Alexander Kinyua de 21 años de origen keniata, ocurrió en Baltimore en USA, donde este estudiante de la Universidad estatal de Morgan a finales de mayo de 2012 mató a su compañero de piso, ghanés de 37 años, lo despedazó para luego comerse su corazón y una parte del cerebro. Fue el padre del agresor quien avisó a la policía de que había encontrado una cabeza humana y dos manos en unas latas. En este caso parece que existía alguna relación con algún tipo de ritual o sacrificio, ya que el autor dejó unos comentarios en su facebook un tanto extraños:

Oídme carniceros: ¿Sois lo suficientemente fuertes para soportar rituales de sacrificio humano en todo el País y seguir siendo capaz de funcionar como seres humanos? Ha sido todo demasiado trágico, con los homicidios universitarios en Virginia, y otros asesinatos antiguos por todo el país. Ahora toca un giro: Limpieza étnica, es la política, estrategia y táctica que os afectará, directa o indirectamente en los meses venideros. Esta es la base brutal, un malvado y terrorífico método de este culto a la muerte

Quizás Kinyua fuera seguidor de la organización política y macabra con tintes satíricos, creada por Michael Korda, la iglesia de la Eutanasia, en EEUU. Promueven una educación para restablecer el equilibrio de la población humana, utilizan la música, la prensa, la publicidad, para señalar la insostenibilidad del crecimiento de la población humana. El mensaje de esta iglesia es el de no procrear, sino lo contrario, en reducir y exterminar la población, cuyo eslogan es “Salva el planeta, suicídate”, sus principios fundamentales son el suicidio, el aborto, el canibalismo y la sodomía.

Curiosamente también a finales de mayo del 2012, se conoció el caso del conocido caníbal de Miami, Ruby Eugene de 31 años, chico normal y religioso, la policía lo capturó comiéndose a su víctima en plena calle. El agresor estaba desnudo y atacó a su víctima Ronald Edward Poppo, un indigente de 65 años, le dio varios mordiscos en la cara, y se comió la nariz, los pómulos y un ojo y todo mientras su víctima gritaba. El agresor fue abatido por la policía in situ. Se especuló que el motivo para este comportamiento fuera al parecer una droga que podría haber despertado los instintos más primarios y “carnales”, la llamada Ivory wave, que increíblemente se venden como sales de baño en EEUU e Inglaterra. Esta droga como muchas de origen sintético, con efectos anfetamínicos, provoca alucinaciones, paranoias extremas, dolores, arritmias, taquicardias y unas contracciones faciales y de mandíbulas incontrolables.



Viajamos ahora a Rusia, un suceso de hace apenas unos meses, protagonizado por una anciana de 68 años, Tamara Samsonova, la cual según fuentes policiales pudo haber asesinado a 11 personas en la ciudad de San Petersburgo. Estos asesinatos fueron realizados durante los últimos 20 años. Esta señora descuartizaba a sus víctimas, las decapitaba y las desmembraba, incluso extirpaba algunos órganos, ya que varios cuerpos han aparecido sin los pulmones. La investigación no descarta que la anciana se comiera estos órganos e incluso algunas partes del cuerpo.

Tamara Samsonova era trabajadora de un hotel y a algunas de sus víctimas les daba grandes dosis de somníferos para posteriormente cortarlos con una sierra. La detuvieron después de que la policía encontrara la cabeza de una anciana de 79 años llamada Valentina Ulanova quien al parecer era cuidada por la asesina. Escribía en un macabro diario donde lo apuntaba todo en varios idiomas y que está sirviendo a la policía para cotejar numerosos casos de asesinatos que nunca fueron resueltos, así como la aparición de cuerpos que estaban desmembrados. Un cuerpo sin cabeza de un hombre, un cuerpo de hombre sin brazos, y piernas, ocurridos en una misma calle hacía 12 años. Incluso el caso de la desaparición en 2005 del propio marido de Samsonova.

Actualmente se encuentra en prisión bajo custodia esperando que se termine la investigación aunque ella se ha confesado culpable y declaró que sabía que más tarde o más temprano iba a pagar por sus crímenes, aunque no ha llegado a revelar grandes detalles.

En su domicilio encontraron una sierra, cuchillos y manchas de sangre en su baño. En el siguiente video aparece la ancianita portando bolsas al parecer de trozos de alguna de sus víctimas.


Esta señora, sin ninguna duda, pasará a formar parte de la larga lista de asesinos en serie que han existido en Rusia. En este mismo país existen otros hechos recientes parecidos al de Tamara como los que se dieron entre 2009 y 2011, en la región de Penza, donde un joven de 23 años se alimentaba de los hígados de su víctima y curiosamente llevaba un diario también donde apuntaba todo con detalles, o en la ciudad de Múrmansk donde detuvieron a un hombre que mató y se comió a su cita la cual conocía en una página de Internet.

Rusia es un país con un historial caníbal por necesidad, hace mucho tiempo se dieron una serie de hechos espeluznantes relacionados con el canibalismo humano. En Leningrado a principio de los años cuarenta, cuando sufrieron un cercamiento por las tropas nazis, estuvieron casi 900 días incomunicados de todo, aislados, para producir la muerte de la población por inanición. Pues en esos días se extendió la antropofagia, se practicaba el canibalismo debido al hambruna, los cuerpos de los niños eran robados de las calles y cocinados, muchos cadáveres aparecían sin miembros y con las nalgas cortadas. Existían incluso bandas organizadas que secuestraban personas moribundas para poder comer. La penuria y desesperación hizo aflorar lo más primitivo del hombre, cazar para comer, aunque fueran humanos. En Ucrania también se dieron casos de canibalismo entre los propios prisioneros de los campos de concentración nazi, o durante el mandato de Stalin a principio de los años treinta cuando el hambre asolaba al país.

(Visto en Informe Insólito)

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