martes, 22 de septiembre de 2015

SIRIA: EL GENOCIDIO DE OCCIDENTE



Ya nadie puede esconder que la maniobra desestabilizadora, escandalosa, contra Siria, forma parte de una planeada estrategia de las potencias occidentales. Es más: la propia arrogancia estadounidense ya acepta (e inclusive ‘informa’) que ellos sustentan a opositores ‘blandos’. Una forma elíptica de intentar calificar a sus bandas criminales y terroristas, a los que califican de “reformistas” o “pacíficos” ...

El tema es que tanto los más extremistas, como los ‘controlables’ y los ‘blandos’, responden a las directrices de las potencias occidentales. Desde EEUU a Israel; desde Catar a Alemania; desde Arabia Saudi a Gran Bretaña... Todo es válido para despedazar lo construido por décadas de transformaciones sirias, para convertirla en un bocado geopolítico y de las multinacionales energéticas.

Lo cierto es que mientras los medios informáticos internacionales y nacionales instalan sobre “la necesidad” de derrocar al gobierno sirio, para que llegue ‘la paz’, se oculta el drama que soporta esta nación. Se trata –según expertos internacionales creibles- de la peor crisis humanitaria mundial, tras la segunda gran guerra. Se habla de más de 4 millones de ciudadanos refugiados; y de más de 11 millones de desplazados. El tema es que esos mismos medios que ocultan y des-informan, luego son los encargados de mostrarse ‘preocupados’ porque los inmigrantes (sirios) buscan una salvación en países europeos. Pareciera que si ellos escaparan a otros países asiáticos, ‘no habría problemas’. Pero si llegan a Europa, allí ponen el grito en el cielo. El mes de agosto de 2015 presenta a la maquinaria informativa occidental mostrando los problemas que causan (y causarán) los miles de refugiados sirios que atraviesan Grecia y Macedonia, intentando llegar a Francia o Alemania. Vaya ironía: dos países, dos potencias occidentales, que no han dudado en apoyar las desestabilizaciones en países árabes (de Asia y el norte de Africa), con pertrechos, inteligencia, armas, dólares o euros, información, protección...

Occidente es el principal responsable de esta inestabilidad, en la reformulación de un nuevo colonialismo para el siglo 21. Para ello le resultan funcionales los opositores, los delincuentes, los terroristas, incluyendo a los mismísimos Estado Islámico (EI) y el Frente al-Nusra. Toda esta descontrolada-direccionada violencia genera sirios refugiados en Líbano (1.200.000), Turquía (900.000), Jordania (612.000), Irak (220.000) y Egipto (150.000), solo en los países de la cercana región. A ellos deben agregarse los que escapan a cualquier lado, sea a América, Europa e inclusive Oceanía.

Siria es víctima desde hace más de 4 años, de una guerra interna alentada desde el exterior. Una guerra que además de provocar muertes y heridos, genera destrucciones de viviendas, pérdidas de infraestructuras y servicios elementales (energía, salud, educación, transporte...), ocupación de terrenos, destrucciones de producciones, pérdidas de animales. Con un Estado que por más que quiera dedicarse a respaldarlos y ayudarlos, debe invertir en la defensa interna y externa, militarmente hablando. Siria soporta una sensacional agresión, planificada, que permanentemente se va ‘adecuando’ a los intereses geopolíticos de los agresores (occidentales), sin importarle en absoluto las consecuencias materiales... y mucho menos las humanas. Se busca no solo aniquilar al gobierno, sino inmovilizar el Estado, paralizar sus instituciones, aniquilar sus producciones, fragmentar el país alentando la ‘liberación de territorios’ a cargo de bandas “amigas” de las potencias. Todo está maquiavélicamente planificado desde occidente.


Quieren quedarse con Siria; entera o fragmentada. Al parecer y teniendo en cuenta lo que se observa en los últimos años en las acciones de los poderosos sobre los débiles, Washington quiere dominar, pero con Estados debilitados, divididos o directamente (si se puede) inexistentes. En medio de esa caótica situación que crean con la rápida complicidad de Europa, Australia, Canadá, Israel, Japón y las monarquías petro-árabes, es cuando aparece el mismísimo generador de dicha realidad (EEUU), para ofrecerse e imponerse como el negociador entre las partes, e imponer su pax...

Para ello es necesario imponer el entrecruzamiento de acciones e intereses militares, donde el objetivo fundamental es el de impedir la existencia de cualquier resistencia nacional y popular. Pero claro, dentro de ese accionar, también se protege a los delincuentes que resultan funcionales a Washington. Es así que funcionan las mafias del tráfico de seres humanos. Gente que busca escapar del terror, la violencia y el abandono (occidental) y que paga una auténtica fortuna para marcharse hacia Europa. Es así que se han desarrollado diferentes organizaciones que además de ofrecer ‘la solución’ para escapar (previo pago de más de 4 mil euros por persona), le garantizan a los futuros invasores que quienes se marchan abandonan todo: bienes, tierra, inmueble. Y se llevan la poca o mucha capacidad laboral y/o intelectual que supieron obtener en cada uno de sus países (que sufre un déficit de mano de obra). Mientras tanto, a los occidentales parece no preocuparle que Siria ya sufre un cuarto de millón de muertos (¡!).

Cuando se habla del traslado de un barco en condiciones infrahumanas que se hunde en el mar Mediterráneo, para algunos es un negocio redondo, mal que suene. Porque un barco con 200 sirios que escapan, significa un negocio de 800.000 euros (si: ochocientos mil euros). Si en el camino se mueren, los traficantes de seres humanos no deben responderle a nadie sobre la promesa, porque los muertos no pueden reclamar. Y los países que (a regañadientes) iban a recibirlos, se libran de esas llegadas. Algún día la historia le cobrará estos genocidios a occidente...

Rodolfo O. Gianfelici
(Fuente: http://www.tercerainformacion.es/)

2 comentarios:

  1. La verdad bien expuesta, sí señor.

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  2. ¿Entonces podríamos decir que el verdadero terrorista del mundo esta en el gobierno de Estados Unidos? Creó que si.

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