sábado, 26 de septiembre de 2015

OTRA MANIPULACIÓN HISTÓRICA AÚN IGNORADA (2ª parte)



Todos calificamos a la guerra de 1861 como “Guerra Civil norteamericana”.

Pero, ¿es eso cierto? Una guerra civil es una lucha entre dos o más bandos que tratan de tomar el control del gobierno central. El presidente confederado Jefferson Davis no trató de hacerse cargo de Washington, DC, de la misma manera que George Washington no trató de apoderarse de Londres en 1776, durante la guerra de la Independencia norteamericana.

Ambas guerras, las de 1776 y 1861, fueron guerras de independencia. Tal reconocimiento no requiere sancionar a los horrores de la esclavitud. Podríamos preguntarnos, ¿Cuánta parte de esa guerra fue realmente sobre la esclavitud?

¿El presidente Abraham Lincoln realmente quería prohibir la esclavitud?

Echemos un vistazo a sus palabras.

En una carta de 1858, Lincoln dijo: “He declarado una y mil veces, y ahora lo repito que, en mi opinión, ni el Gobierno General, ni ningún otro poder fuera de los Estados esclavistas, puede interferir constitucionalmente o por derecho, con la esclavitud donde ya existe”

En un parlamento realizado en Springfield, Illinois, Lincoln explicó:

“Mis declaraciones sobre este tema de la esclavitud de los negros pueden ser tergiversadas, pero no pueden ser mal interpretadas. Ya he dicho que yo no entiendo la Declaración (de la Independencia) en el sentido de que todos los hombres fueron creados iguales en todos los aspectos”

Debatiendo con el senador Stephen Douglas, Lincoln dijo:

“Yo no estoy, ni he estado nunca, a favor de permitir que los negros puedan votar o puedan ser miembros de un jurado, ni de permitirles desempeñar cargo alguno, ni de casarse con personas de raza blanca; y yo os digo, además de todo esto, que hay una diferencia física entre las razas blanca y negra, por yo creo que hará imposible que las dos razas vivan juntas en términos de igualdad social y política”.

Abraham Lincoln
¿Y qué pasa con la Proclamación de Emancipación de Lincoln? Estas son sus palabras: “Yo veo el asunto (de la emancipación de los esclavos) como una medida de guerra práctica, que se decidirá en función de las ventajas o desventajas que pueda ofrecer respecto a la supresión de la rebelión”

También escribió:

“También admito que la emancipación nos ayudará en Europa, para convencerlos de que estamos impulsados por algo más que la ambición”

Cuando Lincoln redactó los primeros borradores de la proclamación, la guerra iba mal para la Unión. De hecho, Londres y París estaban considerando seriamente reconocer a la Confederación y ayudarla en su guerra contra la Unión.

Otra mentira histórica: resulta que la Proclamación de Emancipación no fue una declaración universal. En ella se detallaba específicamente en qué lugares los esclavos debían ser liberados: y resulta que sólo debían ser liberados en aquellos estados en rebelión contra los Estados Unidos. Sin embargo, el esclavismo podía continuar en los estados no rebeldes, como fueron Kentucky, Maryland, Delaware y Missouri.


La hipocresía de la Proclamación de Emancipación fue objeto de fuertes críticas. El propio secretario de Estado de Lincoln, William Seward, dijo sarcásticamente que “Nosotros emancipamos a los esclavos donde no podemos llegar a ellos para hacerlo, y los mantenemos en cautiverio donde sí podríamos liberarlos”

Lo curioso es que en su momento, Lincoln mostró una visión de la secesión o independización que la propia Confederación habría aprobado de todo corazón:

“Cualquier persona en cualquier lugar, tiene el derecho de levantarse y sacudirse el gobierno existente y formar uno nuevo que le convenga mejor … Este derecho no está confinado solamente a todo el pueblo al completo, de forma indivisible. Ese derecho corresponde a cualquier parte del pueblo que quiera levantarse y revolucionarse en el territorio que habitan”.

Lincoln expresó esta opinión en un discurso de 1848 en la Cámara de Representantes de EEUU, en apoyo a la guerra contra México y por la secesión de Texas de México.

Entonces, si Lincoln era tan partidario de la libertad de secesión o independización, ¿Por qué no compartió los mismos sentimientos sobre la secesión del Sur?

Para obtener una respuesta a esta pregunta, solo tenemos que seguir el dinero.

A lo largo de casi toda la historia de EEUU, las únicas fuentes de ingresos federales procedieron de los impuestos sobre consumos específicos y de los aranceles.

Durante la década de 1850, las tarifas ascendierón hasta el 90 % de los ingresos federales.

Los puertos del Sur pagaban el 75 % de los aranceles en 1859.

¿Qué político “responsable” habría permitido que esa cantidad de ingresos se marchara?

Como vemos claramente pues, esta guerra no tuvo nada que ver con la lucha contra la esclavitud: fue simplemente por dinero, por cuestiones económicas.

La “unión” de Estados Unidos se basa en una gran mentira (como en tantos otros lugares no muy lejanos) y la herida, tras más de un siglo de mentiras y manipulaciones, aún sigue abierta en muchos estadounidenses, aunque desde fuera no seamos capaces de detectarlo adecuadamente.

Es el problema de dejar que la historia sea manipulada por los vencedores y que las mentiras se conviertan en historia oficial ...




Walter E. Williams

(Fuente: http://www.globalresearch.ca/; visto en http://elrobotpescador.com/)

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