miércoles, 9 de septiembre de 2015

¿HA SIDO DIRIGIDA LA HISTORIA POR SOCIEDADES SECRETAS? (7)



Los siglos XVI y XVII fueron prolíficos en conocimiento, en arte y en ciencia, pero también en la búsqueda de la sabiduría a través metodologías ajenas a la Iglesia. En aquella época el complot contra el Vaticano parece haber estado a la orden del día, pero la trama no había hecho más que empezar. El testigo sería recogido por la Masonería, que será la auténtica protagonista en los siguientes siglos. Una Masonería naciente de la que surgirá la sociedad secreta por excelencia, según "Angeles y demonios". Se trata de los Illuminati. Un grupo que sabrá beber en las fuentes de los que llegaron antes y que tendrá la habilidad de dejarse cobijar en los brazos de la Masonería para perpetuar la trama hasta el final.

En Angeles y demonios se cuenta que aquéllos que buscaban el conocimiento y que en la obra aparecen como illuminati, terminaron por extinguirse. Pero en las sociedades secretas nada se extingue, sino que todo se transforma. En el libro se explica cómo pudieron sobrevivir los illuminati: “Los illuminati eran supervivientes (…). Fueron acogidos por otra sociedad secreta, una hermandad de ricos canteros (…). Los masones fueron víctimas de su propia bondad. Después de acoger a los científicos huidos en el siglo XVIII, los masones se convirtieron sin querer en una tapadera de los illuminati. Los illuminati fueron ascendiendo en sus rangos, y poco a poco fueron copando puestos de poder en las logias (…). Después, los illuminati utilizaron los contactos a escala mundial de las logias masónicas para extender su influencia“.

¿Es real lo que se indica en Angeles y demonios?

La Francmasonería era inicialmente una sociedad esotérica e iniciática, cuyo origen se remonta a las hermandades religiosas del gremio de los albañiles ingleses y franceses de los siglos XII y XIII. Sin embargo, esta primigenia Masonería no es la misma que se crea en 1717.

Las corrientes esotéricas, culturales y rituales de la Masonería prácticamente se remontan a los misterios griegos y egipcios. Se afirma que en esa sociedad secreta se unifican desde el pitagorismo hasta el neoplatonismo, pasando por la cábala, las tradiciones celtas y druídicás, así como aspectos del esoterismo árabe, hebreo y oriental. Más allá de la participación de los albañiles masones en la construcción de las imponentes catedrales góticas, la leyenda cuenta que los constructores masones participaron directamente en la construcción del Templo de Jerusalén, que contenía el Arca de la Alianza, encargada por Salomón, el rey sabio que buscaba la conexión con lo divino. De ser cierta esta leyenda, deberíamos situarnos alrededor del 960 a. C.

Más allá de la posible vinculación de la Masonería con Salomón y la erección de su Templo, está comprobado que los masones, en tanto pedreros y albañiles, tuvieron una gran participación en las construcciones de las catedrales góticas. En ellas incluyeron símbolos de significados iniciáticos. Y al margen de crear un templo que tenía como fin rendir tributo a Dios, todo parece indicar que fueron capaces de «erigir templos dentro de los templos». De esta forma, utilizaron como excusa la construcción de las catedrales para hacer de ellas sus santuarios esotéricos. Los típicos rosetones, claro exponente del arte gótico, no eran solamente ventanas que dejaban pasar la luz. La coloración de sus cristales y las figuras que emitía el resplandor de la luz de sol a través de ellos, favorecían la meditación, la introspección y la conexión con lo divino. Las gárgolas que en las catedrales tenían la función de decorar los canalones que recogían el agua de lluvia, eran en principio figuras arquetípicas que aludían a valores morales y espirituales. Es cierto que entre las gárgolas se pueden encontrar imágenes demoníacas, que según la tradición indican que el mal está fuera del templo, pero también aparecen figuras en actitudes desvergonzadas.

Fulcanelli, en su obra El Misterio de las Catedrales, da respuesta a muchos de los enigmas que rodean a las catedrales góticas.

Provenga o no de los tiempos de Salomón, pasando por las catedrales medievales, la presencia tangible de la Masonería está registrada en fuentes históricas. Es sabido que en el año 1717 surge la Gran Logia de Inglaterra, mientras que en 1732 aparece la denominada Gran Logia de Francia. Ambas, presuntamente, persiguen un sistema moral que se expresa a través de la alegoría y se ilustra gracias a los símbolos. Sin embargo, la ingerencia de la Masonería en la historia tiene más que ver con una relación secreta con la política y las conspiraciones que con una simple búsqueda de la verdad suprema místico-espiritual. Quizá el cambio se debió a la influencia que unos años después ejercerían sobre ella los illuminati.

La Francmasonería que sale a la luz en el siglo XVIII ya no está compuesta por asociaciones de albañiles. En este caso se trata de personajes de elevadas clases sociales, dotados de interesadas conexiones políticas y religiosas. Los masones tenían una divisa, de la que unas décadas después se apropió la Revolución Francesa: «Libertad, Igualdad y Fraternidad».

Sin embargo, debemos saber que entre los masones ingleses había poca o ninguna solidaridad. Para empezar, los negros estaban totalmente excluidos de ella. Se consideraba que eran de una raza inferior y, por lo tanto, no podían participar del objetivo, que no era ya construir la catedral para la Iglesia sino para el hombre, tanto en esta vida como después de la muerte. Asimismo la Masonería inglesa no aceptaba la presencia de mujeres en sus filas. De hecho, la lucha social por los derechos de la mujer no comenzaría hasta 1851. En cambio, en la Masonería francesa existía un mayor grado de permisividad, ya que en su seno acogía la diversidad religiosa, política y sexual.

La logia que se estableció en Francia era de origen escocés. Es interesante resaltar que procede de la casa Estuardo, que se consideraba guardiana de la tradición de los templarios franceses y que 400 años antes de la fundación de la Masonería, habían participado en la conquista de Escocia. Las logias inglesas, por su parte, se organizaron según el rito de York, basado en diez títulos de pertenencia a la orden o grados masónicos. La francesa optó por generar como rito propio el «Escocés Antiguo y Aceptado» que se compone de 33 grados. De hecho, este rito escocés será el que influya mayoritariamente en el continente europeo y en el americano.

La expansión de la Masonería llegó a ser tan relevante y notoria, que el papa Clemente XII emitió en 1738 una bula destinada a condenar a los masones e intentar apartarlos de la Iglesia. Unos años después Benedicto XIV refrendará la postura del anterior Pontífice. Esta exclusión se ha mantenido hasta nuestros días, ya que Juan Pablo II la incluyó en un documento sobre la Francmasonería dirigido en 1983 a la Congregación para la Doctrina de la Fe.

A tenor de las declaraciones de los estamentos eclesiásticos, parecería que, más que los illuminati, los que realmente molestan a la Iglesia son los masones.

A pesar de esta hostilidad, lo cierto es que a partir de la segunda mitad del siglo XVIII los masones continuaron con sus actividades prácticamente en todas partes. Sólo la Revolución Francesa provoca una crisis que hizo menguar e incluso disgregar algunas logias. Pero superado aquel momento, muchas se hicieron aún más fuertes y se han mantenido hasta nuestros días. En la actualidad se calcula que hay alrededor de cinco millones de masones en todo el mundo. Y si al principio encontrábamos dos ritos, hoy existe una infinidad de ellos, que van desde los 10 grados del rito de York hasta los 90 que posee el rito de Misraim.

Sabiendo en qué se basan los preceptos masónicos, no resulta extraña la sospecha de que entre sus filas se hayan infiltrado en el siglo XVIII algunos illuminati.

Los masones fueron grandes protagonistas del siglo XVIII, conocido como Siglo de las Luces, e influyeron en la Revolución Francesa. También participaron activamente en la independencia y fundación de Estados Unidos y, ya en el siglo XX, no fueron del todo ajenos a las dos grandes guerras mundiales y otros acontecimientos decisivos.

(Fuente: https://oldcivilizations.wordpress.com/)

No hay comentarios:

Publicar un comentario