miércoles, 26 de agosto de 2015

LAS ELECCIONES SON UNA FARSA, SIN AUTONOMÍA ECONÓMICA NO DECIDIMOS NADA



“Los poderes económicos han convertido la Europa del euro en un engendro que nada tiene que ver con la idea romántica bajo la que se comenzó a construir”. Las palabras del exsecretario general de Hacienda Juan Francisco Martín Seco, autor de "Contra el euro. Historia de una Ratonera", resuenan a rabia y desesperanza. Rabia porque lleva más de dos décadas alertando sobre la “inevitable” crisis del euro, pese a haber sufrido las consecuencias de no alinearse ideológicamente con el establishment político-económico. Y, sobre todo, desesperanza porque “quienes nos metieron en esta senda no diseñaron un sistema de vuelta atrás si las cosas salían mal, por lo que estamos en una ratonera en la que la ruptura del euro tendrá un alto coste”.

Para Martín Seco la crisis que asola Europa no es un bache pasajero que podamos superar a corto o medio plazo con más recortes en el Estado de bienestar. Más bien, es la crónica de una muerte anunciada (entre otros por él mismo) frente a la que no existen más alternativas que provocar una detonación controlada. Una salida dolorosa, pero imprescindible, para recuperar cuanto antes la senda del crecimiento. “Lo más sensato, pero que pocos Gobiernos se atreverán a hacer, sería intentar deshacer lo andado con el mínimo coste posible. En términos económicos, los daños de romper el euro y la Eurozona serán muy grandes, pero la permanencia sólo empeorará más las cosas”, advierte el economista.

Sea o no controlado el desmantelamiento de la Eurozona, para Martín Seco no hay duda de que “la unión monetaria no tiene visos de prolongarse en el tiempo”. Un periodo de sufrimiento inútil, pues cuando se rompa de forma natural “habremos pagado un coste mucho mayor y tendremos una economía más empobrecida”. Como ejemplo pone a Grecia. “Ahora vive una situación dramática. Si hace cinco años, cuando comenzó la crisis, se hubiese apeado del euro lo habría pasado igual de mal. Sin embargo, en estos momentos ya estaría comenzando a ver la luz”.

Una unión construida bajo el principio de la desunión 

El ‘juego sucio’ de los actores económicos y la multiplicidad de factores que según Martín Seco influyen en la evolución de la crisis europea lo echan para atrás a la hora de ponerle fecha al crack europeo. “Antes o después, la Unión Económica se romperá porque, tal y como está concebida, las diferencias entre países son cada vez mayores. Cada uno paga unos tipos de interés distintos, la fiscalidad es diferente, no existen unos presupuestos conjuntos (los últimos se reducen al 1% del PIB europeo) y las economías son muy divergentes”, por enumerar sólo algunas de las contradicciones citadas por el profesor. Aunque parezca una paradoja, se trata de una unión “construida conscientemente desde la diferencia, lo que provoca fuertes desequilibrios entre los países miembros”. Los daños por la ruptura del euro serán muy grandes, pero la permanencia solo empeorará más la situación.

Un problema que las economías más beneficiadas por este sistema, principalmente la alemana, no están dispuestas a corregir. Pero aunque quisiesen, probablemente no podrían porque, según lo define Martín Seco, se ha seguido un “procedimiento de gradualismo asimétrico” que va en contra de la verdadera armonización fiscal. Un “engendro”, como en repetidas ocasiones llama este economista a la Eurozona, que comenzó a gestarse hace más de dos décadas con la firma del Tratado de Maastricht. “Desde ese momento se comenzó a correr a todo trapo y de una forma cada vez menos armonizada. Yo comprendo que Alemania no esté dispuesta a trasferir fondos, pero entonces no podemos hablar de una unión monetaria”, añade.

Una trampa para las economías más débiles, o una “ratonera” según el símil que se utiliza en el título del libro. Es por ello que Martín Seco, como ya dijo por aquel entonces, vuelve a repetir: “Los países del sur nunca deberían haber firmado el Tratado de Maastricht”. Ahora, los acontecimientos refuerzan sus tesis. No en vano, en su ensayo Contra el euro recupera una buena cantidad de los artículos y análisis que publicó a lo largo de los últimos años. Pese a su anticipación, reconoce que ciertas cuestiones han superado sus peores presagios. La “total falta de democracia” en las instituciones europeas es una de ellas.

La pérdida del control político de los Gobiernos

“Los Gobiernos han perdido toda capacidad de intervención política. Las elecciones nacionales son como una farsa, da igual a quien votes por quien va a mandar será Draghi [actual presidente del Banco Central Europeo]. La voluntad de los pueblos ya no importa, las órdenes las dan Berlín o Bruselas, y la democracia se nos escurre cada vez más de las manos”, lamenta el exsecretario general de Hacienda.Tras la firma del Tratado de Maastricht se comenzó a correr a todo trapo y de una forma cada vez menos armonizada.

La otra contradicción sobre la que se asientan los pilares de la UE, según Martín Seco, es que “tampoco existe unión política”, una realidad que acaba provocando que “los países fuertes sean los que controlan a los débiles”. Para el economista se trata de una nueva forma de “colonialismo, casi de ocupación o, si quieres, de intervención, como se le llama ahora”.

Algunos de los ejemplos más extremos de este juego antidemocrático que cita son las consultas de la Constitución Europea: “Como venció la opción del ‘no’ en varios países, se repitieron y finalmente se volcaron sus artículos en un Tratado (de Lisboa) para no tener que ser refrendado en las urnas”. Asimismo, otra de las formas modernas de “huir del control de la ciudadanía” consiste, según describe Martín Seco, en “presionar a los Estados para que creen organismos bajo el apelativo de independientes. Es decir, instituciones que no respondan a nadie más allá que el BCE y blindadas a la presión social”.

(Visto en: La revolución pacífica)

7 comentarios:

  1. Las elecciones son para elegir, no para solucionar.

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    1. Votando a ciertos políticos, desde luego.

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    2. Y votandoles en diferido o en simulado también.
      Europeas14, 54 diputados, tocaban a unos 600.000 v/diputado.
      Un partido que tuvo 1200.000v le tocaban 2 diputados. Como tuvo otros tres entiendo que representan a los 1800.000v no votantes del partido
      ¿Por qué 3/5 delegan en los 2/5?

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    3. La abstención no es una forma de delegar, es el sistema el que la presenta así para camuflar lo que tiene de deslegitimadora del mismo. Y solo tiene derecho a interpretarla quien la ejerce.

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  2. "El ordenador hace lo que le mandas, no lo que tu quieres que haga". Si no es una delegación las cuentas no me salen.
    En las elecciones citadas hasta había el partido escaños en blanco (que no se iban a notar porque vacios ya están) si hubiese sacado 30 otros no dirían que han ganado las elecciones.
    Cada uno sabrá por que hace lo que hace pero no me imagino en una asamblea que los que se abstienen se dediquen a criticar a los votantes o pretender que ganen opciones menos votadas; si se quiere otra cosa hay que proponerla y conseguir los votos.

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    1. Curioso el proceder del usuario informático que no sabe mandar al ordenador que haga lo que él quiere que haga.

      En cuanto a tu falta de imaginación, existen canales para que los que se abstienen puedan expresarse, algo imposible en un sistema de sufragio que solo permite una expresión de nivel analfabeto (poner una "x", a eso no le llamo yo elegir, lo llamo jugar al bingo). La democracia, por cierto, nació en forma asamblearia, no en forma representativa.

      El que se abstiene no entra a un juego trucado, cuyas reglas no puede modificar porque quienes las han diseñado lo han hecho a la medida de sus intereses, no a los del electorado. Jugar a cambiar la marioneta que ves en escena cuando el ventrilocuo sigue siendo el mismo no conduce a nada.

      Finalmente, cuando a uno le roban su voto no está delegando, está siendo avasallado. Si un yonqui me atraca por la calle yo no estoy subvencionando su adicción. Si el sistema interpeta mi silencio a su conveniencia no soy yo quien le respalda, sino quien es objeto de una suplantación. "Dura lex d´Hont, sed lex" (y "Summa lex, summa iniuria").

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    2. Los usuarios son muy creativos.
      Querer suele ser mas fácil que hacer y no digamos si queremos que lo haga otro.

      La falta de imaginación del Anónimo es irrelevante. No sabía que había canales privativos para los abstencionistas. Se deberían ampliar a los votos nulo, votos en blanco y votos que no obtienen representación... pero claro, como el voto es secreto ya se colarían todos.
      Si, en la asambleas se suele levantar la mano... pero el que no viene no se cuenta y a veces tampoco cuentan a los que no votan.
      El que quiere cambiar las normas o está en el poder o gana las votaciones.
      Es comprensible que el disperso, el que ve los hilos, el que ve al que hace las voces y ve toda o parte de la trastienda no diga nada para no romper el encanto de unos ni el noegocio de otros. De hecho el problema viene cuando los del negocio no se conforman con la entrada.
      A las 12 los caballos se vuelven ratones, a las 8 los votos se vuelven octavillas, el que a las 8 no ha soltado el voto no debe decir que se lo han quitado

      Lo de la ley d'Hont en circunscripción unica es bastante justo... pero si se multiplica por 52 la cosa cambia. Para mi el problema son las circunscripciones con el problema añadido de que unos podemos elegir entre muchos partidos, otros se tienen que adaptar a 4 y otros a 2.

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