sábado, 28 de marzo de 2015

POR QUÉ LOS BANQUEROS ODIAN LA PAZ



Todas las guerras son guerras de los banqueros.

Porque la paz no favorece sus negocios. 

En un artículo en la web The Intercept, Lee Fang, informó que:

Myles Walton, analista del Deutsche Bank ha señalado la posibilidad de que un acuerdo nuclear entre EEUU e Irán deprima las ventas de armas, durante una conversación con dirigentes de la gran empresa armamentística Lockheed Martin, el pasado 27 de enero.

Walton le preguntó a Marillyn Hewson, directora ejecutiva de Lockheed Martin, si un acuerdo con Irán podría “impedir lo que se ve como un crecimiento en ventas militares al extranjero”.

Hewson respondió que las ventas “en realidad no están subiendo”, pero subrayó que “Mucha volatilidad y mucha inestabilidad tanto en la región de Asia-Pacífico como en Oriente Medio significan que ambas son áreas de crecimiento de negocio para Lockheed Martin”.

Como vemos, lo dicen claramente y sin ninguna vergüenza: “mayor volatilidad e inestabilidad”, significa “mayor negocio”.

Gente como el Presidente de la Universidad de Stanford, David Starr Jordan, ya han informado que los banqueros son el verdadero poder detrás del trono, y que durante muchos siglo han hecho sus fortunas mediante la financiación de la guerra.


Incluso la ex directora ejecutiva de Goldman Sachs y jefa del grupo de análisis internacionales de Bear Stearns en Londres, Nomi Prins, sostiene que:

A lo largo del siglo que examiné, que comenzó con el Pánico de 1907…lo que he encontrado al acceder a los archivos de cada presidente es que a través de muchos eventos y períodos, banqueros particulares estaban en constante comunicación con la Casa Blanca, no sólo por temas financieros y de política económica y comercial, sino también por aspectos de la Primera Guerra Mundial, o de la Segunda Guerra Mundial o de la Guerra Fría; su influencia era directa a la hora de definir la expansión de Estados Unidos como superpotencia mundial; estaba siendo impulsada por la expansión financiera de la comunidad bancaria.

Woodrow Wilson
Al comienzo de la Primera Guerra Mundial, Woodrow Wilson había adoptado inicialmente una política de neutralidad. Pero el Banco Morgan, que era el banco más poderoso de la época, y que terminó financiando más del 75% de las fuerzas aliadas durante la Primera Guerra Mundial … empujó a Wilson para que se implicara en la guerra.

Al otro lado de esa guerra, por ejemplo, fue el City National Bank, el que, a pesar de que trabajó con Morgan en la financiación de los franceses y los británicos, no tuvo ningún problema en trabajar en la financiación del bando alemán, al igual que hizo el Chase Manhattan Bank de Rockefeller…

De hecho, JP Morgan, tomó el control de los principales 25 periódicos de Estados Unidos con el fin de hacer propaganda a favor de la entrada de Estados Unidos en la Primera Guerra Mundial.

Una Comisión Especial del Senado de Estados Unidos que investigó la industria de las municiones encontró conexiones entre los beneficios de guerra de los bancos y los de las industrias de municiones, gracias a la participación de Estados Unidos en la Primera Guerra Mundial.

En concreto, el Comité informó de que entre 1915 y enero de 1917, los Estados Unidos prestaron 27 millones de dólares a Alemania y en el mismo período, prestaron 2.300 millones al Reino Unido y a sus aliados, casi 100 veces más. Por lo tanto, se puede deducir que los EEUU entraron en la guerra del lado aliado para que los prestamistas pudieran ser reembolsados ​​por sus mayores deudores: el Reino Unido y sus aliados.

Mientrastanto, millones de personas murieron en las trincheras de Europa para favorecer todos esos intereses …

Posteriormente, se supo que muchos de los grandes bancos también financiaron a los nazis.

La BBC informó en 1998:

El Chase Manhattan Bank, ha reconocido que incautó 100 cuentas en poder de Judios en su sucursal de París durante la Segunda Guerra Mundial….”Recientemente informes desclasificados del Departamento del Tesoro de Estados Unidos sobre las actividades del Chase Bank en París en la década de 1940, indican que la rama local del banco trabajó “en estrecha colaboración con las autoridades alemanas”, a la hora de congelar los bienes judíos.

Por su parte, el Barclays Bank acordó pagar 3,6 millones de dólares a los judíos cuyos bienes fueron incautados por la rama francesa del banco con sede en Gran Bretaña durante la Segunda Guerra Mundial.

El New York Daily News señaló el mismo año que la relación entre el Chase Manhattan Bank y los nazis era tan acogedora que Carlos Niedermann, el jefe de la sucursal de Chase en París, escribió a su supervisor en Manhattan que el banco disfrutó “de una muy especial estima” de parte de los altos funcionarios alemanes y de “una rápida expansión de los depósitos”.

La carta de Niedermann fue escrita en mayo de 1942, cinco meses después de que los japoneses bombardearan Pearl Harbor y de que los EE.UU. entraran en guerra con Alemania.

La BBC informó en 1999:

Una comisión del gobierno francés, que investiga el embargo de cuentas bancarias judías durante la Segunda Guerra Mundial, dice que cinco bancos estadounidenses, el Chase Manhattan, JP Morgan, Guaranty Trust Co. de Nueva York, Banco de la Ciudad de Nueva York y American Express habían participado en el embargo de estas cuentas.

Se dice que sus ramas París entregaron a los ocupantes nazis el control de dichas cuentas.

Uno de los principales periódicos de Gran Bretaña, el reputado diario The Guardian, informó en 2004:

El abuelo de George Bush, el fallecido senador Prescott Bush, fue director y accionista de un amplio plantel de empresas que se beneficiaron del patrocinio financiero de la Alemania nazi.

The Guardian ha obtenido confirmación de archivos recién descubiertos en los Archivos Nacionales de Estados Unidos de que una empresa de la que Prescott Bush fue director estaba involucrada con los arquitectos financieros del nazismo.

Sus relaciones comerciales continuaron hasta se incautaron activos de su compañía en 1942, bajo la Ley de Comercio con el Enemigo.

Los documentos revelan que la empresa con la que trabajaba Bush, Brown Brothers Harriman (BBH), actuó como base en Estados Unidos para el industrial alemán Fritz Thyssen, que ayudó a financiar a Hitler en la década de 1930 antes de caer con él al final de la década. The Guardian ha hallado evidencias que muestran que Bush fue el director de la Union Banking Corporation en Nueva York (UBC), que representaba los intereses de Thyssen en los Estados Unidos y que continuó trabajando para el banco después de que los Estados Unidos entraran en la guerra.

Prescott Bush
Bush fue miembro fundador del banco UBC…El banco fue creado por Harriman y por el suegro de Bush para proporcionar un banco en Estados Unidos para los Thyssen, la familia industrial más poderosa de Alemania.

A finales de 1930, Brown Brothers Harriman, que decía ser el mayor banco de inversión privada del mundo y el UBC habían comprado y enviado millones de dólares en oro, combustible, acero, carbón y bonos del Tesoro de Estados Unidos a Alemania, que sirvieron para alimentar y la financiar la escalada bélica de Hitler.

Entre 1931 y 1933, UBC compró más de 8 millones de dólares en oro, de los cuales 3 millones de dólares fueron enviados al extranjero.

El UBC fue pillado operando una empresa fantasma americana para la familia Thyssen ocho meses después de que Estados Unidos hubiera entrado en la guerra.

Queda claro, pues, que los bancos suelen financiar siempre a ambos bandos en las guerras.

Incluso, según documentó en su momento el San Francisco Chronicle, grandes financieros como Rockefeller, Carnegie o Harriman, financiaron programas de eugenesia nazi.

El concepto de raza pura nórdica blanca, de pelo rubio y ojos azules fue creada en los Estados Unidos, y se cultivó en California, décadas antes de que Hitler llegara al poder. Eugenistas de California jugaron un papel importante, aunque poco conocido, en la campaña de eugenesia del movimiento americano por la limpieza étnica.

Elementos de la filosofía racista eugenésica fueron consagrados como política nacional en EEUU mediante las leyes de esterilización y segregación forzada, así como restricciones matrimoniales, promulgadas en 27 estados. Los profesionales de la eugenesia esterilizaron a unos 60.000 estadounidenses y segregaron a miles de ellos en “colonias”.

California fue considerado el epicentro del movimiento eugenésico estadounidense y recibió una amplia financiación por parte de instituciones filantrópicas empresariales, específicamente la Institución Carnegie, la Fundación Rockefeller y la fortuna del ferrocarril de la familia Harriman. Todos ellos estaban en connivencia con algunos de los científicos más respetados de Estados Unidos, procedentes de prestigiosas universidades como Stanford, Yale, Harvard y Princeton. Estos académicos defendieron teorías racistas y falsificaron datos para servir a objetivos racistas eugenésicos.

Thomas Jefferson y el padre del capitalismo de libre mercado, Adam Smith, ya advirtieron en su momento que los bancos financiaban las guerras y que buscaban, no solo que hubiera el mayor número de guerras posibles, sino que esas guerras se alargaran tanto como fuera posible.

El Marine más condecorado de la historia, Smedley Butler, describió a la perfección la relación entre los banqueros y la guerra:

“Pasé 33 años y cuatro meses en el servicio militar activo y durante ese período pasé la mayor parte de mi tiempo ejerciendo de matón para los Grandes Negocios, para Wall Street y para los banqueros.

En resumen, yo era un mafioso, un gángster para el capitalismo.

Ayudé a conseguir que México y especialmente Tampico, fueran seguros para los intereses petroleros estadounidenses en 1914.

Ayudé a hacer de Haití y Cuba lugares decentes para que los muchachos del National City Bank obtuvieran ingresos de esos países.

Smedley Butler
Ayudé en la violación de media docena de repúblicas centroamericanas en beneficio de Wall Street.

Ayudé a purificar Nicaragua para la International Banking House of Brown Brothers entre 1902 y 1912.

Llevé la luz a la República Dominicana para favorecer los intereses azucareros estadounidenses en 1916.

Ayudé a que Honduras fuera un lugar adecuado para las empresas estadounidenses de fruta en 1903.

En China, en 1927 ayudé a velar por que la Standard Oil continuara con sus negocios sin ser molestada.

Mirando hacia atrás, veo que le habría podido dar lecciones a Al Capone.

Él lo máximo que consiguió fue operar en tres distritos. Yo operé en tres continentes”

En “Confesiones de un sicario económico”, John Perkins describe cómo se utilizan los préstamos del Banco Mundial y del FMI para generar beneficios para las empresas de Estados Unidos y enterrar a los países con deudas enormes, que permiten a los Estados Unidos tomar control sobre ellos.

No es de extrañar que ex líderes militares civiles como Robert McNamara o Paul Wolfowitz, llegaran a dirigir el Banco Mundial.

La deuda que tienen estas naciones con los bancos internacionales, asegura que están controlados por los Estados Unidos, y eso los presiona para alinearse con EEUU, ayudándoles en sus invasiones o guerras o permitiendo el establecimiento de bases militares estadounidenses en sus tierras.

Si los países se niegan a “honrar” sus deudas, la CIA o el Departamento de Defensa de Estados Unidos hace cumplir su voluntad política, mediante golpes de estado o acciones militares.

Poco a poco, más y más personas están viendo cual es la conexión real entre los bancos y el militarismo …

LA GUERRA HACE RICOS A LOS BANQUEROS

De hecho, las guerras son la manera más rápida para que los bancos creen más deuda y por lo tanto consigan más ganancias. Así pues, no es de extrañar que amen tanto la guerra.

Prácticamente, todo el dinero se crea realmente como deuda.

El gran negocio de los bancos es crear más deuda…es decir, su negocio radica en la búsqueda de más personas que quieran pedir prestadas grandes sumas de dinero y que estén endeudadas.

Y la guerra es la máquina de creación de deuda más eficiente, porque para empezar, las guerras son muy caras.

Por ejemplo, el premio Nobel de Economia Joseph Stiglitz, estimó en 2008 que la guerra de Irak podría costarle a EEUU hasta 5 billones de dólares. Un estudio realizado por el Instituto Watson de la Universidad Brown de Estudios Internacionales dice que los costos de la guerra de Irak podrían superar los 6 billones de dólares, cuando se implemente el pago de los intereses a los bancos que prestaron el dinero.

Esto no es nada nuevo: ha estado ocurriendo durante miles de años.

Las guerras han sido un mecanismo utilizado por los bancos y los prestamistas a lo largo de la historia para endeudar a los reyes, mandatarios y presidentes que trataban de expandir sus imperios.

Además, la guerra también es beneficiosa para los bancos debido a la gran cantidad de materiales, equipos, edificios e infraestructuras que se destruye durante el conflicto.

Los países se endeudan masivamente para financiar las guerras y, a continuación, encima deben pedir prestadas enormes cantidades de dinero para reconstruirlo todo.

Este artículo, traducido de Washingtonblog.com, es un mensaje para todos esos idiotas que se dejan engañar con mensajes patrióticos o ideológicos para ir a bombardear o matar a gente desconocida a cualquier lugar del mundo, en nombre de “su patria”, la “democracia” o la “lucha contra la tiranía”.

Cualquier soldado que lucha en cualquier guerra de la actualidad, debería saber que lo hace solo para enriquecer a un grupo de psicópatas que están financiando hasta la última bala que se dispara en ese conflicto, incluídas las que le pueden matar a él, y que el verdadero móvil detrás de los conflictos que asolan el mundo es, sencillamente, el lucro.

Y eso no tiene nada de heroico, o de patriótico, ni tiene nada que ver con “el cumplimiento del deber”.

Es estupidez en estado puro.

¿Queréis saber quién es vuestro auténtico enemigo? Solo teneis que acercaros a la sucursal bancaria de la esquina y vereis su logo.

Cada vez que veais a un banquero en la televisión, sea el que sea y por educado y civilizado que parezca, debeis saber que esa es la persona que os lo está robando todo y que, tarde o temprano, os enviará a la muerte con una sonrisilla burlona en la boca …

¿Qué podemos hacer para impedir que continúe tanta injusticia?

(Fuente: http://www.washingtonsblog.com/; visto en El Robot Pescador)

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