jueves, 5 de marzo de 2015

LOS DIOSES DEL DINERO Y SU NUEVO ORDEN MUNDIAL: EL JUEGO FINAL HA COMENZADO (3ª parte)



En 1944, se celebró en Bretton Woods una conferencia internacional, en la cual se establecieron nuevas instituciones globalistas, incluidas las Naciones Unidas, el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial; de acuerdo con un diseño que se había trabajado durante la guerra de los dioses del dinero en el Consejo de Relaciones Exteriores.

Bajo el pretexto de establecer un régimen de paz y estabilidad en el mundo, EEUU organizó que las otras potencias occidentales fueran “castradas” militarmente; permitiendo a EEUU mantener y expandir su poderío militar.

Considerando que el experimento nazi fue terminado por la guerra, la Unión Soviética sobrevivió como gran potencia. Como principal aliado de Estados Unidos en la segunda guerra mundial, y a la luz de las intenciones armoniosas profesadas en la reunión de Bretton Woods, los soviéticos estaban ansiosos de una coexistencia pacífica con Occidente, a pesar de sus considerables diferencias ideológicas. Pero eso no encajaba en los planes de los dioses del dinero en su conformación su Gran Proyecto de dominación global.

Las puñaladas en Bretton-Woods, por debajo de la mesa,
como hace la gente elegante.
EEUU y Gran Bretaña, sometidos ambos al control de los dioses del dinero, inventaron el mito de la “amenaza comunista” y proclamaron la Guerra Fría, la cual sirvió para varios propósitos. En primer lugar, fue acompañada por una política de contención que tuvo por objeto evitar que los soviéticos, y sus primos ideológicos chinos, participaran en el auge económico de la posguerra, como también en las naciones bajo su protección, como Corea y Vietnam, que habían decidido una vía de gobierno socialista. En segundo lugar, la Guerra Fría sirvió de excusa a EEUU para continuar la expansión de su poderío militar y sus programas intervencionistas.

El proyecto global imperialista

Con EEUU como un súper poder sin límites, se impuso un régimen de paz dentro de lo que eufemísticamente se llamó el “mundo libre”. Sin necesidad de invertir en la defensa de sus naciones -ya que EEUU se encargaba ahora de ello- las antiguas grandes potencias europeas participaron junto con Estados Unidos en un gran programa de neo-imperialismo; que los condujo a la mayor época de crecimiento económico que el mundo haya visto.

El crecimiento se hizo la norma esperada; cualquier falta de crecimiento se considera una aberración. La expectativa de crecimiento se convirtió entonces en una parte estructural de las economías nacionales, lo que llevó a la financiación del déficit interno, el endeudamiento del gobierno y el aumento de las deudas nacionales contraídas con los bancos centrales. No había plan B: si el crecimiento flaqueaba -un temible episodio de recesión- el único recurso era pedir prestado aún más, y asi la economía continuaba funcionando.

El "boom" de crecimiento de posguerra condujo a una prosperidad sin precedentes en todo Occidente, lo mismo que en Japón, que considerado parte del pastel. Además, se introdujeron amplios programas de reforma social, tales como el Servicio Nacional de Salud del Reino Unido, e incluso de mayor alcance como la organización del estado de bienestar de Europa Occidental.

En parte debido a la disolución de los imperios tradicionales, y en parte debido a las medidas de la reforma social, existe la convicción en el mundo de la posguerra de que los valores democráticos fueron en aumento y que los gobiernos eran más sensibles a las necesidades y deseos de la gente.

Los valores de la Ilustración de libertad personal y los derechos de los ciudadanos fueron consagrados en la Declaración Universal de los Derechos Humanos de la ONU. Parecía que había llegado una nueva edad de oro de la democracia que procuraba la constante mejora de las condiciones sociales.

La estabilidad económica, junto al crecimiento económico perpetuo, junto con la paz garantizada por un benevolente Tío Sam era un sueño cumplido. Con su régimen de posguerra, los dioses del dinero había conducido al “mundo libre” hacia una burbuja de la dependencia.

La Carta de la ONU garantiza el principio de la soberanía nacional, y nadie (a excepción del ex presidente de Francia Charles de Gaulle) pareció darse cuenta de que cuando alguien más garantiza tu soberanía, es que ya no tienes soberanía.

El crecimiento se convirtió en el nuevo opio del pueblo, y nadie pareció darse cuenta de que el crecimiento eterno en un planeta finito es una imposibilidad matemática. Con la mayor parte del mundo voluntariamente atado a la correa de la dependencia del liderazgo estadounidense, y con EEUU firmemente bajo el pulgar de la Reserva Federal, los dioses del dinero ahora podrían pasar a conducir al mundo por el camino del Edén hacia la subyugación total.

Nixon, reverso del rey Midas: cuando le dejaron hacer,
el oro empezó a esfumarse.
La desestabilización global y el proyecto Nixon del patrón oro

Por casi 30 años, desde 1944 hasta 1971, el sistema de Bretton Woods funcionó más o menos como se planificó. El dólar estaba vinculado al oro, con otras monedas vinculadas al dólar, y proporciona la estabilidad financiera prometida. El crecimiento siguió proporcionando la prosperidad esperada y el aumento de los niveles de vida.

Sin embargo, con EEUU envuelto en una guerra costosa e imposible de ganar en Vietnam, la economía estadounidense comenzó a fallar.

En 1971, con el fin de continuar financiando la guerra, Nixon sacó el dólar del patrón oro. El proyecto de la Guerra Fría había brindado la oportunidad de abandonar el proyecto de estabilidad. Los valores de la moneda ahora podrían fluctuar, lo que permitió la especulación monetaria y la introducción de la incertidumbre en la valoración de las transacciones internacionales.

Sin gran daño al principio, el pilar central de la estabilidad financiera había sido retirado. Hoy en día, sólo un pequeño porcentaje de las transacciones en divisas tiene que ver con la economía real, y el resto con la especulación desenfrenada y desestabilizadora.

La auténtica "iron maiden". ¿Causó su abuso de la laca
el agujero de la capa de ozono?
En 1980 los dioses del dinero impulsaron su proyecto de desestabilización a una escala mayor. Lograron que sus agentes, Ronald Reagan y Margaret Thatcher, tomaran el liderazgo en EEUU y el Reino Unido, y se puso en marcha una campaña de propaganda en los medios de comunicación, para reintroducir la doctrina largamente desacreditada de la economía del laissez-faire (dejar hacer) que había creado las terribles condiciones narradas por Charles Dickens sobre la época victoriana.

Sobre la base de un análisis económico fraudulento promulgado por la Escuela Economía de Chicago, a cargo de Milton Friedman, se afirmó que la reducción de impuestos y regulaciones a empresas corporativas daría lugar a una economía más fuerte cuyos beneficios irían a parar a todos, incluyendo incluso a los presupuestos gubernamentales.

El carismático Ronald Reagan habló de “sacar al gobierno de nuestras espaldas”, y proclamó que “el gobierno no era la solución sino es el problema”.

Hay, por supuesto, mucho de verdad en esas palabras, pero el aumento de poder de las corporaciones a expensas del gobierno no era en absoluto un camino a la prosperidad, ni a la libertad personal.

Mal actor en un papel a su medida.
Alguien se preguntará cómo de una carrera como actor de cine y televisión, este personaje saltó a la presidencia; pero el misterio se desvanece cuando nos damos cuenta de que el principal trabajo de un presidente de EEUU es mentir convincentemente a un público crédulo, en apoyo a los programas de los dioses del dinero.

Junto con la reducción de impuestos y regulaciones corporativas, las nuevas políticas económicas promovieron que los inversionistas trasladaran sus operaciones a países con bajos salarios, lo que llevó a la desindustrialización de EEUU y Gran Bretaña. El sistema de Bretton Woods se fue socavado sistemáticamente; así lo demuestra la disminución de la estabilidad y la prosperidad.

Richard K. Moore / New Dawn magazine ; traducido por @dacha1953
(Visto en: http://periodismo-alternativo.com/)

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