viernes, 27 de marzo de 2015

EL MESÍAS DEL CÉSAR (1ª parte)




Todo el que ha investigado los orígenes históricos del cristianismo sabe de la singular inexistencia de testimonios acerca de Jesús durante varias generaciones posteriores a su muerte, para empezar a aflorar toda una pléyade de evangelios en un momento situado muchas décadas después de su supuesta crucifixión. Los exegetas suelen justificarlo afirmando que la transmisión de sus enseñanzas fue oral hasta que, con una simultaneidad que solo puede explicarse por alguna urgencia súbita, comenzaron a ponerse por escrito. La explicación que propone Joseph Atwill en su obra "Caesar´s Messiah. The Roman Conspiracy To Invent Jesus" ofrece una explicación alternativa bastante más coherente: en algún momento de la sublevación judía contra Roma un grupo de intelectuales judíos pergeñó una ficción mesiánica útil a los emperadores romanos.



De acuerdo con las invesigaciones de Joseph Atwill, en algún momento después de la guerra entre los romanos y los judíos el cristianismo fue creado por parte de un eminente grupo de ricos intelectuales judíos que trabajaban para los emperadores Flavios. Estos crearon la religión para servir como una barrera teológica para evitar que el judaísmo mesiánico volviera a levantarse en contra del imperio.

También el autor de este revelador trabajo, a través de diversas fuentes y relaciones, ha presentado un análisis que demuestra que la historia del ministerio de Jesús en los Evangelios se construyó como una sátira "profética" de la campaña militar de Flavio Tito a través de Judea. Esta sátira utiliza hábilmente paralelos tipológicos para demostrar que Tito era el verdadero "Cristo" que los cristianos, sin saberlo, han estado adorando. Al cabo de más de 2.000 años, el camino hacia la comprensión del verdadero significado de los Evangelios es clara. El primer paso es simplemente reconocer que Jesús fue creado como una figura profetizada que se presenta como real. Esto se estableció a principios de los Evangelios, en Mateo, donde la vida de Moisés, el primer salvador de Israel, fue utilizada como la base para Jesús, el segundo salvador de Israel.


El uso de paralelos tipológicos para vincular a Jesús con Moisés fue diseñado para crear la impresión de que la literatura judaica siglos antes había "previsto" la venida de Jesús. Sin embargo, el hecho de que los autores de los Evangelios crearan a Jesús como un personaje tipológico (tipológico: que representa un determinado arquetipo o modelo), apoya firmemente la tesis de que la vinculación entre Jesús y Tito también fue creada deliberadamente. Supongamos que un criminal es conocido por cometer sus crímenes con un arma muy inusual, como una bola de boliche. Una escena del crimen donde la víctima tiene el cráneo aplastado con un cuenco en la cabeza sugeriría fuertemente al mismo autor. El mismo tipo de pruebas pesa en contra de los autores de los Evangelios. Es implausible que uno de los pocos grupos que utilizaron la tipología como un recurso literario no estuviera también involucrado en el establecimiento tipológico en la creación de la figura literaria de Jesús.

Incluso si Jesús no fuera un personaje tipológico, la relación entre su ministerio y la campaña militar de Tito en Judea sería, en sí misma, prueba que una se basó en la otra. Los paralelos entre el ministerio de Jesús y la campaña Militar de Tito, ambos curiosamente llamados "hijos de Dios" no sólo se limitan ha ocurrir en los mismos lugares, sino además en la misma secuencia. Esta es la prueba más clara de que Tito nos dejó las pruebas para que descubriéramos en los mismos evangelios que él había tenido éxito en sus esfuerzos para hacer que los judíos lo llegarán a llamar "Dios", y la prueba que nos dejó fue el que se haya convertido en el Cristo que la cristiandad ha adorado durante miles de años.

Para ver la relación entre Jesús y Tito, todo lo que se necesita es comparar el ministerio de Jesús con la guerra entre los romanos y los judíos, relatada por Flavio Josefo. Aunque, extrañamente este punto de vista ha sido pasado por alto por los historiadores, es uno que debe ser estudiado por varias razones. En primer lugar, porque Jesús dijo que todas sus profecías se cumplirían antes que la "generación perversa" de los judíos falleciera. Para los judíos de esta época, una generación tenía una duración de cuarenta años, y de acuerdo a Flavio Josefo la guerra contra los judíos mesiánicos llegó a su fin "milagrosamente" cuarenta años después de la supuesta resurrección de Jesús. Por lo tanto, los Evangelios deben leerse en el contexto de la guerra, literalmente, como la instrucción que Jesús nos dejó. Además, la historia es escrita por los vencedores. Desde que los Flavios fueron los vencedores en la guerra contra el movimiento mesiánico en Judea, todas las historias relacionadas de la época, incluyendo los Evangelios, deben entenderse como obra de los Flavios, o bien aprobadas por su estricto ministerio de censura. Una vez que los Evangelios son vistos desde una perspectiva de un miembro del círculo íntimo flaviano, la relación entre Jesús y Tito se hace evidente.

(Fuente: Leonardinsky)


71 comentarios:

  1. ¿Que el emperador Tito es Cristo?: ya había oído decir que Cristo fue en realidad Julio César, o Vespasiano. Qué se yo. Cualquier cosa con tal de vender libros o documentales, engañando a profanos. ¿Que Tito se presentaba como hijo de Dios?: creo que todos los emperadores se presentaban como tales, para legitimizar su mandato, desde tiempos de Octaviano.

    Tito murió en el año 81 d.C. Se considera que el primer evangelio (el de Marcos) se escribió ente el 65 y el 70. Por no hablar de las epístolas de Pablo, varias décadas anteriores a éste. ¿Hace falta seguir? Dejen de engañar. O lean. O informénse mejor. Lo que prefieran.

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    1. Desde luego frases del supuesto Jesús como "dar al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios" tiene toda la pinta de ser propaganda romana.

      Y en una de las primeras batallas de Tito Flavio contra insurgentes judios, estos estaban dirigidos por un caudillo llamado Jesús. Los judíos fueron aniquilados. Y ahí arranca la campaña de Tito Livio. Y sus andanzas por esas tierras coinciden cronológicamente con las andanzas de Jesús, el nuevo Mesías, que sospechosamente era pacífico, (poner la otra mejilla), al revés de otros Mesías judíos de la época, que eran militaristas y pendencieros.

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  2. Efectivamente, Tito murió en el año 81, solo que la conquista de Jerusalén se produjo en el año 70, una de las fechas manejadas como posible año de redacción del Evangelio de Marcos (por cierto, claramente dirigido a los paganos, y parece que redactado en Roma), lo que redunda en apoyo de la tesis de Atwill.

    En cuanto a las epístolas de San Pablo, en ningún momento parecen referirse a un personaje histórico, sino a una fabulación, como el mismo autor reconoce en Romanos 3, 7.

    Me temo que, aunque la investigación histórica pueda ofender sus creencias, amigo anónimo, hace falta seguir.

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  3. ¿Que Pablo reconoce que Jesús es una fabulación en su carta a los romanos?: ¿pero usted tiene comprensión lectora? Deje de engañar...
    En cuánto a Marcos: los estudiosos de hoy en día rechazan unánimamente que fuera redactado en Roma: Se da casi por segura el lugar de composición Antioquía, sobre el año 65, compuesto por una comunidad griega en tal idioma, basándose en un texto arameo muy anterior. Vuelvo a repetir: deje usted de engañar.

    ¿No es absurdo que los evangelios enmascaren a Tito, cuando en ellos se nombra a otros césares como Augusto, Tiberio, Claudio e incluso, indirectamente, a Nerón? Vaya manera de enmascarar y trasladar los hechos a Judea.

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    1. "Pero si por mi mentira la verdad de Dios abundó para su gloria, ¿por qué aún soy juzgado como pecador?" (Cita aludida, según la versión de la Biblia Reina Valera 1960).

      Amigo, yo no trato de engañar, sino de mostrar los puntos débiles de una apologética ajena al análisis histórico. Y si digo "parece que ..." no afirmo. Agradezco que se me señale algún error en el que pueda incurrir, pero de ahí a suponer en mí una intención es insidiosa va un abismo. Señalar lo seguro como seguro, lo probable como meramente probable y lo indemostrado como indemostrado es un ejercicio de honestidad que le agradecería practicara también. Si lee con atención entradas precedentes que ya han tratado acerca de la información histórica con que contamos acerca del origen del ciristianismo -por ejemplo, http://astillasderealidad.blogspot.com.es/2012/05/creadores-de-dioses-el-secreto-tras-el.html y http://astillasderealidad.blogspot.com.es/2012/05/creadores-de-dioses-el-secreto-tras-el_205.html- podrá comprobar en qué si ha habido engaño, y por parte de quienes.

      Y sí, si se enmascara a un personaje histórico, lo lógico es no nombrarle directamente, sino representarle solo mediante su alegoría. Por entendernos: Clark Kent no puede salir en una viñeta si quien sale es Superman. Creo que esto lo puede entender.

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  4. Pablo no habla en tal frase de Jesús sino del pecado en general humano, en oposición a la verdad de Dios. No sea reduccionista, no lea sólo lo que quiere: lea el contexto.
    En cuanto a lo que dice de Superman y Clark Kent: el ejemplo es absurdo. Pues yo no digo que por qué no se nombra a Tito (pues se supone que está enmascarado), sino por qué se nombra a otros emperadores romanos: si todo es una impostura romana flavia hecha para engañar, sobrarían tales alusiones. Lea a Antonio Piñero y otros historiadores serios. Buenas tardes.

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    1. Sinceramente, no veo por qué sobran referencias a emperadores cuando se pretende contextualizar una fabulación. Y en cuanto a la interpretación que usted propone para la cita de Pablo, pues eso, es una interpretación.

      Le agradezco la sugerencia sobre "historiadores serios" a los que leer, pero no tengo mucha fe en que puedan explicar satisfactoriamente por qué San Pablo ignora tantos detalles sobre la vida de Jesús que luego aparecen en los Evangelios: virginidad de María, milagros, nacimiento, los 12 Apóstoles, ... Como dice Marcus Borg -por cierto, teólogo, le dejo a Vd. decidir si "serio" o "cómico"- “Al escribirse los evangelios después de las cartas de Pablo vemos que éstos no son el origen del cristianismo, sino su producto".

      Y, por supuesto, si Piñero resuelve el enigma, seré su fan número uno.

      Un saludo.

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  5. Poseso de gerasa, es cuanto menos un curioso nick, parece hacer referencia a la visita de Jesus a la region de lo gerasenos, donde encontro un poseso geraseno y expulso al espiritu inmundo que le poseia a una piara de cerdos, no es asi?. He leido muchas "teorias" acerca de Jesus, pero como el otro que ha comentado creo que son pura desinformacion. La coherencia, cohesion y la profundidad que se encuentra en los evangelios canonicos es suficiente prueba de su verdad.

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    1. Soy el primero que reconocerá sin ambigüedad la profundidad de la figura de Jesús, probablemente la más inspiradora de nuestra civilización, pero ¿coherencia y cohexión en los Evangelios canónicos? Leélos con atención, porque las contradicciones entre ellos son continuas: no se ponen de acuerdo en la fecha del nacimiento de Jesús (en el Evangelio de Mateo se afirma que el nacimiento de Jesús fue dos años antes de la muerte de Herodes, mientras que si es a Lucas a quien tenemos que hacer caso, Herodes ya llevaría nueve años muerto en el momento del nacimiento de Cristo), en su genealogía, en la identidad exacta de los doce apóstoles, en si compareció ante el Sanedrín (Mateo, Marcos y Lucas así lo afirman, Juan lo ignora) y si fue sentenciado por él (aquí Mateo y Marcos difieren de Lucas), en dónde se apareció resucitado a sus discípulos, etc., etc.

      Hay más coherencia entre el Quijote de Avellaneda y el de Cervantes, pero eso no es suficiente para afirmar que don Quijote de la Mancha existió realmente.

      Admiro la inspiración literaria de los Evangelios -de los que, como bien dices, he tomado mi "nick"-, pero creo un error considerarlos documentos históricos.

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  6. Con coherencia, cohesion y profundidad me he referido al mensaje esencial del texto, y no a lo adecnotico, como puede ser quien gobernaba o los acontecimientos historicos exactos, pues los evangelios, que yo sepa , son la recoleccion escrita que hicieron los primeros cristianos años despues.
    Es normal por tanto encontrar algunas diferencias en las circunstancias historicas exactas que rodearon la vida de Jesus, y ademas eso mismo en cierta manera prueba su autenticidad, pues si alguien hubiese querido"inventar una historia", probablemente hubiese puesto mas interes en documentarse exhaustivamente para lograrlo.
    Pero en lo esencial, el mensaje de Jesus y sus hechos, que es lo realmente importante para los evangelistas, es coherente , cohesionado y profundo, y da veracidad a los evangelios canonicos.

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    1. ¿La falta de rigor histórico es prueba de validez histórica?
      Pues, vale.

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  7. Si alguien quisiese inventarse una historia e intentara pasarla como verdadera, no trataria al menos que los datos historicos que la rodeasen fuesen lo mas rigurosos posibles?
    Ahora bien, si alguien de buena fe trata de trasladar a sus contemporaneos algo que ocurrio años atras, lograria contar lo mas importante, pero probablemente olvidando o reconstruyendo lo mejor que pudiese los detalles que considerara
    menos importantes.
    El valor historico de los evangelios reside en la coherencia interna de su mensaje, como no puede ser de otro modo ya que tratan justamente de la verdad.
    Creo que es un argumento solido para este caso concreto en que se acusa a un documento historico de ser una invencion, en ningun momento lo estoy generalizando a todos los documentos antiguos, y tampoco he dicho que en general la falta de rigor historico sea prueba de validez historica.

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    1. Lo singular es que, frente a lo lógico y razonable, en el caso de Jesús aparecen más detalles y precisiones respecto al personaje cuanto más se alejan en el tiempo los testimonios sobre él.

      Ya he hablado de las muchas omisiones y circunstancias que Pablo ignora y que luego aparecen en los Evangelios, lo que hace, cuando menos, sospechar que con Jesucristo se da la elaboración de un mito, en el que se proyecta sobre un personaje -quizá histórico- toda una mezcolanza de expectativas mesiánicas, rituales paganos, ideas gnósticas y otras hierbas que hacen del retratado más un símbolo que una persona.

      Por esa naturaleza mítica creo que no podemos hablar de "verdad" literal respecto a los Evangelios, puesto que su valor, como en todo mito, es de orden conceptual, espiritual o simbólico. Es el acento en la parte significante del texto -no en su significado- lo que ha llevado a que se trate del escrito más necesitado de interpretación de toda la historia de la humanidad, puesto que su literalidad difícilmente puede ser aceptada como "verdadera".

      Un botón de muestra: si leemos en Mateo 24 el anuncio acerca del juicio final y el retorno del Hijo del Hombre, nos encontramos con que Jesús dice a sus discípulos "no acabará esta generación hasta que se cumpla todo esto" (versículo 34, recogido también en Marcos 13,30 y Lucas 21,32). Ahí sí que los exegetas tienen que hacer auténticas cabriolas intelectuales para calificar de "verdadera" dicha afirmación, algo innecesario si vemos en estas palabras la proyección de una expectativa apocalíptica por parte de unos autores que, sencillamente, fabulan sobre su momento histórico.

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  8. Si lees varios periódicos que relatan un suceso ocurrido ayer: no se encuentran en estos inexactitudes, contradicciones, casi pareciendo sucesos dispares? Si eso ocurre con algo ocurrido ayer...Que no ocurrirá con algo que pasó hace dos mil años! Se pide exactitud en los evangelios, sin exigir lo mismo de Plinio o Tácito, qué se yo, cuando hablan del incendio de Roma,por ejemplo.
    La disparidad en los detalles prueban la autenticidad de los evangelios, siendo éstos tradiciones orales no recordados por igual por todos los que lo vivieron.
    Y que Pablo no de casi detalles biográficos de Jesús es más o menos normal cuando se tiene en cuenta que no le conoció personalmente.

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    1. La disparidad en los detalle podría, como mucho, no ser considerada evidencia de falsificación, pero nunca prueba de validez. El problema con el cristianismo literalista es que no hay testimonios históricos de peso respecto a la existencia de Yeshuá bar Yusuf, sino, efectivamente, relatos orales puestos por escrito dos generaciones después de su supuesta muerte. Y eso, en una época tan rigurosamente documentada, hace pecar de endeble la existencia del personaje.

      Es cierto que Pablo no conoció a Jesús en carne mortal, aunque se le "apareció", según relata en sus Epístolas. Lo singular es que Pablo no transmite nada de las enseñanzas de Jesús, por lo que no se puede hablar de de una evangelización paulina basada en lo que predicó Jesús, sino en una religión basada en él, centrada en la resurrección. El Jesús de Pablo parece un arquetipo gnóstico, no un ser de carne y hueso. Una cosa es que no conociera a Jesús, y otra que no cite ni un solo sermón del Jesús de los Evangelios. Si la información sobre el personaje le llega de segunda mano, ¿qué recibe Pablo, y de quién?

      Obviamente de las mismas comunidades que primero persiguió, pero lo extraño es que éstas no parecen depositarias de la profusión de anécdotas, enseñanzas, milagros y hechos atribuídos a Jesús que una generación después van a proliferar como setas, algo fácil de entender, en la medida en que toda una mitología previa se va a proyectar en él, como han documentado numerosos investigadores.

      Me temo que el dictamen de Porfirio -"“Los evangelistas son inventores, no historiadores de los acontecimientos en torno a Jesús" sigue siendo válido.

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  9. Jesús, hijo de Dios, vivió como un hombre humilde, como un carpintero, no como un emperador, y se rodeó de gente humilde y no de cronistas cortesanos, y es de ellos de los que nos ha llegado el testimonio de los evangelios, a través de la rica tradición oral que se mantuvo entre sus seguidores y los recuerdos escritos de aquellos que le conocieron personalmente.
    ¿Sobre cuando fueron redactados?, pues es muy difícil saberlo con exactitud.
    Pero por poner el ejemplo del Evangelio de Mateo, según dice la antigua tradición, lo más probable es que fuese redactado primeramente por el apóstol Mateo, al que Jesús dijo "sígueme", y más tarde hacía el año 75-90 un autor desconocido, sabio conocedor de la Biblia le diese su redacción final.
    ¿Qué no tiene rigor histórico?, si te refieres con eso a las diferencias entre los evangelios, pues bien si coges a cuatro personas que han presenciado algo, y les preguntas por separado, probablemente te darán detalles diferentes de lo que han presenciado, pero si en lo esencial todos ellos concuerdan, pues a mi me parece que es suficiente prueba de la verdad de su testimonio en lo esencial.
    En cuanto a San Pablo, ¿Qué recibe Pablo y de quién?, pues el mismo lo dice en la epístola a los gálatas 1,11, "pero sabed, hermanos, que el Evangelio que os prediqué no es doctrina de hombres, y tampoco lo recibí o aprendí de un hombre, sino por una revelación de Cristo Jesús"

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    1. Tal vez Pablo no nombre sermones de Jesús porque escribe a personas que han conocido a éste -nombra a Pedro y a Santiago, hermano del señor -y tal cosa sería una redundancia. Pablo habla del cristo resucitado -aunque si habla del jesus histórico: que nació de mujer, que era de la estirpe de David, que murió crucificado e incluso habla de la última Cena -,nunca,eso sí gnóstico, cuyas ideas son principalmente del siglo II.

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    2. Amigo, esto amenaza con prolongarse hasta el infinito, como ejemplo justamente de la necesidad de justificación constante del Evangelio. Que no tengamos otro testimonio de un mesías del siglo I juzgado por el procurador romano durante la Pascua judía que las deposiciones tardías de sus seguidores convierte su historia, cuando menos, en dudosa (y tan fiable como la de, pongamos, Hércules). Los historiadores, filósofos, poetas, científicos y oficiales del gobierno contemporáneos le ignoran, y los posteriores le citan a través de lo que sus seguidores proclaman, sin que haya referencias a su existencia al margen de dicho culto.

      Por otra parte, San Pablo parece "negociar" con Pedro y Santiago las esferas de influencia sobre los fieles, más que buscar el consenso doctrinal. Si habla de otro Cristo distinto al de las comunidades judías es un tema que, sinceramente, me desborda, pero su "acuerdo de mínimos" con Pedro en Antioquía apunta a ello.

      Finalmente, aunque tu argumentación está siendo mesurada y elegante, cosa que no siempre caracteriza a los comentarios del blog, quiero recordarte que estás ignorando mi referencia a Mateo 24, 34 como ejemplo de la falta de rigor en el contenido de los Evangelios.

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  10. El hecho de que no existan testimonios oficiales, históricos o literarios acerca de la figura de Jesús, no es prueba de que su historia sea inventada. Como ya he mencionado, Jesús se rodeó de gente humilde pues era humilde, así que pasó bastante desapercibido para sus contemporáneos. Para quien no pasó desapercibido fue para sus seguidores, que con el tiempo fueron creciendo y por tanto cobrando en importancia para los registros oficiales. Desconozco si existen muchos registros históricos de ese lugar y época concreta, pero dudo que quedasen muchos hoy en día. Por ejemplo, en el caso de que se llevase un registro de juicios en la Jerusalén de aquel tiempo, probablemente hubiesen sido destruidos a los pocos años por una simple cuestión de espacio en los archivos, y eso si se registraban los juicios, algo que dudo.
    Y en cuanto a las autoridades judías de la época, pues estaban más que interesados en borrar cualquier referencia a Jesús por razones obvias.
    En cuanto a los historiadores, poetas y científicos, a menos que le hubiesen conocido directamente, no habrían sabido nada de él, pues a diferencia de hoy en día que vivimos en una sociedad interconectada, no era fácil saber que ocurría en aquellos momentos en lugares distantes, así que poco podrían haber escrito de él.
    Incluso hoy en día, desconocemos la inmensa mayoría de las cosas que están pasando en el mundo en estos mismos momentos.

    En cuanto a San Pablo, obviamente se refiere al Jesús histórico resucitado, y en cuanto a su polémica con Pedro, si no recuerdo mal trataba acerca de si los gentiles conversos debían guardar o no las costumbres judías (Circuncisión, no comer cerdo, etc...). San Pablo prefiere centrarse en lo más importante, que es el cambio interior del cristiano a la luz de la enseñanza del amor de Jesús, y dejar el seguimiento externo de la ley para después. En lo esencial, por tanto estaba de acuerdo con San Pedro.
    En cuanto a la posibilidad gnóstica de San Pablo queda absolutamente descartada, ya que la visión de Jesús del Dios Padre es radicalmente opuesta a la descripción del demiurgo de los gnósticos.

    Y en cuanto a tu referencia a Mateo 24,34, es difícil de interpretar, tengo mis propias ideas, pero prefiero no exponerlas porque podrían estar equivocadas. La cuestión es que interpretar la palabra de Jesús, no es interpretar la palabra de un hombre cualquiera, sino la de Dios, lo cual resulta complicado a veces, pues nuestro entendimiento de la realidad es limitado. No obstante, lo esencial de su mensaje es comprensible por cualquiera que se acerque al mismo con un corazón sincero y una mente dispuesta.

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    1. Temo que estamos hablando de un lugar y de una época respecto a la cual disponemos de una documentación si no exhaustiva, si extraordinariamente amplia, y que en nada refuerza la historicidad de Jesús. En cuanto a que las autoridades judías hubieran querido borrar su recuerdo, es sencillamente absurdo: la condena de Jesús, dictada por el Sanedrín y aceptada por los romanos, sería una prueba de su poder y de su capacidad para someter a los rebeldes de la que lo lógico sería jactarse. Nadie esconde sus triunfos. Aún así, en el mundo judío no quedan reseñas sobre Jesús. Filón muerto hacia el año 50 nada sabe de él. Josefo nacido en el año 37 y que escribió hasta finales de siglo sienta su condena en algunas líneas como un suceso vulgar y al enumerar las sectas omite a los cristianos.

      Un escritor hebreo, Justo de Tiberiades compuso una historia hebrea desde Moises hasta finales del año 50 y no cita siquiera el nombre de Jesucristo.

      Plutarco nacido 50 años después de Jesucristo, historiador eminente y concienzudo no pudo haber ignorado, de conocerla, la existencia de Cristo y «sus proezas». Séneca no dice una palabra de Cristo aunque hablando de los cristianos no los distingue de los hebreos.

      El mismo silencio de la historia hacia Jesús, se produce hacía los apóstoles acerca de los cuales no existen más documentos que los eclesiásticos.

      Los únicos autores profanos que han hablado de Cristo fueron el historiador hebreo Josefo, Tácito, Suetonio y Plinio. Se demuestra que Suetonio y Plinio entran en contradiciones y se excluyen uno a otro y las pocas líneas de Josefo y Tácito han sido falsificadas.

      La vida, el pensamiento, las acciones y la doctrina de Jesús son la proyección en una persona de las profecías del Antiguo Testamento. Y sus milagros son una reexposición de los atribuídos a diversas divinidades de la antigüedad, desde Osiris y Mitra hasta Dionisio.

      El gnosticismo presente en Pablo probablemente sea una adherencia posterior, hablamos de la época en que la pervivencia de los escritos solo era posible si eran copiados, fenómeno en el que la fidelidad al texto original no era muy valorada.

      Finalmente, Mateo 24, 34 sigue siendo un hueso duro de roer, si me permites la expresión, para considerar "verdadera" la Buena Nueva.

      Ante la ausencia de registros históricos sobre la existencia de Jesús, creo que ésta ha de ser puesta, al menos, entre comillas. Y que es más lógico considerar al personaje un mito que alguien que existió tal como nos es presentado.

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  11. ¿Una época de la que tenemos una documentación exhaustiva?, ¿Dónde?, ¿Cuáles? miles de historiadores te darían las gracias si les dijeses donde encontrar registros y documentos históricos originales de la época. Te recuerdo el alboroto que se produjo cuando se descubrieron los rollos del mar muerto o los manuscritos de nag hammadi.
    Luego das los nombres de un montón de historiadores, como Filón de Alejandría, que al no vivir en Jerusalén justo en esa época, el único modo que hubiesen tenido de mencionar a Jesús sería a través de lo que hubiesen oído de segundas o terceras personas. Por tanto sería muy fácil entrar en contradicciones como dices de Suetonio y Plinio, y en cuanto a que las citas de Josefo y Tácito han sido falsificadas, pues no tengo ni idea de cual es la base de tal acusación y reconozco que tampoco conozco que dicen tales citas.
    En cuanto a que algún historiador hubiese estado justo en Jerusalén en la época en que Jesús estuvo por allí, y hubiese podido presenciar en primera persona el juicio público, pues no sé si alguno pudo coincidir, ¿sabes de alguno?

    En cuanto a que las autoridades judías hubiesen querido jactarse de su triunfo, ¿Qué triunfo?, según las escrituras la crucifixión y muerte de Jesús fue acompañada de una serie de signos cuanto menos preocupantes para las autoridades religiosas. Mateo 27,51 "En ese mismo instante la cortina del templo se rasgó en dos partes de arriba a abajo; tembló la tierra, las rocas se partieron, algunos sepulcros se abrieron y los cuerpos de muchos creyentes que habían muerto resucitaron"
    Y más adelante se deja claro la actitud de las autoridades judías sobre Jesús cuando pidieron a Pilato en Mateo 28,64 "Por eso manda que sea vigilado el sepulcro hasta el tercer día, no sea que vayan sus discípulos, roben el cuerpo y digan al pueblo que ha resucitado al tercer día. Ese sería un engaño más perjudicial que el primero"
    Sus acciones demuestran su preocupación de que la mayoría del pueblo empezase a creer en Jesús, pues eso les habría hecho perder el poder.
    Ante los sucesos acaecidos tras su muerte, que probablemente se habrían presenciado en todo Jerusalén, (no como los milagros, que solo los habrían presenciado sus seguidores), solo tenían tres opciones: reconocer que habían matado al mesías (lo que les hubiese puesto en una situación terriblemente comprometida) , negar que se hubiese producido tales sucesos (algo difícil, pues los signos los habrían presenciado un gran parte del pueblo) o bien guardar silencio sobre todo el asunto hasta que las aguas se hubiesen calmado generaciones después que ya no hubiesen presenciado directamente los signos tras la muerte de Jesús.
    Conociendo sus acciones previas, resulta más lógico pensar que optaron por la última postura.

    La vida de Jesús no es una proyección de las profecías del antiguo testamento, es su cumplimiento. Por supuesto esas profecías existían previamente a Jesús y hubiese sido muy fácil para otros proyectarlas con anterioridad en sus dioses particulares, como aquellos que mencionas.

    En cuanto a Mateo 24,34, te aseguro que hay más cosas que no sé como interpretar, por las razones que ya te expliqué antes, pero me quedo con lo esencial del mensaje de Jesús, que es lo importante.

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  12. Ya te he citado historiadores judíos y romanos tanto contemporáneos de los hechos como próximos en el tiempo, tiempo de un imperio que, no lo olvidemos, empieza a generar su burocracia, sus crónicas y sus registros (el nacimiento de Jesús se sitúa en un censo).

    Eso por no nombrar a Tito Livio, Catulo,
    Juvenal, Marcial, Plutarco, Justo de Tiberia, Apolonio de Tiana, Valerio Máximo, Quintiliano, Teón de Esmirna, Damis, Crisóstomo, Gelio, Fedro, Floro, Patérculo Rufo, Arbitro, Apiano, Estacio y una lista de historiadores del siglo I que documentan con enorme precisión la época en que supuestamente predicó Jesús, sin hacer la menor referencia a su figura, sus milagros, su muerte y su resurrección.

    Si, como dices, hubieran tenido noticia de segunda, tercera o cuarta mano de un personaje tan prodigioso (no creo que haga falta un cronista a pie de cruz en la Pascua de su supuesta muerte) no hubieran dejado de registrar sus hechos, pero el caso es que no parece que, en caso de conocerlos, los hubieran considerado dignos de ser puestos por escrito.

    Ningún documento de la época recoge la matanza de los inocentes, una historia que parece un mito.

    Ningún documento romano nombra la historia sobre el censo que ordenó Herodes, en la ciudad natal de cada habitante, y que llevó a José y María a Belén, no encuentra respaldo en los documentos romanos. Es importante recalcar que ningún gobernador hizo viajar a las gentes a sus ciudades de origen para ser censadas. Eso es absurdo, poco práctico y no sirve al verdadero propósito que tiene un censo: Saber qué personas viven en una determinada zona para colectar impuestos. Esta leyenda no tiene ninguna base histórica.

    Ni tampoco existe referencia alguna a sucesos que debieron ser percibidos por muchas personas entre ellos los historiadores de la época:

    - El terremoto durante el fallecimiento de Jesús.

    - La oscuridad durante su muerte (¿Eclipse de sol?)

    - Los muertos resucitados que caminaron por las calles de Jerusalén y que “Muchos vieron” según los evangelistas, y solo según los evangelistas.

    - Los dos milagros de la multiplicación de panes y peces donde, según la Biblia, Jesús alimento a mas de 5 mil personas en cada oportunidad.

    - La estrella que guió a los “Magos de Oriente” que no fue visualizada ni referida por ningún astrónomo de la época.

    El sentido común nos dice que para probar una afirmación extraordinaria hacen falta pruebas extraordinarias. Y estas, sencillamente, no se dan.

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  13. En cuanto al argumento de tu penúltimo párrafo, lo que presentas, seas consciente o no, es aquella teoría de la "imitación diabólica" con que Tertuliano pretendía refutar la acusación de Celso de que la historia de Jesús repetía mitos paganos. Claro que existían las profecías que se supone cumple Jesús, Es que, de hecho, muchas de ellas eran ajenas al mundo judío, y fueron los muñidores de los Evangelios quienes las integraron en su fabulación, adaptando al mundo judío la antigua religión mistérica de los paganos. Como colofón de su contraargumentación contra la acusación de plagio, Ireneo, Justino y Tertuliano, entre otros de los llamados Padres de la Iglesia, recurrieron a uno de los argumentos más absurdos de todos los tiempos, acusaron al diablo de ¡«plagio por anticipado», de copiar arteramente la verdadera historia de Jesús antes de que sucediese en realidad en un intento de engañar a los crédulos!

    Penúltimo, vuelvo a reiterar que el Nuevo Testamento es el libro cuya interpretación "canónica" es la más forzada de toda la historia, puesto que no solo la promesa que cita Mateo -"Yo os aseguro que entre los aquí presentes hay algunos que no gustarán la muerte hasta que vean al Hijo del Hombre venir en su reino ... no pasará esta generación hasta que todo esto suceda"- no se sostiene como verdad, sino que tiene otros fragmentos aún más reveladores del interés a que responde, y que ya te iré citando si este cruce de comentarios se prolonga. Por hoy baste con Marcos 7,6-13, en que Jesús cita el Antiguo Testamento en sus argumentos contra los fariseos.

    Nada extraño hay en ello, excepto que Jesús cita la versión griega mal traducida del Antiguo Testamento, que se ajusta exactamente a su propósito, en vez de citar el texto hebreo original, que dice algo muy diferente y que no le sirve para su argumento.

    Que Jesús el judío cite una mala traducción griega de la Sagrada Escritura judía para impresionar a fariseos JUDÍOS ORTODOXOS es sencillamente impensable. Pero sí tiene sentido si todo el incidente lo inventó uno de los muchos cientos de miles de judíos que hablaban griego en lugar de su lengua materna y que no podían leer las Escrituras a menos que estuvieran traducidas, con lo cual atribuían a Jesús sus propios errores de comprensión.

    Por último, quedarse con un mensaje esencial y no con la literalidad de un texto que se proclama "palabra de Dios" es lo que corresponde a una obra cuyo valor es simbólico, no histórico.

    Un saludo.

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  14. Amigo, no he dicho nunca que no me quede con la literalidad de los Evangelios, sí creo en su literalidad, lo que dije es que algunas cosas no soy capaz de interpretarlas correctamente, ya que la interpretación de palabras ajenas puede a veces resultar problemática, como lo demuestra el hecho que interpretes mis palabras de esta manera y lo tenga que explicar de nuevo.
    Respecto a tus múltiples y eruditos comentarios, mis argumentaciones anteriores valen igualmente para ellas y no me voy a repetir.
    Y en cuanto a la respuesta que da Tertuliano a Celso, ¿Acaso la estrategia de programación predictiva actual no cumple parecida función?
    Sin ir más lejos la película "Matrix" (un "elegido" que da su vida para salvar a la humanidad), y de la que creo que este blog toma su nombre.
    Un saludo

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  15. Y por qué Catulo, un poeta muerto en el 54 antes de Cristo (!) va a escribir sobre éste? Y por qué Apolonio de Tiana, un pagano que no escribió nada y del cual sólo se sabe de él por un libro escrito por Filostrato tres siglos después de su muerte va a escribir sobre Cristo?...

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    1. Cierto que Catulo sobra en la lista, pero de Apolonio de Tiana eran fama sus enseñanzas incluso entre los primeros cristianos, para quienes era un demérito que entre sus fuentes no se encontraran la doctrina de Jesús y sí la mística persa, egipcia e incluso brahmánica.

      En cuanto a la literalidad de los Evangelios es incompatible con las contradicciones que contienen, de ahí la "sobreinterpretación" que busca minimizar dichas contradicciones, y que ningún otro libro ha necesitado en ese grado, por la sencilla razón de que nunca se han concitado tantos intereses en hacer pasar una ficción imaginativa por crónica histórica: Jesús es un mero personaje conceptual, la materialización de unas aspiraciones humanas muy respetables, pero que le convirten en una figura "de diseño". Y en la medida en que en la imagen de Jesús obedece a intereses, obras como la de Joseph Atwill ofrecen explicaciones coherentes de cuáles fueron esos intereses y quiénes habrían sido sus muñidores.

      El Mesías judío estaba llamado a ser un líder nacional, restaurador del pasado esplendor de Israel. no la una víctima de sacrificio cuyo reino "no es de este mundo". Jesús no es una amenaza para Roma, sino para la exclusividad religiosa del Sanedrín.

      Finalmente, aunque veo que comienza usted a dejar argumentos sin contestar, quiero recordarle que durante siglos, la Iglesia católica impidió que nadie salvo los sacerdotes leyera el Nuevo Testamento por cuenta propia. Cuando, gracias al invento de Guttemberg, se le acaba esa exclusividad se acaba también el monopolio religioso del que disfrutaba en Occidente, puesto que la crítica, la interpretación y el análisis riguroso empujan a distanciarse de la versión sostenida por la Iglesia durante siglos. Es singular que la "palabra de Dios" sea tan maleable y que de pie a tanta diversidad interpretativa.

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    2. Y cómo Tito Livio, muerto en el año 17, antes incluso que empezara Cristo su ministerio, iba a hablar de éste? Y por qué un poeta romano como Juvenal iba a escribir sobre un profeta que vivía en la lejana Judea?...Creo que es relativamente fácil escribir una serie interminable de nombres para impresionar (?), muchos de los cuales si hubieran hablado de Jesús habrían sido adelantados a su tiempo, nunca mejor dicho. Y creo que idealizar a un ser humano después de muerto es normal y común. Lo mismo ocurrió con Alejandro Magno y no le invalida, casi que le de mayor dimensión.

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    3. Aunque muriera antes de iniciarse la predicación de Jesús, si tan significados fueron los acontecimientos que acompañaron su nacimiento (censo imperial, estrella guía -¿supernova?- de los magos de Oriente, matanza de los inocentes, ...) bien pudiera habernos dado Tito Livio noticia de alguno de ellos, ... pero nones.

      En cuanto a Alejandro, contamos con siete fuentes históricas diferenciadas sobre su vida, mientras que de Jesús se nos habla de un ignoto documento "Q", fuente de los cuatro evangelistas, y del que no hay evidencia directa (si existió, bien pudiera haber sido una fábula ejemplarizante al uso en el mundo grecolatino, y no una crónica fiable).

      Claro que se idealiza, mitifica y hasta divinizaba a determinadas personalidades después de muertos, pero es por eso que los testimonios de la Antigüedad deben someterse al escrutinio de la crítica histórica, la filología comparada y el sentido común, proceso del que muchos pretender exonerar al Nuevo Testamento, como si proceder a ello fuese una herejía.

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    4. Toda religión es sincretica: y creo que éste es el argumento principal, y el error de aquellos que emparentan a un general romano como Tito con un profeta judío. Dos mundos tan diferentes que se unen a capricho por no se sabe qué motivaciones. Todo lo demás es desviarse de la discusión principal, pues de alejandro magno no se conservan fuentes primarias, como tampoco de otros personajes de la antigüedad, pero nadie duda de ellos y sí de Cristo. Por qué? tal vez todo sea culpa de un ridículo y mentiroso documental que empieza por Z o culpa de Catulo que, aunque nacido antes de Cristo, no le nombra.

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    5. Amigo, por Catulo ya he presentado mis excusas, hice un listado rápido y se me "coló". El mejor escribano hace un borròn, y no creo que un desliz anecdótico -hubiera podido citar a Virgilio, Petronio o cualquier otro contemporáneo no historiador, y reconocería mi lapsus- invalide mi tesis.

      Porque el caso es que toda una pléyade de historiadores del siglo I ignora a Jesús, incluidos varios que vivieron en Jerusalén en la época en que se sitúa su Pasión y muerte -es el caso de Justo de Tiberia y de Apión de Alejandría-, y que no han consignado absolutamente nada de unos acontecimientos que debieron resultar muy llamativos de haberse producido: la llegada a Jerusalén de alguien que entró en la ciudad a lomos de un burro para cumplir la profecía que hablaba de la llegada triunfal del Mesías, la muchedumbre que lo acompañaba, que se atrevió a echar a los mercaderes del Templo en contra de los sacerdotes que permitían un comercio corrupto y sacrílego del que obtenían una buena tajadal, que predicó la llegada del Reino de Dios ante una multitud hambrienta a la que sació multiplicando unos pocos panes y peces y que obraba otros prodigios como curaciones, exorcismos e incluso resucitar a muertos, siendo el caso más conocido el de Lázaro, alguien de cierta clase social, siendo finalmente crucificado, lo que intentó impedir un destacado miembro del Sanedrín, José de Arimatea, resultándole imposible pero que debió inquietar al resto de sacerdotes, la terrible sacudida que el Templo sufrió justo a la hora en que expiraba Jesús, la tarde que se hizo noche por un extraño episodio climatológico que sumió el dia en tinieblas, .... Todo lo anterior es digno de que los cronistas de la época lo hubiesen recogido por escrito, pero, en cambio, lo omiten, dedicándose a recoger episodios triviales.

      Cierto que de Alejandro hoy existen solo fuentes secundarias, pero precisamente por haber sido sometidas al análisis histórico nuestra imagen de él ha sido depurada de toda la mitificación, milagros incluídos, de que fue objeto en su época, algo que -insisto- cuando se hace con la figura de Jesús levanta ampollas.

      Del "ridículo y mentiroso documental", que obviamente conozco, no he hecho ninguna mención, así que no voy a defenderlo. No me gustan las simplificaciones abusivas.

      Y en cuanto a las ignotas motivaciones de vincular a Tito con un profeta judío, la atenta lectura de Atwill da bastantes argumentos para entenderlas:

      - En una Judea sometida por Roma, Jesús supone la desvinculación del mesianismo de la lucha contra el ocupante ("Mi reino no es de este mundo").

      - El enemigo es humanizado y respetado (elogio de la fe del centurión)

      - Jesús desmonta los argumentos a favor de la propuesta -"avant la lettre"- de insumisión fiscal ("Dar al César lo que es del César")

      - Frente a los hechos de la guerra judía, la destrucción del templo en particular, Jesús propone la aceptación, puesto que es "lo profetizado".

      Creo que son cuatro argumentos de peso, aunque la obra de Atwill recoge muchos más, expuestos en los videos que acompañan esta entrada y las dos que la seguirán. Le invito a verlos sin prejuicios.

      Feliz día.

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    6. El problema es que de Apion no se conserva ninguna obra, sólo fragmentos; lo mismo puede decirse de Justo de Tiberiades: es como si un astrónomo, mirando sólo una porción de la vía láctea, quisiera inferir una teoría global del universo. Y Virgilio murió el año 19 antes del propio Cristo, con lo cual difícilmente puede decir nada del nazareno. Tan difícil es aceptar que un humilde profeta cambió el mundo a través del amor?

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    7. Creo que ha dejado usted de leer lo que escribo, puesto que ya solo interpreta lo que le conviene: yo escribí "hubiera podido citar a Virgilio, Petronio o cualquier otro contemporáneo NO HISTORIADOR, y reconocería mi lapsus ...". Reconocería mi lapsus porque me habría equivocado, no son autores a los que corresponda dar noticia de Jesús. Usted convierte mi admisión de un error menor en munición para seguir disparando contra mí. Pero, hombre, si de los dos soy el único que ha admitido un error en sus argumentos, acepte mis disculpas o sea usted perfecto, pero no se ciegue.

      Por mi parte le he señalado la ausencia de referencias a Jesús en historiadores de la época, algunas de las numerosísimas contradicciones en los Evangelios, el absurdo de hacer citar a Jesús una mala traducción griega de los profetas frente a las autoridades judías, las contradicciones entre el mesías esperado y el encontrado, los rasgos míticos de Jesús y el cómo su figura rebajaba el odio a los romanos, y usted lo único que hace frente a la profusión de argumentos que le doy es despacharlos con un cómodo y facilón "mis argumentaciones anteriores valen igualmente para ellos". No me extraña que hable de "programación predictiva", parte como premisa de aquello a lo que debería llegar como conclusión (si un razonamiento adecuado lo demostrara, lo que no es el caso). Yo, al menos, contesto a sus réplicas.

      En cuanto a Apión, es cierto que no conservamos sus escritos, pero sí numerosas citas de ellos realizadas por Flavio Josefo en su "Contra Apión" (al igual que ocurre con lo que sabemos de Celso por los escritos que le critican, o de otros muchos autores citados por formidables polemistas de la época). Y en todo ese material, rico en referencias al judaísmo, tampoco hay referencia a Jesús, su predicación o su recuerdo.

      De Justo de Tiberíades no conservamos sus escritos probablemente por el hecho mismo de que no hablaba de Jesús. En caso contrario, la persecución del paganismo emprendida en el siglo IV hubiera indultado su obra, pero el afán destructor de los seguidores de la "religión del amor" y sus afanes biblioclastas se llevaron también por delante sus obras. Es lo que tiene el cambio "a través del amor" que experimentó el mundo con el cristianismo: unos afanes destructores que ríase usted de la barbarie del ISIS. Ni la Biblioteca de Alejandría, ni el Serapión, ni numerosísimos templos, oráculos y santuarios quedaron en pie tras la sobredosis de amor recibida. Un amor que llevó a Teodosio, el emperador que hace del cristianismo la religión oficial del Imperio, a llamar a los no-cristianos “repugnantes, herejes, estúpidos y ciegos". ¡Toma amor a mansalva!

      Sí, el mundo cambió, pero ... ¿a mejor? Toda la riqueza, tolerancia y sabiduría del mundo grecolatino fueron arrasados por la falsa superioridad de una cultura resentida, fanatizada y excluyente. Habrán de pasar mil años para que Occidente supiera volver a construir una cúpula. El empobrecimiento cultural que supuso el cristianismo tuvo, sencillamente, dimensiones de catástrofe humana y cultural.

      Y no he hablado de las Cruzadas, la conversión forzosa, las guerras de religión o la Inquisición. ¿Hace falta?

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    8. La Biblioteca de Alejandría no fue destruida por los cristianos, fueron los romanos, con Julio César a la cabeza, los que la quemaron y ya empezó su decadencia inexorable. Pero es fácil culpar de todo a una religión de paz, equiparandola incluso con el Isis. Pero hablamos de Jesús, no de sus consecuencias humanas: la inquisición y demás aberraciones que lo son justamente por alejarse del verdadero cristianismo primitivo. Cristianismo primitivo que prohibía el sacrificio de animales practicado por los paganos: quienes amamos a los animales no podemos más que agradecer que pararan tal carnicería en honor a múltiples dioses. La naturaleza habría desaparecido casi con toda seguridad. Esa matanza de animales, esos holocaustos, no tenían nada de riqueza, tolerancia ni sabiduría: excepto para los humanos que luego se comían a sus víctimas.
      Sigo sin entender cómo un hombre de guerra, Tito, fue transmutado en un hombre de paz, juzgado luego por un procurador romano denigrado por Caligula. De locos: como comparar a una sombra con un ángel bello.

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    9. El supuesto incendio al que usted alude parece que no afectó a la Biblioteca de Alejandría, sino al depósito de libros del puerto, puesto que ocurrió al quemar César la flota de Aquilas. Así lo refieren Séneca, citando a Tito Livio, y Dión Casio. Plutarco es el primero en el que hay una referencia a que el fuego se propagó a la Biblioteca, aunque probablemente se deba a una mala traducción de la expresión griega apothekai tôn bibliôn (literalmente: ‘almacén de libros’), error que luego se perpetúa en Aulo Gelio.

      El balance del episodio fue en todo caso la pérdida de 40.000 volúmenes, que fue compensada con la incorporación de los 200.000 de la biblioteca de Pérgamo. Yo no veo la decadencia por ningún lado.

      En cambio, el saqueo y destrucción definitivos son mérito de turbas de cristianos fanatizados, como recoge el historiador (cristiano) Paulo Osorio.

      Celebro su amor por los animales, pero me parece exagerado afirmar que su sacrificio habría "hecho desaparecer la naturaleza".

      Y en cuanto a la transmutación de un hombre de guerra en hombre de paz, no me diga que no se acuerda de aquél cuyos seguidores celebraban los "cuarenta años de paz" que decían deberle. La propaganda es lo que tiene.

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  16. Primeramente señalar que tienes una pequeña confusión, no soy yo solo el que te está respondiendo, sino que hay más gente que lo está haciendo (al menos uno más).
    Pero por alusiones, ya que es a mi al que parece que principalmente te estas refiriendo, te contesto.
    Intentaré aclarar el asunto de la manera más sencilla posible, respecto a la alusión "mis argumentaciones anteriores valen igualmente para ellos".
    Defiendes la tesis principal de que "Jesús histórico no existió", y para ello te basas en una serie de argumentaciones:
    1) Ausencia de referencias a Jesús en historiadores de la época.
    A la cual contesté diciendo que los historiadores de la época difícilmente podrían haber tenido noticia de Jesús, ya que Jesús pasó por el mundo de manera inadvertida, solo conocida por sus seguidores y la gente humilde de las ciudades que iba visitando, todos los demás le conocían tan solo de oídas. Su única aparición pública importante fue en Jerusalén, poco antes de la crucifixión y durante la misma.
    Los historiadores que has citado, estaban a mucha distancia de allí en ese breve lapso de tiempo del que estamos hablando, hazte una idea de la época en que estamos situados, el único modo que tenían de conocer lo sucedido es que algún viajero que hubiese estado por allí en esos días o que de algún modo hubiese tenido noticias de lo sucedido, le hubiese contado algo, pero para eso tendrían que haber coincidido con el historiador y que de algún modo la conversación hubiese salido, y eso después de meses o años. Me parece bastante difícil.
    No obstante usted señala que Apión de Alejandría y Justo de Tiberiadas sí que estaban por allí por aquellas fechas. No tengo ni idea de donde saca usted esa información, ya que no justifica sus fuentes. Por mi parte reconozco que no he leído las obras de esos historiadores que menciona, ni nada sobre sus vidas, así que tampoco puedo decir nada al respecto, pero una rápida búsqueda en google me ha dado esta respuesta a por qué Justo de Tiberiades no escribió sobre Jesús, de alguien que justifica todas sus fuentes con citas y que le puede resultar de interés:
    Justo de Tiberiades no escribió del Señor Jesucristo, pero estos sí:
    "El historiador romano Tácito del primer siglo, quien es considerado uno de los más precisos historiadores del mundo antiguo, menciona a los supersticiosos “Cristianos” (“antes llamados Christus” lo cual es Cristo en latín), quien sufrió bajo Poncio Pilato y durante el reinado de Tiberio. Gaio Suetonio, historiador romano (70-160) secretario en jefe del emperador Adriano, escribió que había un hombre llamado Chrestus (o Cristo) que vivió durante el primer siglo (Annais XV.44).

    Flavio Josefo, (Jerusalén, 37 d.C? h. 100) es el más famoso historiador judío. En sus “Antigüedades Judaicas” él se refiere a Santiago como, “el hermano de Jesús, a quien llamaban el Cristo.” Hay un verso controversial (18:3) que dice, ““Ahora, había alrededor de este tiempo un hombre sabio, Jesús, si es que es lícito llamarlo un hombre, pues era un hacedor de maravillas, un maestro tal que los hombres recibían con agrado la verdad que les enseñaba. Atrajo a sí a muchos de los judíos y de los gentiles. Él era el Cristo, y cuando Pilato, a sugerencia de los principales entre nosotros, le condenó a ser crucificado, aquellos que le amaban desde un principio no le olvidaron, pues se volvió a aparecer vivo ante ellos al tercer día; exactamente como los profetas lo habían anticipado y cumpliendo otras diez mil cosas maravillosas respecto de su persona que también habían sido preanunciadas. Y la tribu de cristianos, llamados de este modo por causa de él, no ha sido extinguida hasta el presente.” (Antigüedades. XVIII.33. (Comienzos del segundo siglo)

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  17. (Cont.)
    Sexto Julio Africano en su obra cita al historiador Talus en una discusión acerca de las tinieblas que siguieron a la crucifixión de Cristo, diciendo que en el libro III de su Historia explica la oscuridad como debida a un eclipse solar, pero aclara que eso sería imposible debido a que la crucifixión ocurrió en tiempo de luna llena, cuando no pudo haber ocurrido un eclipse. (Escritos Existentes, 18)

    Plinio el Menor, en Cartas 10:96, registra las prácticas de adoración del cristianismo primitivo, incluyendo el hecho de que los cristianos adoraban a Jesús como Dios y eran muy éticos, e incluye una referencia a las festividades y la Cena del Señor.

    El Talmud de Babilonia (Sanedrín 43ª.) confirma la crucifixión de Jesús en la tarde de Pascua, y las acusaciones contra Cristo de practicar la brujería y fomentar la apostasía judía.

    Luciano de Samosata, fue un filósofo y escritor griego del siglo dos, quien admite que Jesús fue adorado por cristianos, introduciendo nuevas enseñanzas y que fue crucificado por ellos. Él dijo que las enseñanzas de Jesús incluían la hermandad entre los creyentes, la importancia de la conversión y la importancia de negar a otros dioses. Los cristianos vivían de acuerdo a las leyes de Jesús, creyéndose a sí mismos inmortales y se caracterizaban por despreciar la muerte, la devoción voluntaria y la renuncia a los bienes materiales"
    Jose

    Especialmente interesante es la cita del Talmud.

    2) Argumento, las numerosas contradicciones en los Evangelios.
    Como ya he dicho antes, las contradicciones existentes son en detalles secundarios, lo esencial del mensaje se mantiene. No obstante te puse el ejemplo de que si cuatro personas hubiesen presenciado un suceso, probablemente diesen detalles diferentes de lo presenciado, pero si en lo esencial se mostraban unánimes, entonces su testimonio era válido. (De hecho si los cuatro contasen exactamente lo mismo, cabrían razonables dudas acerca de si no se habrían puesto de acuerdo previamente para contar la misma historia)

    3) El absurdo de hacer citar a Jesús una mala traducción griega de los profetas frente a las autoridades judías.

    Mi traducción de la biblia de Jerusalén IS 29,13 "Dice el Señor: Por cuanto ese pueblo se me ha allegado con su boca, y me han honrado con sus labios, mientras que su corazón está lejos de mí, y el temor que me tiene son preceptos enseñados por hombres"

    Y lo que dice mi traducción del evangelio de Marcos 7,6 "Jesús les contestó: Qué bien salváis las apariencias, con justa razón hablaba de vosotros el profeta Isaías cuando escribía: "Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí. El culto que me rinden no sirve de nada, y sus enseñanzas no son más que mandatos de hombres", dispensáis el mandamiento de Dios y luego mantenéis la tradición de los hombres".

    Este pasaje se refiere a cuando los fariseos y maestros de la ley le preguntaron por qué sus discípulos no respetaban la tradición de los ancianos, sino que comían con las manos impuras (pues para los judíos era costumbre lavarse las manos antes de comer). A mi me parece que cualquiera de las dos traducciones, dicen esencialmente lo mismo con alguna ligera diferencia; que es más importante hacer las cosas con el corazón, que solo mantener las apariencias . No sé que dirá tu traducción, si dice algo distinto soy todo oídos.

    4) las contradicciones entre el mesías esperado y el encontrado.

    ¿Qué contradicciones? ¿Podrías ser más especifico?, por supuesto que los fariseos y maestros de la ley esperaban otro Mesías (y lo siguen esperando), pero lo que ellos interpretaban y lo que el Señor en realidad les decía en sus profecías era otra cosa bien distinta. Ya he señalado varias veces la problemática de interpretar palabras ajenas, y más si esas palabras no provienen de un hombre, sino de Dios.

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  18. (Cont.)

    5) los rasgos míticos de Jesús y el cómo su figura rebajaba el odio a los romanos.

    ¿Rasgos míticos de Jesús?, no sé que quieres decir con eso. Y claro que su figura rebajaba el odio a los romanos, de hecho rebajar el odio y hacer crecer el amor, es su mensaje en general, no hacia los romanos en particular. Por programación predictiva me refería a la "falsificación por imitación" de Tertuliano que mencionaste.

    En cuanto a la destrucción de la "riqueza, tolerancia y sabiduría del mundo grecolatino" que mencionas por parte del cristianismo, estás hablando de lo que hicieron algunos cristianos cientos de años después de Jesús. Señalar que los romanos de tolerancia más bien poco, solo hay que ver sus múltiples conquistas a sangre y fuego, de las que por cierto provenían sus riquezas y su pax romana mantenida gracias a sus legiones en los pueblos sometidos.
    Y en cuanto a las cruzadas, la conversión forzosa, las guerras de religión o la inquisición, etc... te recuerdo la problemática de interpretar, de la que ya he hablado antes. Jesús lo dijo bien claro, su reino no era de este mundo, si los cristianos de épocas precedentes no lo interpretaron así, es a ellos a los que tienes que señalar, no a Jesús. Jesús siempre se mostró firme en la condena del pecado, pero misericordioso con el pecador.
    Y sí, el mundo es mejor gracias a Jesús.
    A pesar de todo, los valores cristianos como la caridad o la misericordia han empapado poco a poco a las sociedades cristianas y han servido de contrapeso a otras como la avaricia o la crueldad que también se dan en el ser humano.
    Imagínate que clase de mundo tendríamos si no tuviésemos el ejemplo de Jesús.
    Ahora estaríamos en una sociedad como la que quería recuperar Niezsche (un amante del mundo clásico, en él que los nazis se inspiraron), regida por la voluntad de poder, el egoísmo, el coraje, la pasión y en la que la compasión solo es una debilidad de cobardes, en un mundo de amos y esclavos.
    Probablemente ya nos habríamos destruido a nosotros mismos hace mucho tiempo gracias en parte a la sabiduría pagana.
    Pero gracias a Dios, tenemos a Jesús.

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    1. El famoso "testimonio flaviano" que aparece en las "Antigüedades Judías" de Flavio Josefo ha sido muy cuestionado, tanto por filólogos como por historiadores. Los primeros señalan lo incoherente del estilo respecto a la prosa del autor, y el hecho de que reniega de los muchos autoproclamados "Mesías" (la palabra en él tiene una clara connotación negativa). Los segundos, la sospechosa ausencia de referencias a Jesús en obras anteriores del autor, que llevan a pensar en una interpolación interesada. Orígenes y otros padres de la Iglesia ignoran el fragmento, que es citado hasta Eusebio de Cesarea en el 323.

      Antes de nombrar a Jesús, Josefo escribió 30 volúmenes alabando y describiendo a los judíos hasta en los detalles más simples y no menciona a Jesús en ningún momento; aunque nombró en numerosas ocasiones a otros “Pseudo Mesías” a los que instaba a ignorar.

      Existe aún otro argumento para dudar del "Testimonio flaviano", que es el que si Josefo reconociera a Jesús como Mesías lo pertinente sería su conversión, que nunca se produjo. Interesadamente, el historiador venera a Vespasiano, el emperador.

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    2. La vaga alusión de Plinio a los cristianos no aparece hasta el siglo XV, y en cuanto a las demás fuentes que usted cita son dudosas, cuanto menos: de Sexto Julio Africano no se conserva casi nada, es citado por Eusebio de Cesarea (¡otra vez él!), que dice que cita a Talus, quien a su vez se basa en Flavio Josefo, ... un refrito más que sospechoso.

      En cuanto al Talmud de Babilonia (respecto al cual lo primero que choca es que sea éste la fuente presuntamente histórica, no el de Jerusalén), habla de un Yahoshuah que fue apedreado hasta la muerte y luego colgado en un árbol por traición y brujeria en la vispera de Pesaj (Pascua) bajo el reinado de Alejandro Janeo (106-79 a.C.). Esto ocurrio en Jerusalén un siglo antes del nacimiento de Jesús. Si en quien piensa usted es en el personaje citado en el Talmud de Babilonia como Yeshu, también apedreado y colgado por traición y brujeria en la vispera de Pesaj, pero no en Jerusalén, sino en Lidia, nos pilla lejos en el espacio ... y en el tiempo: murió en el siglo II de la era cristiana. Me temo que si el Talmud resulta especialmente interesante, lo es por como demuestra la propensión de ciertos lectores apresurados a la confusión. Eruditos judíos como Rabi Jehiel Ben Yossef, Najmanides o Maimónides han insistido en que el Talmud nunca se refirió a Jesús de Nazaret.

      La tardía referencia de Luciano de Samóstata a Jesús nos informa solo de lo que sus discípulos afirman de él, y lo hace por cierto con una absoluta intención satírica.

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    3. En cuanto a la cita que hace Jesús de Isaías 29, 13, el texto hebreo debe traducirse como " ... este pueblo se me acerca con sus palabras y me honra con sus labios, pero aleja de mí su corazón, y su veneración hacia mí es sólo una tradición aprendida de memoria". Isaías critica el ritualismo de los hebreos. El reproche de Jesús es, como bien cita usted, contra la hipocresía de los fariseos, al acusarles de "enseñar como doctrinas preceptos de hombres". Donde Isaías señala la confusión entre lo importante y lo secundario (sin descalificar el fundamento de la conducta religiosa) en Jesús hay una grave acusación de tergiversación. No es lo mismo.

      De las contradicciones entre el Mesías esperado y Jesús ya he dado cuatro ejemplos -que nadie ha refutado aún- en mi nota de las 12.29 de ayer. No voy a repetirme.

      Los rasgos míticos de Jesús son tan obvios que señalarlos sería extenuante. Ya se ha ocupado de ellos el excelente estudio "Los misterios de Jesús", de Timothy Freke y Peter Gandy, aunque su denuncia se remonta al menos a Celso. En Jesús se proyectan rasgos previos del mito Osiris-Dionisio, como nacer de una madre virgen y un dios, instituir un ritual para honrarles que implica comer y beber elementos simbólicos como su carne y su sangre o resucitar tras su muerte. Como ya me he ocupado de ese tema en el blog, le remito a las entradas http://astillasderealidad.blogspot.com.es/2012/04/jesucristo-un-mesias-plagiado.html, http://astillasderealidad.blogspot.com.es/2013/12/jesucristo-la-otra-conspiracion-1-parte.html,
      http://astillasderealidad.blogspot.com.es/2014/01/jesucristo-la-otra-conspiracion-2-parte.html, y http://astillasderealidad.blogspot.com.es/2012/08/existio-realmente-jesus.html.

      Finalmente, no me diga usted que de los excesos de sus seguidores queda libre aquel a quien se atribuye la cita "No he venido a traer la paz, sino la espada" y cargue luego contra el bueno de Nietzsche por los excesos de quienes hicieron una lectura sesgada y tramposa de su obra.

      Nietzsche fue un pacifista que renunció a la nacionalidad alemana (de la que echaba pestes) para hacerse suizo, que se enroló en la guerra franco-prusiana como camillero para aliviar el sufrimiento de los heridos, que amaba a los animales (era vegetariano) y que abominaba del estado ("Donde aparece el Estado desaparece el hombre"). Solo su lectura superficial puede asociar sus sugerencias (que no doctrina) a la barbarie del nacionalsocialismo, que lo que mitificaba no era tanto el pasado grecolatino como la épica germánica que recrearon Wagner, Fritz Lang & others.

      Es un argumento muy fación aplicar un criterio a quien usted defiende y el contrario a quien se ataca. Lo que me lleva a que aún nadie (no se con cuantos anónimos estoy polemizando, ciertamente) ha entrado al trapo de por qué lo que ha desacreditado a gente como Joseph Smith -poner fecha al fin del mundo y pifiarla- no se aplica a Jesús de Nazaret.

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    4. Puede que esté polemizando con varios anónimos- supongo que no habrá un límite para ello- pero a mi no me ha respondido: la controversia paganismo (crueldad con los animales) cristianismo (vegetarismo), la falsedad en la autoria del incendio de la biblioteca de Alejandría a los cristianos...
      PD.: si según usted se interpolo a Josefo, porque no se hizo lo mismo con todos los demás autores más o menos contemporáneos? Se habrían evitado muchos dolores de cabeza.

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    5. Le respondo gustosísimo: el cristianismo no acaba con la crueldad con los animales, sencillamente, porque ni los considera.

      Siendo su matriz la religión judía, en la que el sacrificio de animales es una ofrenda a Dios (lea usted Lucas 2, 22, la presentación de Jesús en el Templo se acompaña con la ofrenda de dos tórtolas "como está ordenado en la Ley", Ley que Jesús no ha venido a abolir, sino a dar cumplimiento, Mateo 5, 17) la continuidad en su planteamiento es lógica.

      Piensese en que cuando Jesús reúne a sus discípulos para celebrar la Pascua el menú preceptivo es cordero, por más que la institución de la Eucaristía haya hecho resaltar lo que podíamos llamar "complementos" de la cena (pan y vino).

      No se de dónde saca usted la idea de un vegetarianismo cristiano, pero en Hechos 10, 9-15 lo que encontramos es que a Pedro (primer Papa) se le libera de todo escrúpulo respecto a qué comer:

      "Al día siguiente, mientras ellos iban de camino y se acercaban a la ciudad, Pedro subió a la azotea a orar. Era casi el mediodía. Tuvo hambre y quiso algo de comer. Mientras se lo preparaban, le sobrevino un éxtasis. Vio el cielo abierto y algo parecido a una gran sábana que, suspendida por las cuatro puntas, descendía hacia la tierra. En ella había toda clase de CUADRÚPEDOS, como también reptiles y AVES.

      - Levántate, Pedro; MATA Y COME -le dijo una voz.

      - ¡De ninguna manera, Señor! -replicó Pedro- Jamás he comido nada impuro o inmundo.

      Por segunda vez le insistió la voz:

      - Lo que Dios ha purificado, tú no lo llames impuro".

      Finalmente, las prescripciones respecto a comer carne en determinados días de Cuaresma son, obviamente, una licencia para consumirla los demás días (no se prohíbe lo que nadie practica).

      De la autoría del incendio de la biblioteca de Alejandría ya le he respondido, pues es un historiador cristiano -Paulo Osorio- quien nos da noticia de ello.

      Y en cuanto a la interpolación efectuada en Josefo, es un hecho que se produjo. Tal vez se hiciera en otros, y sus textos se han perdido, tenga en cuenta que no conservamos mucho de lo que se escribió en aquellos años. Sí que se han denunciado falsificaciones vergonzantes como la apócrifa carta de un tal Publio Léntulo al César que se conserva en la Biblioteca de los Lazaristas en Roma, o la "carta" de Pilatos a Tiberio (ninguna de ambas resiste el más somero análisis) que sustituyen la interpolación por el más completo fraude epistolar, y que ninguno de los defensores de la historicidad de Jesús cita ya, más por "vergüenza torera" que otra cosa.

      El caso es que Josefo no es UN historiador más, es EL historiador, la fuente más completa y prolija sobre la Palestina del siglo I. Si hay un autor del que cabría esperar alguna información sobre un Jesús histórico es de él. Y aunque parece que la manipulación de sus "Antigüedades Judías" es obra del nefasto Eusebio de Cesarea (siglo IV), no hubo prisa en hacerla: durante muchos siglos solo los eclesiásticos sabían leer y escribir, y eran ellos los guardianes de lo poco que había sobrevivido de la Antigüedad. Generación tras generación, la tentación de apuntalar la dudosísima "historicidad" de Jesús debió resultar irresistible.

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    6. Supongo que estos post se pueden alargar hasta la eternidad, o aún más allá, y nadie cambiará de opinión, lo cual es lícito. Es como si unos hablaran en poesía y otros en prosa y así, cómo ponerse de acuerdo?
      Jesús prohibió los sacrificios de animales pero usted dirá que no; los evangelios apócrifos y aún más claramente los hechos apócrifos de los apóstoles (siglo II) abundan en ello, pero da igual, siempre habrá controversia igualmente (ya el profeta Isais igualó la muerte de un toro con la de un ser humano). Que Osiris resucitó al morir al tercer día es simplemente mentira, por mucho que se repita (Dionisios o Baco no resucita como Cristo, sino todos los años, pues se emparenta con las estaciones). Da igual: un documental dice que fue así y, aunque contradice a Plutarco y aún las leyendas antiguas, siempre se dirá eso: incluso que nació de una virgen. Mentira. Pero qué más da: es más chic (como diría Proust) ser ateo y culpar a Cristo de la inquisición, un error humano: como culpar a Nietsche del nazismo, cuando es un error pues es sólo un escritor.
      No existe manuscrito de Flavio Josefo sin tal interpolacion: da igual, se repetirá siempre que es falsa, aún cuando no haya ninguna prueba para tal aseveración.
      Tiene usted razón: Cristo es en verdad el general romano Tito, asesinado en la cruz antes de reinar por un procurador romano de nombre Pilato que fue denigrado por Caligula.
      Feliz semana Santa, aunque conmemore a un hombre de guerra.

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    7. Amigo, si metemos en danza los Apócrifos estamos ciertamente abocados a un debate sin fin. Por evitarlo, solo pregunto: ¿Qué cristianismo ha surgido históricamente de los Apócrifos? Tan solo el esotérico, oculto y perseguido, pero no el doctrinal que consagra el "Cesaropapismo".

      Aparte de la incorporación de ciertas figuras al Belén -Francisco de Asís sí conocía los Apócrifos- su influencia en la historia "oficial" es nula. Por ello, de poco sirve que contradigan los textos canónicos, aparte del interesante detalle de que también se contradicen entre sí. Un simple ejemplo: el Evangelio Secreto de Tomás y el Evangelio de los Egipcios hacen de María Salomé la concubina -tal vez la esposa- de Jesús; mientras que el Evangelio de Felipe -y el "otro" de Tomás- otorgan ese título a María Magdalena. ¿Era Jesús bígamo? Que no se le pase la idea por la cabeza a Dan Brown, que ya tenemos "best seller" marujil en ciernes.

      En cuanto al emparentamiento de Dionisios con las estaciones, hombre, no me diga usted eso y luego me felicite la Semana Santa, no por lo cortés, que le agradezco (no se tome a ironía lo siguiente: da gusto discutir con cristianos convencidos, por lo cortés y mesurado), sino porque el Domingo de Resurrección es una celebración ANUAL integrada en el calendario litúrgico, uno de tantos indicios de que la adoración de Jesús nació como un culto solar, algo patente en tantos rituales de la Iglesia Católica, en el símbolo de la orden a la que pertenece el Papa actual, en la fórmula "Yo soy la luz del mundo", etc., etc.

      Del carácter mistérico del cristianismo pre-San Pablo dan razón Freke y Gandy en "Los misterios de Jesús", obra ignorada, pero nunca contestada, por los cristianos literalistas. Lo fácil es atacar el documental innombrable (muy posterior a esta obra), que hasta a mí me molesta.

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    8. En cuanto a la famosa deposición de Josefo -y mira que la polisemia me pone a tiro un chiste de mal gusto que estoy intentando evitar- las razones para rechazar su autenticidad son múltiples. Veamos algunas:

      - Es muy difícil que para la época cuando Josefo escribió (supuestamente) este párrafo hubiese utilizado palabras de alabanza hacia un judío y menos aun proclamándolo como el Mesías; esto hubiese enojado mucho a las autoridades romanas de la época.

      - Orígenes y los primeros escritores teológicos ignoraron y nunca mencionaron el pasaje anteriormente citado.

      - Es verdaderamente asombroso que un historiador como lo era Josefo que describía con el más mínimo detalle los juicios de algunos judíos de la época, solo dedicase a un personaje tan extraordinario como lo era Jesús solo unas pocas líneas, sin mencionar absolutamente nada de sus milagros y portentos.

      Hay que aclarar que existen varias versiones de dicho párrafo:

      Versión griega

      Recogida por el ínclito Eusebio de Cesarea en "Historia Eclesiástica" (capítulo I, 11), del año 323. Trasmitida a través de la literatura de la Europa cristiana, las copias más antiguas están datadas en el siglo X.

      "Apareció en este tiempo Jesús, un hombre sabio, si en verdad se le puede llamar hombre. Fue autor de hechos sorprenden­tes; maestro de personas que reciben la verdad con placer. Muchos, tanto judíos como griegos, le siguieron. Este era el Cristo (el Mesías). Algunos de nuestros hombres más eminentes le acusaron ante Pilato. Este lo condenó a la cruz. Sin embargo, quienes antes lo habían amado, no dejaron de quererlo. Se les apareció resucitado al tercer día, como lo habían anunciado los divinos profetas que habían predicho de él ésta y otras mil cosas maravillosas. Y hasta hoy, la tribu de los cristianos, que le debe este nombre, no ha desaparecido". (Ant., XVIII, iii, 3)

      Versión árabe

      También conocida como versión eslava. Incluida en el siglo X en una traducción al árabe de la obra de Flavio Josefo, dentro de la Historia Universal, desde sus inicios hasta 941/942 d.C., debida a Agapio, obispo de Hierápolis. Fue sacada a la luz en 1971 por el exégeta judío Shlomo Pines.

      "En este tiempo existió un hombre de nombre Jesús. Su conducta era buena y era considerado virtuoso. Muchos judíos y gente de otras naciones se convirtieron en discípulos suyos. Los convertidos en sus discípulos no lo abandonaron. Relataron que se les había aparecido tres días después de su crucifixión y que estaba vivo. Según esto fue quizá el mesías de quien los profetas habían contado maravillas."

      Versión siríaca

      Aparece en Crónica siríaca, obra del siglo XII, de Miguel el Sirio. Para demérito de mi argumentación, no conozco su contenido más que por referencias.

      Como podemos ver, la copia mas antigua de estas versiones es del siglo X; por lo que esperar que en los numerosos procesos de transcripción-traducción se hubiese mantenido la esencia original de Josefo es una ilusión muy grande.

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    9. Existe aún otro párrafo de "Las antigüedades judías" (se lo brindo para que no diga que me guardo ases en la manga) en el capítulo 20 donde se menciona indirectamente a Jesús al relatar la muerte de su hermano Santiago:

      "Ananías era un saduceo sin alma. Convocó astutamente al Sanedrín en el momento propicio. El procurador Festo había fallecido. El sucesor, Albino, todavía no había tomado posesión. Hizo que el sanedrín juzgase a Santiago, el hermano de Jesús, [llamado Cristo] y a algunos otros. Los acusó de haber transgredido la ley y los entregó para que fueran apedreados". (20.9.1)

      La mayoría estudiosos afirman que la interpolación se produce desde la frase “Tal caso…”, que añada la frase “Según se dice…” hace parecer al texto inverosímil. Josefo tiende a ignorar los rumores, cosa que hace resaltar aun más cada interpolación. En esta, como en la anterior, queda más que evidente qué pertenece al falsificador y qué no. Si en la anterior introducía un “Algunos judíos creyeron …”, en esta vuelve al mismo estilo cuando empieza con “Según se dice…”.

      Numerosos investigadores judeocristianos que admiten estas interpolaciones. Algunos, como Fernando de Conde Torrens (“Simón, opera magna”) además de sostener que todo el texto es una interpolación, añaden como prueba la existencia de varias firmas que realiza el falsificador, en este caso Eusebio, que se encuentran en los textos en griego y que incluso en la traducción se pueden apreciar.

      Las menciones de Josefo a Jesús "chirrían" poderosamente en su estilo y en su testimonio, y son numerosos los argumentos para denunciarlas como ajenas a su puño y letra:

      - Josefo escribe el libro “La guerra de los Judíos” por el año 75 y lo curioso es que no nombra en esa obra ni a Jesús ni a el Bautista; sino que espera para hacer mención de ellos 20 años más tarde.

      - Antes de nombrar a Jesús, Josefo escribió 30 volúmenes alabando y describiendo a los judíos hasta en los detalles más simples y no menciona a Jesús en ningún momento; aunque nombró en numerosas ocasiones a otros “Pseudo Mesías” a los cuales odiaba e instaba a no hacerles caso… y de repente luego de tantos escritos y años… ¡nombra a Jesús!.

      - Flavio Josefo invirtió más texto y tiempo en sus escritos a Juan el Bautista que en Jesús.

      - Josefo afirma que Herodes mató a Juan el bautista por temor a que organizara una rebelión. (Ant. Judías 18,5,2) lo cual se opone a la causa de muerte que conocemos por la Biblia, en la cual el Bautista muere por petición de Salomé.

      - Josefo menciona un “Censo de impuestos” lo cual contradice el “Empadronamiento” que menciona Lucas en su evangelio.

      - Josefo no nombra en ningún momento un suceso que debió haber impactado a la historia de Palestina de esa época: La matanza de los inocentes.

      - Flavio Josefo dijo que Vespasiano era el Mesías.

      - Josefo dijo que Masada era de mármol blanco y no existe ni una sola piedra de mármol en Masada. Los historiadores dicen que es posible que Josefo solo observase a Masada desde abajo y a mucha distancia; o quizá, que escribiese ese texto en Roma, donde todo es mármol. Sin duda ese escrito estaba dirigido hacia los Romanos.

      - Orígenes decía que Flavio Josefo no creía que Jesús fuese el Mesías.

      - Irineo dice que Jesús fue crucificado durante el gobierno de Tiberio Claudio en Jerusalén entre los años 41 – 54. Josefo dice que fue crucificado entre el 14 al 37.

      - Flavio Josefo no nombra a la religión Cristiana ni a ninguno de sus maestros u apóstoles, ni a María y ni siquiera nombra a Pablo.

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    10. Como conclusión (y sí, esto se alarga más que el sueldo de una costurera), una vez descartado Flavio Josefo como una fuente confiable de la historicidad de Jesús, podemos afirmar con bastante propiedad que las posibilidades de la existencia de Jesús como personaje histórico y real, son muy escasas.

      Quod erat demostrandum ...

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    11. Es imposible tener una discusión coherente con alguien que utiliza con tal profusión el copia pega: y que no contesta a las preguntas que se le hacen, porque no figuran en argumentos previos y ya tan manidos. Me rindo ;ha ganado usted.

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    12. Lo que no puede ser es decir :la frase sobre Jesús de Josefo es una interpolacion, pero luego añadir: Josefo dice que Cristo fue crucificado el año 37. Si eso no lo escribió Josefo entonces el argumento es espureo y no puede ser usado como tal. Y se insinúa que no conocía Masada: con qué fin? Si nunca estuvo allí razón de más para no nombrar a Jesús.
      Si según usted no existió Jesús y los evangelios fueron escritos por los flavios, entonces no se puede nombrar a éstos para demostrar nada, pues sería como decir: Jesús nunca existió, pero ahí está su tumba.

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    13. ¿Solventaría el problema la preposición "en"? "En Josefo (un texto manipulado) se dice que Cristo fue crucificado en el año 37". El argumento solo es espúreo si Josefo es el autor de la cita, no si ésta ha sido manipulada. Y parece que su descripción de Masada es incorrecta, probablemente de oídas o mal deducida, lo que no obsta para que nos de información acerca de ella, puesto que sabía de su existencia.

      Según mi parecer no existió el Jesús que describen los Evangelios, una creación literaria de valor simbólico a la que resulta abusivo conceder el carácter de un texto histórico. Es Atwill el que atribuye su creación a los Flavios, teoría que me limito a dar a conocer sin haberme pronunciado aún sobre ella..

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    14. En respuesta al anónimo que "tira la toalla" tres comentarios más arriba:

      No se amohíne, hombre. Renuncia usted muy pronto. Pensé que ambos estábamos disfrutando de la batalla, y me deja usted a mitad de partida, dando una patada al tablero y revelando los tejemanejas que los contendientes estamos usando maliciosamente. Porque, ¿no me dirá que soy el único que ha utilizado el corta-pega? Vivimos en la era de Internet, y basta con entrecomillar una cita del contrincante, ponerla en la barra de Google y localizar la fuente de la que ha abrevado, o el pezón del que ha mamado, si lo prefiere. El que esté libre de pecado que tire la primera piedra, como dijo el Nazareno.

      Este es el comentario debe ser el número 49, y hasta ahora quien ha podido ha usado de las alianzas que la Red le ha brindado. ¿Es deshonesto recurrir a esta biblioteca borgiana, a esta Aleph que es Internet? Es un buen tema para un debate. En todo caso, creo que quienes hemos recurrido a lo que ya ha sido recopilado y publicado en la Red lo hemos hecho pertinentemente, puesto que los argumentos expuestos encajaban en nuestros respectivos planteamientos, y no creo que una regla de este juego sea "si no lo has pensado tú, no vale". Como humildemente decía Newton, "somos enanos que avanzan sobre los hombros de gigantes", y, a veces, añado yo, batallamos sobre dicha cabalgadura.

      Eso sí, si me exige respuesta a alguna cuestión no contestada, sigo a pie firme en el campo del honor. Si quiere renunciar, estrecho su mano. Si quiere seguir, peleemos como caballeros. Respetaré su decisión, y como creo que ya he elogiado su mesura. tan solo le agradezco el tiempo que me ha concedido.

      Feliz Semana Santa.

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  19. Señalar que en ningún momento he vinculado la existencia de Jesús a lo que diga algún historiador. Si incluí aquellas citas es porque me parecían bien documentadas, pero la existencia de Jesús, como la de la inmensa mayoría de personas que han pasado en el mundo, es independiente de que así lo confirme una persona o personas concretas, y menos aún en aquella época por las razones ya señaladas.
    No obstante apuntar brevemente que sus argumentaciones en contra de los textos citados se basan en "cuestionamientos, sospechas y dudas" por parte de los autores que usted menciona, y no en negaciones categóricas de su autenticidad, al menos por parte de ellos. Si me permite, le aconsejaría una actitud similar al respecto.
    Y en cuanto a lo que dice del pasaje del Talmud al situarlo en esa fecha y lugar concretos ¿de dónde saca usted esos datos?, he leído el folio 43a y el 43b, donde se menciona ese pasaje y no se hace ninguna referencia a fecha o lugar.
    En cuanto a la cita Isaías 29,13, dice: "Donde Isaías señala la confusión entre lo importante y lo secundario (sin descalificar el fundamento de la conducta religiosa) en Jesús hay una grave acusación de tergiversación"
    Definición de tergiversar- Torcer las razones o los argumentos o desfigurar las relaciones de los hechos y sus circunstancias, con algún fin.
    ¿Acaso los fariseos no están desfigurando las relaciones de los hechos
    al confundir entre lo importante y lo secundario, situando lo secundario por encima de lo importante, que forma parte de la misma definición de tergiversación?
    Pero hombre, no se da cuenta que usted mismo está usando la misma idea en los dos casos, solo que con palabras diferentes.

    En cuanto a las contradicciones entre el mesías esperado y el encontrado. Creo que aquí ha habido una confusión, lo que pensé que usted refería era a las diferencias entre las posibles interpretaciones entre las profecías bíblicas(el mesías esperado) y Jesús (el mesías encontrado), pero en realidad parece a referirse a una serie de actitudes en Jesús que al parecer venían bien a los romanos. Vamos a ver, las enseñanzas de Jesús son mucho más ricas y complejas que esas cuatro ideas dadas y se pueden extraer muchas conclusiones de ellas, pero decir que los romanos fueron capaces de inventarse un mensaje tan hermoso y coherente tan solo para justificarse, me parece sobreestimarles en exceso por un lado y por otro ser muy condescendiente con ellos. Los romanos nunca necesitaron justificar nada, tenían a sus legiones para justificarse de sobra ante cualquiera que les hubiese intentado echar algo en cara.

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  20. (Cont.)
    En cuanto a los autores que menciona, reconozco que yo mismo los leí hace años, y dada su aparente erudición (sus interminables citas a veces ocupaban más trozo página que el propio texto), caí en la trampa de creerles sin cerciorarme de leer antes toda la inmensidad que citaban. Su supuesto principal, creo recordar, era que Jesús era en realidad un mito gnóstico. Pero al leer los evangelios, esa posibilidad se desmorona completamente. El motivo principal, que ya expuse anteriormente, es que la idea del gnosticismo del Dios creador totalmente opuesta a lo que dice Jesús en los Evangelios sobre un Dios padre amoroso y justo.

    Luego hace usted este curioso razonamiento absolutamente contradictorio;
    "Finalmente, no me diga usted que de los excesos de sus seguidores queda libre aquel a quien se atribuye la cita "No he venido a traer la paz, sino la espada" y cargue luego contra el bueno de Nietzsche por los excesos de quienes hicieron una lectura sesgada y tramposa de su obra ."
    Por un lado carga la responsabilidad de los actos de algunos de los seguidores de Jesús en el propio Jesús, pero por otro lado ese mismo razonamiento no vale para Nietzsche.
    Y por tanto, le respondo citando lo que usted dice de mi "Es un argumento muy facilón aplicar un criterio a quien usted defiende y el contrario a quien se ataca"
    Primero explicarle que la cita de Jesús que usted hace es simbólica, como es obvio deducir de alguien que predica el amor a los enemigos, algo que usted, si ha leído los Evangelios, sabrá bien. En segundo lugar yo nunca he cargado sobre Nietzsche la responsabilidad de los actos de aquellos que han actuado inspirados por él.
    Pero una matización en este punto. A pesar de la visión idílica que tiene usted de Nietzsche como vegetariano pacifista, en Nitzsche hay una contradicción muy grande entre lo que propone y lo que hace. Es cierto que es su vida privada se mostró como una persona educada y convencional, pero en sus obras es distinto. En ellas alaba al superhombre, fuerte y sin compasión, pasional y egoísta, como el ideal al que aspirar, superando la moralidad judeocristiana (suena muy parecido al ideal ario, ¿o no?). Por supuesto, si hubiese actuado así en su vida, hubiese acabado en prisión o en un manicomio, en donde por cierto, finalmente terminó sus días.

    Y en cuanto a comparar la profecía de Jesús con la de Joseph Smith, bueno pues la diferencia es que Joseph Smith dio la fecha exacta, y en cuanto a Jesús; Mt 24,36 "Por lo que se refiere al día y la hora, nadie los sabe, ni los ángeles de Dios, ni el mismo hijo, tan solo el padre"

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    1. Evidentemente un historiador carece del derecho a negar en el futuro que hemos existido usted o yo. Otra cosa es que fundemos una secta y el recuerdo de nuestra realidad se desfigure -azarosa o interesadamente- en la memoria de nuestros seguidores hasta convertirse en una tergiversación absoluta y denunciable. Ese personaje ya no seríamos nosotros, sino una construcción que, en verdad, merece ser destruida. Creo que el símil es claro.

      El segundo párrafo de su mensaje, sinceramente, no lo entiendo. Niego la validez de unos textos cuya manipulación es tenida por evidente por la crítica especializada, crítica algunos de cuyos ejecutantes son, precisamente, creyentes.

      De las fuentes judías, le aclaro que las dataciones talmúdicas son las realizadas por el experto Rabbai Moshe en conversación con Talmid Akiva transcrita por Eliyahu BaYonah. Están publicadas en castellano en shalomaverim.org y merecen una lectura atenta, aunque puede encontrar en ellas deslegitimaciones del cristianismo muy severas.

      Las discrepancias entre la versión de Isaías "canónica" y la cita de Jesús en Marcos 7 puede usted considerarlas una cuestión baladí, pero en la mentalidad judía el escrúpulo de exactitud es absoluto. La Ley Judia es muy clara y dura sobre aquel escribano que intencionalmente cambie una sola letra de la Torah, lo cual lo hace merecedor de la muerte. El problema es que los evangelios fueron escritos en griego, que no era la lengua en que se expresaban sus protagonistas, y los autores pueden traducir palabras, pero no conceptos (eso, sin olvidar que a partir del siglo segundo cada texto ha sufrido alteraciones y adiciones conforme al interes de los gobernantes). La textualidad de un profeta es capital, pues, a diferencia de lo que ocurre en la lengua griega, el hebreo tiene muchos niveles de interpretación. Y sin irnos a la Kabbalah, lo que es obvio es que los fariseos cumplían unos preceptos rectos en su origen, pero por motivos equivocados, de ahí que la acusación que pueda hacérseles desde la sabiduría de un "rabbí" es la de ritualismo o, si se quiere, hipocresía, es decir, no poner el corazón en las obras, mientras que la acusación de Jesús es de una extrema gravedad desde la mentalidad judía: no es la actitud, sino el fundamento mismo del ritual lo que ataca, pues lo califica de "obra de hombres". Es por este tipo de requisitorias por lo que la figura de Jesús es tan denostada en Maimónides y otros maestros talmúdicos.

      En cuanto a las diferencias entre el Mesías esperado por los judíos (alguien que les hubiera guiado contra Roma) y el Mesías inocuo para los romanos le he dado cuatro ejemplos que pretenden ser eso, ejemplos, no agotar toda la complejidad moral y teológica encerrada en los Evangelios.

      Finalmente, aunque los romanos tenían sus legiones, también tenían astucia, y de ella sí cabe esperar algo que deslegitimase el ansia guerrera de sus enemigos. Estoy con usted en que, en todo caso, el contenido de los Evangelios no puede reducirse a un producto de guerra psicológica, solo que sí puede haberse utilizado en ésta un saber mucho más amplio, y que provendría de distintas escuelas filosóficas y sapienciales, que van desde los esenios hasta los mitos agrarios y solares en boga, pasando por -mucha- filosofía grecolatina.

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    2. Su objeción a los autores que propongo (supongo que Freke y Gandy) solo es posible si considera Evangelios válidos los cuatro aceptados por la Iglesia que, en efecto, son los más depurados de gnosticismo y los que mas convienen a la Iglesia de Roma, pero los apócrifos, muy superiores en número, vienen a apoyar la existencia de otra visión sobre Jesús, en la que el elemento iniciático es fundamental, puesto que responden a la visión del mito del "hombre-Dios" construída por judíos helenizados que luego la ortodoxia del cristianismo literalista proscribió. El cristianismo sería entonces una religión incompleta que solo ha conservado los Misterios Exteriores de un modo superficial, habiendo soslayado los Misterios Interiores conservados en el cristianismo esotérico que vemos reaparecer (y ser exterminado) en los cátaros.

      El problema con Jesús es que la mitificación del personaje lo convierte en algo así como el objeto de proyección de interminables interpretaciones: un profeta, un sanador, un maestro esenio, un rabino, un libertador político, un disidente, el redentor de la humanidad, etc., etc. Como afirma Santiago Camacho, lo que hoy conocemos bajo el nombre genérico de “Jesús” es la unión de las biografías de varios personajes, míticos y reales, que se fue forjando en los primeros días de la Iglesia con la intención de cimentar la recién nacida religión.

      Y es que el catolicismo ha monopolizado una figura cuya amplitud lleva a Jung a calificarla de "arquetipo", algo que no se deja reducir a la mera biografía.

      Nietzsche, por supuesto, no llega a eso, por la sencilla razón de que sí tiene una biografía, que termina no en un manicomio, sino en la casa de su hermana en Weimar, donde murió, ciertamente hundido en la demencia. Pero su obra, de una fuerza y brillantez expositiva deslumbrante, ha sufrido toda suerte de interpretaciones abusivas y tendenciosas, empezando por la de cierto pintor de acuarelas austriaco que, reconvertido en líder de masas, acudió a visitar la citada casa como el que peregrina a Jerusalén.

      Joseph Smith no dio una, sino entre tres y cinco fechas distintas para un fin del mundo que cada vez se aplazaba más, pero le recuerdo el "no pasará esta generación sin que todo esto (su retorno) acontezca" que los tres evangelios sinópticos ponen en boca de Jesús y que no ha abordado.

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    3. Antes no y ahora sí valen los apócrifos?
      Y en cuánto al párrafo de Josefo que nombra a Santiago se dice: es una interpolacion desde tal vez hasta según dicen ; no encuentro tales palabras en el párrafo citado :m ayuda usted?

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    4. Empiezo por el final: en http://biblio3.url.edu.gt/Libros/2011/las_antigue.pdf tiene usted el texto de "Las antigüedades judías". En la página 87 está el comienzo del capítulo IX, y en la segunda línea de éste el "Según dicen ...", chocante porque parece la única vez que Josefo parece hacer caso a rumores.

      En cuanto a los evangelios apócrifos, es que el gnosticismo se da en ellos, y si usted lo rechaza es porque tienen en cuenta solo los canónicos. Que unos y otros se contradicen es un hecho (veáse la polémica sobre los alimentos "impuros"), así como el que los apócrifos se contradicen entre sí (verbigracia,las varias esposas o concubinas atribuidas a Jesús).

      Por otra parte, yo no he dicho que no valgan, mi frase textual fue "si metemos en danza los Apócrifos estamos ciertamente abocados a un debate sin fin. Por evitarlo, solo pregunto: ¿Qué cristianismo ha surgido históricamente de los Apócrifos? Tan solo el esotérico, oculto y perseguido, pero no el doctrinal que consagra el "Cesaropapismo"" Esas son mis palabras. En cuanto a valer, ha quedado claro que mi postura es que literariamente todos son apreciables, pero como crónica histórica no concedo valor a ninguno. Y la razón es clara. Permítame que se la explique con un símil:

      Cuando Napoleón emprende la campaña de Egipto se acompaña de científicos, estudiosos y de un contingente de civiles que da testimonio de las sucesivas peripecias del general y del cuerpo expedicionario. Sin embargo, hay un episodio del que nadie da cuenta: la noche que el corso pasó en la Gran Pirámide. La razón es que estaba solo, y nadie tuvo acceso a lo que ocurrió más que él.

      Sin embargo con Jesús tenemos detalles de muchos momentos en que está solo, como las tentaciones en el desierto o la oración de Getsemaní, cuando los discípulos duermen y Jesús se halla, al decir de Lucas (22,41), "a distancia como de un tiro de piedra". No hay testigos oculares. Todo lo referente a esos episodios es una creación literaria, puesto que solo Jesús podía saber qué ocurría, y no creo que piense usted que buscó el momento de relatárselo a sus seguidores como un "twittero" necesitado de "followers" (la alternativa respecto a las tres tentaciones es que el relato lo hubiera hecho el demonio). Y si lo piensa, ¿no le extraña que justo el evangelista que omite ese episodio sea Juan, que pasa por ser el "discípulo amado" y la mano derecha de Jesús?

      Y si esa parte del relato es imaginaria, bien pudiera serlo todo él.

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  21. Para explicarle mejor el 2º párrafo al que usted alude cito sus citas (¿una recita?), y pongo en mayúscula (ya que no se puede usar negrita o cursiva) las partes en que se proyecta una sombra de duda por los autores que usted cita sobre dichos textos, pero no de negación categórica:

    "El famoso "testimonio flaviano" que aparece en las "Antigüedades Judías" de Flavio Josefo ha sido muy CUESTIONADO, tanto por filólogos como por historiadores. Los primeros señalan lo incoherente del estilo respecto a la prosa del autor, y el hecho de que reniega de los muchos autoproclamados "Mesías" (la palabra en él tiene una clara connotación negativa). Los segundos, la SOSPECHOSA ausencia de referencias a Jesús en obras anteriores del autor, que llevan a pensar en una interpolación interesada. Orígenes y otros padres de la Iglesia ignoran el fragmento, que es citado hasta Eusebio de Cesarea en el 323.
    Antes de nombrar a Jesús, Josefo escribió 30 volúmenes alabando y describiendo a los judíos hasta en los detalles más simples y no menciona a Jesús en ningún momento; aunque nombró en numerosas ocasiones a otros “Pseudo Mesías” a los que instaba a ignorar.
    Existe aún otro argumento para dudar del "Testimonio flaviano", que es el que si Josefo reconociera a Jesús como Mesías lo pertinente sería su conversión, que nunca se produjo. Interesadamente, el historiador venera a Vespasiano, el emperador.
    La vaga alusión de Plinio a los cristianos no aparece hasta el siglo XV, y en cuanto a las demás fuentes que usted cita son DUDOSAS, cuanto menos: de Sexto Julio Africano no se conserva casi nada, es citado por Eusebio de Cesarea (¡otra vez él!), que dice que cita a Talus, quien a su vez se basa en Flavio Josefo, ... un refrito más que SOSPECHOSO."

    "Sospechoso, cuestionado, dudoso", pero nunca niegan la validez de los textos de manera categórica.
    Además, mencionar que usted siempre da como válidas las opiniones de los autores que "tienen dudas"(nunca certezas absolutas) sobre la autenticidad de los textos, pero no de los que avalan los textos.
    En cuanto a su referencia al pasaje talmúdico "le aclaro que las dataciones talmúdicas son las realizadas por el experto Rabbai Moshe en conversación con Talmid Akiva transcrita por Eliyahu BaYonah", no he visto dicho video, pero lo que si he visto es lo siguiente:
    "Shalom Haverim Org.
    Organización Judia Ortodoxa dirigia a ayudar a volver al camino del Judaismo y la Torá a los descendientes de Anusim (Judios convertidos al cristianismo)."
    Con lo que me parece hay un claro conflicto de intereses.
    Señalarle que los talmudistas no niegan la existencia del Jesús histórico, todo lo contrario, la afirman, lo que si niegan es su papel como Mesías (evidentemente, dado que son los descendientes de aquellos que le condenaron y dan su "propia versión de la historia"), y en los textos talmúdicos hay referencias al Jesús histórico, a veces en términos tan repulsivos, que hieren la sensibilidad de cualquiera, lo que dice muy poco de dichos autores. (Si quiere más información al respecto, le recomiendo el libro Judaism Discovered, de Michael Hoffman)

    En cuanto a la "las discrepancias entre la versión de Isaías "canónica" y la cita de Jesús en Marcos 7", le hago notar algo que parece haber pasado por alto, si "la Ley Judia es muy clara y dura sobre aquel escribano que intencionalmente cambie una sola letra de la Torah", es porque es considerada palabra de Dios, y en este caso concreto, dejando a parte la cuestión de la traducción, es el propio Dios el que hace tal afirmación, por tanto la ley judía perdería su legitimidad, a menos claro que se considere más importante la interpretación de los hombres de la palabra de Dios (lo que hacen los fariseos), que la interpretación que hace Dios de sus propias palabras (lo que hace Jesús, no solo en este pasaje sino a lo largo de los Evangelios).

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  22. (Cont.)
    En cuanto a que los romanos eran muy astutos, eso no se lo voy a negar, ahora bien, inferir de hay que fueron capaces de crear la coherencia y profundidad de los Evangelios a partir del batiburrillo que usted propone "provendría de distintas escuelas filosóficas y sapienciales, que van desde los esenios hasta los mitos agrarios y solares en boga, pasando por -mucha- filosofía grecolatina", es imposible de creer.

    No hay un cristianismo góstico, el gnosticismo tiene una cosmovisión opuesta al cristianismo (son dos visiones contrarias sobre Dios y el por qué estamos aquí) y a las enseñanzas de Jesús, centradas en el ser, no en el saber, además el gnósticismo es esotérico (oculto, secreto), mientras Jesús enseñaba a plena luz del día.

    Proyecciones sobre Jesús se pueden hacer muchas, (sí, incluso gnósticas), pero se desvanecen todas al leer lo que hacía y lo que decía sobre si mismo, (si no ha leído los evangelios o lo ha hecho de una manera superficial, le recomiendo efusivamente que haga una lectura pausada y reflexiva de los mismos, sin preconcepciones y descubrirá al verdadero Jesús, no hay nada oculto).

    Y por último la cita tan manida por usted "no pasará esta generación sin que todo esto (su retorno) acontezca". Sí que la he abordado, he dicho varias veces que no sé como interpretarla con seguridad, pero no obstante dada su insistencia he aquí una interpretación posible, que quiero dejar claro que puedo estar equivocada, yo no soy quién para interpretar con absoluta certeza la palabra de Dios. Primero señalarle la problemática de traducir de un idioma a otro, puede que el sentido original se haya perdido en ese proceso. No obstante, y ateniéndonos a una cuestión puramente filológica y no de traducción:
    Las cuatro primeras definiciones de "generación" según la RAE:
    generación.
    (Del lat. generatĭo, -ōnis).
    1. f. Acción y efecto de engendrar (‖ procrear).
    2. f. Acción y efecto de generar (‖ producir). Generación de empleo
    3. f. Sucesión de descendientes en línea recta.
    4. f. Conjunto de todos los vivientes coetáneos. (La generación presente, La generación futura)
    Si se da usted cuenta la tercera definición alude a sucesión de descendientes en línea recta (La línea de sucesión puede ser recta o directa, formada por personas que ascienden o descienden de forma directa unas de otras: abuelos, padres, hijos, nietos, tomado de un texto legal) , a diferencia de la cuarta, que refiere a conjunto de todos los vivientes coetáneos. Cuando el maestro Jesús habla de generación puede estar refiriéndose a toda la línea de descendientes y ascendientes (3ª definición, sucesión) de la que entonces era la presente generación (4ªdefinición, coetáneos), lo que incluiría a todos los que descendemos o descenderán de esa generación.

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    1. Me remito al principio "afirmaciones extraordinarias exigen pruebas extraordinarias". No existen en el caso que nos ocupan, solo indicios, lo que no basta para demostrar la existencia de un personaje tan fabuloso como el descrito en los Evangelios. Sí, le concedo, un marasmo de dudas y sospechas, tanto a favor como en contra. Ya he indicado sobre quién entiendo que recae el peso de la prueba.

      Lo del "Jesús histórico" del que hablan los talmudistas es matizable. Le doy la palabra de nuevo a Rabbai Moshe: "los escritores del Talmud nunca se refirieron a Jesus de Nazareth explicitamente", y en otra parte: "Creo que existió una persona diferente a la que el mundo conoce como Jesus; el judío al que me refiero se ha conocido como Yahoshuah BenYossef, un maestro de la Torah, al que muchos judios consideran un profeta, pero que muy poco se conoce de la vida real de este hombre, ya que no contamos con un documento fidedigno que nos hable ciertamente de el y de su familia, asi como de lo que el realizó mientras vivió. Lo que se conoce de el difiere mucho de lo que los evangelistas han descrito de Jesus". Según este maestro del Talmud "(La dispersión tras las guerras judías) dio lugar a la formación de historias y leyendas que cayeron bien a los objetivos que esta nueva religión perseguia. En su momento, un escritor cristiano llamado Justino en su trabajo Diálogo con Trifo dice, "Ustedes siguen a un rumor vacio y crean a un cristo para ustedes. Si el [Jesus] nació y vivió en alguna parte el es totalmente desconocido", para concluir "El Rabi Jehiel Ben Yossef de Paris escribió que Yeshu en la literatura rabínica fue un discipulo de Yoshuah Ben Perakia y no debe ser confundido con Jesus de Nazareth. El erudito Najmanides tambien aclaró que el Talmud nunca se refirió a Jesus. Maimonides hizo lo mismo.

      Por todo lo anterior podemos afirmar que aunque Jesus pudo haber existido historicamente, no gozamos con una evidencia creible que soporte dicha existencia. Cuarenta y un historiadores no mencionaron a Jesus o sus discípulos, lo cual crea un argumento del silencio en contra de su historicidad.

      Es muy probable que mucha de la informacion conocida sobre Jesus haya sido inventada por el Padre de la Iglesia Eusebio, que como dijimos gustaba mucho de usar informacion falsa para sustentar sus tesis y mucho mas sobre las doctrinas que estaban comenzando a tener importancia en los primeros siglos sobre Jesus de Nazareth". Para mí, blanco y en botella.

      En cuanto a su versión del "No pasará esta generación ..." parece un poco traída por los pelos, ejemplificando esa sobreinterpretación abusiva de la que ya he hablado respecto a unos Evangelios que, créame, conozco algo más que superficialmente.

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    2. Soy el otro anónimo -creo que somos tres los dialogantes de ésta polémica -no el último que escribió, aunque le suscribo en muchas de las cosas que dice.
      Tímidamente atrevo a añadir algunas cosas: creo que usted da demasiada importancia a Eusebio de Cesárea: sinceramente, no es creíble que inventara un personaje, o mucho de su historia, coherente que vivió muchas décadas antes que él. Si alguien inventó a Jesús: por qué inventar su bautizo con juan el bautista, presuponiedo con ello pecados que limpiar? Los héroes se los inventa inmaculados, prístinos casi, y no para dar mil y una explicaciones posteriores a los propios que los inventan. Esto no lo explican los críticos de Jesús satisfactoriamente, creo.
      Pero volviendo al post hay mucho por decir y nada contestado: los evangelios lo inventaron judíos pro flavios -ok, pero entonces: por qué una vez muerto el último de ellos, el cruel Domiciano, tal vez el 666 del Apocalipsis, se siguieron haciendo éstos y hechos de los apóstoles creados principalmente a partir del siglo II?
      La duda sobre la historicidad de Jesús es moderna, anacrónica: ni si quiera el emperador romano Juliano -tan crítico -la puso en duda ciertamente: más cercano que nosotros en el tiempo que, osados, juzgamos hechos que son como puzzles a los que les faltan muchas piezas.

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    3. Por partes: Eusebio de Cesarea es un tergiversador de mucho calibre, y de cuya inventiva da fe una supuesta correspondencia entre el rey de Edesa, Abgaro y Jesucristo que dice "haber encontrado" y que transcribe en su "Historia eclesiástica", una falsificación tan obvia que nadie cita en apoyo de la historicidad de Jesús. Sin embargo es bajo su autoridad que se fija el canon de los Evangelios, unos escritos cuya forma original nos es desconocida y que abundan en alteraciones y adiciones conforme al interes de los gobernantes, algo que incluso un Padre de la Iglesia como Orígenes denuncia: "Es un hecho muy obvio hoy que hay mucha diversidad entre los manuscritos (de los evangelios), debido al descuido de los escribanos o a la audacia perversa de alguien corrigiendo los textos, o al hecho de que hay quienes agregan o borran como a ellos les place, quedando ellos mismos como correctores"; no digamos ya Celso, quien afirma "Los cristianos alteraron los textos originales tres o cuatro veces, o aun mas, con la intención de destruir los argumentos de sus criticos". Pasajes como la transmisión de Jesús a Pedro de la primacía de la comunidad de fieles tienen ese tufo a manipulación, en la medida en que obedecen a la legitimación de un poder. Eusebio no es el autor material de todas estas manipulaciones, pero sí el que las recoge y consagra.

      El bautismo de Jesús no obedece a limpiar pecado alguno, puesto que no es el bautismo sacramental de la Iglesia romana, sino un símbolo de renovación. De los cuatro Evangelios solo Lucas afirma que con él se da la remisión de los pecados, mientras que en Mateo la confesión de los pecados es previa, y lo que opera el perdón es el arrepentimiento.

      Que se siguieran escribiendo Evangelios tras Domiciano lo que demuestra es la consolidación de un género literario propio, puesto que a partir del siglo II directamente remiten unos a otros, y no a los supuestos episodios que los originaron.

      De Juliano lo que sabemos nos ha llegado por historiadores cristianos, por lo que en su testimonio existe, como diría el otro polemista anónimo, "conflicto de intereses", cuando no tergiversaciones interesadas, como ese «Vicisti Galilæ» que inventó un siglo después de su muerte el apologista Teodoreto. En todo caso, el emperador rechazó el cristianismo con argumentos de índole racional, pues le era patente la discordancia de los Evangelios entre sí, y sostenía la superioridad moral del paganismo helénico.

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    4. Que lo que sabemos de Juliano el apóstata es exclusivamente a través de historiadores cristianos? Creo que esa aseveración es falsa: de ese emperador romano sabemos mucho de buenos escritores paganos como Libanio, Amiano Marcelino, Mamertino o Zosimo por ej.
      Que Eusebio estableció el canon del Nuevo Testamento? Creo que tal aseveración es falsa: Eusebio vivió entre los años 270 y 339 y el conocido como Fragmento Muratori, fechado el año 170, ya establece los libros canónicos, prácticamente los mismos que los actuales. Es posible que Eusebio inventara la máquina del tiempo para retroceder a tal año y escribir tal manuscrito pero, no sé, esta opción no la veo muy factible. También es curioso que una persona que realizara un engaño tan burdo (la correspondencia de Agbaro) realizara igualmente un engaño tan sutil como el testimonio flaviano: usted dirá que de sutil nada, pero los especialistas llevan debatiendo sobre el mismo siglos y yo, que le voy a hacer, respeto tal cosa y prefiero ser humilde.

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    5. Yo no he escrito que Eusebio estableciera el canon de los Evangelios, sino que tal hecho se produce "bajo su autoridad", pues ocurre en el Concilio de Nicea, en el que tiene gran protagonismo. Le recuerdo que el criterio para elegir los libros canónicos de entre el las 270 versiones del Evangelio existentes fue el recurso a un dudoso “milagro”: se decidió que las copias de los diferentes Evangelios fueran colocadas bajo una mesa del salón del Concilio. Luego, todos abandonaron la habitación, que quedó cerrada con llave. Se pidió a los obispos que rezaran durante toda la noche pidiendo que las versiones más correctas y fiables del Evangelio aparecieran sobre la mesa. Lo que no se registró en las actas del Concilio es quién guardó la llave aquella noche. El caso es que a la mañana siguiente los Evangelios actualmente aceptados -Mateo, Marcos, Lucas y Juan- estaban cuidadosamente colocados sobre la mesa. Existe otra versión aún menos seria, según la cual el Espíritu Santo en su encarnación columbiforme fue susurrando al oído a cada uno de los Padres Conciliares sus preferencias, pero no quiero practicar la caricatura, como hace usted con su desafortunada referencia a la máquina del tiempo.

      En cuanto al fragmento Muratori hace usted trampa, puesto que se trata de un escrito incompleto y si bien es cierto que consagra cuatro Evangelios, entre ellos los de Lucas y Juan, falta el principio del manuscrito, donde estarían los nombres de los dos primeros. Por cierto, también incluye como canónicos el Apocalipsis de Pedro.

      Finalmente, le concedo razón en una cosa: me excedí al afimar que lo que sabemos de Juliano lo sabemos "sólo" por historiadores cristianos (Sozomeno, Sócrates Scholasticus, Teodoreto, Efrén Sirio, Juan Crisóstomo, Cirilo de Alejandría, Gregorio de Nacianzo, Rufino, etc.). Es cierto que existen paganos que nos informan de su persona, aunque el mero hecho de que haya pasado a la historia con el sobrenombre de "El Apóstata" indica bien a las claras desde qué posición es considerado ("la historia la escriben los vencedores"). Si su retorno al paganismo hubiera tenido continuidad, tal vez hoy el epíteto correspondería a Constantino.

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    6. El canon bíblico no fue establecido en el concilio de Nicea, sino en el de Roma, que es anterior. Y eso que dice de la mesa y demás hace tiempo que está refutado como una leyenda edificante, pues lo cierto es que el canon bíblico del NT se estableció de manera gradual y lógica: se hicieron canónicos los libros más leídos en las iglesias nacientes, los más solicitados vamos ; también los libros más cercanos a los hechos narrados.
      Y es cierto que el fragmento Muratori establece como inspirado el Apocalipsis de Pedro, pero lo hace con muchas reservas.

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  23. He encontrado un interesante artículo en internet acerca de ¿Es posible demostrar la existencia de Jesús? de Álvarez Valdés, Ariel;
    A continuación cito algunos parrafos del artículo original:
    Sobre Josefo:
    "La primera mención está en el tomo 18: “Por aquel tiempo apareció Jesús, un hombre sabio (si es que se le puede llamar hombre). Fue autor de hechos asombrosos y maestro para quienes reciben con gusto la verdad. Atrajo a muchos judíos y griegos (Él era el Mesías). Y cuando Pilatos, debido a una acusación hecha por nuestros dirigentes, lo condenó a la cruz, los que antes lo habían amado no dejaron de hacerlo (Él se les apareció al tercer día, vivo otra vez, tal como los profetas habían anunciado de Él, además de muchas otras cosas maravillosas). Y hasta hoy los cristianos, llamados así por él, no han desaparecido”.
    Esta alusión a Jesús, conocida por los estudiosos como “el testimonio flaviano”, provoca sorpresa. ¿Cómo es posible que un judío religioso como Josefo, que nunca se convirtió al cristianismo, confiese que Jesús era el Mesías, que resucitó al tercer día, que se apareció vivo ante la gente y que era más que un simple ser humano? Resulta inaceptable. Por eso hoy los especialistas sostienen que el texto contiene tres expresiones añadidas por algún autor cristiano. Serían los pasajes que están puestos entre paréntesis. Si los eliminamos, el resto sería lo que realmente escribió Flavio Josefo.
    Ahora bien, si nos atenemos al texto auténtico del historiador judío, vemos que él afirma: a) existió en Palestina un hombre llamado Jesús, b) era un sabio, c) realizó prodigios, d) la gente lo escuchaba con gusto, e) atraía a muchos judíos y griegos, f) las autoridades judías lo acusaron, g) Pilatos lo condenó a muerte, h) murió crucificado, i) sus seguidores se llaman cristianos en honor a él, y j) el movimiento que fundó siguió existiendo después de su muerte.
    La segunda mención de Jesús aparece en el tomo 20. Allí, al contar cómo mataron a Santiago, el primer obispo de Jerusalén, en el año 62, dice: “Mientras tanto, subió al pontificado Anás. Era feroz y muy audaz. Pensando que había llegado el momento oportuno, porque (el procurador) Festo había muerto y Albino aún no había llegado, reunió al Sanedrín y llevó ante él al hermano de Jesús, que es llamado Mesías, de nombre Santiago, y a algunos otros. Los acusó de haber transgredido la ley y los entregó para que fueran apedreados”.
    En esta segunda referencia, el escritor judío afirma que: a) existió un hombre llamado Jesús, b) tenía un hermano llamado Santiago (lo cual coincide con lo que dice Marcos 6, 3 y Gálatas 1, 19) y c) algunos lo consideraban el Mesías."
    Sobre Tácito:
    "Desgraciadamente, la obra nos ha llegado incompleta porque se perdieron varios tomos entre ellos la sección que va del año 29 al 32. Por eso el proceso y la muerte de Jesús, en el año 30, que quizás podría haber figurado, no aparece en los manuscritos. Pero sí, al hablar de la persecución de Nerón a los cristianos de Roma, Tácito dice: “Nerón sometió a torturas refinadas a los cristianos, un grupo odiado por sus horribles crímenes. Su nombre viene de Cristo, quien bajo el reinado de Tiberio fue ejecutado por el procurador Poncio Pilatos. Sofocada momentáneamente, la nociva superstición volvió a difundirse no sólo en Judea, su país de origen, sino también en Roma, a donde confluyen todas las atrocidades de todo el mundo. Primero, los inculpados que confesaban; después, denunciados por éstos, una inmensa multitud. Todos fueron convictos, no tanto por el crimen de incendio sino por el odio del género humano”.

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  24. (Cont.)
    Este testimonio nos brinda varios elementos para situar históricamente a Jesús: a) que existió un hombre al que llamaban Cristo, b) que su patria era Judea, c) que su muerte ocurrió cuando Tiberio era emperador (o sea, entre los años 14 y 37) y Poncio Pilatos gobernador (entre los años 26 y 36), d) que Pilatos lo mandó a matar, lo cual implica que lo crucificaron pues el castigo normal de las autoridades romanas en Judea era ese, y e) que antes de morir, Jesús ya había formado un grupo de seguidores."
    Conclusiones del autor (entre las que se incluyen algunas muy interesantes no mencionadas antes en este debate):
    "En conclusión, sólo han llegado hasta nosotros dos testimonios extrabíblicos sobre Jesús de Nazaret. Sin embargo, todos los estudiosos están de acuerdo en que bastan para probar, de manera concluyente y definitiva, su existencia histórica. Por eso ningún historiador serio niega hoy la historicidad de Jesús.
    "Primero, porque vemos que existen dos autores muy antiguos que de manera imparcial, objetiva y desinteresada afirmaron su existencia. Y son testimonios lo suficientemente cercanos a los hechos como para constituir fuentes fidedignas y confiables.
    Segundo, porque hay muchísimos textos cristianos, más antiguos todavía, que hablan de Jesús. Entre ellos están las cartas de Pablo, escritas alrededor del año 50, que reflejan una tradición de los años 40, es decir, muy cercana al momento de la muerte de Jesús. También poseemos los cuatro evangelios que, si bien fueron compuestos por creyentes en Jesús, pretenden remontarse a un personaje real. Por lo tanto, negar la existencia histórica de la figura central de estos libros traería más dificultades que aceptarla.
    Tercero, porque en la antigüedad ninguno de los enemigos ni adversarios de los cristianos, si bien cuestionaron que fuera el Mesías o el Hijo de Dios, jamás que hubiera existido. Las primeras dudas sobre su existencia histórica surgieron recién en el siglo XVIII, cuando ciertos autores franceses empezaron a decir que Jesús de Nazaret era una divinidad solar antigua a la que se le había atribuido existencia histórica. Esta duda se prolongó durante el siglo XIX y XX. Pero ya ningún estudioso la toma en serio.
    Cuarto, porque los textos del Nuevo Testamento hacen interactuar a Jesús con otros personajes históricos, cuya existencia está demostrada por documentos arqueológicos y literarios no cristianos, como Juan el Bautista, Poncio Pilatos, Herodes el Grande, Herodes Antipas o Caifás.
    Finalmente, porque si los evangelistas hubieran inventado a Jesús, lo habrían hecho de un modo tal que no produjera tantas dificultades y dolores de cabeza a los lectores; y hoy no habría ninguna diferencia entre el Jesús de los evangelios y el Jesús histórico, que vamos conociendo gracias a la arqueología y a otras ciencias; los dos serían exactamente iguales. El hecho de que los evangelistas hayan querido reinterpretar la figura de Jesús desde su fe, demuestra que están tratando de contar la vida de un personaje real.
    Todavía hoy encontramos gente como Luis Cascioli, que duda de la existencia real de Jesús y cree estar a la vanguardia de la intelectualidad. Sin embargo, se han quedado en el tiempo, porque hace décadas que los estudiosos llegaron a la certeza de su vida."

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    1. Debo discrepar de su análisis por muy diversas razones, que van desde la inexistencia de evidencia arqueológica alguna acerca de Jesús, pese a lo que usted dice en su penúltimo párrafo, hasta el hecho de que la interacción con personajes reales de entidad a una construcción ficticia, pues el mismo argumento valdría para defender la historicidad de, pongamos, Forrest Gump. La cita de Tácito es muy vaga, y poner en su boca la existencia de un personaje llamándolo por un título (Cristo: "ungido") no parece concluyente. Nos queda lo atribuido a Flavio Josefo, respecto a lo cual me permito traer una cita muy bien documentada:

      "Hay muchos problemas que nos impiden creer lo que alli (en el Testimonio Flaviano) se dice. Primero que todo, tenemos que analisar cuidadosamente que dicho pasaje no encaja con el contexto que lo precede. Otro aspecto que es muy importante destacar es que el pasaje fue escrito desde una perspectiva gentil o cristiana y no bajo la perspectiva judia, ya que Josefo fue un judío que peleó y vivió por su pueblo. La ponderación que supuestamente hace Josefo de Cristo es ingenua. Otro aspecto que es muy importante considerar es que de haber sido cierto lo expuesto por Josefo, Origenes, uno de los eruditos cristianos de la iglesia, llamado uno de los Padres de la Iglesia, a pesar de haber tenido en cuenta las historias de Josefo para realizar sus exposiciones cristianas, el nunca se basó en estos dos pasajes que hemos estudiado y que se suponen sean de autoria de Josefo. De haber sido cierto, Origenes hubiera sido el principal beneficiario de dichas bases para fundamentar sus creencias cristianas

      Mas adelante, al celebrarse un debate escrito entre Origenes y el filosofo pagano Celso sobre temas relacionados con el cristianismo, Celso señala que Josefo no creyó que Jesus hubiera sido el Cristo. Esto es muy significativo porque nos muestra que dichos pasajes adscritos a Josefo no existian en los primeros siglos y mas bien corrobora el trabajo de los eruditos cristianos por enforzar las creencias sobre Jesus y mucho mas dándole fuerza con un personaje tan importante como lo fue Flavio Josefo para la cultura judia. Aqui cabe la pregunta: Cómo es que por mas de dos centurias los Padres de la Iglesia no supieron nada acerca de estos pasajes escritos por Josefo? De haber sido verdad, no hubieran sido estos dos pasajes lo mas destacado para soportar y fundamentar la fe histórica de los cristianos? Las referencias a estos dos pasajes solo aparecen en el Siglo cuarto cuando otro Padre de la Iglesia, Eusebio, se refiere a ellos. Y todo parece indicar a los historiadores que el autor de esta "edición" a los originales de Josefo fue el mismo Eusebio quien no tuvo ningún impedimento para cometer fraudes en favor de los intereses de la fe cristiana (de alguno ya he hecho mención en un comentario previo)".

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  25. En cuanto a sus referencias a Rabbai Moshe negando la historicidad de Jesús, he encontrado lo siguiente:
    "AKIVA.-Rabbai Moshe, de acuerdo a lo que nos enseñó en el estudio anterior, damos por descalificado la existencia histórica de Jesus?
    RABBAI MOSHE.- No. Absolutamente, no.(...)"
    Después es cierto que dice creer que el Jesús de los textos talmúdicos se refiere a otras dos personas en tiempos distintos (uno ejecutado en Lidia y otro en Jerusalén), como usted ha indicado, pero Rabbai Moshe no fundamenta tales afirmaciones. Si las fundamenta con referencias a textos en algún otro sitio, indíquemelo y estaré encantado en leerlos.
    De todos modos, el talmud, tal como Rabbai Moshe lo describe es: "El Talmud, que es considerado como la Torah oral con sus comentarios, fue escrito al final del segundo siglo en vista de que las tradiciones se estaban perdiendo al no tener Templo en Jerusalem"
    Dicho de otro modo, recoge lo tradición oral de fariseos y maestros de la ley, que fueron los que condenaron a Jesús (el Sanedrín estaba compuesto por fariseos y saduceos), y por tanto dan su versión de lo sucedido. Hay que tener en cuenta que los que transcribieron esas tradiciones orales no pudieron conocer la historia real, excepto por lo que les contaban sus mayores, que a su vez la habían recibido de los suyos y así hasta remontarse 150 años o más atrás, con lo que el mensaje iría transformándose y pudiendo dar lugar a esas diferencias. No obstante hay varios elementos que coinciden de tal manera con lo que conocemos de Jesús (a parte de añadidos difamatorios), que es casi imposible que se trate de otro Jesús, y son:
    -Nació de María (Hebreo Miriam).
    -podía hacer trucos y actos (aparentemente) milagrosos.
    -Tuvo discipulos, entre ellos uno llamado Mateo (arameo Mattai).
    -fue ejecutado un día antes de la Pascua.
    ¿Demasiadas coincidencias? ¿o no?

    Por último señalar que este debate se ha limitado casi exclusivamente a una cuestión de hablar de la validez de textos, pero hay otros modos de creer en la Verdad de Jesús, algunos ejemplos: los encuentros con Jesús resucitado que muchos han experimentado a lo largo de la historia (por ejemplo, San Pablo, que por cierto era un estricto fariseo antes de convertirse al cristianismo) y sobre todo por la auténtica fe, a mi juicio la más valiosa.

    Un saludo y buena Semana Santa.

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  26. La cita que usted hace de Rabbai Moshe prosigue: "Creo que existió una persona diferente a la que el mundo conoce como Jesus; el judío al que me refiero se ha conocido como Yahoshuah BenYossef, un maestro de la Torah, al que muchos judios consideran un profeta, pero que muy poco se conoce de la vida real de este hombre, ya que no contamos con un documento fidedigno que nos hable ciertamente de el y de su familia, asi como de lo que el realizó mientras vivió. Lo que se conoce de el difiere mucho de lo que los evangelistas han descrito de Jesus", para concluir "aunque Jesus pudo haber existido historicamente, no gozamos con una evidencia creible que soporte dicha existencia. Cuarenta y un historiadores no mencionaron a Jesus o sus discípulos, lo cual crea un argumento del silencio en contra de su historicidad".

    En cuanto a la fe, es un fenómeno subjetivo y personal, por lo que difícilmente puede servir para dirimir problemas históricos.

    Por último, agradezco su cortés saludo, y dado que le escribo al filo de los últimos minutos del Domingo de Resurrección, solo puedo corresponderle deseándole -de corazón- una feliz Pascua.

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  27. Conceptualmente hablando, y visto la luz del conocimiento humano del siglo XXI, es absurdo ofrecer como argumentos y esperar que se les crea que mitos plagiados y seudo organizados en la denominada TORA, den validez a un sacrificio humano, ni siquiera de un hijo de dios. Ese asunto da mucho de que pensar, entre otras cosas: 1)a quien se le ofrece el sacrificio? acaso a otro dios diferente de el mismo? se lo auto ofrece? y luego el sacrificado no es dios todopoderoso también?, entonces cual sacrificio pues morir por 3 dias para un todopoderoso y eterno e inmutable dios...que es lo que pierde o mengua de su divina naturaleza para que se le pueda llamar sacrificio? a todas estas como entienden los cristianos lo que es un sacrificio? y luego como es que dicen que su dios jesucristo se sacrifico luego no que es dios todopoderoso? si es dios todo lo puede y si todo lo puede no tiene gracia ni merito nada de lo que hace suplantando a un hombre, y si resucito cual sacrificio habría hecho al fin de cuentas? eso es trampa, el verdadero sacrificio seria que se hubiera en realidad suicidado, ademas como ya alguien lo ha dicho, mas que sacrificio en el mejor de los casos el mito lo que habla es de una eutanasia asistida o suicidio asistido, lo que visto desde otra óptica es cobardía pues pone a otros a hacer el trabajo que el mismo como todopoderoso no es capaz de hacer. Mas valiente y meritorio lo efectuado (así sea por razones culturales equivocadas) lo que nos cuentan de los samurais con el suicidio ritual pues son sus propias manos las que empuñan el tanto para abrir su vientre. Mejor mirar: https://vimeo.com/3462928 para ver el tipo de argumento del supuesto amor de dios sacrificando a su supuesto hijo.

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