lunes, 2 de febrero de 2015

LA POLICÍA FRANCESA DEJÓ LIBRE AL TERRORISTA DEL HIPER JUDÍO DE PARÍS DÍAS ANTES DEL ATAQUE



Amedy Coulibaly fue el asaltante de un supermercado "kosher" en Porte de Vicennes, París, asalto durante el cual murieron cuatro de los rehenes, cifra a la que se suma el asesinato previo de una policía municipal.

Días antes, la policía francesa detuvo en un control de carretera a Amedy Coulibaly, pero lo dejó ir, según "Francia 24".

El sospechoso conducía sin carnet en compañía de su pareja, Hayat Boumeddiene, cuando el 30 de diciembre una patrulla les dio el alto para una comprobación de rutina. Los agentes comprobaron el nombre de Coulibaly en una base de datos que lo identificó como "peligroso y perteneciente a los movimientos islamistas", según el diario. Informaron de ello a la unidad antiterrorista francesa, pero, sorprendentemente, dejaron marchar a la pareja.

Dos días después del ataque terrorista contra la revista satírica "Charlie Hebdo", que se saldó con 12 personas muertas, Coulibaly -con la supuesta ayuda de su pareja, ayuda que las autoridades no han concretado en modo alguno-, asaltó un supermercado judío en París, tomando como rehenes a 19 personas. Cuatro de ellas fueron asesinadas antes del asalto policial retransmitido por los medios de acuerdo con el clásico patrón del terrorismo-espectáculo.

Según la agencia EFE, el secuestrador se dirigió a los policías que le cercaban para decirles: "Ya sabéis quién soy". Si bien había hablado con un medio de comunicación telefónicamente, su condición de "fichado" era antigua: fue condenado en diciembre de 2013 a cinco años de prisión por intentar ayudar a escapar al islamista Smaïn Aït-Belkacem, un antiguo miembro del Grupo Islámico Armado (GIA) argelino que cometió un atentado en la estación de tren del Museo de Orsay en París en 1995, causando 30 heridos.

Con estos antecedentes, ...¿cómo se explica que habiendo sido identificado previamente en un control de carretera se le permitiese continuar sin más?

El caso recuerda inequívocamente al hecho de que el "Chino", uno de los supuestos autores del 11-M, quien fue detenido por una infracción de tráfico pero fue inmediatamente liberado poco antes de la masacre de Atocha. ¿Le reservaban los servicios secretos para un papel del cual no iba a apartarle una nimiedad como infringir el Código de Circulación?

Amedy Coulibaly dijo actuar en coordinación con los hermanos Kouachi, supuestos autores de la matanza en "Charlie Hebdo", algo que sorprende a los estudiosos del terrorismo internacional, dado que aquél se presentó como miembro del ISIS mientras que a los hermanos se les relacionaba con Al Qaeda, aunque sus más que acreditados vínculos con la inteligencia anglo-estadounidense nos llevan a pensar en que eran agentes infiltrados de la CIA-MI6 que informaban acerca de los campos de entrenamiento en Yemen, Irak, Siria, etc., países a los que nunca tuvieron el menor problema en viajar. Aunque su más obvia utilidad ha sido la de cargar con las culpas de una "Black Opp" que requería de una rápida "resolución", con la atribución indiscutida de responsabilidades a dos "cabezas de turco" cuya muerte cerraba toda posibilidad de defenderse. El clásico esquema aplicado al menos desde Lee Harvey Oswald, y que ha llevado a un inusual número de figuras políticas, que van desde el "verde" Jack Lindblad hasta el mismo Le Pen, a denunciar el ataque como un atentado de falsa bandera.

Además, el final de Coulibaly fue retransmitido por France 3 y otras televisiones en una secuencia espectacular, pero que provoca numerosas dudas sobre si no se trata de una puesta en escena a lo Luc Besson, por no repetir lo de "estilo hollywoodiense" (aunque cite a un imitador). En primer lugar, solo se vio en los medios lo que ocurre en la fachada del supermercado, mientras que videos subidos a medios alternativos muestran que mientras en teoría el asaltante mantenía su posición entran en la tienda numerosos agentes por la parte de detrás. El cierre metálico de la tienda es abierto desde dentro cuando entra el primer policía, protegido con un escudo. ¿Le abrió Coulibaly? Luego vemos una explosión (probablemente una bomba de aturdimiento) y al terrorista que se lanza -o es empujado- hacia la entrada, donde le acribillan a balazos, en una imagen que sugiere inequívocamente que tiene las manos atadas.



Solo hay una conclusión posible: no debía salir vivo. El guión solo quedaba completo silenciando a los peones sacrificables, dejando así intacta la versión oficial de los hechos.

El encubrimiento ha exigido todavía una muerte más, la del comisario Helric Fredou, "sucidado" en la comisaría de Limoges tras intentar hacer una llamada "muy urgente" motivado por "algo" que halló en la mochila de uno de los supuestos terroristas, y que ya no sabremos nunca qué fue.

Aunque existen sólidas conjeturas al respecto.

(posesodegerasa)

2 comentarios:

  1. El enlace a "videos subidos a medios alternativos" no va. Es un error o ha sido eliminado? Es decir, censurado.

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  2. Efectivamente, me temo que la habitual "mano negra" nos ha privado del insano ejercicio de la duda respecto a la "verdad" oficial.

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