miércoles, 7 de enero de 2015

EL "CIBER-ATAQUE" CONTRA SONY POR EL LANZAMIENTO DE "THE INTERVIEW"



Estados Unidos ha anunciado sanciones financieras a Corea del Norte como represalia por el "ciber-ataque" del 24 de noviembre en contra de Sony Pictures. Esta reacción, sin embargo, podría estar culpando al gobierno comunista (surrealista, según Hollywood) de aquél país, constantemente ridiculizado por los medios estadounidenses, por un ciber-crimen que parece haber sido realizado desde dentro, por ex empleados de Sony, según indica una reciente investigación de la prestigiosa firma de seguridad Norse. Los resultados de esta investigación vinculan a ex empleados despedidos de Sony con el colectivo de hackers Guardian of Peace (GOP), que se atribuyó el ataque.

El 24 de noviembre los empleados de Sony se conectaron a sus computadoras para ver una calavera de neón roja con las palabras “#Hacked by #GOP”.

Norse ha contradicho al FBI, que había responsabilizado del ciber-ataque a Corea del Norte. “Cuando el FBI hizo el anuncio tan poco tiempo después de que el hack había sido revelado, todos en la comunidad de inteligencia reaccionamos con sorpresa, ya que es difícil endilgar esto a alguien a tan sólo unos días de un ataque”, dijo Kurt Stammberger de Norse. El director ejecutivo de esta firma añadió que han intentado seguir las pistas que podrían apuntar hacia Corea de Norte pero no han encontrado ninguna evidencia, por lo que si el FBI tiene evidencia “deberían de compartirla con la comunidad y presentar alguna evidencia convincente”.

Patrick Henningsen, en un interesante resumen del caso en el sitio 21 Century Wire, señala irónicamente que el ciberataque fue especialmente dañino, ya que amenazó con publicar información privada de las estrellas de Hollywood, lo cual “desató la ira de la cúpula de individuos más importantes de Estados Unidos: los actores (incluyendo el que está en la Casa Blanca)”.

Uno de los motivos que se manejó para explicar el crimen fue el estreno próximo de la película “The Interview”, en la que el dúo de comediantes Seth Rogen y James Franco montan una operación secreta para asesinar a Kim Jong Un, mostrando de paso las incongruencias y atrocidades del regimen, revelando que Kim Jong Un es un “maestro de la manipulación”, exhibiéndolo ante su pueblo como un fiasco y literalmente haciéndolo llorar ante las cámaras, despojado de toda virilidad (algo que el líder coreano sobrevalora).

La trama del film no puede ser más grata a la inteligencia estadounidense o, si se prefiere, al complejo de entretenimiento-militar (el Military-Entertainment Complex), el brazo de propaganda del gobierno.

 Después del “ataque” se avisó de que los hackers habían amenazado con una agresión al estilo del 11-S contra los cines que fueran a exhibir la película. Seth Rogen y James Franco cancelaron su tour de medios (aunque George Clooney sirvió de vocero de la comunidad hollywoodense e hizo su saber su preocupación ante la seria amenaza en contra de la libertad de expresión que significaba Corea del Norte).


Lo que para muchos resultará sorprendente pero en realidad no lo es para nada, es que Sony Pictures trabajó con la Secretaría de Defensa de Estados Unidos en la realización de la película The Interview. En otras palabras ”The Interview” es una arma, un ataque militar mediático, a lo menos una psy-op, con el fin de derrocar el regimen de Coreal del Norte. Si uno ve la película esto resulta obvio. The Washington Post publicó información que muestra que Michael Lynton, director ejecutivo de Sony Pictures tuvo comunicación con la Secretaría de Defensa, que revisó el guión de “The Interview” y comentó que la película podía servir para avanzar su agenda de acabar con el gobierno de Kim Jong Un.

El hecho, nada sutil, de que el modo de acabar con este gobierno sea el asesinato de su cabeza visible, y la naturaleza propagandística del film "The Interview" sugieren que el hack de Sony puede ser un nuevo evento de falsa bandera con la intención de justificar los medios para una ofensiva (o una escalada) en contra del regimen norcoreano.

El matrimonio entre Hollywood y el ejército en Estados Unidos tiene múltiples aristas. A grosso modo, Hollywood ha sido el encargado por décadas de crear el clima psicológico para que se apruebe en la opinión pública la política de guerra estadounidense, exaltando al Ejército y avanzando la ideología expansionista por todo el mundo. A cambio, los grandes estudios reciben fondos, cuentan con acceso a innumerable juguetes militares y pueden seguir llenando las pantallas de incesante pirotecnia (lo cual parece hacer a todos felices y mantener al espectador en feliz estupor). Como antecedente, hace dos años Sony Pictures fimó la película “Zero Dark Thirty”, sobre la captura de Osama bin Laden, para la cual recibieron todo el apoyo del Pentágono, acceso a información clasificada, suponemos que con la condición única de que la historia contada fuera la conveniente para la narrativa que hila la política internacional estadounidense. La participación del gobierno en el cine se ha incrementado en los últimos años de manera exponencial: en el 2012 45 de 50 estados tenían presupuesto para fondear a la industria del cine, contribuyendo con más de 1200 millones de dólares al año.

La paradoja es que la crítica fundamental que hacen los medios estadounidenses al regimen norcoreano es el uso de los medios de ese país para transmitir propaganda a favor del gobierno, exactamente lo mismo que practica Hollywood.

(Fuente: Pijamasurf)

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