lunes, 22 de diciembre de 2014

LA HUELLA DE LOS TEMPLARIOS EN EL DEVENIR DE LA HISTORIA (7ª parte)



La flor de lis es un antiguo símbolo y también representa a los pilares fálicos gemelos de Jachin y Boaz, en el simbólico Templo de Salomón, que fueron esculpidos en bronce “Lilywork“, como se describe en Reyes, 7. En las diversas artes la columna salomónica, torsa o entorchada es una columna con fuste de forma helicoidal, que se utilizó fundamentalmente en Europa y en América en la arquitectura barroca. Recibe su nombre por la creencia de la época en que así fueron las columnas del Templo de Salomón.

Fue un elemento de construcción empleado en la época antigua pero su nombre procede de la denominación dada por los arquitectos barrocos, a partir de la descripción que se hace en la Biblia de las columnas del gran templo del rey Salomón en Jerusalén, destruido en el año 586 antes de Cristo.

Se dice que este templo tenía dos columnas principales flanqueando el vestíbulo, con fuste retorcido, cuyos nombres eran Boaz y Jachin, que simbolizaban respectivamente la fuerza y la estabilidad. Este peculiar tipo de fuste puede haber evolucionado desde el estilo manifestado en la Columna de Trajano de la Roma antigua, erigida como homenaje al Emperador del mismo nombre, la antigua columna tiene el fuste decorado con una banda única continua, en forma de espiral. Esta banda tiene una serie de imágenes que representan el poder militar de Trajano en la batalla.

Estas columnas también parecen haber tenido uso en la arquitectura y decoración bizantina.

Su difusión en el periodo barroco se debió a los dibujos de Rafael para los tapices de los Hechos de los Apóstoles, que a su vez dieron lugar al soporte del baldaquino de San Pedro de Roma realizado en 1624 por Bernini. Una columna salomónica comienza en una basa y termina en un capitel, como la columna clásica, pero el fuste tiene un desarrollo retorcido de forma helicoidal que da comúnmente seis vueltas y que produce un efecto de movimiento, fuerza y dramatismo.

La introducción de la columna salomónica en el barroco manifiesta la condición de arte en movimiento. En muchas ocasiones se encuentra el fuste cubierto con decoración vegetal a base de hojas de parra. Los capiteles pueden ser de diversos órdenes, predominando el compuesto y el corintio. Es corriente que su uso sea más como una columna ornamental, que tectónica, por lo que es muy habitual que aparezca en retablos o adosada junto con otros adornos. El uso más destacado de columnas salomónicas se da en el baldaquino diseñado por Bernini dentro de la Basílica de San Pedro en el Vaticano.

Este tipo de columna se hizo popular en la Europa católica, incluyendo la parte sur de Alemania, se extendió a España, casi al mismo tiempo que Bernini construía sus columnas, y de España pasó en muy poco tiempo a las colonias americanas, donde se usó corrientemente en iglesias como elemento característico del estilo churrigueresco. Después de 1660, este tipo de ornamentación se convirtió en característica básica de diseño de mobiliario en Francia, Holanda e Inglaterra, tanto en las patas de los muebles como en las puertas de cristal de los relojes de pared de finales del siglo XVII y principios del XVIII.

Actualmente podemos ver la flor de lis usada profusamente en las galas de la realeza británica, en diversos edificios oficiales y en el vallado alrededor de ellos. También lo podemos ver en iglesias. Asimismo lo podemos ver en una puerta de la Casa Blanca, en Washington.

También podemos ver la cruz templaria en numerosas catedrales, iglesias y edificios antiguos, incluyendo los modernistas.

El trébol de tres hojas en Irlanda es igualmente un antiguo símbolo del linaje ario y la palabra trébol (shamrock) viene del término norteafricano shamrukh. Todos estos símbolos se relacionan con la representación de los tres cuernos de Nimrod, en Babilonia, y a principios esotéricos.

Otros símbolos Merovingios eran el pez, representando a Nimrod, el león, representando a Leo, y la abeja. Trescientas abejas de oro fueron encontradas sobre el manto del Rey Childerico I, el hijo de Meroveo, que murió en el siglo V. Las abejas eran un antiguo símbolo de la diosa y reina Semíramis, y simbolizaban la realeza en Egipto. También simbolizan la abeja reina, representando a Isis / Semíramis.

(Fuente: http://oldcivilizations.wordpress.com/)

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