martes, 16 de diciembre de 2014

LA HUELLA DE LOS TEMPLARIOS EN EL DEVENIR DE LA HISTORIA (5ª parte)



Los Templarios tenían relaciones con la mayoría de los monarcas de la época, aunque no tanto en Francia. Dada su riqueza inmensa, controlaban a muchos de los reyes que parecían detentar el poder, justo como los actuales miembros de la Hermandad hacen con los gobiernos actuales.

Los Templarios estaban en el entorno de Enrique II de Inglaterra, el patrocinador de la basílica de Glastonbury. La conocida enemistad de Enrique II con el Arzobispo de Canterbury, Thomas A. Becket, terminó cuando dos caballeros llegaron de Francia para asesinarlo en la Catedral de Canterbury en 1170. El Hijo de Enrique, Ricardo Corazón de León era un templario, aunque no oficialmente. Cuando fue forzado a escapar de Inglaterra bajo las amenazas de su medio hermano, Juan sin Tierra, lo hizo disfrazado de templario. Fue protegido por los templarios que lo enviaron a las cruzadas de Tierra Santa contra los musulmanes. Ricardo vendió Chipre, un anterior asentamiento fenicio, a los Templarios y estaba involucrado en las negociaciones entre ellos y su versión islámica, la sociedad secreta de los Asesinos. Esta palabra se usa para describir actualmente a un asesino y se deriva del método particular de los Asesinos de gobernar mediante el miedo y el terrorismo.

El nombre de asesino se dice que deriva de “usuario de hachís“, porque usaron esta droga para engañar y manipular a jóvenes para que asesinaran en nombre de Dios en la creencia de que esto aseguraría su lugar en el paraíso. El nombre también podía originarse de la palabra hass (destruir) y asana (colocar trampas). Lanzaron una guerra terrorista internacional desde sus cuarteles generales en la montaña de Alamut o Nido del Águila, en Persia. En este lugar se ha encontrado alfarería decorada con estrellas de cinco puntas y el símbolo de la vulva femenina. Asimismo, los Asesinos llevaban túnicas blancas con una faja roja.

Los Asesinos, que existen actualmente bajo diferentes nombres, surgieron de una secta fundada por un persa llamado Hassan Sabah, en 1090, el mismo período en que los Templarios, los Caballeros Hospitalarios, y los Caballeros Teutónicos estaban siendo constituidos. Los Templarios y los Asesinos trabajaban de manera sincronizada, aunque parecían estar en bandos opuestos. El objetivo era controlar ambos bandos. Uno de los métodos más eficaces de la manipulación por la Hermandad es crear o infiltrarse en todos los bandos y así controlarlos.

Los Templarios tenían mucha experiencia en esta manera de actuar. Mientras estaban acompañando a Ricardo Corazón de León en las Cruzadas, al mismo tiempo estaban respaldando a su hermano y rival, el Rey Juan sin Tierra. De hecho, estuvieron detrás de la firma de la Carta Magna en 1215, gracias a los esfuerzos de Aymeric de St Maur, el Gran Maestre Templario en Inglaterra y consejero del Rey Juan.

La Carta Magna redujo muchos poderes de la monarquía, incrementando así el control Templario y llevando adelante el objetivo a largo plazo de introducir la democracia, pero entendida como un nuevo medio de control. En este caso sería un sutil control encubierto en lugar de un control manifiesto. Ello no implica que todos los Templarios tuviesen un propósito negativo. En estas sociedades secretas había muchos niveles de conocimientos y de programas. El escritor e investigador francés, Jean Robin, llegó a la conclusión de que la Orden del Temple constaba de siete círculos exteriores a los que fueron enseñados los misterios “menores” y tres círculos interiores que trabajaban con los grandes misterios. Sucede lo mismo con la Masonería y todas las sociedades secretas actuales. La mayoría de los miembros de las sociedades secretas no tienen ni idea de lo que saben sus máximos niveles o de los programas que están promoviendo.

A pesar de su riqueza, los Templarios estaban exentos de impuestos, al igual que las fundaciones actuales de la Hermandad, y tenían sus propios tribunales. Controlaban a monarcas, personas influyentes y países. Su método era manipularlos hasta una posición de dependencia. De este modo los Templarios podían entonces planificar sus acciones. Eduardo I pidió prestado sumas cuantiosas a los Templarios, mientras el Rey Juan y Enrique III estaban fuertemente endeudados con ellos. En un momento dado, Enrique III empeñó las Joyas de la Corona a los Templarios para pagar sus campañas militares. Esta es una antigua práctica de la Hermandad Babilónica. Manipulan las guerras, prestan a los distintos bandos el dinero para luchar entre ellos, y recogen enormes ganancias de los horrores que ellos mismos han causado. Luego prestan a los mismos países dinero para reconstruir lo destrozado por las guerras y esto los hace aún más endeudados y aún más bajo su control. Podemos analizar las dos guerras mundiales del siglo XX para comprobarlo.


Las Joyas de la Corona inglesa en la época del Rey Juan fueron guardadas en el Templo Templario de Londres y bajo Juan, Enrique II, Enrique III y Eduardo I el Templo Templario de Londres era también una de cuatro tesorerías reales. Los Templarios recolectaban los impuestos para el Papa y la Corona, además de la tributación conocida como los diezmos.

Eran una organización privada y secreta, recolectando impuestos en nombre de otros y una gran cantidad de ese dinero fue directamente a ellos en pago por intereses sobre préstamos. Por lo que se sabe eran despiadados con los que no pagaban sus deudas. Los votos Templarios de sobriedad y castidad eran a menudo una hipocresía, ya que una descripción para el abuso del alcohol en la Inglaterra medieval era “beber como un Templario“. Cuando llegaron al negocio del dinero, sin embargo, eran tan despiadados con ellos mismos como lo eran con el pueblo. Sucede lo mismo actualmente. En Francia, el centro Templario en París era el tesoro real principal y la monarquía francesa les estaba también en deuda. Pero el rey francés, Felipe IV, o Felipe el Hermoso, decidió que había pagado suficientemente y dio un paso para destruir a los Templarios en una purga contra ellos en octubre de 1307. O por lo menos ésa es la Historia oficial. Hay mucho más por saber antes de que podamos comprender lo que ocurrió realmente y su relevancia para los eventos mundiales que siguieron.

(Fuente: http://oldcivilizations.wordpress.com/)

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