miércoles, 3 de diciembre de 2014

EL CALLEJÓN SIN SALIDA DEL P.P.



Hace ya tiempo que al partido que "gobierna" -es un decir- este país se le empezó a ver de qué iba. Que quisieran jugar la carta de la eficacia era un indicador. Otros -lo estoy poniendo fácil- jugaban la de la honradez, dado que de sus vergüenzas -como proclamaba el seductor trilero- "no hay pruebas ni las habrá".

Pero una cosa es lo que los tribunales consideren pruebas y otra lo que considere el sentido común.

Cada uno de los tres partidos que ha gobernado España en democracia tiene su cadáver en el armario.

El de la UCD se llama "aceite de colza", aquel ensayo de guerra bacteriológica con el cual, al estilo mafioso, la OTAN hizo llegar al anti-atlantista Suárez el mensaje de "si estás contra nosotros esto es lo que te espera", por lo que el recambio del presidente mitificado se apresuró -ni calvo ni perezoso- a rendir pleitesía al imperio, en una jugada contra la que ladró el trilero para asumirla cuando llegó a la Moncloa.

El del PSOE se llama "caso Alcasser", un engaño vergonzante a la opinión pública para proteger a poderosos degenerados cuyos juegos empezaban a resultar "indiscretos". Todo ilusionista sabe que debe atraer la atención del público sobre la mano que ejecuta el movimiento espectacular, no sobre la que está realizando el verdadero truco, público pero inadvertido. La guerra mafiosa GAL-ETA, la financiación ilegal de un partido que crecía como un tumor, la sumisión del poder judicial a los intereses del ejecutivo, de todo ello dan cuenta las hemerotecas, y en un país con memoria eso bastaría para hundir electoralmente a los herederos de un lastre moral así (la segunda etapa del PSOE en el poder hasta intentó legislar lo que debía ser "memoria" compartida y lo que no). Igual que el PSOE prefirió transigir con las estructuras heredadas, incluidas las criminales, la gente prefirió transigir con el engaño. Saber es doloroso, y muchos prefieren no saber.

La consolidación del bipartidismo, liquidada la UCD, pasa por un cadáver compartido que se llama 11-M, una masacre que tanto PSOE como PP dan cínicamente por amortizada, pero de la cual aún queda lo fundamental por decir. Por decir alto y claro, porque todo el que haya mirado sin el filtro del auto-engaño (o de la cobardía del no querer saber) lo que ocurrió hace diez años intuye que la vida de las personas de a pie es una mera moneda de cambio en el ajedrez político. Quienes lo hicieron "no están ni en desiertos remotos ni en montañas lejanas", como dijo el miserable que jugó a aprendiz de brujo esperando que aliados poco de fiar cumplieran un trato del que no le ofrecieron la menor garantía, ... para encontrarse con que él ea el pardillo de la partida. Y, obviamente, los que se llevaron la mano no iban a destapar la estrategia.

Retirados de la escena los dos actores principales de aquella sangrienta farsa, el siguiente relevo encumbró a un PP con demasiadas vergüenzas por tapar. Bien que mal, pudieron disimular hasta que sus finanzas salieron a la luz y con el escándalo Bárcenas empezaron a caer las máscaras. Y no era lo más grave del caso: en un país que ha encumbrado la figura del pícaro, donde el ideal nada inconfesado es medrar a costa del trabajo de los demás -del contribuyente- y donde el intercambio de favores sustituye al mérito, ¿quién se iba a rasgar las vestiduras por un tan elemental tráfico de favores como el que orquestaba el engominado administrador para beneficio de TODOS? A dia de hoy, a nadie le parece tan grave aquello.

Solo que lo grave de verdad empieza a intuirse ahora. Ya no se trata del diseño del partido como una agencia de colocación de familiares, amiguetes y parásitos varios. Tampoco del compadreo con los poderes económicos (banca, eléctricas, Casa Real, etc.). Ni siquiera del despilfarro del erario público, la evasión de capitales y todos esos "pecadillos" que critican los que en el fondo tal vez lo que sienten es envidia y no indignación.

Al PP se le está abriendo el suelo bajo los pies en estos mismos momentos, y si los indicios del gran socavón que amenaza con tragarse toda su estructura pasan desapercibidos al ciudadano, es porque todavía se están desarrollando ante él los trucos de prestidigitación que le distraen de lo que verdaderamente tiene ante sus ojos. Veamos tres ejemplos:

- Un niñato narcisista y "trepa", que la prensa presenta como un mero simulador, se jacta de haber contribuido a maniobras políticas diversas cuyo denominador común es una discreción que salta por los aires cuando empieza a contar sus andanzas como si le fuera la vida en ello. Contado todo, eso sí, con preocupante verosimilitud. El "pequeño Nicolás" se ha codeado con poderosos que le han acogido como uno de los suyos, ¿a cambio de qué? Sabemos lo que ha recibido, pero no lo que ha entregado a cambio. Piense el lector mal ... y se quedará corto.

- El inefable Carlos Fabra es encarcelado ... por delito fiscal, cuando su nombre aparece en gran número de denuncias sobre las redes de pederastia en la provincia de Castellón. La llamada "justicia" nunca ha investigado a fondo estas denuncias, ¿Tal vez porque las prácticas que implican no son ajenas a personajes mucho más poderosos, y mejor situados?

- El tercer hilo del que tirar es el más rocambolesco: resulta que el DNI del presidente de gobierno (con el número 35248660X) ha aparecido (no consta que denunciara su sustracción o uso fraudulento) entre los documentos incautados por el juez en la trama Gurtel, la red saqueó ayuntamientos y comunidades para guardar el botín en Suiza. Hablamos de un delito que salpica a la cesada ministra de Sanidad, Ana Mato, quien presuntamente se lucró con hasta 600.000 euros (cien millones de las antiguas pesetas) en numerosos viajes y automóviles de lujo (entre ellos un jaguar que ella dice que "apareció” en su garaje).

Fuentes de La Moncloa afirman que Rajoy no se atrevió a plantear personalmente su cese a Mato, siendo Soraya Sáenz de Santamaría (previsiblemente, la mano que tira de los hilos del "pequeño Nicolás") quien tuvo que despedirla, algo a lo que la cesante se resistió con el argumento de que ella simplemente había hecho lo que hacían todos en la cúpula del partido, incluídos Rajoy y señora.

Los viajes "gratis total" (para los beneficiarios, dado que los pagábamos tú y yo, querido lector) eran otorgados por "Pasadena Viajes", la empresa de Francisco Correa, el organizador en exclusiva de todos los actos públicos del PP entre 1993 y 2004, que fue testigo del novio en la boda de la hija de Aznar,

¿Quién en el PP no está salpicado por la corrupción, el delito o la infamia? El partido en el gobierno es una cloaca cuyo hedor aún no se nos hace insoportable, pero imposible de sanear. Si los jueces hacen su trabajo vamos a asistir a un "sálvese quien pueda" memorable. Este país ha convertido en tradición el defenderse acusando a otros de culpas mayores que las que se le achacan a uno, y hay quien tiene buena memoria.

Y quien va a necesitar de muchos recursos para dar explicaciones convincentes.

En todo caso, la evasión fiscal, el blanqueo de dinero y el tráfico de influencias van a pasar a un segundo plano. Estamos a punto de asistir a la revelación de una trama pedófila que muchos votantes no pueden ni intuir. Y cuando salga a la luz, no podrán seguir mirando hacia otra parte.

(posesodegerasa)


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