miércoles, 17 de diciembre de 2014

5 ASPECTOS SOSPECHOSOS DEL ATAQUE "ISLAMISTA" DE SIDNEY



El reciente secuestro ocurrido en Sidney (Australia) se enmarca en el ya tradicional esquema del fanático solitario que actúa por libre y cuya acción polariza la opinión pública en contra de la ideología que representa, o dice representar (en este caso, el islamismo más radical). Sin embargo, la personalidad del criminal es tan contradictoria que todo hace parecer que se ha prefabricado una imagen de él como vehículo de intereses muy concretos, de un modo parecido a como se hizo con los "suicidados" del 11-M. Y como en aquél caso, algunos rasgos proyectados chirrían de un modo notable. Veámoslo:




Secuencia de la huída de una de las empleadas de la cafetería de Sidney

Anteayer, 15 de diciembre, un presunto yihadista secuestró a decenas de personas en un café de Sidney. Tras la intervención policial, el secuestro terminó con 3 víctimas mortales, incluyendo al secuestrador.

Los medios de comunicación se han esforzado en mostrar al secuestrador como un “loco solitario” y un fanático religioso y sin duda, el caso servirá para reforzar el control policial en un país como Australia, que bajo el mandato del primer ministro Tony Abbott ya ha dado pasos decisivos para convertirse en un estado policial, como indicábamos en el artículo titulado El mundo anglosajón, camino de la tiranía.

Sea cual sea la versión oficial de los medios, existen una serie de inconsistencias y preguntas sin respuesta relativas a la historia de “Man Haron Monis” y su toma de rehenes en Sidney …


1.) Man Haron Monis (también conocido como Manteghi Boroujerdi) es chiíta, no sunnita.

Los medios de comunicación occidentales informan que, entre otras demandas absurdas, Monis solicitó una bandera de ISIS durante el secuestro en la cafetería del distrito financiero de Sydney. El problema, sin embargo, es que Monis es chiíta, no sunnita.

La sunnita, por supuesto, es la tendencia del Islam que ISIS propugna.

¿Por qué razón un clérigo chiíta (fundamentalista o no) solicita una bandera de su “enemigo” sunita para mostrarla en la escena del crimen ante todo el mundo?

¿Y por qué no la llevaba encima al llevar a cabo el secuestro?

Al no obtener la bandera del ISIS, el secuestrador hace exhibir otra con la
sahada, la profesión de fe que constituye uno de los cinco pilares del Islam.

2.) ¿Monis era un “Liberal musulmán” o un “fundamentalista musulmán?”

Si bien la solicitud absurda de la bandera del ejército islámico durante el transcurso del secuestro puede servir para convencer al “distraído” espectador medio de que Monis era miembro de ISIS, hay una clara falta de coherencia en la forma en la que Monis ha sido retratado en los medios occidentales.

Hace casi diez años, Monis era presentado como un “musulmán liberal” que predicaba un Islam tolerante.

Desde 2013, sin embargo, Monis ha sido presentado como un asesino y ahora como un terrorista.


De hecho, como se indica en un artículo de Tony Cartalucci, (titulado “Who Created Cartoon Character’Man Haron Monis’ Behind ‘Sydney Siege’ Crisis”), Monis ha hablado elogiosamente de Occidente en el pasado; de Canadá, Estados Unidos y Australia en particular.

En una entrevista con un programa de la ABC en Australia, llamado The Religion Report, declaró:

“… podemos decir que Australia, Canadá, Inglaterra y EE.UU., como muchos países occidentales, son sociedades religiosas.

Ellos no dicen ‘Somos religiosos’, pero en realidad podemos ver el espíritu de la religión en estas sociedades.


Sin embargo, algunos países de Oriente Medio, dicen “Somos islámicos”, tienen un nombre islámico, pero en realidad no son sociedades religiosas y gobiernos religiosos. Cada vez que salgo a la calle en Australia, siento que estoy en una sociedad religiosa real. No quiero decir que sea perfecta, no tenemos una sociedad perfecta en la tierra, pero cuando comparamos, si comparamos Australia con Irán y otros países de Oriente Medio, podemos decir que es el cielo”

Se hace difícil ver en estas palabras a un terrorista islámico lleno de odio hacia Occidente. Sin embargo, así es como exactamente se ha retratado a Monis en años posteriores. La pregunta, entonces, es ¿a qué se debe el comportamiento contradictorio y la imagen también contradictoria que han ofrecido de él los medios de comunicación durante todo este tiempo?

3.) Monis servía a los Intereses de la OTAN y Occidente como herramienta de propaganda contra Irán

Antes de que Monis realizara el secuestro en la cafetería, se desempeñó como agente de propaganda contra el gobierno de Irán.

Como Tony Cartalucci escribe …

Antes de que Monis se conviritera en el “hombre del saco musulmán” en Australia, era conocido como “Manteghi Boroujerdi,” una “víctima” del “régimen iraní” que vivía en Australia, enamorado de la sociedad occidental.

La ABC de Australia en su programa The Religion Report, del 31 de enero de 2001, presentó a Monis/Boroujerdi de la siguiente manera:

“…en Sydney hablamos con el ayatolá Boroujerdi Manteghi, un clérigo iraní que defiende una visión liberal del Islam, peligrosamente liberal, ya que sus puntos de vista han llevado a su esposa y dos hijas a quedar retenidas como rehenes en Irán”

La entrevista es usada como vehículo de propaganda contra las maldades del régimen iraní. Afirma que la familia de Monis/Boroujerdi está en grave peligro y que el propio Monis sería ejecutado si algún día regresara a Irán.

De hecho, cita a Monis varias veces, incluyendo afirmaciones en las que se le asocia formalmente con la inteligencia iraní:

“En Irán, sobre todo me he involucrado con el Ministerio de Inteligencia y Seguridad”

Y por lo visto, estaba en contacto con las Naciones Unidas con respecto a cuestiones de seguridad en Irán:

“… hace más de cuatro años que no veo a mi familia, y el régimen iraní no los deja salir. De hecho, puedo decir que son rehenes; como rehén del régimen iraní quieren hacerme callar, porque tengo información secreta sobre el gobierno y sobre sus operaciones terroristas en la guerra.

Envié una carta al Secretario General de las Naciones Unidas y alguien en nombre del Sr. Kofi Anan me transmitió una respuesta, y quiero hacer algo. Tengo la esperanza y siempre rezo y pido a Dios para resolver mi problema”

4.) ¿Monis amaba a su esposa y temía por su seguridad y sin embargo la mató?

Como hemos visto antes, Monis no solo temía por su seguridad como resultado de sus enseñanzas “liberales”, sino por la de su familia.

Irónicamente, él declaró que su familia estaba secuestrada por el régimen iraní.

Noleen Hayson Pal con su amigo Talat Khalik
Sin embargo, en 2013, Monis se enfrentó a cargos tras el asesinato de su ex esposa Noleen Hayson Pal, de 30 años, que fue apuñalada 18 veces y quemada, estando ya en Australia

Si bien es cierto que Monis no sería el primer hombre para mata a su ex esposa, su preocupación por su seguridad cuando estaba en manos del gobierno iraní no coincide con la preocupación que supuestamente mostró por ella en Australia.

Si Monis era verdaderamente el “Sheik del odio”, como se le presentó en los artículos sobre el asesinato de su ex esposa, entonces ¿por qué fue inicialmente presentado por los mismos medios como un liberal amoroso preocupado por el bienestar de su mujer?

También hay que señalar que Monis se ganó mala reputación cuando envió mensajes de odio a las familias de los soldados australianos muertos que lucharon en Afganistán.

La campaña de cartas de Monis se utilizó para provocar tensiones entre las facciones a favor y en contra de la guerra en la sociedad australiana y causó bastante controversia pública. Aquellos que se opusieran a la intervención Australiana en Afganistán, podían ser acusados de estar en la línea de odio del radical islamista Monis … la típica jugada de manipulación.

5.) Los clérigos chiíes de Australia no se fiaban de Monis

En el año 2008, los líderes religiosos chiítas de Australia habían pedido a los agentes de seguridad federal australiana que investigaran a Monis y sus actividades.

Así lo reflejó en un artículo en el medio australiano The Australian:

El líder chiíta, Kamal Mousselmani, ha instado a los agentes federales que investiguen a un iraní que pretende ser un prominente clérigo islámico.

El Sheik Mousselmani dijo a The Australian que el clérigo misterioso, que ha sido identificado como el ayatolá Boroujerdi Manteghi en su página web después de aparecer bajo el nombre de Sheik Haron, no era un verdadero líder espiritual chií.

Mousselmani afirmó que no había ayatolás (supremos eruditos chiíes) en Australia y que ninguno de los líderes espirituales sabían quién era el ayatolá Boroujerdi o Sheik Haron.

“No lo sabemos y no tenemos nada que ver con él”, dijo el jeque Mousselmani. “La policía federal debe investigar quién es. Debe ser su responsabilidad”

Sin embargo, como Cartalucci añade en su artículo …

Pero fue la propia prensa australiana la que le presentó públicamente como “ayatolá”, así como el gobierno australiano que le vetado y supuestamente le concedió asilo político.

Al parecer estuvo en contacto con la ONU y fue utilizado para agitar el sentimiento anti-iraní en Australia.

Entonces es muy sospechoso que ahora, tanto los medios de comunicación australianos como el gobierno australiano, no parezcan saber quién es ni de dónde venía

Conclusión

Cualquiera que sea la verdadera naturaleza de Monis, sea un hombre con problemas mentales o una herramienta de las agencias de inteligencia occidentales, lo que es evidente es que no se trata de un asunto nada claro.

En otro artículo, de The Common Sense Show, se cita una supuesta fuente del DHS, (Departamento de Seguridad Nacional de EEUU), según la cual:

“…diversos organismos policiales y de inteligencia de Australia no sólo conocen la identidad del autor del secuestro en el Lindt Café, sino que además han tenido numerosas relaciones con él durante los últimos meses”

Esta fuente afirmó que “no es un autor desconocido al azar sin una historia … si alguna vez la historia sale a la luz, veremos que también es conocido por la CIA”

“La guerra ha llegado oficialmente a Oceanía. El cáncer de ISIS, creado por las agencias de inteligencia occidentales y del gobierno se extenderá rápidamente dentro de los EE.UU. y por todo el mundo Occidental.

El movimiento político disfrazado de religión Islámica y su brazo armado conocido como ISIS, junto con la Hermandad Musulmana como su embajador político, van a tomar posesión de sus respectivas funciones en una dialéctica hegeliana creada por Occidente a corto plazo”

Lo único que podemos saber, casi con absoluta certeza, es que el secuestro de la cafetería de Sidney será utilizado como propaganda por todos los gobiernos occidentales y de la OTAN, como vehículo para impulsar sus intervenciones en el exterior y como excusa para impulsar el estado policial en el interior de sus propios países.

(Fuente: http://www.activistpost.com/, visto en El robot pescador)

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