viernes, 21 de noviembre de 2014

LAS PRÁCTICAS PEDÓFILAS DE LA ÉLITE EMPIEZAN A SER INVESTIGADAS



Tal y como este blog anunciaba recientemente en dos artículos titulados "Las perversiones de la élite, a punto de salir a la luz" (1 y 2), las redes criminales que surten a los psicópatas encumbrados al poder, ya sean jerifaltes de esta pseudodemocracia en que vivimos, ya sean familias reales, empiezan a resultar permeables a las investigaciones que jueces y policías valientes y comprometidos con la verdad han emprendido en numerosos países. Si bien el caso "Enmanuela Orlandi" apuntó al corazón del Vaticano, la denuncia al "por mayor" empezó en los Países Bajos y se ha extendido al Reino Unido, donde las sorpresas incómodas no han hecho más que comenzar.

Las investigaciones sobre las redes pedófilas ligadas a la élite británica continúan. Un juez ha denunciado a políticos reunidos en una sala de Westminster por la desaparición de su hijo hace ya varias décadas. La acusación se une a los nombres que han ido apareciendo en los últimos meses y que apuntan muy, pero que muy alto.

En paralelo a lo que ocurre en Inglaterra, otro país de la Commonwealth (regido por la misma reina), Canadá, está viviendo la revelación de las conexiones de la Sociedad del noveno círculo en la que se sacrifican niños con las élites de aquel país.

En la entrevista de Alfred Webre con Kevin Annett que veréis a continuación se detalla la existencia de un selecto club en Vancouver -conocido como “De las 12 millas” porque esas son sus dimensiones, y estar en un lugar que es paraíso fiscal- donde se violan y matan niños ritualmente. La alta jerarquía católica, como el arzobispo de Vancouver y el cardenal de Montreal, Bush Senior, Dick Cheney, magistrados del tribunal supremo de Columbia, directores de grandes empresas y ministros son algunos de sus miembros. Los niños son sacados de orfanatos y residencias de niños pobres, al igual que en Inglaterra hacía el maléfico Jimi Saville.



En el siguiente vídeo se explica como un ministro actual de Canadá, Dennis Lebel, acompañó al obispo Gerald Lacroix el pasado 22 de febrero a Roma, donde el Papa Francisco le hizo cardenal; y esa misma noche participaron en un ritual satánico del Noveno Círculo en una iglesia cerca de la Basílica de Gesú, donde sacrificaron a un niño de cinco años. Exactamente, en una cripta de la iglesia de San Lorenzo. Según cuenta Annett, llevan a políticos y jueces a esos eventos, contándoles que van a otra cosa, y una vez allí ya forman parte del secreto. Les convierten en cómplices. Annett afirma que posiblemente el ministro de Harper sufrió una trampa para de esa manera extorsionar al gabinete del que forma parte.

Un policía de Montreal que impidió el sacrificio de dos niños pro parte de la Sociedad del noveno anillo, fue asesinado poco tiempo después. Los tiros en el parlamento canadiense del otro día fueron una maniobra de distracción de estos eventos, según Annett.



(Fuente: Rafapal)

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