domingo, 30 de noviembre de 2014

LA DESCONOCIDA HISTORIA DE LOS CAMIONES-BOMBA DEL 11-S



Al cabo de los trece años transcurridos desde los terribles sucesos del 11-S existen todavía lagunas sin explicar, hechos silenciados y una conspiración de silencio promovida por la adminsitración federal que resulta, cuando menos, altamente sospechosa.

Durante los primeros momentos de aquella jornada, con los E.E.U.U. en estado de shock, los medios se hicieron eco de informaciones que luego la Comisión que investigó los atentados sencillamente ignoró.

Pero, como documenta el video que acompaña estas líneas, es innegable que junto a las explosiones de las Torres Gemelas y del Pentágono, hubo otros sucesos paralelos que contribuyeron a crear el caos, y cuya autoría no se atribuyó nunca a ninguna célula islamista, por la sencilla razón de que sus autores fueron perfectamente identificados.

Tenemos en primer lugar una furgoneta grande marca Chevrolet que fue aparcada en King Street y en la que estaba pintada la imagen de un avión estrellándose y explotando en medio de Nueva York. De ella se bajaron tres hombres cuya actitud resultó extremadamente chocante a los viandantes: mientras la radio y la televisión informaban de los ataques a las torres, ellos parecían estarlo celebrando entre risas. Luego, inesperadamente, la furgoneta hizo explosión. Antes de que sus ocupantes pudieran huir la policía se presentó en el lugar de los hechos y procedió a su detención. Todos resultaron ser de nacionalidad israelí.

Reconstrucción hecha, a partir de las declaraciones de testigos, de la furgoneta
que agentes del Mossad hicieron explotar en King Street el 11-S.

Una segunda Chevrolet 2000, también de color blanco, fue localizada en East Rutherford, un aparcamiento en la zona posterior de Liberty State Park, en el cruce con la calle Trinity. La actitud de sus ocupantes, análoga a la de los de King Street, fue lo que alertó al FBI, que acordonó la zona. Los hombres del furgón intentaron la huida, pero fueron interceptados. También resultaron ser israelíes. Al ser examinada la furgoneta, se encontró que estaba cargada con toneladas de explosivos. La proximidad del lugar de la interceptación con el puente George Washington, la principal vía de cruce sobre el río Hudson entre las ciudades de Nueva Jersey y Nueva York, hizo suponer que éste era el objetivo asignado al comando.

La furgoneta de East Rutherford que fue interceptada por el FBI.

Los dos furgones pertenecían a la empresa de mudanzas Urban Moving Systems, con sede en Weehawken, Nueva Jersey. Su propietario, Dominic Siter, huyó precipitadamente a Israel para evitar ser interrogado por el FBI. La empresa, una tapadera del Mossad israelí, había recibido en junio de ese mismo año un préstamo del gobierno por importe de medio millón de dólares.

La huída de Siter resultaría una precaución innecesaria: los cinco detenidos, agentes del servicio secreto israelí, fueron puestos en libertad después de 71 días de custodia merced a las discretas gestiones de Michael Chertoff, director de la Agencia de Seguridad Nacional y reconocido sionista (era hijo de quien fuera en su día el rabino más importante de Nueva York). Tres de ellos, Sivany Kurzberg, Yaron Schmuel y Oded Ellner, llegaron a aparecer en un programa de la televisión israelí nada más ser repatriados declarando que lo único que hicieron en Nueva York fue "documentar" los atentados. ¿Con qué conocimiento previo de los mismos?

El puente de George Washinton, sobre el río Hudson,
enlace entre las ciudades de Nueva Jersey y Nueva York.
Investigadores independientes han llegado a la conclusión de que Urban Moving Systems fue la base de operaciones para preparar las cargas explosivas que se utilizaron el 11-S en los edificios 1, 2 y 7 del World Trade Center. Trasladadas a los sótanos de las Torres Gemelas (recordemos que diversos testigos aseguraron haber oído explosiones subterráneas), fueron distribuidas por las columnas de sustentación de los diversos pisos bajo la dirección del experto en demoliciones del ejército israelí Peer Segalovitz, responsable de la sincronización de las explosiones con el choque de los aviones.


O tal vez habría que decir "con el aparente choque de los aviones". De ser cierto lo que se afirma en Conspiraciones1040: "las imágenes de los aviones impactando en las Torres, solo eran hologramas de imágenes proyectadas sobre ellas. Los investigadores y técnicos expertos han examinado minuciosamente las secuencias en cuestión, descubriendo que no coinciden los impactos y las explosiones con los movimientos de esos supuestos aviones. Hay unos desfases injustificables. Uno de los detalles que observaron fué que el morro de un avión aparecía atravesando la torre por el otro lado cuando todavía, por las leyes físicas naturales, no le tocaba asomar, pues apenas había empezado a impactar contra el edificio".

Todo lo que atañe a la vinculación del Mossad con los atentados del 11-S ha sido clasificado de alto secreto. Funcionarios de diversas agencias federales han asegurado a Fox News que investigar esa conexión supondría un suicidio profesional.

Lo que parece fuera de discusión es que el 11-S vimos materializarse solamente una parte de un plan terrorista mucho mayor, pero que no llegó a ponerse en práctica en su totalidad al hacer bien su trabajo justamente las agencias que no habían sido "desactivadas" previamente por el vicepresidente Dick Cheney con la excusa de unas maniobras militares de simulación: el derribo del vuelo 93 sobre Pennsylvania por la fuerza aérea (aunque la historia que nos han contado al respecto sea otra) y el hecho de que los comandos israelíes no lograsen volar tanto el puente George Washington como los túneles Lincoln y Holland (al parecer, otro objetivo fallido), aislando Nueva York, impidió multiplicar el caos de aquella terrible jornada.

Es lo que pasa cuando los atentados de "falsa bandera" se subcontratan: no todo sale como el cliente deseaba.

Lugar exacto en el que un comando israelí hizo explotar una furgoneta
Chevrolet durante la fatídica jornada del 11 de septiembre de 2011.

La mentira necesita de muchas complicidades. La cínica frase del juez Gómez Bermúdez de que "la verdad del 11-M es tan terrible que España no está preparada para conocerla" ha sido también aplicada en E.E.U.U., cambiando la fecha y el nombre del país, pero manteniendo su insultante esencia.

Lo que hay que preguntarse es quiénes tendrían mucho que perder si la verdad llega a conocerse.

Lugar donde fue interceptada una segunda camioneta cargada de explosivos
(a la izquierda), en la cercanía del puente de George Washinton.

(posesodegerasa)



Nota del "blogger":

Mañana, primero de mes, "Astillas de Realidad" aparca la contrainformación por un dia y solo dará cabida al humor (y aviso que será un humor bestia), y al buen rollo, que tanta falta nos hace.

3 comentarios:

  1. ¿Perdona puedes compartir este video "https://www.youtube.com/watch?v=0GsXD-4N4os" contra el TTIP?

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  2. No me gusta desatender las "peticiones del lector", pero he dedicado nada menos que 10 entradas del blog -amén de otra que tengo prevista para diciembre- a exponer en qué consiste el TTIP y en qué modo amenaza nuestra soberanía ciudadana. Es un tema con el que no quisiera acabar cansando por saturación, por lo que prefiero ir dando cabida a otros problemas (muchos se quedan fuera de mi atención por falta de tiempo, y por mi determinación no de no subir más de tres entradas diarias.

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  3. Es necesario poner en contexto a tales situaciones como relieve de la globalizacion , un sistema estructural desde lo psicologico pos guerra fria en la que un hecho inicial (embajada israel bs as) sumado a su copia (amia) son base desde los hechos en africa en 1998 (primeras acciones de bin laden) a lo realizado el 11s.cada situacion es el engendro de la siguiende dentro de tal concepto estructural psicologico por lo cual se llevo a actuar a eeuu de tal manera .Un sistema siniestro semejante al sistema psicologico del nazismo ,el neonazismo.

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