lunes, 6 de octubre de 2014

LA INFILTRACIÓN NEO-LIBERAL EN LA EDUCACIÓN



Justamente cuando la cronificación de la crisis económica viene a demostrar de la manera más rotunda la ineficacia de las recetas neoliberales es cuando los paladines del capitalismo salvaje empiezan a hincar el diente en el apetecible pastel de la educación pública. Su avanzadilla es la fundación "Empieza por educar", rama española de "Teach for America", organización estadounidense de carácter ultraliberal y neocon, implantada en todo el mundo. En la filial española, la presidenta es Ana Patricia Botín, que no necesita presentación. Pero en el patronato hay gente tan poco recomendable como Olaf Díaz-Pintado, director general en España de Goldman Sachs (el mismo banco de inversión que ha hundido a Grecia y especula con alimentos básicos, condenando al hambre a millones de africanos).

El propósito de "Empieza por educar" es infiltrar en los centros educativos a "misioneros de la causa", sustituyendo progresivamente a los profesores funcionarios y divulgando y promoviendo la ideología del libre mercado en educación ("los maestros egresados del programa Teach For America traen un fuerte liderazgo a todos los niveles del sistema escolar y de cada sector profesional, trabajando para minimizar los retos adicionales que enfrentan los niños que crecen en comunidades de bajos ingresos, construyendo la capacidad de escuelas y distritos educativos, y cambiando la ideología a través de su ejemplo y promoción de esta causa", afirman en la presentación).

La estrategia parte de la captación de graduados universitarios y su posterior adoctrinamiento por medio de un cursillo de cinco semanas de duración (lo que denominan Instituto de Verano), que presuntamente les capacita para actuar a todos los efectos como profesores. Después del cursillo, y con la complicidad de las administraciones públicas implicadas (las de las comunidades gobernadas por el PP, preferentemente), los prosélitos penetran en los centros educativos, en los que deberán permanecer dos años.

Los "brillantes universitarios" que la fundación selecciona y coloca en centros públicos y concertados acceden a la docencia sin el filtro de una oposición que sí se exige al funcionariado. Dan clase, desplazando a los profesionales, sin opositar y sin más aval que su docilidad ideológica, en lo que es un previsible proceso de privatización de la educación "de tapadillo". Una burda tomadura de pelo y una competencia desleal hacia los profesionales presentada como una medida de atención a las necesidades educativas.

La web de "Empieza por educar" no tiene desperdicio; sólo habla de 'liderazgo' y 'productividad' del alumnado. Es decir, ven un colegio como un departamento de recursos humanos. El mercado manda.

Empieza por educar, ... y termina por privatizar.

(Fuentes: http://www.publico.es/; http://firgoa.usc.es/)

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