jueves, 1 de mayo de 2014

LOS PASOS DE JESUCRISTO EN ESPAÑA


Siguiendo la costumbre del blog de iniciar cada mes con humor, recurro de nuevo a ese pozo inagotable de sanas carcajadas que es El Mundo Today, cuyos creadores son capaces de imaginar un ambientador que huele a napalm por la mañana (tal vez para compensar los efectos del trabajador despedido de Greenpeace por emitir gases contaminantes) hasta elucubrar con el porcentaje de animales del zoo que trabajan en régimen de autónomos. De tan nutrido festival del humor recupero su irreverente reseña del viaje de Jesús a la península, digno de los añorados Monty Python.

Acabamos de celebrar la Semana Santa, tiempo en que a todos nos invaden sentimientos cristianos, como amar al prójimo o pedir a un pobre pastor que sacrifique a su hijo y, cuando está a punto de hacerlo, decirle que no, que era una broma, y crear un trauma al chaval, proyectando sus rencores a sus futuros hijos de la misma manera en que su padre lo hizo con él.

No hace falta irse a Tierra Santa o al Vaticano para sentirse cerca de Jesús. Poca gente sabe que el hijo de Dios hizo un Interraíl en Hispania cuando tenía 19 años. Con su mochila a cuestas recorrió la Península Ibérica, dejando multitud de anécdotas que el editor de la Biblia eliminó en su primer borrador, asentando así las bases del ninguneo internacional hacia España.

Te proponemos una ruta siguiendo los pasos de Jesús por nuestro país.

A Pousada de Ronha

Esta pequeña aldea compostelana fue la elegida por Jesucristo como campamento base para visitar Galicia (conocida como Percebis Paradisum en la época). El Hijo de Dios se hizo muy popular entre los jóvenes de A Pousada Da Ronha gracias a su habilidad de convertir el agua en vino. En la parroquia de esta localidad se halla un fresco que recuerda a la Última Cena, en el que el joven Mesías insiste en pagar la cuenta, titulado “¿Qué pasa? ¿Qué mi dinero no vale?”.

Villanueva de Achopijo

Pocos conocen esta localidad murciana, que es un enclave primordial para comprender la figura de Cristo. Fue en Murcia (Horribilis Maximum, según su nomenclatura latina) cuando el entrañable Salvador tuvo su primera y única crisis de fe. Al ver la zona, Jesús pronunció su famoso silogismo: “Mi padre es el creador de todo; mi padre también creó Murcia; luego, no es tan bondadoso como creía”. En un acto de rebeldía, el Mesías se prometió no volver a hojear su copia de El Antiguo Testamento. A día de hoy, los murcianos rememoran este episodio no leyendo un libro en su vida.

Txuleton bilbaíno

Cuando el Mesias visito Euskadi (Bilbao se denominaba en aquella epoca Boinarosca Maxima) desgusto lo que en aquel tiempo se llamaba “Escaloppa Rex”, que es lo que hoy en dia llamamos “Txuleton de kilo y pico”, y dijo su famoso frase “Bufff … no como yo carne en 40 dias”. Una malinterpretacion de esta frase dio lugar a lo que hoy conocemos como Cuaresma.

Pantumaca de Dalt

Hasta que Jesús no llegó a esta población a tocar de Barcelona (Pijus Gafapastus) era un adolescente con granos, tirando a feo. Para mimetizarse con sus habitantes, adoptó su look “hipster” que ya jamás abandonaría: barba de tres días, sandalias caras y ese tono de superioridad al hablar tan característico de la Ciudad Condal. Además, montó una “startup”, convirtiéndose en el primer emprendedor de la historia. Su negocio más lucrativo fue el sistema operativo ChristOS para las tablets de Moisés.

Arsapisha de la Frontera

La aventura hispana de Jesucristo finalizó en este precioso pueblecito de pescadores de Huelva (Siestum Perpetuum). Desgraciadamente, unos textos apócrifos de un tal San Kevin (a los que nunca se les dio demasiada credibilidad) indican que su idilio con la Península Ibérica murió de manera súbita en Arsapisha de la Frontera. Quizá por inconsciencia, quizá por ignorancia, Cristo Rey decidió cruzar el Guadiana y adentrarse en territorio portugués. Allí vivió el horror encarnado en terribles criaturas peludas (los portugueses se refieren a estos monstruos como “mulheres autóctonash”). El Salvador volvió a Jerusalén convencido de que el infierno existía, y así lo dictó a sus discípulos en el Apocalipsis.

Su huida fue tan precipitada que no pudo visitar Madrid (Bocatus Calamarii), ciudad donde se le esperaba fervientemente. De esa espera interminable nació la bonita tradición de postularse para unos Juegos Olímpicos que, como El Mesías, nunca llegan.

(Fuente: http://www.elmundotoday.com/)

2 comentarios:

  1. A aquel que ha escrito esta blasfemia y al que lo publique le digo : <> << A aquel que me negare, Yo lo negaré a él delante del Padre>>. Profesaban ser sabios y se convirtieron en necios. Podría decir mucho mas; a los que quieran saber mas les digo "buscad y hallareis"

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  2. Amigo, si esta entrada ha sido irrespetuosa con algo o con alguien, murcianos, gallegos o vascos son quienes tienen derecho a sentirse ofendidos. Nada ofensivo se dice de Jesucristo, a quien se retrata como absoluto enemigo de la solemnidad no en este blog, sino en los Evangelios. Si la risa te ofende, es tu elección. Disfruta de ella.

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