domingo, 23 de marzo de 2014

INTERIOR PODRÍA ASUMIR ASUMIR EL CONTROL DE LOS MOSSOS D´ESQUADRA EN CASO DE CRISIS INSTITUCIONAL


¿Están las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y las Fuerzas Armadas listas para actuar en caso de que la Generalitat se sitúe al margen de las leyes que juró cumplir y hacer cumplir? Es el escenario extremo, pero la determinación del presidente catalán, Artur Mas, de convocar la consulta soberanista a toda costa y de contemplar incluso una declaración unilateral de independencia ha puesto sobre la mesa todas las posibilidades.

En caso de que se convoque a las urnas a los ciudadanos para un referéndum no acordado con el Gobierno central y tumbado por el Tribunal Constitucional, el Estado debería actuar y exigir obediencia a Mas.

El primer paso para ello sería articular una respuesta para salvaguardar los principios constitucionales, que en último término suspendería la autonomía de Cataluña, destituiría a los dirigentes y transferiría la gestión de ciertas áreas al Gobierno central. Si aún así las autoridades catalanas hacen caso omiso, se estaría ante "un problema de orden público", tal y como señala el almirante retirado Ángel Tafalla.

En ese caso, debería actuarse contra los que incurren en desobediencia, exactamente igual que contra cualquier ciudadano que comete un delito, y ponerlos a disposición judicial.

Las fuerzas de seguridad -policía autonómica, Policía Nacional y Guardia Civil- serían las competentes para mantener el orden. Mas ya ha movilizado a los Mossos D’Esquadra para el día de la consulta, pero dichos agentes "cobran de Interior y con un simple decreto pueden pasar a depender de la delegación del Gobierno y no de la consejería catalana de Interior", apunta Tafalla.

Para este exmilitar es inimaginable una operación que involucre al Ejército, ya que cree que con la simple movilización de Policía y Guardia Civil -si es que la política no lo resuelve antes- se atajaría la insumisión.

Otras fuentes expertas en Derecho Constitucional consultadas han reconocido igualmente que la posibilidad de que los Mossos pasen a ser controlados por Interior existe y podría hacerse en aplicación del artículo 155 de la Constitución. Dicho artículo faculta al Ejecutivo a "adoptar las medidas necesarias" para someter a las autonomías "al cumplimiento forzoso" de la ley en caso de que la contravengan y no atiendan los requerimientos para rectificar.

La Policía Nacional mantiene unidades en Cataluña, aunque con menos competencias que en las regiones que no tienen policía autonómica, así como la Guardia Civil, que dispone de su organización como en cualquier otra comunidad.

El número de efectivos ha ido menguando en los últimos años -entre ambos organismos apenas superan los 7.000- a medida que crecía el de los Mossos -ya por encima de los 17.000-, hecho que podría hacer pensar que la situación está dominada por el Gobierno catalán.

Sin embargo, como ha quedado dicho, el control de la policía autonómica podría pasar fácilmente a manos del Ejecutivo central, lo que evitaría cualquier intento de elucubrar con una movilización del Ejército, cuya presencia en Cataluña en términos operativos es testimonial -solo un batallón del cuerpo de Tierra en Barcelona- mientras se mantiene la habitual en términos administrativos.

En la región que preside Mas hay un comandante militar de Barcelona y Tarragona, la Inspección General del Ejército de Tierra, la Tercera Subinspección de ese mismo Ejército (Pirenaica), además de la academia de suboficiales de Lleida y las subdelegaciones y delegación de Defensa.

La Guardia Civil, por su parte, está presente en numerosos puestos de la zona -denominada zona 7-, tiene comandancia en las cuatro capitales y controla la frontera pirenaica y las aduanas del aeropuerto de El Prat. En cualquier caso, como insiste Tafalla, "el Ejército pertenece a toda España y todo él está presente en toda España, pues no tardaría ni diez minutos en estar en cualquier punto".

"Las fuerzas de seguridad", concluye, "serían suficientes para restablecer el orden público" en caso de que éste se altere porque los mandatarios incurran en desobediencia y actúen al margen de la Constitución. Por el momento, y pese a las declaraciones grandilocuentes que se suceden, nada de esto ha pasado.

(Fuente: Lainformacion.com)

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