sábado, 29 de marzo de 2014

22-M: UN ÉXITO QUE HABÍA QUE DESACREDITAR



De nuevo el éxito de una convocatoria pacífica de protesta contra el austericidio dictado por la U.E. y el F.M.I. pasa a segundo plano informativo respecto a los incidentes desatados al final de las Marchas por la Dignidad que el pasado sábado se dieron cita en Madrid. A la distancia de la semana transcurrida desde su celebración, la imagen que los medios han venido transmitiendo de dicho evento es el de los manifestantes (más de un millón) actuando como una jauría humana deseosa de "matar policías" (Cifuentes "dixit").


Por supuesto, ni una palabra sobre el chico al que una pelota de goma reventó un testículo, ni sobre las imágenes de agentes infiltrados provocando a la misma policía que luego carga contra todo bicho viviente, ni sobre la cínica ejemplaridad que se pretende ejercer abriendo expediente sancionador contra los organizadores, por si a alguien más se le ocurre ejercer el derecho a protestar contra la infame política que padecemos.

"Radicales antisistema" con símbolos de España.

Sin embargo, lo primero que habría que explicar aquí es por qué la policía interrumpió a las 20.30 un acto que estaba autorizado hasta las 21.00 (posibilitando así la emisión de imágenes de violencia en los telediarios nocturnos).



En segundo lugar, habría que depurar responsabilidades por la información emitida por Canal 13 respecto a unas armas incautadas por la Policía que resultaron ser una muleta-punzón confiscada en los Juzgados de Plaza de Castilla el día antes de la manifestación y un tirachinas incautado hace cerca de un año en Neptuno.




Miembros de sindicatos policiales, como José Manuel Sánchez-Fornet, presidente de Honor del SUP, han reconocido que las imágenes difundidas por CEP que han circulado por las redes sociales en los últimos días son falsas.


Ante el hecho de que portavoces de la Policía difunden bulos tan obvios que hasta compañeros suyos los denuncian, ¿qué verosimilitud puede tener el resto de lo que han declarado? Las imágenes recogidas el pasado sábado por la noche en Madrid distan de respaldar la burda propaganda de quienes buscan criminalizar la protesta social.



Y es que además de embusteros, tergiversadores y sinvergüenzas hay gente que carece del menor sentido del ridículo, presentando a los "radicales de izquierdas" como viajeros en el tiempo que se surten de armas en el pasado tal como Neo y Trinity lo hacían en armerías virtuales antes de asaltar la Matrix. ¿Qué usarán los "radicales" en la próxima manifestación? ¿La espada del Cid?

Eso, sin pensar en si entre los heridos que la Policía atribuye a los manifestantes cuenta el siguiente, víctima de un mobiliario urbano "antisistema":



En definitiva, quienes apalean ciudadanos (en las calles y en las comisarías) ahora quieren dar penita, pero con argumentos tan falsos que nadie puede creerse. Mientras, todos estamos hablando de lo secundario, cuando lo principal es que distintas fuerzas pudieron darse cita y demostrar a la clase política un hartazgo ciudadano que se desborda, y frente al cual el poder establecido no tiene otro plan que la represión, la tergiversación y la mentira.


(posesodegerasa)

2 comentarios:

  1. Muy buena también y no acostumbro a darte tantas buenas opiniones!!
    Tus entradas tienden a ser mejor que las recopiladas, en_hora_buena.

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  2. Es un comentario que agradezco sobremanera.
    Un abrazo.

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