viernes, 28 de febrero de 2014

LA MONARQUÍA BRITÁNICA Y LAS REDES PEDÓFILAS (1ª parte)


Como sus ancestros, la vieja ésta se halla tutelada por los seguidores de Lucifer.

Los sacrificios humanos han sido practicados desde la más remota antigüedad como medio para contactar con entidades del universo invisible ("dioses" o "demonios", según la visión de quienes eran favorecidos o perjudicados por ellos) y obtener diversos "dones" por su mediación. Solo los mal informados creen que dichas aberraciones han cesado de practicarse. Muchas familias reales europeas han seguido con su práctica, con las evidentes reservas que toda conducta criminal exige.

La napia es clavadita, me parece a mí.
Tales cuidados no eran necesarios hace tan solo tres siglos, época en la que tenemos documentado el consumo de carne humana por parte de la realeza británica. Sabemos que tanto la reina Mary II como su tío Carlos II tomaron un destilado de cráneo humano en su lecho de muerte, lo que sucedió respectivamente en 1685 y 1698, aconsejados ambos por el doctor Sugg, un nigromante. Un siglo después sus descendientes -un linaje "puro", como el de los vampiros- seguían degustando carne humana. Así lo ha documentado incluso el Daily Mail, mientras su rival, The Independent, publicaba el parentesco del príncipe Carlos con Vlad "el empalador", noble rumano en quien se inspiró Bram Stoker para crear ... a Drácula.

Tú también, querido lector, has sido programado con cierta
espantosa historia de sacrificio humano. 
Lo extraño es que nadie haya relacionado tan inquietantes datos con el hallazgo de un cadáver en los jardínes del palacio de Buckingham, noticia que saltó a las páginas de sucesos de todo el mundo para luego desvanecerse. ¿No hay siquiera algún dato de la autopsia de dicho cuerpo que dar a conocer? ¿O, sencillamente, no hubo tal autopsia?

Los crímenes del pueblo llano son tarde o temprano desvelados y castigados, pero, tal como proclama Shakesperare, "la púrpura y el armiño lo ocultan todo". El mero hecho de aludir a datos absolutamente comprobados como los que hago constar aquí hace que uno sea tachado de fantasioso y "conspiranoico". Y sin embargo cuesta llamar delirante a la chica que ante un hotel de Monterrey acusó a la reina de Inglaterra de canibalismo. Su miedo es, desde luego, muy real:



¿Mickey Mouse? Quienes estén familiarizados con la programación mental MkUltra no se sorprenderán de saber que las creaciones de Disney son uno de los medios utilizados para disociar mentalmente a las víctimas de esta programación, creándoles identidades paralelas. En una de ellas esta muchacha asistió a algo realmente horrible. Solo que su denuncia no puede prosperar en un mundo tan propenso a calificar de "enfermo mental" a todo el que ve más allá de la realidad permitida por los amos de todo esto.

- Mira, niños frescos
- ¿Dónde? ¿dónde?
Sin embargo, existe una acusación mucho más difícil de ignorar contra Isabel II de Inglaterra, y es el papel que ha jugado en la desaparición de niños en un orfanato de Canadá. ¿Qué mejor sitio para proveer de carne fresca a los pedófilos (Jimmy Saville y Anthony Blunt han sido los últimos en ser desenmascarados) y asesinos de los que, como sus antepasados, se ha rodeado esta refinada criminal?

En la próxima entrega, la siniestra razón de tantas desapariciones infantiles ...

(posesodegerasa)

Pero antes de proseguir liberando esta información, trascendental para entender el mundo de vampiros en que vivimos, mañana, primero de mes, el blog solo dará cabida al humor y a la sensibilidad. Es mi pequeño acto piscomágico para curar un presente que a veces solo muestra su cara hostil e inhóspita, trayendo a él la calidez de lo verdaderamente humano.

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