lunes, 24 de febrero de 2014

EL CÓDIGO PENAL DE GALLARDÓN BUSCA CONSAGRAR LA IMPUNIDAD POLICIAL



Leemos en TeleSur una noticia que, por desgracia, no puede extrañarnos demasiado: una vez más, agentes de la Policía son acusados de abuso por haber encubierto agresiones injustificadas contra ciudadanos pacíficos, en esta ocasión en Murcia durante la jornada de huelga general del 14 de noviembre de 2012. 

Los miembros de la UIP se dieron el gustazo -nada inusual- de apalear indiscriminadamente a quienes encontraron en su camino, sosteniendo luego que habían respondido al lanzamiento de objetos por parte de los manifestantes. La cuestión es que las grabaciones hechas por los vecinos demuestran que ni existió ese lanzamiento de objetos, ni provocación alguna por parte de los reunidos. Lo que sí muestran las imágenes es la agresión salvaje de los policías contra una muchedumbre pacífica.

"La carga policial tuvo lugar en la Calle Bando de la Huerta donde, sin violencia previa por parte de los manifestantes, la Policía arremetió con dureza y persiguió a ciudadanos que huían para protegerse.

El material muestra además cómo le destrozan literalmente la cara a uno de los manifestantes, quien, habiendo sido derribado por un agente, recibió patadas y porrazos en el rostro que le rompieron varios huesos, por lo que estuvo hospitalizado durante ocho días.

¡Qué rara es la policía de Murcia! En Madrid
son de lo más considerado.
Otro manifestante también sufrió rotura ósea en la mano derecha tras serle pisada sádicamente por un funcionario de policía, y muchos otros resultaron contusionados.

Para denunciar los atropellos, cuatro manifestantes interpusieron querella contra los agentes que mintieron en el atestado policial, y hoy estos tres funcionarios han sido imputados y fueron citados a declarar en el juzgado dentro de unas semanas.

Los querellantes ampliaron su denuncia para solicitar que también se les impute por falsificación de documento público, dado que alteraron de forma sustancial el atestado (documento público) aprovechando su condición de funcionarios, con el fin de incluir en él notorias falsedades que encubriesen los actos de salvajismo cometidos ese día por otros agentes".

Hoy lunes, las cuatro personas querellantes han sido citadas a declarar en el Juzgado nº 4, en la Ciudad de la Justicia.

Denuncias como la suya serán imposibles de practicar de materializarse la reforma del Código Penal que prohíbe grabar la actuación de agentes de seguridad en la vía pública. De hecho, los vecinos cuya grabación demuestra los abusos policiales podrían ser acusados de atentado a la autoridad. Tampoco hubiéramos podido conocer la actuación de la Guardia Civil en Ceuta durante el acoso a los inmigrantes con pelotas de goma y gases lacrimógenos, ocasión en la que fallecieron al menos 15 subsaharianos y en la que los supervivientes fueron devueltos ilegalmente a Marruecos. Los cínicos portavoces del Ministerio del Interior que inicialmente negaron el uso de pelotas de goma y gases lacrimógenos, porque "no les constaba", hubieran impuesto su -conscientemente- falsa versión de los hechos.



Imposibilitar el conocimiento de la verdad y consagrar la impunidad de los violentos tiene un nombre: fascismo. Es algo que habría que recordar cuando el rebaño sea llamado de nuevo a las urnas. Votar a quienes promueven el totalitarismo es, lisa y llanamente, un acto de barbarie.

(posesodegerasa)

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