domingo, 9 de febrero de 2014

ARTE Y ESCATOLOGÍA, UNA FRUCTÍFERA RELACIÓN

"Complex shit", más cerca de la mierda que del arte.

El 12 de agosto de 2008 tuvo lugar un estrambótico accidente en Berna (Suiza): una gigantesca escultura inflable representando una mierda salió volando por las aires y aterrizó en el patio de una casa, donde jugaban unos niños (que probablemente no se vayan a recuperar nunca del shock).

La escultura era una obra del artista americano Paul McCarthy (nada que ver con el beatle) y estaba instalada en el centro Paul Klee en la capital helvética. La “obra”, por llamarla de algún modo, era descrita con estas palabras en el catálogo: “Un amplio espectro de ítems que forman un intercambio dinámico de zonas temporales y paralelas que se autoeclipsan”. Un modo harto pedante de describir lo que viene siendo una mierda, vaya.

La escultural caca de McCarthy abre este Top Eleven de Artistas con mucho morro.

10. El pionero.

Marcel Duchamp abrió la veda con su famoso inodoro invertido llamado “La fuente”, considerada con toda razón la obra de arte moderno más influyente de la historia. Los que siguen tomaron buena nota.

9. El de las colillas.

Se llamaba “nueva creación de la primera presentación pública de un arte auto-destructivo” pero en realidad era una bolsa llena de colillas y papeles, así que –con muy buen criterio- la limpiadora del Tate Museum tiró a la basura la creación de Gustav Metzger. ¡Bravo por ella!

8. El de los huevos.

Se llama Jorge Negrotti y ganó el premio de Jóvenes Creadores 2004 con su obra “Doce huevos fritos escaneados”. Con un par de huevos…o una docena.

7. El papá pitufo.

La llamada “etapa azul” de Yves Klein era más auténtica que la de Picasso: todos sus cuadros eran enteramente azules. Aunque, eso sí, él “inventó” ese azul.

 6. El del plástico.

Un nuevo conflicto entre el arte y los operarios de limpieza: los basureros de Frankfurt retiraron e incineraron una escultura de Michael Beutler por confundirla “con unos plásticos amarillos de las obras”. En realidad, no la confundieron: era exactamente eso.

5. El del albal.

Pero nuestro campeón del morro es el artista antiguamente llamado Christo, cuya especialidad es envolver edificios y monumentos. Utilizó 100.000 metros cuadrados de papel Albal para envolver el Reistag. Y todavía le sobró para un chino.

4. El del feto.

Hace falta ser bruto para hacer una escultura con el cuerpo de una gaviota y la cabeza de un feto humano. Pues eso es lo que se lo ocurrió al chino Xiao Yu en una galería de Zurich hasta que alguien le dio el toque. 

3. La de los retazos.

La artista francesa Orlan quiso convertirse en “la obra maestra absoluta” por la vía quirúrgica: la frente de la Gioconda, la nariz de Diana, el mentón de Venus…todo ello en directo. Logró convertirse en obra de arte: quedó hecha un cuadro.

2. El charcutero.

La especialidad de Damien Hirst es cortar cadáveres de animales y exponerlos sumergidos en formol. Ni siquiera se le conservan bien: a media exposición ha tenido que sustituir más de un cadáver que se empezaba a descomponer, pero aún así se está forrando.

1. El campeón.

Todo un mito: Piero Manzoni, en los 60 produjo una serie de 90 latas de conserva, de 90 gramos cada una, de excrementos de artista conservada al natural. Cada lata se vendía al peso, según la cotización del oro. Lógicamente, el público se las quitaba … de las nalgas.

Por cierto, la célebre lata no contenía mierda sino yeso, como reveló el cómplice de Manzoni, Bonalumi. Timo sobre timo, pues. Se lo merecen sus "snobs" compradores. Aunque si hubieran contenido heces humanas la cosa se hubiera puesto de lo más interesante: al cabo de cinco décadas las latas envasadas al vacío tienden a explotar, con lo que más de un coleccionista hubiera visto las paredes de su mansión convertidas en algo parecido a la versión monocromática del techo de la sala aquella de la ONU en Ginebra que Barceló cubrió de pegotes de pintura y que se empezó a desmoronar a la semana de su inauguración.

Dicho sea sin eufemismos: desde que se llama "arte" a aquello que se vende, el arte se ha vuelto una soberana mierda.

(Fuente: Lainformación.com)

4 comentarios:

  1. Estas cosas tenian realmente molesto al pintor Fernando Botero en una entrevista que concedio en CNN en español, no entendia porque a cualquier cosa le llaman arte. Tambien ocurre en la musica, el compositor Aldo Narejos Rodríguez explica en sus videos en youtube como casi todas las canciones ¨exitosas¨ son iguales, las letras de las canciones son cada vez peores... esto no es normal, estan corrompiendo y embruteciendo a la gente.

    ResponderEliminar
  2. Nos están robando el derecho a la belleza, que es un ideal que ha acompañado a nuestros ancestros durante todo ese periodo del pasado que llamamos "civilización". La cuestión es si todo esto obedece a un plan para empobrecernos espiritualmente o si, sencillamente, "no hay que explicar como maldad lo que se puede explicar desde la estupidez". Personalmente, me indigna escuchar elogio alguno a ese parásito llamado Marcel Duchamp, castrado como creador pero que osó pintar bigotes a la Mona Lisa. Por gentuza como él la posteridad nos considerará imbéciles a todos.

    Un saludo, y gracias por comentar.

    ResponderEliminar
  3. yo creo que sea dirigido o espontaneo, esto que ocurre en el mundo, nos ofrece la necesidad de ahondar mas en el HUMOR, esta herramienta tan valiosa para conocer a dios en la tierra.
    aparte esto no es mas que un intento de descubrir nuevos limites, y tiene un lado bueno, que es el mismo que tiene el llamado capitalismo. que nos aleja tanto de la verdad, que no nos queda mas remedio que volver otra vez hacia atras, pero ahora con mas experiencia.
    a veces tenemos que experimentar la simulación de la perdida para valorar y ser conscientes de lo que tenemos.
    abrazos. gora bihotzak!

    ResponderEliminar
  4. No digo que sea desacertada tu reflexión: el humor es uno de los mejores antídotos contra la desesperación. De hecho, la lectura más obvia del artículo es: ¿Para qué queremos críticos de arte habiendo personal de limpieza con más sentido común?.

    Un abrazo también para tí, y gracias por comentar.

    ResponderEliminar